martes, 29 de noviembre de 2016

Papa Francisco: Todos los sacerdotes podrán seguir absolviendo el aborto "Misericordia et misera", la carta con la que se cierra el Jubileo de la Misericorda


Papa Francisco: Todos los sacerdotes podrán seguir absolviendo el aborto




“Quedarse solamente en la ley equivale a banalizar la fe y la misericordia divina”, “incluso en los casos más complejos, en los que se siente la tentación de hacer prevalecer una justicia que deriva sólo de las normas, se debe creer en la fuerza que brota de la gracia divina”. Lo escribió Papa Francisco en la Carta apostólica Misericordia et misera, con la que cierra el Jubileo extraordinario, pero con la que también mantiene abiertas muchas “puertas”.
Entre las decisiones concretas están la de mantener en servicio a los “misioneros de la misericordia”, la de seguir concediendo a todos los sacerdotes la facultad de absolver a las personas que hayan cometido el pecado del aborto (aunque ya haya terminado el Años Santo), la de seguir reconociendo válidas y lícitas las absoluciones impartidas por los sacerdotes lefebvrianos y la de instituir una Jornada mundial de los pobres.
La adúltera
El nuevo documento papal parte de las dos palabras, misericordia et misera, que san Agustín utilizó para narrar el encuentro entre Jesús y la adúltera que habría debido ser lapidada según la ley y que es perdonada, una página del Evangelio que “puede ser asumida, con todo derecho, como imagen de lo que hemos celebrado en el Año Santo”.
Francisco recuerda que el centro de ese episodio evangélico no son “la ley y la justicia legal”, “sino el amor de Dios que sabe leer el corazón de cada persona, para comprender su deseo más recóndito, y que debe tener el primado sobre todo”. 
No se encuentran “el pecado y el juicio en abstracto”, sino “una pecadora y el Salvador. Jesús ha mirado a los ojos a aquella mujer y ha leído su corazón”. “Una vez que hemos sido revestidos de misericordia, aunque permanezca la condición de debilidad por el pecado —comenta el Papa—, esta debilidad es superada por el amor que permite mirar más allá y vivir de otra manera”.
La misericordia suscita alegría
“Nada de cuanto un pecador arrepentido coloca delante de la misericordia de Dios —escribe Bergoglio— queda sin el abrazo de su perdón. Por este motivo, ninguno de nosotros puede poner condiciones a la misericordia; ella será siempre un acto de gratuidad del Padre celeste, un amor incondicional e inmerecido. No podemos correr el riesgo de oponernos a la plena libertad del amor con el cual Dios entra en la vida de cada persona”.
El Papa recuerda que la misericordia suscita alegría, por lo que, en un mundo en el que “se multiplican las formas de tristeza y soledad en las que caen las personas», incluso los jóvenes, con su futuro «en manos de la incertidumbre que impide tener estabilidad”, se necesitan “testigos de la esperanza y de la verdadera alegría para deshacer las quimeras que prometen una felicidad fácil con paraísos artificiales”.
Difundir y conocer la Escritura
La intención del Papa parece ser la de querer cerrar la Puerta Santa pero no el tiempo de la misericordia, seguir celebrándola, sobre todo en la misa y en la oración: “antes que el pecado, tenemos la revelación del amor con el que Dios ha creado el mundo y los seres humanos. El amor es el primer acto con el que Dios se da a conocer y viene a nuestro encuentro”.
Francisco propone se escuche con mayor intensidad la Palabra de Dios. Le recomienda a los sacerdotes que cultiven la predicación, que “será tanto más fructuosa, cuanto más haya experimentado el sacerdote en sí mismo la bondad misericordiosa del Señor”.
“Sería oportuno —añade— que cada comunidad, en un domingo del Año litúrgico, renovase su compromiso en favor de la difusión, conocimiento y profundización de la Sagrada Escritura”.
Que los “misioneros de la misericordia” no se detengan
El Papa vuelve a impulsar el sacramento de la reconciliación. Agradece a los “misioneros de la misericordia”, que han llegado a las diócesis del mundo, y anuncia que su servicio “no cesará con la clausura de la Puerta Santa. Deseo que se prolongue todavía, hasta nueva disposición, como signo concreto de que la gracia del Jubileo siga siendo viva y eficaz, a lo largo y ancho del mundo”.
Sacerdotes, sean generosos en el confesionario
El Papa pide que los sacerdotes confesores sean “acogedores con todos; testigos de la ternura paterna, a pesar de la gravedad del pecado; solícitos en ayudar a reflexionar sobre el mal cometido; claros a la hora de presentar los principios morales; disponibles para acompañar a los fieles en el camino penitencial, siguiendo el paso de cada uno con paciencia; prudentes en el discernimiento de cada caso concreto; generosos en el momento de dispensar el perdón de Dios”.
El sacerdote en el confesionario debe ser “magnánimo de corazón”. Francisco recuerda que “no existe ley ni precepto que pueda impedir a Dios volver a abrazar al hijo que regresa a él reconociendo que se ha equivocado, pero decidido a recomenzar desde el principio. Quedarse solamente en la ley equivale a banalizar la fe y la misericordia divina”.
E “incluso en los casos más complejos, en los que se siente la tentación de hacer prevalecer una justicia que deriva sólo de las normas, se debe creer en la fuerza que brota de la gracia divina”.
El Papa pide que los sacerdotes eviten “comportamientos que contradigan la experiencia de la misericordia” que buscan las personas. La confesión necesita “volver a encontrar su puesto central en la vida cristiana; por esto se requieren sacerdotes que pongan su vida al servicio del «ministerio de la reconciliación”.
Todos los sacerdotes podrán seguir absolviendo el aborto
Y para ello, el Papa concede “de ahora en adelante” a todos los sacerdotes, “en razón de su ministerio, la facultad de absolver a quienes hayan procurado el pecado de aborto”, extendiendo en el tiempo, “no obstante cualquier cosa en contrario”, lo concedido durante el tiempo jubilar.
“Quiero enfatizar con todas mis fuerzas —añade— que el aborto es un pecado grave, porque pone fin a una vida humana inocente. Con la misma fuerza, sin embargo, puedo y debo afirmar que no existe ningún pecado que la misericordia de Dios no pueda alcanzar y destruir, allí donde encuentra un corazón arrepentido que pide reconciliarse con el Padre”.
También se establece otra extensión para las absoluciones impartidas por los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X, fundada por Lefebvre: “confiando en la buena voluntad de sus sacerdotes, para que se pueda recuperar con la ayuda de Dios, la plena comunión con la Iglesia Católica, establezco por decisión personal que esta facultad se extienda más allá del período jubilar, hasta nueva disposición”.
Cercanía y consolación
Después el Papa habla sobre el rostro de la consolación en la Carta apostólica. La “misericordia se expresa también en la cercanía, en el afecto y en el apoyo que muchos hermanos y hermanas nos ofrecen cuando sobrevienen los días de tristeza y aflicción”.
“Enjugar las lágrimas —explica— es una acción concreta que rompe el círculo de la soledad en el que con frecuencia terminamos encerrados”. Y si no hay palabras adecuadas, también “el silencio es de gran ayuda; porque en algunos momentos no existen palabras para responder a los interrogantes del que sufre”.
Familias que deben ser acogidas
En un párrafo dedicado a la familia, Francisco retoma la importancia del discernimiento sugerido en la exhortación Amoris laetitia: “No podemos olvidar que cada uno lleva consigo el peso de la propia historia que lo distingue de cualquier otra persona. Nuestra vida, con sus alegrías y dolores, es algo único e irrepetible, que se desenvuelve bajo la mirada misericordiosa de Dios.
Esto exige, sobre todo de parte del sacerdote, un discernimiento espiritual atento, profundo y prudente para que cada uno, sin excluir a nadie, sin importar la situación que viva, pueda sentirse acogido concretamente por Dios”.
Obras concretas para los que sufren
Al final, el Papa se refiere a los signos concretos: “Es el momento de dejar paso a la fantasía de la misericordia para dar vida a tantas iniciativas nuevas, fruto de la gracia”. Recuerda que “todavía hay poblaciones enteras que sufren hoy el hambre y la sed”, y “grandes masas de personas siguen emigrando de un país a otro en busca de alimento, trabajo, casa y paz”.
Se refiere a las cárceles, “lugares en los que, con frecuencia, las condiciones de vida inhumana causan sufrimientos, en ocasiones graves, que se añaden a las penas restrictivas”.
También habla sobre la “cultura del individualismo exasperado, sobre todo en Occidente, hace que se pierda el sentido de la solidaridad y la responsabilidad hacia los demás. Dios mismo sigue siendo hoy un desconocido para muchos; esto representa la más grande de las pobrezas y el mayor obstáculo para el reconocimiento de la dignidad inviolable de la vida humana”.
Misericordia como valor social
En síntesis, “las obras de misericordia corporales y espirituales constituyen hasta nuestros días una prueba de la incidencia importante y positiva de la misericordia como valor social. Ella nos impulsa a ponernos manos a la obra para restituir la dignidad a millones de personas que son nuestros hermanos y hermanas”.
No tener trabajo “y no recibir un salario justo; no tener una casa o una tierra donde habitar; ser discriminados por la fe, la raza, la condición social” son “condiciones que atentan contra la dignidad de la persona”. E insiste: “¡Cuántas son las situaciones en las que podemos restituir la dignidad a las personas para que tengan una vida más humana! Pensemos solamente en los niños y niñas que sufren violencias de todo tipo, violencias que les roban la alegría de la vida. Sus rostros tristes y desorientados están impresos en mi mente”.
Después de haberse referido al “carácter social” de la misericordia y a la necesidad de “hacer que crezca una cultura de la misericordia», «en la que ninguno mire al otro con indiferencia ni aparte la mirada cuando vea el sufrimiento de los hermanos”.
La Jornada Mundial de los Pobres
Es tiempo de misericordia “para que los pobres sientan la mirada de respeto y atención de aquellos que, venciendo la indiferencia, han descubierto lo que es fundamental en la vida”; para que “cada pecador no deje de pedir perdón”.
A la luz del Jubileo de las personas socialmente excluidas, concluye Francisco, «intuí que, como otro signo concreto de este Año Santo extraordinario, se debe celebrar en toda la Iglesia, en el XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario, la Jornada mundial de los pobres. Será la preparación más adecuada para vivir la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, el cual se ha identificado con los pequeños y los pobres, y nos juzgará a partir de las obras de misericordia. Será una Jornada que ayudará a las comunidades y a cada bautizado a reflexionar cómo la pobreza está en el corazón del Evangelio”.

Este video me ayudó a comprender lo que significa perdonarse a uno mismo ¿Cuántas veces el fracaso, el dolor, el sufrimiento se han instalado en nuestra vida dejándonos con un perplejo mal sabor de boca?

La vida es profundamente compleja. Está compuesta por eventos y situaciones muchas veces ajenas a nosotros, que nos cuesta perdonar y que nos mantiene en una lejanía cómoda de quien otea la realidad a lo lejos, sin implicarse más allá de una expresión de desaliento. Otras veces, inevitablemente, estos acontecimientos se hacen más próximos afectando con cierta vehemencia lo que somos, lo que pensamos y lo que vivimos.
Pero cuando estos eventos tocan nuestra realidad en lo más profundo, cuando nos llevan a replantearnos lo que somos y lo que hacemos, y cuando dejan una huella imborrable, es cuando constatamos la necesidad profunda de una respuesta que calme nuestra intranquilidad, nuestro sufrimiento y que nos de una luz en medio de nuestra miseria. Perdonarse a uno mismo no es nada fácil.
Miremos a lo profundo de lo que somos: ¿Cuántas veces hemos hecho o vivido una situación en la que todo se nos viene abajo?¿Cuántas vivencias profundas creemos que nunca nadie ni nada va a poder perdonar, ni siquiera nosotros mismos? ¿Cuántas veces el fracaso, el dolor, el sufrimiento se han instalado en nuestra vida dejándonos con un perplejo mal sabor de boca? Así es nuestra vida, ¡cada uno lleva en su consciencia secretos que son imposibles de contar por lo que suponen para nosotros! Sin embargo,hay alguien que si los conoce todos: Dios, nuestro Padre amoroso.
El cortometraje que les traemos a continuación es fuerte, pero en su crudeza nos habla de una realidad que no es para nada ajena a nuestras vidas.


Martes de la primera semana de Adviento


Libro de Isaías 11,1-10. 

En aquel día, saldrá una rama del tronco de Jesé y un retoño brotará de sus raíces.
Sobre él reposará el espíritu del Señor: espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de ciencia y de temor del Señor
-y lo inspirará el temor del Señor-. El no juzgará según las apariencias ni decidirá por lo que oiga decir:
juzgará con justicia a los débiles y decidirá con rectitud para los pobres del país; herirá al violento con la vara de su boca y con el soplo de sus labios hará morir al malvado.
La justicia ceñirá su cintura y la fidelidad ceñirá sus caderas.
El lobo habitará con el cordero y el leopardo se recostará junto al cabrito; el ternero y el cachorro de león pacerán juntos, y un niño pequeño los conducirá;
la vaca y la osa vivirán en companía, sus crías se recostarán juntas, y el león comerá paja lo mismo que el buey.
El niño de pecho jugará sobre el agujero de la cobra, y en la cueva de la víbora, meterá la mano el niño apenas destetado.
No se hará daño ni estragos en toda mi Montaña santa, porque el conocimiento del Señor llenará la tierra como las aguas cubren el mar.
Aquel día, la raíz de Jesé se erigirá como emblema para los pueblos: las naciones la buscarán y la gloria será su morada.

Salmo 72(71),2.7-8.12-13.17. 
Para que gobierne a tu pueblo con justicia
y a tus pobres con rectitud.
Que en sus días florezca la justicia
y abunde la paz, mientras dure la luna;

que domine de un mar hasta el otro,
y desde el Río hasta los confines de la tierra.
Porque él librará al pobre que suplica
y al humilde que está desamparado.

Tendrá compasión del débil y del pobre,
y salvará la vida de los indigentes.
Que perdure su nombre para siempre
y su linaje permanezca como el sol;

que él sea la bendición de todos los pueblos
y todas las naciones lo proclamen feliz.

Evangelio según San Lucas 10,21-24. 
En aquel momento Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo, y dijo:
"Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido.
Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar".
Después, volviéndose hacia sus discípulos, Jesús les dijo a ellos solos: "¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven!
¡Les aseguro que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron!". 

lunes, 28 de noviembre de 2016

Hoy inicia la Novena a San Nicolás, patrono de los niños, marineros y viajeros


Hoy inicia la Novena a San Nicolás, patrono de los niños, marineros y viajeros




El próximo 6 de diciembre la Iglesia celebrará la fiesta del Obispo San Nicolás de Bari, patrono de los niños, marineros y viajeros. Por ello, cercanos a esta gran festividad, aquí una novena para pedir su intercesión.
Todos los días se repiten las mismas oraciones:
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Himno
Desde este mar tormentoso, oh Padre San Nicolás, conduce al puerto seguro desde la patria celestial. De las luchas de la vida y mortales tempestades sálvanos por tu favor y virtudes singulares. Siempre acudes en socorro de cuantos tu auxilio imploran. Enfermos y navegantes, pobres o ricos te invocan. Por tu santidad eximia e intercesión poderosa, haz que elegidos seamos a la eternidad dichosa. A los fieles que devotos tu culto propagamos, haznos merecer la gloria amando a nuestros hermanos. Amén.
Oración de petición
¡Oh glorioso San Nicolás! Desde aquella morada de luz, en que gozas de la presencia divina, vuelve piadoso tus ojos hacia mí, y alcánzame del Señor aquellas gracias y auxilios convenientes a mis presentes necesidades, tanto espirituales como corporales, y en particular la gracia (mencionar aquí la intención de la novena), si es que conviene para mi eterna salvación.
Protege también, oh Santo Obispo, a nuestro Sumo Pontífice, a la Iglesia y a todo el pueblo cristiano. Conduce al camino recto de la salvación a los que viven sumidos en el pecado, o envueltos en las tinieblas de la ignorancia, del error y de la herejía.
Consuela a los afligidos, socorre a los necesitados, conforta a los pusilánimes, defiende a los oprimidos, asiste a los enfermos; y haz que todos experimenten los efectos de tu intercesión ante el Señor, quien es el dispensador de todos los bienes. Amén.
Súplica
¡Oh bienaventurado San Nicolás de Bari! Al que acuden las familias, los pobres, los enfermos, los comerciantes, los empleados, los presos, los niños, las doncellas en peligro;
Yo, humildemente te pido me alcances la gracia que de ti espero, confiado en tu valiosísima protección, la que nunca niegas a tus devotos, para que favorecidos por tus bondades, cantemos una vez más las misericordias del Señor, y las maravillas de sus santos. ¡Providentísimo San Nicolás! no me abandones.
Oración final
Imploramos, Señor, suplicantes, tu misericordia, y por intercesión de San Nicolás, Obispo, guárdanos de todos los peligros para que se nos muestre expedito el camino de salvación. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Empieza a trabajar la comisión sobre si las mujeres pueden ser diaconisas, querida por el Papa Tras "intensas oraciones y una reflexión madura", Francisco decidió instituir la Comisión de estudio en el Vaticano

Empieza a trabajar la comisión sobre si las mujeres pueden ser diaconisas, querida por el Papa

Diaconisas en la Iglesia católica es una posibilidad en estudio a partir de hoy en el Vaticano. Es una idea acogida por el papa Francisco, quien ha manifestado en varias ocasiones la importancia del papel de la mujer en la Iglesia y en la sociedad.
Este viernes 25 de noviembre será recordado como el inicio de la primera reunión de la Comisión de Estudio sobre el Diaconado de las mujeres, instituida por el papa Francisco el pasado 2 de agosto para hacer un estudio objetivo sobre la situación en los primeros tiempos de la Iglesia, informó la Oficina de Información de la Santa Sede.
La génesis de esta iniciativa se encuentra en la respuesta concreta del Papa a 900 religiosas pertenecientes a la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG) que lo interpelaron en una audiencia el pasado jueves 12 de mayo en el aula Pablo VI del Vaticano.
Ahora, la comisión presidida por el secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el jesuita Luis Francisco Ferrer, tiene la tarea de responder a la cuestión planteada por las religiosas: ¿Por qué la Iglesia excluye a las mujeres del servicio como diaconisas?
De hecho, actualmente diáconos permanentes -hombres- casados celebran sacramentos como el bautismo. En las parroquias es cada vez más común que diáconos hombres ayuden al párroco en varios oficios.
El Papa está de acuerdo en promover un estudio sobre el papel de las diaconisas, investigando el modelo de las primeras comunidades cristianas.
El precedente de la Comisión
El Obispo de Roma aceptó, en mayo, en diálogo con las religiosas de la UISG, que aún no le queda claro qué papel específico tenían estas mujeres de las primeras comunidades cristianas.
“¿Qué fueron estas mujeres diaconisas? ¿Tenían la ordenación o no?”. “Fue un poco oscuro”, dijo. “¿Cuál fue el papel del diácono en ese momento?”.
“¿Establecer una comisión oficial que estudie la cuestión?”, el Obispo de Roma se cuestionó. “Creo que sí. Sería bueno para la Iglesia para aclarar este punto. Estoy de acuerdo. Voy a hablar de hacer algo por el estilo”. “Acepto”, dijo el papa Francisco más tarde. “Me parece útil contar con una comisión que aclare bien”.
La restauración del diaconado permanente de los hombres se enmarca en el trabajo del Vaticano II.
Como indica el vaticanista Andrea Tornielli, el tema no es nuevo. Después del neto pronunciamiento de Juan Pablo II sobre el sacerdocio de las mujeres (1994) y la negación categórica de esa posibilidad, el cardenal Carlo Maria Martini presentó también la posibilidad de la diaconisa mujer. Esta posibilidad bajo estudio no contradice Ordinatio sacerdotalis, documento en que Juan Pablo II no niega esta posibilidad, o mejor dicho, tampoco la menciona.
Miembros de la comisión
El inicio de los trabajos de la Comisión, que contará con la presencia de la rectora de la Universidad Pontificia Antonianum, la hermana Mary Melone, coincide con la fecha en que se celebra en el mundo el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
La misión tiene el aporte de la profesora de Teología Espiritual en la Universidad de Viena y miembro de la Comisión Teológica Internacional, Marianne Schlosser; la profesora de Teología Fundamental en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma Michelina Tenace; la profesora en la ‘Hofstra University’ Hempstead (Nueva York) , Phyllis ZaganoNuria Calduch-Benages, miembro de la Comisión Pontificia Bíblica; y la profesora en la Univesidad de La Sapienza y en el Instituto Patrístico Augustinianum de Roma, Francesca Cocchini.
Los otros seis miembros son hombres, entre ellos, el presidente del Instituto Patrístico Augustinianum, Robert Dodaro; el profesor emérito de Teología de la Universidad de Bonn, Karl-Heinz Menke; el profesor de Eclesiología de la Universidad Pontificia Salesiana de Roma, Aimable Musoni; y el profesor del Instituto de Estudios Teológicos de Bruselas Bernard Pottier.

También otro español, el profesor de la Universidad Pontificia de Comillas Santiago Madrigal Terrazas y el presidente del Instituto Universitario Sophia, el italiano Piero Coda.