lunes, 6 de junio de 2016

El Papa en Sta. Marta: Las bienaventuranzas son el navegador de la vida cristiana En la homilía de este lunes, el Santo Padre advierte sobre tres peldaños donde podemos resbalar: idolatría de la riqueza, de la vanidad y del egoísmo

El Papa en Santa Marta -- Osservatore Romano


(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco ha invitado a seguir y vivir las bienaventuranzas, que como “navegadores” indican a los cristianos el itinerario correcto de la vida. Lo ha hecho durante la homilía de esta mañana en la misa celebrada en Santa Marta. Del mismo modo ha advertido sobre los tres peldaños de la “anti-ley” cristiana donde se puede resbalar: la idolatría de la riqueza, de la vanidad y del egoísmo. 
Y para no perderse, a lo largo del camino de la fe, los cristianos tienen un indicador de dirección muy preciso: las bienaventuranzas. Ignorar las ruedas que propone puede suponer resbalar por los “tres peldaños” de los ídolos del egoísmo, idolatría del dinero, vanidad, la saciedad de un corazón que ríe con satisfacción propia ignorando a los otros.
A propósito del discurso de la montaña, el Santo Padre ha afirmado que Jesús “enseñaba la nueva ley, que no cancela la antigua” si no que la “perfecciona” llevándola a su plenitud. 
Así, ha precisado que “esta es la nueva ley, esta que nosotros llamados las bienaventuranzas”. Es la nueva ley del Señor para nosotros. “Son la hoja de ruta, el itinerario, son los navegadores de la vida cristiana. Precisamente aquí vemos, en este camino, según las indicaciones de este navegador, que podemos ir adelante en nuestra vida cristiana”, ha observado. 
El Pontífice ha proseguido la homilía completando el texto de Mateo con las consideraciones que el evangelista Lucas pone al final del mismo pasaje de las bienaventuranzas, es decir, como lo llama, la lista de los “cuatro problemas”: ay de los ricos, de los saciados, de los que ríen, de los que todos hablan bien. En esta línea ha recordado que ha dicho “muchas veces” que las riquezas son buenas” mientras “lo que hace mal” es “el apego a las riquezas” que se convierte en una “idolatría”. 
De este modo, ha precisado que esta es la anti-ley, es el navegador equivocado. Al respecto ha observado que es curioso, “estos son tres peldaños que llevan a la perdición, así como las bienaventuranzas son los peldaños que llevan adelante en la vida”. Y estos tres peldaños que llevan a la perdición son el apego a las riquezas, porque no necesito nada. La vanidad que todos hablen bien de mí y el orgullo que es la saciedad, las risas que cierran el corazón. 
Para concluir la homilía, el papa Francisco ha seleccionado una entre las bienaventuranzas que, afirma, “no digo que sea la llave” de todas “sino que nos hace pensar mucho”. Bienaventurados los mansos. 
“Pero, Jesús dice de sí mismo: ‘aprended de mí que soy manso de corazón’, que soy humilde y manso de corazón’. La mansedumbre es una forma de ser que nos acerca mucho a Jesús. Sin embargo, la actitud contraria siempre conlleva a la enemistad, las guerras… muchas cosas, muchas cosas feas que suceden. Pero la mansedumbre, la mansedumbre de corazón que no es una tontería, no: es otra cosa. Es la profundidad en el entender la grandeza de Dios, y adoración”, ha finalizado el Pontífice. 


Ecuador: cuando la ayuda humanitaria se va, la Iglesia católica se queda La Iglesia persevera desde un acompañamiento fraterno

La ayuda internacional, incluso la local, suele languidecer conforme pasan los días y otros desastres ocupan la mente de la gente, de las organizaciones de ayuda, de los organismos internacionales encargados de apoyos humanitarios. Pero no es así en la Iglesia. Y para muestra, hay que voltear a Ecuador.
Acompañamiento espiritual y material
En rueda de prensa la Comisión Episcopal de Pastoral Social Cáritas de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (PSCE), la Provincia Jesuita del Ecuador, y la Conferencia Ecuatoriana de Religiosos y Religiosas (CER) expresaron su compromiso y vocación de continuar trabajando de forma conjunta para responder a las necesidades más urgentes de las familias damnificadas a consecuencia del terremoto que sacudió la costa norte del Ecuador, el 16 de abril pasado.
Los representantes de estos organismos de la Iglesia ratificaron su compromiso de acompañar espiritual y psicológicamente a las víctimas, apoyar en la reconstrucción de vivienda digna y fortalecimiento del tejido social comunitario y en la generación de medios de vida para la sostenibilidad económica de familias y comunidades.
Como Iglesia reiteramos nuestro compromiso y vocación por acompañar a nuestro pueblo en las situaciones de mayor dolor, con una presencia próxima y buscando una eficacia apostólica para responder a sus necesidades más urgentes. Ante esta realidad nos sentimos interpelados para dar un mensaje de genuina comunión generando los puentes necesarios para actuar como cuerpo eclesial, fortaleciendo nuestras capacidades, y dando mejores frutos de manera conjunta”, dice la declaración que hicieron las entidades eclesiales.
Según explicaron, la “intervención se realizará en conjunto y escuchando las necesidades expresadas por las instancias eclesiales que están en el territorio (jurisdicciones eclesiásticas, Cáritas locales, párrocos, misioneros, y otras expresiones de Iglesia), con un plan de respuesta que en primera instancia beneficiará a alrededor de 700 familias desde una perspectiva integral mediante los 3 componentes mencionados.”
Mensaje de comunión
En esta acción de atención integral se contempla el acompañamiento pisco-espiritual que estará coordinado por la CER; la construcción de vivienda bajo el liderazgo de la Provincia Jesuita del Ecuador, por medio de Hogar de Cristo; y la generación de medios de vida a través de emprendimientos familiares y dotación de insumos para la actividad económica y comercial, proporcionados luego de la elaboración de un diagnóstico y un sencillo plan de negocio, que será animado por la Pastoral Social Cáritas Ecuador.
Además se cuenta con el apoyo de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador que brindará su contingente de apoyo en talento humano con profesores y estudiantes especializados en las áreas de trabajo priorizadas por este frente común eclesial. El Servicio Jesuita de Refugiados y Migrantes apoyará técnicamente en las situaciones de desplazamiento forzado por desastres naturales.
Para la ejecución de este plan integral y conjunto se creará una organización mínima que permita responder adecuadamente a todo el proceso de respuesta conjunta.
Es importante recalcar que además de este trabajo en colaboración, cada institución mantendrá su labor independiente y autónoma, en servicio a los territorios, como históricamente se ha venido desarrollando y de acuerdo a sus capacidades y recursos técnicos y humanos.
Los presentes durante la rueda de prensa celebrada en Quito, esperan que con la iniciativa se de “un claro mensaje de comunión que sirva para que nuestra sociedad ecuatoriana pueda mantener esta actitud solidaria tan profunda ante el dolor de los hermanos y hermanas afectados; y animamos a que nuestros hermanos más lastimados se sostengan y perseveren en la esperanza, que la Iglesia persevera con ustedes desde un acompañamiento fraterno”.
Ayuda solidaria
Desde el extranjero se puede apoyar con las siguientes indicaciones:

EcuadorUnidoYSolidario

Cuenta corriente del Banco del Pichincha Número 3085358804
a nombre de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana,
RUC 1790100219001.
Datos para transferencias bancarias desde el exterior:
Banco intermediario:
Banco: WELLS FARGO BANK NA FKA WACHOVIA
Dirección: 11Penn Paza floor 4/New York, EE.UU
SWIFT: PNBPUS3NNYC
ABA: 026005092

ORACIÓN AL PADRE PÍO POR LOS ENFERMOS




San Pío de Pietrelcina ya que durante tu vida terrena mostraste un gran amor por los enfermos y afligidos,


 escucha nuestros ruegos e intercede ante el Padre misericordioso por los que sufre.
Asiste desde el cielo a todos los enfermos del mundo; 

Sostiene a quienes han perdido toda esperanza de curación; 
Consuela a quienes gritan o lloran por sus tremendos dolores; 
Protege a quienes no pueden atenderse o medicarse por falta de recursos materiales o ignorancia; 
Alienta a quienes no pueden reposar porque deben trabajar; 
Vigila a quienes buscan en la cama una posición menos dolorosa; 
Acompaña a quienes pasan las noches insomnes; 
Visita a quienes ven que la enfermedad frustra sus proyectos;
 Alumbra a quienes pasan una “noche oscura” y desesperan;
 Toca los miembros y músculos que han perdido la movilidad;
 Ilumina a quienes ven tambalear su fe y se sienten atacados por dudas que los atormentan; 
Apacigua a quienes se impacientan viendo que no mejoran; 
Calma a quienes se estremecen por dolores y calambres; 
Concede paciencia, humildad y constancia a quienes se rehabilitan; 
Devuelve la paz y la alegría a quienes se llenaron de angustia; Disminuye los padecimientos de los más débiles y ancianos;
 Vela junto al lecho de los que perdieron el conocimiento; 
Guía a los moribundos al gozo eterno; 
Conduce a los que más lo necesitan al encuentro con Dios; 

Y bendice abundantemente a quienes lo asisten en su dolor, lo consuelan con angustia y los protegen con caridad. 
Amén.

Lunes de la décima semana del tiempo ordinario


Primer Libro de los Reyes 17,1-6. 

Elías el tisbita, de Tisbé en Galaad, dijo a Ajab: "¡Por la vida del Señor, el Dios de Israel, a quien yo sirvo, no habrá estos años rocío ni lluvia, a menos que yo lo diga!".
La palabra del Señor le llegó en estos términos:
"Vete de aquí; encamínate hacia el Oriente y escóndete junto al torrente Querit, que está al este del Jordán.
Beberás del torrente, y yo he mandado a los cuervos que te provean allí de alimento".
El partió y obró según la palabra del Señor: fue a establecerse junto al torrente Querit, que está al este del Jordán.
Los cuervos le traían pan por la mañana y carne por la tarde, y él bebía del torrente.



Salmo 121(120),1-2.3-4.5-6.7-8. 
Levanto mis ojos a las montañas:
¿de dónde me vendrá la ayuda?
La ayuda me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.

El no dejará que resbale tu pie:
¡tu guardián no duerme!
No, no duerme ni dormita
el guardián de Israel.

El Señor es tu guardián,
es la sombra protectora a tu derecha:
de día, no te dañará el sol,
ni la luna de noche.

El Señor te protegerá de todo mal
y cuidará tu vida.
El te protegerá en la partida y el regreso,
ahora y para siempre.




Evangelio según San Mateo 5,1-12. 
Al ver a la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a él.
Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo:
"Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.
Felices los afligidos, porque serán consolados.
Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.
Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios.
Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.
Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí.
Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron."




Leer el comentario del Evangelio por : Isaac de Stella