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lunes, 24 de julio de 2017

7 citas de Edith Stein que toda mujer debería leer


Con su estilo particular de feminismo, Stein es una voz de los tiempos modernos

Edith Stein siempre fue una joven sobresaliente. Nació en Alemania en 1891 y con el tiempo se la conoció por su nombre religioso, santa Teresa Benedicta de la Cruz. Stein podría haber llevado una vida tranquila al margen de la mirada pública, ya que las mujeres de su época a menudo recibían funciones significativamente menores en la sociedad en comparación a los hombres. En vez de eso, decidió marcar su propio camino y seguir su auténtica vocación, que la llevó primero a un programa de filosofía de gran prestigio en la Universidad de Gotinga, luego a la enseñanza y a la conversión a la fe católica y, finalmente, a su entrada en un monasterio carmelita.
La fascinante vida de Stein fue interrumpida prematuramente con su martirio en un campo de exterminio nazi durante la Segunda Guerra Mundial, pero debido a su variada experiencia y a su profundo intelecto, fue capaz de escribir y publicar con perspicacia sobre las mujeres y la vocación en las mujeres durante los años de que dispuso.
Sus ideas fueron especialmente influyentes para el papa san Juan Pablo II, quien la canonizó en 1998 diciendo: “La experiencia de esta mujer, que afrontó los desafíos de un siglo atormentado como el nuestro, es un ejemplo para nosotros”.
Stein es una santa para los tiempos modernos y resulta especialmente perspicaz en lo referente a lo que significa ser mujer en el mundo moderno. Su estilo particular de feminismo es original, refrescante y contiene una sabiduría que pueden aprovechar las mujeres de hoy día.
No es una persona fácil de clasificar y no espera tampoco que las otras mujeres se afanen en ajustarse a ninguna etiqueta. En vez de eso, explica el don único e irreemplazable que son las mujeres para el mundo. Así que, a fin de cuentas quizás no tratara de ser una mujer sobresaliente, quizás sencillamente estaba siendo ella misma.
Aquí hay una pequeña muestra de lo que puede decir al mundo de hoy:
“Ser una madre significa nutrir y proteger la verdadera humanidad y llevarla a su pleno desarrollo” (El significado del valor intrínseco de la mujer en la vida nacional)
Edith nunca dudó que ser madre es una vocación irreemplazable a la que muchas mujeres están llamadas. No todas las mujeres necesitan ser madres (ella misma no lo era) para llevar vidas felices y plenas, pero solo una mujer puede ser llamada a esta hermosa vocación que a menudo es infravalorada. Edith, por el contrario, insistía en que es una de las vocaciones más nobles. Si eres madre, recuerda la dignidad y la importancia de tu vocación.
“Toda profesión en la que el alma de una mujer es dueña de sí misma y que pueda ser realizada por el alma de una mujer es una auténtica profesión femenina”. (El ‘ethos’ de las profesiones femeninas)
De modo que, si las mujeres no están limitadas únicamente por la maternidad, ¿qué opciones existen y dónde está el límite de lo que una mujer puede hacer? Edith insiste en que la lista es interminable y que las posibles vocaciones disponibles para las mujeres son todas y cada una de las profesiones o vocaciones en las que sus almas encuentren su auténtica dignidad.
“El alma de la mujer está moldeada como un refugio donde otras almas puedan desarrollarse”. (Los principios fundamentales de la educación de la mujer)
Edith Stein es mucho más inteligente que yo, así que esta frase es difícil de desengranar, pero merece la pena intentarlo, porque su significado es muy profundo. Una de las preguntas que se plantea constantemente es “¿podemos conocer de verdad a otras personas, en particular, el modo en que sienten?”. Su respuesta es “sí”, porque la naturaleza misma del alma humana, la razón de su existencia, se encuentra en la relación con otras almas. Es una forma complicada de decir que lo que de verdad da sentido a la vida son nuestras relaciones. Para ella, las mujeres están dotadas específicamente con la capacidad de abrir sus almas, lo cual imparte propósito y significado a las vidas de los demás. En el mundo moderno, práctico, la empatía no se entiende de verdad ni se practica, porque no la creemos posible o simplemente no la valoramos, pero Edith insiste en que es una vocación valiosa.
“El alma de la mujer debe ser amplia y abierta a todo lo humano; debe ser sosegada, de modo que ninguna débil llama pueda ser apagada por la tempestad; debe ser cálida, a fin de que la tiernas semillas no se congelen; (…) vacía de sí misma, para que la vida ajena tenga en ella espacio; finalmente, señora de sí misma y de su propio cuerpo, a fin de que toda su personalidad se encuentre en actitud de servicio a toda llamada”. (Los principios fundamentales de la educación de la mujer)
Según Edith, una mujer que está en total control de sí misma es libre de vivir para los demás. La verdadera fuerza yace en al amor sacrificial que es apoyo allí donde los demás son débiles. En un mundo donde el poder, la riqueza y la atención parecen llevarse todo el aplauso, Edith nos recuerda que una mujer verdaderamente encuentra alegría y satisfacción en hacer primero de su alma algo hermoso.
“Toda mujer que vive a la luz de la eternidad puede cumplir su vocación, independientemente de que sea en el matrimonio, en una orden religiosa o en una profesión mundana”.(La espiritualidad de la mujer cristiana)
Todos tenemos diferentes vocaciones en la vida. No todas las mujeres necesitan ser madre o monja o presidenta de una empresa digna de la lista Fortune 500, pero sea cual sea la vocación de una mujer, ella la cumplirá de mejor manera si entiende para qué está en el mundo y cómo puede contribuir al progreso de su felicidad. Edith cree que sea cual sea tu vocación, deberías permitir que Dios fuera parte de ella.
“La mujer busca de forma natural abrazar lo que es vivo, personal e íntegro. Cuidar, guardar, proteger, nutrir y promover el crecimiento es su anhelo natural y maternal”. (El ‘ethos’ de las profesiones femeninas)
Todos tenemos defectos, cierto, y probablemente todos nos avergonzamos de los errores que hemos cometido en el pasado. Edith incide en que las mujeres pueden abordar estos sentimientos casi como lo haría una madre, viendo los defectos no como un rasgo aislado que criticar implacablemente ni como una forma de definir toda una vida, sino que pueden seguir un mejor camino. Ellas ven a las personas como un todo, como un trabajo en proceso y capaces de ser educadas en la grandeza.
“[Las mujeres] comprenden no solo con el intelecto, sino también con el corazón”. (Problemas de la educación de la mujer)
El intelecto es valioso para el entendimiento de verdades y habilidades básicas, pero cuando de verdad conocemos a alguien o algo, nuestro conocimiento nos ayuda también a amarlo. El objetivo del conocimiento es amar esas verdades hermosas y maravillosas que desvelamos. Esto significa que el corazón, en combinación con la mente, es necesario para conocer el mundo que nos rodea. La mirada del amante ve con más claridad, lo cual supone que lo que quiera que amemos mejor, también lo conocemos mejor. En un mundo donde dominan la ciencia y la tecnología, no olvidemos el valioso conocimiento que surge del corazón.

jueves, 15 de junio de 2017

¿Estás embarazada? El papa Francisco quiere decirte algo


"Cuida tu alegría, que nada te quite el gozo interior de la maternidad, ese niño merece tu alegría..."

A cada mujer embarazada quiero pedirle con afecto: 
Cuida tu alegría, que nada te quite el gozo interior de la maternidad. Ese niño merece tu alegría.
No permitas que los miedos, las preocupaciones, los comentarios ajenos o los problemas apaguen esa felicidad de ser instrumento de Dios para traer una nueva vida al mundo. 
Ocúpate de lo que haya que hacer o preparar, pero sin obsesionarte, y alaba como María: “Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su sierva” (Lc 1,46-48). 
Vive ese sereno entusiasmo en medio de tus molestias, y ruega al Señor que cuide tu alegría para que puedas transmitirla a tu niño“.

(Punto 171 de la exhortación apostólica Amoris Laetitia)

martes, 13 de junio de 2017

Diez nombres bíblicos hermosos para niña y sus significados


Descubre el significado de diez nombres del Antiguo y el Nuevo Testamento

Una de las muchas maneras de mantener las costumbres y cultura cristiana en la familia es emplear nombres del santoral para poner a nuestros hijos que nos da un listado en el que se encuentran nombres bellísimos.
Pero también en la Sagrada Escritura encontramos, por ejemplo, nombres hebreos muy bellos para nuestras hijas y, con un significado lleno de sentido.
Sin duda, el nombre que eligen para nosotros debe ser muy especial, ya que determina nuestra identidad y, a veces,  hasta nuestra personalidad.
Aquí tienes 10 nombres bíblicos paras niña muy hermosos, no sólo por como suenan, sino también por su significado.
  1. Belén: significa “Casa del Pan” y es el nombre de la ciudad donde nació Jesucristo.
  2. Abigaíl:viene del hebreo y significa “Alegría del Padre”.  En la Biblia, fue una de las esposas del famoso rey David.
  3. Diana: su origen es latino y significa “Llena de luz  divina”. Era una de las diosas más importantes en la Roma Antigua y su nombre aparece mencionado en el Nuevo Testamento.
  4. Esther:su significado es “Estrella” en hebreo.  En la Biblia, fue una profetisa que se convirtió en reina de Persia.
  5. Galilea:es una región de Israel, famosa por varios sucesos bíblicos que ocurrieron ahí.  Su significado es “Revolución”.
  6. Génesis: este nombre significa “Origen”; es el nombre del primer libro de la Biblia donde se cuenta la Creación del Universo.
  7. Nazareth: es una ciudad situada en Israel y significa “El brote que floreció”.  Es mencionada en la Biblia como el lugar del que provenía Jesucristo.
  8. Ruth: en hebreo significa “La compañera fiel”.  Uno de los libros de la Biblia lleva su nombre y pertenece a una mujer valiente y determinada.
  9. Samara: significa “La protegida por Dios”. Es el gentilicio de la ciudad de Samaria, ciudad en la que Jesucristo predicó.
  10. Sara: su significado es “Princesa”. Fue la esposa del patriarca Abraham, a los cuales Dios les concedió el milagro de tener un hijo a edad muy avanzada.
Tenemos que recordar el nombre que darás a tu bebé es un maravilloso regalo que durará de por vida.

martes, 21 de marzo de 2017

María, la única mujer nombrada en el Corán, puente entre cristianos y musulmanes

Un consejo consultivo de mujeres enriquecerá la vida cultural del Vaticano con la visión femenina

“María es la única mujer nombrada en el Corán”, en el Líbano se ha realizado la primera jornada de la solidaridad alrededor de la figura de María que une a cristianos y musulmanes, dijo Shahrazad Houshmand, teóloga iraní, miembro de la Consulta de las Mujeres del Consejo Pontificio para la Cultura del Vaticano al presentar este organismo femenino hoy 7 de marzo en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, junto a otras 26 mujeres y el cardenal Gianfranco Ravasi.
El Consejo femenino, con una visión universal, conformado por 37 mujeres activas en los ámbitos profesionales de la comunicación, académico y eclesial, involucra a embajadoras, empresarias, religiosas, deportistas, actrices, médicos y docentes de varias disciplinas.
Ellas asesorarán al cardenal Ravasi y su dicasterio para enriquecer con la visión femenina la vida cultural del Vaticano. “No teníamos mujeres en la parte de la gestión del dicasterio, ahora tenemos una estupenda representación de mujeres”, explicó.
María, autopista para el diálogo 
La Consulta también se propone abordar el diálogo interreligioso, para ello la teóloga iraní asegura que la Virgen María es un puente entre cristianos y musulmanes.
“María puede ser no sólo el puente, sino la autopista. El Líbano es un pequeño ejemplo de una presencia variopinta de musulmanes y cristianos que han establecido un día nacional para todos los ciudadanos. La anunciación de María es ya un signo grande y una autopista de encuentro entre islam y cristianismo”.
“Es el nacimiento de la Consulta femenina un parto natural en medio al mes de marzo que celebra la mujer (8 de marzo) y en cercanía con la celebración de la Pascua”.
La mujer creyó en “el verbo y la verdad que no muere y resucita”, añadió Houshmand, María “es una mujer que espera en la Pascua”.
La teóloga iraní afirma que esta aportación al Vaticano era indispensable como apertura cultural y natural de la mujer en el contexto histórico entre pasado y presente. “La diversidad creada por la consulta puede crear un servicio al bien común”, dando una lectura de la realidad desde la visión femenina en varios ámbitos.
La emancipación de la mujer en el mundo islámico
“La idea coránica sobre la mujer es una idea que busca dar gran valor y dignidad a la mujer. Pero cuando ha sido puesta en la escena histórica es otro discurso, así como sucede en el mundo cristiano”, dijo alertando contra las ideologías.
La profesora admitió que “tantas mujeres musulmanas sufren, pero es también verdad que la mujer, en general, hoy sufre. La violencia sobre las mujeres no distingue de religión, ni de tradiciones, ni de idiomas. Lamentablemente en Italia cada dos días una mujer es asesinada”.
Difusoras de paz 
Por ello, explica que se necesita realizar una labor global contra la violencia. “Existen mujeres musulmanas de gran activismo social y política que lamentablemente no tienen mucha voz en Occidente… Existen presidentes de república o primeros ministros mujeres, como en Bangladesh, Indonesia y Pakistán.
Entonces si damos voz a las mujeres de la sociedad podemos esperar una sociedad capaz de perdonar, apacentar y acogerPorque el perdón tiene un matiz más femeninoLa madre perdona más fácil a su hijo que el padre. Hay que dar más voz a la mujer en todo el mundo”.
Francisco desde la mirada islámica femenina
Pontifex (pontem facere) significa “constructor de puentes”: es la figura del papa Francisco, también considerado un punto de conexión con el mundo musulmán, según la docente de Teología de Estudios Islámicos y de Idioma y literatura persa en la universidad de Perugia, Italia.
“El papa Francisco es bien acogido, no sólo por las mujeres musulmanas, porque su palabra es muy cuidadosa con el sufrimiento y la vida del otro, sin importar quién sea. Él no distingue el rostro de quien es católico o musulmán, cuando habla del sufrimiento. Habla de los cristianos perseguidos, pero también del sufrimiento del ser humano y esto lo hace muy amado por los musulmanes y también por las mujeres. Me incluyo, porque me considero una hija musulmana del papa Francisco”, manifestó Houshmand, representante del diálogo interreligioso de la Consulta de las Mujeres en el Consejo Pontificio para la Cultura.
La Consulta femenina 
En este sentido, la Consulta se reúne formalmente tres veces al año e interviene en propuestas sobre varias actividades del Consejo Pontificio para la Cultura: La inteligencia artificial, las neurociencias, el deporte, la antropología humana. Lo explicó Consuelo Corradi, pro-rector en la investigación y de las relaciones internacionales de la Universidad de Lumsa, Roma.
“La Consulta no se reunirá para hablar de mujeres. Lleva adelante, más bien, en un mundo machista, una singular visión sobre la sociedad contemporánea, estimulando la reflexión de los hombres sobre temas universales”, agregó Corradi.



domingo, 19 de marzo de 2017

¿Es Bella una princesa católica?


Las 5 lecciones de una protagonista atípica con grandes valores

Todas tenemos una princesa de Disney favorita. La mía siempre ha sido la Bella pero nunca me había puesto a pensar realmente por qué. Con todo el alboroto del estreno de la versión humana con Emma Watson, me di a la tarea de hacerlo y descubrí que es porque hay muchos valores en ella con los que me identifico como mujer y como católica.
1. Es luz en la oscuridad
La Bella llegó al castillo de la Bestia para romper más que un hechizo. Aunque él no la trató bien en un principio y a pesar de sus circunstancias de encierro, ella fue siempre amable con todos y luego no dudó en quedarse con la Bestia y curarla al ver que había sido atacada por lobos.
Antes de su presencia, el castillo era un lugar sombrío y triste. Después se convirtió en un espacio alegre de baile, lectura y hasta cantos. Y es que ella le devuelve la fe y esperanza a todos. Incluso, motivó a la Bestia a cuidar de su aspecto, a mejorar sus modales al comer y hasta a redecorar la biblioteca del castillo, convirtiéndolo en un mejor sitio para vivir para todos. 
2. El valor de la familia
Bella no sólo apoyó siempre a su padre en sus inventos sino que fue capaz de sacrificar su propia libertad por la de él.  Y posteriormente, cuando vio a través del espejo que su papá la necesitaba, aun ya teniendo sentimientos por la Bestia, se fue del castillo a buscarlo en el bosque y le dio todos los cuidados necesarios para su recuperación. 

3. El sentido de justicia
Bella es una mujer curiosa y siempre trata de investigar y verle las dos caras de la moneda a las cosas antes de crearse un juicio de valor. Su persecución de la verdad y lo justo alcanza su clímax cuando, al ver que los habitantes de su villa quieren linchar a la Bestia por las intrigas de Gastón, hace todo lo posible para escapar del sótano donde la encerraron y enseguida se monta en su caballo para defender a la Bestia sin pensar o guardar rencor por lo que ésta le había hecho antes a ella y su padre.
4. La belleza interior
Es el valor más evidente pero no por eso menos importante. Ya en los primeros cinco minutos del film lo aprendemos, pues el príncipe -que era muy egoísta, poco amable y malcriado- es convertido en Bestia justamente porque rechaza a una anciana (que en realidad era una hechicera) por su aspecto, quien le ofrecía una rosa a cambio de hospedaje en una noche fría y le advertía que no se dejara llevar por las apariencias. 
Bella sí se guió siempre por su corazón y se enamora de la Bestia por cómo es y no por cómo luce, algo que el vanidoso Gastón nunca logra aceptar y por eso tiene ese final tan trágico.

5. El poder del amor 
La única manera de romper la maldición de la Bestia era logrando que él amara alguien y esta persona lo amara de vuelta. Es una historia que habla de redención y reconciliación (sobre todo con uno mismo cuando se ha obrado mal). La Bestia sólo se convierte en humano cuando aprende a amar y es el motor que mueve toda la historia hacia la felicidad de todos sus personajes. 
En general creo que todas las películas de Disney tienen valores muy bonitos (como que el bien siempre gana) y aspectos mucho más profundos que simples historias infantiles. 
Algunos ven a las princesas de Disney como malos ejemplos de mujeres que buscan la salvación en un príncipe, pero si indagamos un poquito más, podemos encontrarnos con sorpresas tan “bellas” como ésta.



domingo, 5 de marzo de 2017

¿Qué representa el velo que las mujeres llevan o llevaban en misa? Conoce una tradición llena de simbolismo


¿Qué representa el velo que las mujeres llevan o llevaban en misa?




El velo, como una tradición, es una costumbre muy antigua que ahonda sus raíces en el pueblo de Israel; era un elemento que expresaba sumisión a Dios y respeto.
Uno de los motivos para el pueblo de la Antigua Alianza de usar el velo era la costumbre de cubrir lo que se consideraba digno de respeto, de veneración. Un ejemplo de esto lo vemos en el Antiguo Testamento con el Arca de la Antigua Alianza que se guardaba detrás del velo del Santo de los Santos. Y se sabe además que Moisés se cubrió el rostro al “ver” a Dios.
Y la Iglesia ha retomado esta norma por los mismos motivos; de esta manera se cubren, por ejemplo, el cáliz, el sagrario, el copón, los altares, etc.. El velo denota además respeto por el lugar y la conciencia de estar en una situación y en un lugar especiales; lo vemos, por ejemplo, cuando a las mujeres se les pide llevar mantilla en situaciones de solemnidad ante el Papa.
La mujer, que suele ser más espiritual y más sensible a lo religioso que el hombre, usa el velo sobre la cabeza exteriorizando de esta manera una profunda reverencia al ser ella consciente de estar en la presencia de Dios.
La mujer, al cubrirse la cabeza, se recoge en oración, entre otras cosas, evitando así la distracción propia como ajena. De esta manera el velo es símbolo de modestia, de lucha contra la vanidad (cubrir la propia gloria para dársela a Dios), de recogimiento, de entrega a Dios, de imitación a María la sierva del Señor.
No es por tanto el velo algo estético o un adorno, sino un instrumento que llama al recogimiento y al silencio; es un elemento que llena majestuosamente la iglesia de piedad y de reverencia al ver a las mujeres recogidas en oración y entregadas a Dios sin dispersiones dándole a Dios el lugar central en la vida.
El velo ayuda a entender lo verdaderamente importante a los ojos de Dios: “Que vuestro adorno no sea lo de fuera, peinados, joyas de oro, vestidos llamativos, sino lo más íntimo vuestro, lo oculto en el corazón, ataviado con la incorruptibilidad de un alma apacible y serena. Esto es de inmenso valor a los ojos de Dios” (1 Pe 3, 3-4).
Aunque el velo no sea una cuestión de dogma, es, al menos, una cuestión de tradición eclesial. Es por esto que, dada su importancia, el uso del velo o mantilla por parte de la mujer durante la misa fue, desde muy antiguo, una práctica obligatoria que incluso estaba consignado tanto en el Código de Derecho canónico del año 1917 (Can. 1262) como en el ritual de la misa preconciliar.
Sin embargo en el nuevo código de Derecho Canónico (del 1983) ya no aparece esa obligación, como tampoco aparece en el nuevo misal del año 1969 promulgado por el Papa Pablo VI.
Al dejar de ser prescrito su uso como obligatorio durante la misa por la ley eclesiástica, el velo quedó como una venerable tradición.
Y si la Iglesia vio la necesidad de no tener en consideración el velo durante la misa, como algo obligatorio, sus motivos válidos habrá tenido; que no significa esto acabar con lo que él significa o representa. Lo que el velo representa debe ser tenido en cuenta tanto por hombres como por mujeres, usen estas o no el velo en misa.
Por consiguiente hoy en día ya no se usa, aunque esto no quiere decir que esté prohibido; la mujer que quiera llevar el velo en misa lo puede hacer. Y en ese caso debe hacerlo con libertad, y como un elemento más de devoción personal; usarlo como objeto de piedad y no para quedar bien.
Eso sí, nadie debe juzgar los motivos de quien lo lleve o no lo lleve; es bueno dejar a cada mujer libertad en el asunto.
El velo es obligatorio única y exclusivamente para las religiosas (siempre y cuando el instituto religioso así lo prescriba en sus constituciones) dentro y fuera de la misa. El velo es también símbolo de consagración para las vírgenes consagradas. Tanto las religiosas como las vírgenes consagradas consideran a Jesús como su esposo y por esto llevan el velo como signo de fidelidad a Él (1 Cor 7, 34).

jueves, 9 de febrero de 2017

Papa Francisco: La mujer es la que da armonía al mundo, no está para lavar platos

El Papa en la Misa. Foto: L'Osservatore Romano


La mujer es la que da armonía y sentido al mundo. Así lo señaló el Papa Francisco en su homilía de la Misacelebrada en la Casa Santa Marta.
El Pontífice indicó que se debe evitar referirse a la mujer hablando solo de la función que cumple en la sociedad o en una institución, sin tener en cuenta que la mujer, en la humanidad, cumple una misión que va más allá y que no puede ofrecer ningún hombre: “el hombre no trae la armonía, la trae ella. Es ella la que traer la armonía, que nos enseña a valorar, a amar con ternura, y que hace que el mundo sea una cosa hermosa”.
En su reflexión sobre la Creación, a partir de la lectura del Libro del Génesis, el Papa Francisco se refirió al papel de la mujer en la humanidad.
Francisco relató cómo el Génesis explica que al principio el hombre estaba solo, sin compañía. Luego, el Señor toma una costilla de Adán y crea a Eva como carne de su carne. Pero el Papa recuerda que “antes de verla, le hace soñar con ella”. “Cuando falta la mujer, falta la armonía”, insistió.
El Santo Padre resaltó que el destino del hombre y la mujer es ser “una sola carne”.
Para ejemplificarlo, contó una anécdota que sucedió durante una audiencia en la que preguntó a un matrimonio que cumplía 60 años de casados: “¿Quién de los dos ha tenido más paciencia?”. “Y ellos que me miraban, se miraron a los ojos –jamás me olvidaré de aquella mirada–, después volvieron a dirigirse a mí y me dijeron, los dos al mismo tiempo: ‘Estamos enamorados’. Después de 60 años, esto significa una sola carne. Eso es lo que aporta la mujer: la capacidad de enamorarse. La armonía del mundo”.
El Papa explicó que la mujer no está “para lavar platos. No: la mujer está para aportar armonía. Sin mujer no hay armonía”. En este sentido, condenó el crimen de la explotación de mujeres.
“Muchas veces escuchamos: ‘Es necesario que en esta sociedad, que en esta institución haya una mujer para hacer tal cosa…’. No, no. La funcionalidad no es el propósito de la mujer. Es verdad que la mujer debe hacer cosas, y hace cosas como todos los demás. El propósito de la mujer es la armonía en el mundo".
"La explotación de las personas es un crimen de lesa humanidad, es verdad. Pero la explotación de la mujer es un crimen mayor, porque destruye la armonía que Dios ha querido dar al mundo”.
El Papa finalizó la homilía refiriéndose a cómo “en el Evangelio hemos escuchado de qué cosas son capaces las mujeres, ¿verdad? Aquella era valiente. Andaba adelante con valentía. La mujer es la armonía, es la poesía, es la belleza. Sin ella, el mundo no sería así de hermoso, no sería armónico. Me gusta pensar que Dios creó a la mujer para que todos nosotros tuviéramos una madre”.

sábado, 4 de febrero de 2017

MUJERES EXTRAORDINARIAS: Conoce a las grandes figuras femeninas de la Biblia Sara, Rebeca, Raquel, Miriam, Débora, Rahab, Jocabed,… aquí te presentamos sólo algunas


MUJERES EXTRAORDINARIAS: Conoce a las grandes figuras femeninas de la Biblia




Hablando de mujeres extraordinarias, parece de justicia rendir homenaje a las primeras mujeres que hicieron historia porque intervinieron en los planes de Dios para la humanidad.
Podemos hacer un breve recordatorio de algunas de las  mujeres destacadas de la Biblia, siguiendo el orden cronológico y haciendo una obligada selección entre las muchas que están presentes en la Biblia.
Mujeres todas ellas de origen humilde pero que llegaron a ser extraordinarias porque fueron perfeccionadas por la acción y voluntad de Dios. El Dios de Abraham, Isaac y Jacob, es también el Dios de Sara, Rebeca y Raquel.
El lector puede comprender que me resista a guardar el orden cronológico para recordar en primer lugar a María, la Madre de Dios. María, hija de Joaquín y Ana, esposa de José, Esposa de Dios, Madre de Jesús, Madre de Dios, es junto con Jesucristo, figura central de la historia bíblica y de la humanidad.
María, la mujer excelsa que ha vivido con plenitud la maternidad y la virginidad y que se relaciona íntimamente con Dios Trino.
La única mujer que ha merecido una ciencia e investigación específica llamada ¨mariología¨, con miles de libros dedicados a conocerla, y la mujer con más seguidores, devotos y admiradores de la humanidad.
María, bendita entre todas las mujeres.
Vemos primero en el Antiguo Testamento
1. Eva, madre de todos los vivientes. ¨Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes¨.  Gen 3.20.
Eva fue el punto y final de la creación de Dios. Su presencia señalaba la conclusión de toda la creación. Fue la encarnación viviente de la gloria de la humanidad (1 Corintios 11.7).
En su estado original, incontaminada por ningún mal, libre de cualquier enfermedad o defecto, preservada de toda imperfección, Eva era el arquetipo perfecto de excelencia femenina. Era magnífica en todo sentido
2. Sara, fue la esposa de Abraham y madre de Isaac. Según el libro de Génesis su nombre original era Saraipero Dios lo cambió a “Sara” antes de concederle el milagro de tener un hijo a la edad de 90 años. Sara era un nombre para mujeres distinguidas y Sarai significa princesa.
Sara, siendo anciana y estéril y deseando que se cumpliese la voluntad de Dios respecto a la descendencia de Abraham, le incitó  a tener un hijo con su esclava Agar pero más tarde, después del nacimiento milagroso de su propio hijo Isaac, expulsó a la mujer y a su hijo Ismael.
Sara es la única mujer en la Biblia a la que Dios habla directamente. Abraham admiraba su don de profecía y su inteligencia, escuchando todos sus consejos.
3. Ruth.  El Libro de Ruth narra la historia de Elimelec, un hombre de Belén de Judá  quien emigró con su familia al país de Moab. Su esposa era Noemí y sus hijos Quilión y Majlón. Al morir Elimelec sus dos hijos se casaron con Orfá y con Rut respectivamente, ambas de Moab.
Años más tarde murieron Quilión y Majlón, y Noemí decidió regresar a Belén de Judá acompañada por sus dos nueras. Pero Rut decidió quedarse con Noemí, por lealtad hacia ella,  a pesar de que ésta pidió a ambas que regresaran con sus familias a Moab.
Debido a la pobreza en que vivían Noemí y Rut en Belén, ésta se puso a trabajar en el campo de Booz recogiendo los granos sobrantes de la cosecha. Booz era uno de los goeles (descendientes de un antepasado común, quienes se hacían responsables de la familia, si ésta no tenía descendencia) de la familia de Elimelec y, como otro goel no estuvo dispuesto a casarse con Rut ni a hacerse responsable de la pésima situación en que se encontraban Noemí y Rut, ese deber lo aceptó Booz, quien ya se había sentido atraído por la moabita. De ese matrimonio nació un hijo, Obed, quien más tarde fue el abuelo del rey David.
Así Rut ingresa por sus propios méritos y virtudes en la religión judía, a pesar de su ascendencia moabita y de adorar a un diferente dios.
4. Ana. Penina siempre molestaba a Ana y la hacía sentir mal porque el Señor no le permitía tener hijos.
Un día, después de comer, Ana se levantó calladamente y se fue a orar al santuario. El sacerdote Elí estaba allí. Ana estaba muy triste y lloraba mucho mientras oraba al Señor Le hizo una promesa a Dios: «Señor, Todopoderoso, mira lo triste que estoy. ¡Acuérdate de mí! No me olvides. Si me concedes un hijo, te lo entregaré a ti. Será un nazareo: no beberá vino ni bebidas embriagantes, y nunca se cortará el cabello».
Elcaná tuvo relaciones sexuales con su esposa Ana, y el Señor se acordó de Ana. Ella concibió y para esas fechas al año siguiente, dio a luz un hijo. Ana le puso por nombre Samuel, pues dijo: «Su nombre es Samuel porque se lo pedí al Señor».  Ese año Elcaná fue a Siló con su familia para ofrecer sacrificios y cumplir las promesas que le había hecho al Señor. Pero Ana no lo acompañó, sino que le dijo:
—No iré a Siló hasta que el niño tenga la edad suficiente para comer alimento sólido. Entonces se lo entregaré al Señor, será un nazareo y se quedará en Siló.
Luego Ana entregó el niño al sacerdote Elí,  y le dijo:
—Perdón, señor, yo soy la misma mujer que usted vio orar al Señor. Le aseguro que lo que digo es cierto.  Oré por este hijo, y el Señor contestó mi oración, dándomelo. Ahora se lo entrego al Señor, y él le servirá  toda su vida. Entonces Ana dejó ahí al niño y adoró al Señor.
Y, en el Nuevo Testamento
5. La profetisa Ana. Lucas, en su Evangelio, cita y recoge el testimonio de los pocos testigos que consiguieron ver al Mesías en el infante recién nacido: sus padres, María y José, los ángeles, los pastores, los magos, Simeón y Ana, de la que dice Luc. 2,36-38 : ¨Estaba también allí, Ana, profetisa, hija de Fanuel,  de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, había vivido con su marido siete años desde su virginidad y era viuda hacía ochenta y cuatro años. Y no se apartaba del Templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones. Esta, presentándose en la misma hora, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén¨
6. María Magdalena, de la que el Señor expulsó siete demonios y luego, atraída por la misericordia de Jesucristo, se convirtió en una de las mujeres valientes que asistían  a Jesús. La primera persona a la que Cristo habló después de su resurrección. Conforme Cristo anunció, allá donde se predica el Evangelio se habla de esta mujer que, con un gran corazón, supo hacer una conversión radical de su vida.
7. La Mujer samaritana, cuyo nombre no conocemos, aunque era muy conocida en su ciudad y, después de su mala vida pasada,  se convirtió en evangelizadora al conocer ¨las fuentes de agua viva¨  que Cristo le descubre.
8. Las hermanas Marta y María, de la familia de Lázaro en Betania, donde Cristo encontraba un hogar de amigos en los que podía confiar y un lugar donde encontrar reposo. Cristo las puso de modelo de cómo se hace compatible el trabajo y la oración.
9. Lidia: con un corazón hospitalario facilitó la entrada del cristianismo en la Europa de entonces, al acoger y proteger en su hogar a los discípulos que necesitaban donde refugiarse. En Hechos 16,13 se narra su conversión. Lidia era vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira. Se convirtió y albergó a Pablo en su hogar en ese día y posteriormente cuando Pablo salió de la cárcel. Luc 16,40
De la misma manera que la Biblia enaltece y exalta a las mujeres, hoy nos unimos en aplauso de admiración hacia todas ellas. Por eso, donde quiera que se difunda el Evangelio, la consideración legal, social y espiritual de la mujer se eleva.

jueves, 2 de febrero de 2017

MUJERES EXTRAORDINARIAS: Conoce a las grandes figuras femeninas de la Biblia Sara, Rebeca, Raquel, Miriam, Débora, Rahab, Jocabed,… aquí te presentamos sólo algunas


MUJERES EXTRAORDINARIAS: Conoce a las grandes figuras femeninas de la Biblia




Hablando de mujeres extraordinarias, parece de justicia rendir homenaje a las primeras mujeres que hicieron historia porque intervinieron en los planes de Dios para la humanidad.
Podemos hacer un breve recordatorio de algunas de las  mujeres destacadas de la Biblia, siguiendo el orden cronológico y haciendo una obligada selección entre las muchas que están presentes en la Biblia.
Mujeres todas ellas de origen humilde pero que llegaron a ser extraordinarias porque fueron perfeccionadas por la acción y voluntad de Dios. El Dios de Abraham, Isaac y Jacob, es también el Dios de Sara, Rebeca y Raquel.
El lector puede comprender que me resista a guardar el orden cronológico para recordar en primer lugar a María, la Madre de Dios. María, hija de Joaquín y Ana, esposa de José, Esposa de Dios, Madre de Jesús, Madre de Dios, es junto con Jesucristo, figura central de la historia bíblica y de la humanidad.
María, la mujer excelsa que ha vivido con plenitud la maternidad y la virginidad y que se relaciona íntimamente con Dios Trino.
La única mujer que ha merecido una ciencia e investigación específica llamada ¨mariología¨, con miles de libros dedicados a conocerla, y la mujer con más seguidores, devotos y admiradores de la humanidad.
María, bendita entre todas las mujeres.
Vemos primero en el Antiguo Testamento
1. Eva, madre de todos los vivientes. ¨Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes¨.  Gen 3.20.
Eva fue el punto y final de la creación de Dios. Su presencia señalaba la conclusión de toda la creación. Fue la encarnación viviente de la gloria de la humanidad (1 Corintios 11.7).
En su estado original, incontaminada por ningún mal, libre de cualquier enfermedad o defecto, preservada de toda imperfección, Eva era el arquetipo perfecto de excelencia femenina. Era magnífica en todo sentido
2. Sara, fue la esposa de Abraham y madre de Isaac. Según el libro de Génesis su nombre original era Saraipero Dios lo cambió a “Sara” antes de concederle el milagro de tener un hijo a la edad de 90 años. Sara era un nombre para mujeres distinguidas y Sarai significa princesa.
Sara, siendo anciana y estéril y deseando que se cumpliese la voluntad de Dios respecto a la descendencia de Abraham, le incitó  a tener un hijo con su esclava Agar pero más tarde, después del nacimiento milagroso de su propio hijo Isaac, expulsó a la mujer y a su hijo Ismael.
Sara es la única mujer en la Biblia a la que Dios habla directamente. Abraham admiraba su don de profecía y su inteligencia, escuchando todos sus consejos.
3. Ruth.  El Libro de Ruth narra la historia de Elimelec, un hombre de Belén de Judá  quien emigró con su familia al país de Moab. Su esposa era Noemí y sus hijos Quilión y Majlón. Al morir Elimelec sus dos hijos se casaron con Orfá y con Rut respectivamente, ambas de Moab.
Años más tarde murieron Quilión y Majlón, y Noemí decidió regresar a Belén de Judá acompañada por sus dos nueras. Pero Rut decidió quedarse con Noemí, por lealtad hacia ella,  a pesar de que ésta pidió a ambas que regresaran con sus familias a Moab.
Debido a la pobreza en que vivían Noemí y Rut en Belén, ésta se puso a trabajar en el campo de Booz recogiendo los granos sobrantes de la cosecha. Booz era uno de los goeles (descendientes de un antepasado común, quienes se hacían responsables de la familia, si ésta no tenía descendencia) de la familia de Elimelec y, como otro goel no estuvo dispuesto a casarse con Rut ni a hacerse responsable de la pésima situación en que se encontraban Noemí y Rut, ese deber lo aceptó Booz, quien ya se había sentido atraído por la moabita. De ese matrimonio nació un hijo, Obed, quien más tarde fue el abuelo del rey David.
Así Rut ingresa por sus propios méritos y virtudes en la religión judía, a pesar de su ascendencia moabita y de adorar a un diferente dios.
4. Ana. Penina siempre molestaba a Ana y la hacía sentir mal porque el Señor no le permitía tener hijos.
Un día, después de comer, Ana se levantó calladamente y se fue a orar al santuario. El sacerdote Elí estaba allí. Ana estaba muy triste y lloraba mucho mientras oraba al Señor Le hizo una promesa a Dios: «Señor, Todopoderoso, mira lo triste que estoy. ¡Acuérdate de mí! No me olvides. Si me concedes un hijo, te lo entregaré a ti. Será un nazareo: no beberá vino ni bebidas embriagantes, y nunca se cortará el cabello».
Elcaná tuvo relaciones sexuales con su esposa Ana, y el Señor se acordó de Ana. Ella concibió y para esas fechas al año siguiente, dio a luz un hijo. Ana le puso por nombre Samuel, pues dijo: «Su nombre es Samuel porque se lo pedí al Señor».  Ese año Elcaná fue a Siló con su familia para ofrecer sacrificios y cumplir las promesas que le había hecho al Señor. Pero Ana no lo acompañó, sino que le dijo:
—No iré a Siló hasta que el niño tenga la edad suficiente para comer alimento sólido. Entonces se lo entregaré al Señor, será un nazareo y se quedará en Siló.
Luego Ana entregó el niño al sacerdote Elí,  y le dijo:
—Perdón, señor, yo soy la misma mujer que usted vio orar al Señor. Le aseguro que lo que digo es cierto.  Oré por este hijo, y el Señor contestó mi oración, dándomelo. Ahora se lo entrego al Señor, y él le servirá  toda su vida. Entonces Ana dejó ahí al niño y adoró al Señor.
Y, en el Nuevo Testamento
5. La profetisa Ana. Lucas, en su Evangelio, cita y recoge el testimonio de los pocos testigos que consiguieron ver al Mesías en el infante recién nacido: sus padres, María y José, los ángeles, los pastores, los magos, Simeón y Ana, de la que dice Luc. 2,36-38 : ¨Estaba también allí, Ana, profetisa, hija de Fanuel,  de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, había vivido con su marido siete años desde su virginidad y era viuda hacía ochenta y cuatro años. Y no se apartaba del Templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones. Esta, presentándose en la misma hora, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén¨
6. María Magdalena, de la que el Señor expulsó siete demonios y luego, atraída por la misericordia de Jesucristo, se convirtió en una de las mujeres valientes que asistían  a Jesús. La primera persona a la que Cristo habló después de su resurrección. Conforme Cristo anunció, allá donde se predica el Evangelio se habla de esta mujer que, con un gran corazón, supo hacer una conversión radical de su vida.
7. La Mujer samaritana, cuyo nombre no conocemos, aunque era muy conocida en su ciudad y, después de su mala vida pasada,  se convirtió en evangelizadora al conocer ¨las fuentes de agua viva¨  que Cristo le descubre.
8. Las hermanas Marta y María, de la familia de Lázaro en Betania, donde Cristo encontraba un hogar de amigos en los que podía confiar y un lugar donde encontrar reposo. Cristo las puso de modelo de cómo se hace compatible el trabajo y la oración.
9. Lidia: con un corazón hospitalario facilitó la entrada del cristianismo en la Europa de entonces, al acoger y proteger en su hogar a los discípulos que necesitaban donde refugiarse. En Hechos 16,13 se narra su conversión. Lidia era vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira. Se convirtió y albergó a Pablo en su hogar en ese día y posteriormente cuando Pablo salió de la cárcel. Luc 16,40
De la misma manera que la Biblia enaltece y exalta a las mujeres, hoy nos unimos en aplauso de admiración hacia todas ellas. Por eso, donde quiera que se difunda el Evangelio, la consideración legal, social y espiritual de la mujer se eleva.

viernes, 27 de enero de 2017

Papa Francisco: Las mujeres son más valientes que los hombres

Papa Francisco: Las mujeres son más valientes que los hombres

En un nuevo ciclo de catequesis sobre la esperanza cristiana, 

la meditación del Pontífice sobre la valentía de una mujer que

  da esperanza al mundo.




“Las mujeres son más valientes que los hombres”, dijo el papa Francisco manifestando su propia opinión sobre el genio femenino y su aporte de esperanza en tiempos duros para cualquier pueblo, durante la audiencia general de este miércoles 25 de enero de 2017 en el Aula Pablo VI del Vaticano.
Lo hizo al referirse a las mujeres, a veces humildes y tachadas de ignorantes, pero llenas de fe, de valor y capaces de orientar a los hombres y mujeres de su tiempo, que se enfrentan a una situación desesperada.
La valentía de las abuelas
“Si hacemos algo de memoria cuántas veces hemos escuchado palabras sabias, valientes de personas humildes, de mujeres humildes, que uno piensa, sin despreciarlas, que son ignorantes. Pero son palabras de la sabiduría de Dios”, dijo.
“Las palabras de las abuelas. Cuántas veces las abuelas saben decir la palabra justa, la palabra de la esperanza, porque tienen la experiencia de la vida, han sufrido tanto. Confiaron en Dios y el Señor les da este dono de darnos este consejo de esperanza”, agregó.
En el marco del ciclo de catequesis sobre la esperanza cristiana, el papa Francisco puso como ejemplo al personaje bíblico de Judit para representar la valentía de las mujeres y la esperanza que dan al mundo.
Judit “nos enseña que, ante las situaciones difíciles y dolorosas, el camino a seguir es el de la confianza en Dios, y nos invita a recorrerlo con paz, oración y obediencia, haciendo también todo lo que esté en nuestra mano para superar estas situaciones, pero reconociendo siempre y en todo la voluntad del Señor”, sostuvo.
El papa Francisco aseguró que como ella, “tenemos que mirar más allá de las cosas del aquí y el ahora, y descubrir que Dios es un Padre bueno que sabe todo lo que nos hace falta mejor que nosotros mismos”.
Así invitó a pedir a Dios todo lo que necesitamos, “pero siempre con la humildad necesaria para reconocer su voluntad y entrar en sus designios, aunque a veces no coincidan con los nuestros, pues Él es el único que con su amor puede sacar vida incluso de la muerte, conceder paz en la enfermedad, serenidad en la soledad y el consuelo en el llanto”.
La oración de la sabiduría….
Y siguiendo este itinerario, el Papa instó a confiar en el Señor con las palabras de Jesús: “Padre, si quieres, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”. (Lc 22,42). Esta es la oración de la sabiduría, de la confianza y de la esperanza.
En sus saludos en español a los peregrinos de España y Latinoamérica dijo: “los invito a todos a que, conscientes de que el amor de Cristo nos apremia, no dejen nunca de rezar para que los cristianos trabajemos, con respeto fraterno y caridad activa, por llegar a la tan deseada unidad”.
Bendición de una estatua por Lampedusa 
Antes de la audiencia, el Papa bendijo una escultura de 800 kilos de peso proveniente de la isla italiana de Lampedusa, del artista Mauro Vaccai, que representa el rescate de los prófugos, refugiados y migrantes en el mar Mediterráneo embarcados en chalupas precarias desde África.
Viuda del fiscal Alberto Nisman
Asimismo, en los tradicionales saludos del ‘bacia mano’ (beso en la mano), el breve encuentro concedido  a algunas personas que lo requieren, Francisco se encontró con la jueza argentina Sandra Arroyo Salgado, quien fuera esposa de Alberto Nisman, acompañada por sus hijas, Iara y Kala.
Este ha sido un primer encuentro del Papa con la familia del fallecido fiscal encargado de la causa del atentado contra el edificio de la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina) en la Argentina. El fiscal fue encontrado sin vida con un disparo en la cabeza en su edificio el 18 de enero de 2015. La causa se encuentra clasificada como “muerte dudosa”, y se han dado diversas especulaciones sobre si se trató de un homicidio o un suicidio.
Terminator en la audiencia del Papa
La música también fue protagonista de la audiencia, el Pontífice en la pequeña sala contigua al Aula Pablo VI saludó al coro anglicano de Westminster en un intercambio ecuménico.
Asimismo, 30 jóvenes y niños bolivianos, acompañados por Nicolás Castellanos, animaron con su música y coros el encuentro con el Papa. Ellos son integrantes de la Fundación Hombres Nuevos y de un proyecto social para vencer con la música la marginación en los barrios pobres en Bolivia.
Una curiosidad fue la presencia del actor estadounidense Arnold Schwarzenegger, sentado en planta baja en las primeras filas en la audiencia.



martes, 24 de enero de 2017

¡Ay, muchacha! Si supieras cuánto te ama Dios, no aceptarías cualquier cosa No mendigarías atención, afecto y amor de quien dice amar, pero no actúa como si amara


¡Ay, muchacha! Si supieras cuánto te ama Dios, no aceptarías cualquier cosa



Muchacha, si supieras cuánto te ama Dios, no mendigarías atención, afecto y amor de quien dice amar pero no actúa como si amara. Eres preciosa y a pesar de que aún no te has dado cuenta de eso, esa verdad no cambiará.
Eres única, amada y muy cuidada. Eres hija de Aquel que creó cada estrella y llama a cada una por su nombre. Tal vez aún no has entendido lo que eso significa. Muchacha, eres hija del Creador del universo, ¿eso no hace sentir diferente tu corazón? No eres un error, mucho menos un accidente, eres la más linda de la creación.
Puede ser que te estés preguntando: “Si soy hija, ¿dónde estaba mi Padre cuando más lo necesité?” Yo te digo: Él estaba a tu lado. Cuando llorabas a escondidas, Él estaba ahí. Cuando aquel chico lastimó tu corazón, Él estaba ahí. Cuando te sentiste sola, Él también estaba ahí.
Y tal vez te preguntes también: “Si Él estaba ahí, ¿por qué no impidió mi dolor?”. Te digo nuevamente, Él no lo impidió porque tu dolor fue el resultado de tus propias opciones precipitadas.
Necesitas entender y sentir que no puedes aceptar cualquier cosa, porque Él no tiene cualquier cosa para ti, sino algo valioso y especial. Te puedes haber equivocado, pero Él siempre perdona y acoge un corazón arrepentido.
Tú eres hija, y como hija serás corregida por tu Padre, pero corregida con amor. Tú no estás sola, no has sido abandonada. ¿Tu herida? Él te la cura. ¿Tu pasado? Él lo deja en el pasado.
Tú eres hija amada del Padre, eres la niña de sus ojos. Aunque seas imperfecta y no lo merezcas, su amor por ti no va y viene, sino que es permanente. Se queda para siempre.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

¿Qué dice la investigación histórica sobre el diaconado femenino? ¿Quiénes eran las diaconisas y qué hacían? Una reflexión importante para comprender el debate actual

¿Qué dice la investigación histórica sobre el diaconado femenino?

El diaconado femenino tiene precedentes históricos, según dice el documento de la Comisión Teológica Internacional “El diaconado: evolución y perspectivas” (2003). Cómo eran esas diaconisas, es el debate que mantiene hoy la Iglesia católica para decidir si ese perfil puede ser restaurado en la comunidad católica actual.
En época apostólica, varias formas de asistencia diaconal a los apóstoles y a las comunidades ejercidas por mujeres parecía que estaban institucionalizadas. Así, Pablo recomienda a la comunidad de Roma a “Febe, nuestra hermana, diaconisa (he diakonos) de la Iglesia de Cencre” (cfr Rm 16,1-4). Parece claro que Febe ejerció un servicio en la comunidad de Cencre, reconocido y subordinado al ministerio del Apóstol.
Los exegetas están divididos sobre 1 Tm 3,11. La mención de las “mujeres” después de los diáconos puede hacer pensar en mujeres-diáconos (la misma presentación con “de igual modo”), o en las esposas de los diáconos de los que se hablaba antes. En esta Carta no se describen las funciones del diácono, sino solamente las condiciones para ser admitidos. Se dice que las mujeres no deben enseñar ni dirigir a los hombres (1 Tm 2,8-15). Pero es que las funciones de dirección y enseñanza tampoco las podían ejercer los diáconos hombres, sino sólo el obispo (1 Tm 3,5) y los presbíteros (1 Tm 5,17).
A principios del siglo II, una Carta de Plinio el Joven, gobernador de Bitinia, menciona a dos mujeres, designadas por los cristianos como ministrae, equivalente probable del griego diakonoi (X 96-97). Solamente en el siglo III aparecen los términos específicamente cristianos de diaconisa o diácona.
De hecho, a partir del siglo III, en algunas regiones de la Iglesia – no en todas – existe un ministerio eclesial específico atribuido a las mujeres llamadas diaconisas. Se trata de Siria oriental y de Constantinopla. Hacia el año 240 aparece una compilación canónico-litúrgica singular, la Didascalía de los Apóstoles (DA), que no tiene carácter oficial. El obispo tiene los rasgos de un patriarca bíblico omnipotente (cfr DA 2,33-35,3). Preside una pequeña comunidad, que dirige sobre todo con la ayuda de diáconos y diaconisas. Estas últimas aparecen así por primera vez en un documento eclesiástico.
La Didascalía pone el acento en el papel caritativo del diacono y de la diaconisa. El ministerio de la diaconía debe parecer como “una sola alma en dos cuerpos”. Tiene como modelo la diaconía de Cristo, que lavó los pies a sus discípulos (DA 3, 13, 1-7).
Sin embargo, diáconos y diaconisas no tenían las mismas funciones. Los diáconos los elegía el obispo para “ocuparse de muchas cosas necesarias”, y las diaconisas solamente “para el servicio de las mujeres” (DA 3, 12, 1). La diaconisa debía hacer la unción corporal de las mujeres en el bautismo, instruir a las recién bautizadas, visitar a las enfermas. No podía ni administrar el bautismo ni tener un papel en la consagración eucarística (DA 3, 12, 1-4).
Esta es la oración que el obispo hacía sobre la diaconisa: “Dios, eterno, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, creador del hombre y de la mujer, tu que llenaste del espíritu a Miriam, Débora, Anna y Ulda, que no juzgaste indigno que tu Hijo, el Unigénito, naciese de una mujer, tu que en tu tienda del testimonio y en el templo instituiste guardianes para tus puertas santas, tu mismo mira ahora a tu sierva aquí presente, propuesta para el diaconado, dale el Espíritu Santo y purifícala de toda impureza de la carne y del espíritu para que cumpla dignamente el oficio que le ha sido confiado, para tu gloria y alabanza de tu Cristo, a ti gloria y adoración en el Espíritu Santo por los siglos. Amen” [66].
Las diaconisas son nombradas antes que el subiscono, las vírgenes y las viudas no podían ser “ordenadas”, no tienen funciones litúrgicas pero tienen funciones comunitarias y son intermediarias entre las mujeres y el obispo. Un testimonio de esto encontramos en Epifanio de Salamina en elPanarion (escrito hacia el 375): “Existe en la Iglesia el orden de las diaconisas, pero no sirve para ejercer las funciones sacerdotales”. Una ley de Teodosio del 21 de junio del 390, revocada un año después, fijaba en 60 años la edad de admisión a las mujeres que querían ser diáconos. El Concilio de Calcedonia (can. 15) lo ponía en 40 años, pero no se podían casar después de la ordenación.
En el siglo IV, la forma de vida de las diaconisas se parecía a la de las monjas. La responsable de una comunidad monástica de mujeres era llamada diaconisa, según Gregorio de Nissa. Hasta el siglo VI, asistían a las mujeres que se bautizaban, y distribuían la comunión a las enfermas. Cuando la práctica de la unción corporal se abandonó, se pasó a considerarlas simples vírgenes consagradas con voto de castidad, que vivían en monasterios o en sus propias casas.

El fin del diaconado femenino

En el siglo X, cuando el bautismo de adultos ya no se practicaba, su papel dejó de ser relevante. el Patriarca Miguel de Antioquía (1166-99), comentaba en su Pontifical que el canon 15 de Calcedonia “había caído en desuso”. Las mujeres consagradas vivían en los monasterios y ya no hacían servicios en la comunidad.
Existieron diaconisas en Roma con seguridad hasta finales del siglo VIII. El sacramentario Hadrianum, enviado por el Papa a Carlomagno contiene una oración para las diaconisas. Pero desde entonces, en los rituales y documentos posteriores, ya no se habla de las diaconisas como tales, sino de consagración de vírgenes y de abadesas.

Tiempos actuales

El texto del documento de la Comisión Teológica Internacional (CTI) sobre El diaconado: evolución y perspectivas, dedica la última sección del capítulo 2 a decir que “ciertamente existió un ministerio de las diaconisas que se desarrolló de manera desigual en varias partes de la Iglesia”, y que “no era simplemente equivalente al diaconado masculino”, y que se instituía “por imposición de las manos”.
De igual manera que el papel del diácono permanente, como una figura distinta y singular, ha sido ampliamente recuperado después del Concilio Vaticano II, ¿podría pensarse en “restaurar” el papel de las diaconisas? Es una decisión que compete al Magisterio de la Iglesia, discernir si en los tiempos actuales esa figura es conveniente para ayudar a la vida de la comunidad cristiana.