lunes, 4 de julio de 2016

Papa Francisco y líder armenio: Ecumenismo de sangre trasciende división entre cristianos. Por Alvaro de Juana


El Papa y el Catholicós se abrazan. Foto: Edward Pentin / ACI Prensa

El Papa Francisco y el líder de la Iglesia Armenia, el Catholicós Karekin II, han firmado una Declaración conjunta en la que condenan los fundamentalismos religiosos y la persecución que sufren en la actualidad los cristianos. También hablan de la familia y de la unidad.
En el texto, ambos líderes denuncian que “las minorías étnicas y religiosas se han convertido en el objetivo de persecuciones y de tratamientos crueles, hasta el punto de que tales sufrimientos por pertenecer a una confesión religiosa se han transformado en una realidad diaria”.
“Los mártires pertenecen a todas las Iglesias y su sufrimiento constituye un ecumenismo de sangre que trasciende las divisiones históricas entre cristianos, llamándonos a todos nosotros a promover la unidad visible de los discípulos de Cristo”.
Ambos aseguran su oración “para un cambio de corazón en todos aquellos que comenten tales crímenes y en aquellos que se encuentran en condiciones de detener la violencia”.
Asimismo dan gracias a Dios “por la continua y creciente cercanía en la fe y en el amor entre la Iglesia Apostólica Armenia y la Iglesia Católica en el testimonio común al mensaje del Evangelio en un mundo lacerado por conflictos y deseos de consuelo y esperanza”.
El documento recuerda también la histórica visita de San Juan Pablo II en 2001 y asegura que el “exterminio de un millón y medio de cristianos armenios” es “el primer genocidio del Siglo XX”.
Todavía, “somos por desgracia testigos de una inmensa tragedia que sucede ante nuestros ojos: de innumerables personas inocentes asesinadas, deportadas u obligadas a un doloroso e incierto exilio por continuos conflictos con base ética, política y religiosa en Oriente Medio y en otras partes del mundo”, denuncia el documento.
“Imploramos a los jefes de las naciones que escuchen la petición de millones de seres humanos que esperan con ansia paz y justicia en el mundo, que piden el respeto de los derechos dados a ellos por Dios, que tienen necesidad urgente de pan, no de armas”.
El texto también denuncia que “por desgracia, asistimos a una presentación de la religión y de los valores religiosos en un mundo fundamentalista, que viene usado para justificar la difusión del odio, de la discriminación y de la violencia”.
“La justificación de tales crímenes –dice la Declaración conjunta- sobre la base de ideas religiosas es inaceptable porque Dios no es un Dios de desorden sino de paz”.
El documento también plantea que al ser cristianos “estamos llamados a buscar y desarrollar vías de reconciliación y de paz”.
Ambos líderes piden también “a los fieles de nuestras Iglesias” que abran “sus corazones y sus manos a las víctimas de la guerra y del terrorismo, a los refugiados y a sus familias”.
El Catholicós y el Papa reconocen que ya se ha hecho mucho, pero “se puede hacer mucho más por los responsables políticos y la comunidad internacional para asegurar el derecho de todos a vivir en paz y seguridad, para sostener el estado de derecho, para proteger las minorías religiosas y étnicas, para combatir el tráfico y el contrabando de seres humanos”.
El texto también aborda la perdida de fe del mundo y explica que “la secularización de amplios sectores de la sociedad, su alienación por aquellos que es espiritual y divino conduce inevitablemente a una visión desacralizada y materialista del hombre y de la familia humana”.
“A este respecto, estamos preocupados por la crisis de la familia en muchos países”, explican. “La Iglesia Apostólica Armenia y la Iglesia Católica comparten la misma visión de la familia, basada en el matrimonio, hecho de gratuidad y de amor fiel entre un hombre y una mujer”.

¿Es este el mantel de la Última Cena? Se guarda en la Capilla de Las Reliquias de la catedral de Santa María de la Asunción de Coria, en España

La catedral de Coria, en Extremadura, España, tardó aproximadamente 250 años en construirse. Su historia es compleja y larga, y algunos estudios señalan que algunos de los elementos de lo que es hoy este edificio datan del siglo I.
De acuerdo a la tesis doctoral de María del Carmen Sanabria Sierra, bajo la dirección del reconocido historiador de arte Víctor Nieto Alcaide, la catedral habría sido el primer templo cristiano en toda la Península Ibérica. Un mosaico romano hallado en su claustro parecería apuntar en esa dirección.
La catedral ocupa el lugar en el que anteriormente se ubicaban la antigua catedral visigoda, la mezquita mayor de la ciudad y una antigua iglesia-catedral románica.
Su construcción, iniciada en 1498 (seis años después de la Reconquista), se terminó en torno a 1748, pero el terremoto de Lisboa del 1 de noviembre de 1755 la dañó seriamente.
La catedral ocupa el lugar en el que anteriormente se ubicaban la antigua catedral visigoda, la mezquita mayor de la ciudad y una antigua iglesia-catedral románica. Su construcción, iniciada en 1498 (seis años después de la Reconquista), se terminó en torno a 1748, pero el terremoto de Lisboa del 1 de noviembre de 1755 la dañó seriamente.
La catedral ocupa el lugar en el que anteriormente se ubicaban la antigua catedral visigoda, la mezquita mayor de la ciudad y una antigua iglesia-catedral románica. Su construcción, iniciada en 1498 (seis años después de la Reconquista), se terminó en torno a 1748, pero el terremoto de Lisboa del 1 de noviembre de 1755 la dañó seriamente.
Si bien la iglesia es, en sí misma, un riquísimo monumento del barroco español (alberga piezas de Churriguera y del maestro Diego Copín de Holanda, el escultor oficial de los Reyes Católicos, por sólo nombrar dos), es más conocida por albergar el que se asume podría ser el mantel utilizado por Jesús y los Doce Apóstoles en la Última Cena.
La catedral de Coria, en Extremadura, España, tardó aproximadamente 250 años en construirse.
La catedral de Coria, en Extremadura, España, tardó aproximadamente 250 años en construirse.
Oficialmente, la Iglesia conserva esta reliquia por tradición, pero también porque no hay evidencia alguna de que sea falsa, aunque tampoco existen pruebas científicas de que sea verdadera.
Sin embargo, estudios recientes han vinculado, en más de una manera, este mantel con la Sábana Santa, explicando que podrían muy bien haber sido hechos al mismo tiempo, y además usados juntos en el Cenáculo.
John Jackson, al analizar el Sudario de Turín, intuyó que debería haber sido, originalmente, no un sudario sino un mantel. Cuando su equipo midió el lienzo del mantel de Coria, comprobó que las dimensiones eran casi idénticas al que se conserva en el Duomo de Turín.
John Jackson, al analizar el Sudario de Turín, intuyó que debería haber sido, originalmente, no un sudario sino un mantel. Cuando su equipo midió el lienzo del mantel de Coria, comprobó que las dimensiones eran casi idénticas al que se conserva en el Duomo de Turín.
John Jackson, director del Turín Shroud Center de Colorado, y anteriormente miembro de la NASA, dirigió en 2014 un estudio sobre el mantel.
Fue el propio Jackson quien, al analizar el Sudario de Turín, intuyó que debería haber sido, originalmente, no un sudario sino un mantel. 
Cuando su equipo midió el lienzo del mantel de Coria, comprobó que las dimensiones eran casi idénticas a las del que se conserva en el Duomo de Turín.
Rebbeca Jackson, miembro del equipo, comentó en esta entrevista que, en su opinión, “la Sábana Santa y el mantel extremeño fueron usados conjuntamente en la Última Cena”.
“Para los judíos, en las grandes solemnidades, y la Pascua es la mayor de ellas, era común utilizar dos manteles de manera ritual, para recordar la travesía por el desierto tras abandonar Egipto”, explica.
“Se colocaba un primer mantel sobre el que se depositaban los alimentos y una segunda tela sobre ellos para evitar que cayera arena o que fueran contaminados por insectos”.
Estudios recientes han vinculado este mantel con la Sábana Santa, explicando que podrían muy bien haber sido hechos al mismo tiempo, y además usados juntos en el Cenáculo.
Estudios recientes han vinculado este mantel con la Sábana Santa, explicando que podrían muy bien haber sido hechos al mismo tiempo, y además usados juntos en el Cenáculo.
Según se lee en una nota publicada en El Mundo, para el arquitecto Ignacio Dols, delegado en Extremadura de la Sociedad Española de Sindonología, “la intuición de Jackson puede tener sentido por la precipitación para enterrar a Cristo”.
“Murió en torno a las tres de la tarde de un viernes y debía ser enterrado antes de, aproximadamente, las seis del mismo día, momento en el que comenzaba el Sabbath (día festivo para los judíos en el que no se podía realizar ninguna labor física)”.
En apenas tres horas José de Arimatea tuvo que reclamar el cuerpo a Pilatos, obtener permiso para enterrarlo, trasladarle hasta un sepulcro, hacer los preparativos, amortajarlo y sellar la tumba”.
“Lo razonable es que utilizara los elementos que tuviera a mano, y un mantel de esas características era perfecto para envolver un cuerpo”.

Lunes de la decimocuarta semana del tiempo ordinario

Libro de Oseas 2,16.17b-18.21-22. 
Así habla el Señor:
Yo la seduciré, la llevaré al desierto y le hablaré a su corazón.
Allí, ella responderá como en los días de su juventud, como el día en que subía del país de Egipto.
Aquel día -oráculo del Señor- tú me llamarás: "Mi esposo" y ya no me llamarás: "Mi Baal".
Yo te desposaré para siempre, te desposaré en la justicia y el derecho, en el amor y la misericordia;
te desposaré en la fidelidad, y tú conocerás al Señor.



Salmo 145(144),2-3.4-5.6-7.8-9. 
Señor, día tras día te bendeciré,
y alabaré tu Nombre sin cesar.
¡Grande es el Señor y muy digno de alabanza:
su grandeza es insondable!

Cada generación celebra tus acciones
y le anuncia a las otras tus portentos:
ellas hablan del esplendor de tu gloria,
y yo también cantaré tus maravillas.

Ellas publican tus tremendos prodigios
y narran tus grandes proezas;
divulgan el recuerdo de tu inmensa bondad
y cantan alegres por tu victoria.

El Señor es bondadoso y compasivo,
lento para enojarse y de gran misericordia;
el Señor es bueno con todos
y tiene compasión de todas sus criaturas.




Evangelio según San Mateo 9,18-26. 
Mientras Jesús les estaba diciendo estas cosas, se presentó un alto jefe y, postrándose ante él, le dijo: "Señor, mi hija acaba de morir, pero ven a imponerle tu mano y vivirá".
Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos.
Entonces se le acercó por detrás una mujer que padecía de hemorragias desde hacía doce años, y le tocó los flecos de su manto,
pensando: "Con sólo tocar su manto, quedaré curada".
Jesús se dio vuelta, y al verla, le dijo: "Ten confianza, hija, tu fe te ha salvado". Y desde ese instante la mujer quedó curada.
Al llegar a la casa del jefe, Jesús vio a los que tocaban música fúnebre y a la gente que gritaba, y dijo:
"Retírense, la niña no está muerta, sino que duerme". Y se reían de él.
Cuando hicieron salir a la gente, él entró, la tomó de la mano, y ella se levantó.
Y esta noticia se divulgó por aquella región.


Leer el comentario del Evangelio por : San Cirilo de Alejandría  
«Entró y cogió la mano de la niña»

domingo, 3 de julio de 2016

Someter a los demonios . Por Carmelo J. Pérez Hernández ·

Me dice una amiga periodista que un amigo suyo bien relacionado en el Vaticano le cuenta que la revolución del Papa Francisco se está quedando en gestos… y poco más. Ni ella ni yo estamos de acuerdo. Yo creo que cuando se trata de cambiar el ritmo al que late el corazón de un grupo de personas, las cosas van despacio. Mejor: las cosas van por dentro.
Y eso es lo que está pasando, creo. Que las cosas van por dentro. Por eso no todos lo notan, pero ya es imparable. Lo he dicho varias veces: Francisco es un eslabón más del entrañable amor que Dios siente por su Iglesia. Juan Pablo, Benedicto, Francisco. Estos recientes titanes han capitaneado un barco inmenso que empieza a entrar en velocidad de crucero. Los cambios profundos y acelerados, la arqueología teológica que se confundía con la pastoral, la cultura del mérito y la posesión, las vallas que compramos para ponerle coto al monte… Muchos demonios extraños habían plantado su tienda en medio del jardín.
“Os he dado fuerza para pisotear serpientes y escorpiones y todo el ejército del enemigo. Y no os hará daño alguno”, sonríe hoy Jesús en el Evangelio a aquellos 72 hombres a los que envío a hablar de Dios a sus hermanos. Digo bien: sonríe Jesús, que percibe que, como niños inexpertos, sus mensajeros vienen alucinando por cómo han sido capaces de devolver la paz hasta a los corazones más acartonados.
Lo mismo nos pasa ahora. De nuevo Dios sonríe con complacencia al vernos ilusionados –alucinando- con las palabras del Papa, con cada nuevo gesto de ternura, con cada golpe de timón, con la memoria agradecida a sus antecesores. Estamos fascinados porque Dios haya permitido disfrutar a esta generación de la que formamos parte de un golpe de autenticidad. Cuando la misericordia es el programa, muchos demonios han tenido que ser sometidos.
No todos. No pocos se revuelven. Incluso desde dentro de las almenas, que ahora son miradores en lugar de parapetos para la guerra. Muchos no entienden la dinámica de la alegría y el consuelo. No comprenden la teología de las buenas noticias. Se sienten desnudos sin castigos, sin amenazas, teniendo que acoger y cuidar al herido en lugar de echarle en cara su irresponsabilidad. Teniendo que acompañar, eso tan complicado, que exige acomodar el propio paso al ritmo del que se acompaña y, poco a poco, muy poco a poco, mostrarle otra forma de avanzar.
Someter demonios. No había mejor forma de contarlo. Que hay pocos seminaristas, que los catequistas son muy mayores, que siempre estamos los mismos en todo, que en algunos sitios decir que uno es cristiano es una heroicidad, que no hay relevo generacional… Y qué queríamos: convocar a la Humanidad a un eterno funeral, pagarle unas vacaciones en un valle de lágrimas, ¿y que nos lo agradeciera haciéndonos un monumento?
“Yo haré derivar hacia ella, como un río, la paz. Como a un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo. Al verlo se alegrará vuestro corazón y vuestros huesos florecerán como un prado. La mano del Señor se manifestará a sus siervos”. Uf, “vuestros huesos florecerán como un prado”. ¿Se puede decir más bonito cómo es la Iglesia que Cristo quiere? La expresión es del profeta Isaías, que en esto de las cosas bellas es un maestro.
Someter a los demonios. A los de dentro y a los de fuera. A los propios y los compartidos. Y vivir. Porque la vida es la excusa que Dios se inventó para encontrarse con nosotros. Vivir, no sobrevivir.

Hoy es la fiesta Santo Tomás Apóstol, patrono de jueces, arquitectos y teólogos




Cada 3 julio la Iglesia Católica celebra la fiesta de Santo Tomás Apóstol, el pescador de Galilea que hizo la confesión de fe: “Señor Mío y Dios Mío”, luego que Jesús, a los ocho días de haber resucitado, se apareció nuevamente ante sus discípulos y lo invita a meter su mano en la llaga de su costado.
El Evangelio de San Juan narra la incredulidad de Santo Tomás ante las palabras de los discípulos que decían: "Hemos visto al Señor", a lo que contestó: "si no veo en sus manos los agujeros de los clavos, y si no meto mis dedos en los agujeros sus clavos, y no meto mi mano en la herida de su costado, no creeré". Es por eso que frente a la invitación del Señor de acercarse, el Santo cae postrado ante él.
“Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído”, dijo el Señor luego que Tomás reconoce que es Dios.
También por este Apóstol Jesús revela “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí”, luego que este le preguntara: “Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?”
Santo Tomás predicó en Persia y otros lugares cercanos, así como en Etiopía e India donde la tradición cuenta que sufrió el martirio.
Al Santo se le atribuye el cinto de la Santísima Virgen María, con el que es a veces representado ya que una leyenda relata que él no creía en la Asunción, e hizo abrir la tumba de la Virgen encontrándola llena de flores.
La Tradición señala que la Madre de Dios, desde el cielo, desató su cinturón y lo dejó caer en las manos del Apóstol.
Santo Tomás es patrono de los arquitectos, constructores, jueces, teólogos y de las ciudades de Prato, Parma y Urbino en Italia.
El Papa Francisco, en la fiesta del Santo en 2013, recordó a los fieles que “el Señor sabe por qué hace las cosas. A cada uno de nosotros le da el tiempo que él piensa que es mejor para nosotros. A Tomás le ha concedido una semana. Jesús se presenta con sus llagas: todo su cuerpo estaba limpio, hermoso, lleno de luz, pero las llagas estaban y están todavía, y cuando el Señor vendrá, al final del mundo, nos enseñará sus llagas".
"Tomás, para creer, quería meter sus dedos en las llagas: era un testarudo. Pero el Señor quiso precisamente un testarudo para hacernos comprender algo más grande. Tomás vio al Señor, que le invitó a meter el dedo en la herida de los clavos, a poner su mano en el costado y no dijo: es verdad: el Señor ha resucitado. ¡No! Fue más allá. Dijo: ¡Dios! Es el primer discípulo que confiesa la la divinidad de Cristo después de la resurrección. Y que adora".
Para conocer más de este apóstol ingrese a los siguiente enlaces: