lunes, 4 de julio de 2016

¿Es este el mantel de la Última Cena? Se guarda en la Capilla de Las Reliquias de la catedral de Santa María de la Asunción de Coria, en España

La catedral de Coria, en Extremadura, España, tardó aproximadamente 250 años en construirse. Su historia es compleja y larga, y algunos estudios señalan que algunos de los elementos de lo que es hoy este edificio datan del siglo I.
De acuerdo a la tesis doctoral de María del Carmen Sanabria Sierra, bajo la dirección del reconocido historiador de arte Víctor Nieto Alcaide, la catedral habría sido el primer templo cristiano en toda la Península Ibérica. Un mosaico romano hallado en su claustro parecería apuntar en esa dirección.
La catedral ocupa el lugar en el que anteriormente se ubicaban la antigua catedral visigoda, la mezquita mayor de la ciudad y una antigua iglesia-catedral románica.
Su construcción, iniciada en 1498 (seis años después de la Reconquista), se terminó en torno a 1748, pero el terremoto de Lisboa del 1 de noviembre de 1755 la dañó seriamente.
La catedral ocupa el lugar en el que anteriormente se ubicaban la antigua catedral visigoda, la mezquita mayor de la ciudad y una antigua iglesia-catedral románica. Su construcción, iniciada en 1498 (seis años después de la Reconquista), se terminó en torno a 1748, pero el terremoto de Lisboa del 1 de noviembre de 1755 la dañó seriamente.
La catedral ocupa el lugar en el que anteriormente se ubicaban la antigua catedral visigoda, la mezquita mayor de la ciudad y una antigua iglesia-catedral románica. Su construcción, iniciada en 1498 (seis años después de la Reconquista), se terminó en torno a 1748, pero el terremoto de Lisboa del 1 de noviembre de 1755 la dañó seriamente.
Si bien la iglesia es, en sí misma, un riquísimo monumento del barroco español (alberga piezas de Churriguera y del maestro Diego Copín de Holanda, el escultor oficial de los Reyes Católicos, por sólo nombrar dos), es más conocida por albergar el que se asume podría ser el mantel utilizado por Jesús y los Doce Apóstoles en la Última Cena.
La catedral de Coria, en Extremadura, España, tardó aproximadamente 250 años en construirse.
La catedral de Coria, en Extremadura, España, tardó aproximadamente 250 años en construirse.
Oficialmente, la Iglesia conserva esta reliquia por tradición, pero también porque no hay evidencia alguna de que sea falsa, aunque tampoco existen pruebas científicas de que sea verdadera.
Sin embargo, estudios recientes han vinculado, en más de una manera, este mantel con la Sábana Santa, explicando que podrían muy bien haber sido hechos al mismo tiempo, y además usados juntos en el Cenáculo.
John Jackson, al analizar el Sudario de Turín, intuyó que debería haber sido, originalmente, no un sudario sino un mantel. Cuando su equipo midió el lienzo del mantel de Coria, comprobó que las dimensiones eran casi idénticas al que se conserva en el Duomo de Turín.
John Jackson, al analizar el Sudario de Turín, intuyó que debería haber sido, originalmente, no un sudario sino un mantel. Cuando su equipo midió el lienzo del mantel de Coria, comprobó que las dimensiones eran casi idénticas al que se conserva en el Duomo de Turín.
John Jackson, director del Turín Shroud Center de Colorado, y anteriormente miembro de la NASA, dirigió en 2014 un estudio sobre el mantel.
Fue el propio Jackson quien, al analizar el Sudario de Turín, intuyó que debería haber sido, originalmente, no un sudario sino un mantel. 
Cuando su equipo midió el lienzo del mantel de Coria, comprobó que las dimensiones eran casi idénticas a las del que se conserva en el Duomo de Turín.
Rebbeca Jackson, miembro del equipo, comentó en esta entrevista que, en su opinión, “la Sábana Santa y el mantel extremeño fueron usados conjuntamente en la Última Cena”.
“Para los judíos, en las grandes solemnidades, y la Pascua es la mayor de ellas, era común utilizar dos manteles de manera ritual, para recordar la travesía por el desierto tras abandonar Egipto”, explica.
“Se colocaba un primer mantel sobre el que se depositaban los alimentos y una segunda tela sobre ellos para evitar que cayera arena o que fueran contaminados por insectos”.
Estudios recientes han vinculado este mantel con la Sábana Santa, explicando que podrían muy bien haber sido hechos al mismo tiempo, y además usados juntos en el Cenáculo.
Estudios recientes han vinculado este mantel con la Sábana Santa, explicando que podrían muy bien haber sido hechos al mismo tiempo, y además usados juntos en el Cenáculo.
Según se lee en una nota publicada en El Mundo, para el arquitecto Ignacio Dols, delegado en Extremadura de la Sociedad Española de Sindonología, “la intuición de Jackson puede tener sentido por la precipitación para enterrar a Cristo”.
“Murió en torno a las tres de la tarde de un viernes y debía ser enterrado antes de, aproximadamente, las seis del mismo día, momento en el que comenzaba el Sabbath (día festivo para los judíos en el que no se podía realizar ninguna labor física)”.
En apenas tres horas José de Arimatea tuvo que reclamar el cuerpo a Pilatos, obtener permiso para enterrarlo, trasladarle hasta un sepulcro, hacer los preparativos, amortajarlo y sellar la tumba”.
“Lo razonable es que utilizara los elementos que tuviera a mano, y un mantel de esas características era perfecto para envolver un cuerpo”.

Lunes de la decimocuarta semana del tiempo ordinario

Libro de Oseas 2,16.17b-18.21-22. 
Así habla el Señor:
Yo la seduciré, la llevaré al desierto y le hablaré a su corazón.
Allí, ella responderá como en los días de su juventud, como el día en que subía del país de Egipto.
Aquel día -oráculo del Señor- tú me llamarás: "Mi esposo" y ya no me llamarás: "Mi Baal".
Yo te desposaré para siempre, te desposaré en la justicia y el derecho, en el amor y la misericordia;
te desposaré en la fidelidad, y tú conocerás al Señor.



Salmo 145(144),2-3.4-5.6-7.8-9. 
Señor, día tras día te bendeciré,
y alabaré tu Nombre sin cesar.
¡Grande es el Señor y muy digno de alabanza:
su grandeza es insondable!

Cada generación celebra tus acciones
y le anuncia a las otras tus portentos:
ellas hablan del esplendor de tu gloria,
y yo también cantaré tus maravillas.

Ellas publican tus tremendos prodigios
y narran tus grandes proezas;
divulgan el recuerdo de tu inmensa bondad
y cantan alegres por tu victoria.

El Señor es bondadoso y compasivo,
lento para enojarse y de gran misericordia;
el Señor es bueno con todos
y tiene compasión de todas sus criaturas.




Evangelio según San Mateo 9,18-26. 
Mientras Jesús les estaba diciendo estas cosas, se presentó un alto jefe y, postrándose ante él, le dijo: "Señor, mi hija acaba de morir, pero ven a imponerle tu mano y vivirá".
Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos.
Entonces se le acercó por detrás una mujer que padecía de hemorragias desde hacía doce años, y le tocó los flecos de su manto,
pensando: "Con sólo tocar su manto, quedaré curada".
Jesús se dio vuelta, y al verla, le dijo: "Ten confianza, hija, tu fe te ha salvado". Y desde ese instante la mujer quedó curada.
Al llegar a la casa del jefe, Jesús vio a los que tocaban música fúnebre y a la gente que gritaba, y dijo:
"Retírense, la niña no está muerta, sino que duerme". Y se reían de él.
Cuando hicieron salir a la gente, él entró, la tomó de la mano, y ella se levantó.
Y esta noticia se divulgó por aquella región.


Leer el comentario del Evangelio por : San Cirilo de Alejandría  
«Entró y cogió la mano de la niña»

domingo, 3 de julio de 2016

Someter a los demonios . Por Carmelo J. Pérez Hernández ·

Me dice una amiga periodista que un amigo suyo bien relacionado en el Vaticano le cuenta que la revolución del Papa Francisco se está quedando en gestos… y poco más. Ni ella ni yo estamos de acuerdo. Yo creo que cuando se trata de cambiar el ritmo al que late el corazón de un grupo de personas, las cosas van despacio. Mejor: las cosas van por dentro.
Y eso es lo que está pasando, creo. Que las cosas van por dentro. Por eso no todos lo notan, pero ya es imparable. Lo he dicho varias veces: Francisco es un eslabón más del entrañable amor que Dios siente por su Iglesia. Juan Pablo, Benedicto, Francisco. Estos recientes titanes han capitaneado un barco inmenso que empieza a entrar en velocidad de crucero. Los cambios profundos y acelerados, la arqueología teológica que se confundía con la pastoral, la cultura del mérito y la posesión, las vallas que compramos para ponerle coto al monte… Muchos demonios extraños habían plantado su tienda en medio del jardín.
“Os he dado fuerza para pisotear serpientes y escorpiones y todo el ejército del enemigo. Y no os hará daño alguno”, sonríe hoy Jesús en el Evangelio a aquellos 72 hombres a los que envío a hablar de Dios a sus hermanos. Digo bien: sonríe Jesús, que percibe que, como niños inexpertos, sus mensajeros vienen alucinando por cómo han sido capaces de devolver la paz hasta a los corazones más acartonados.
Lo mismo nos pasa ahora. De nuevo Dios sonríe con complacencia al vernos ilusionados –alucinando- con las palabras del Papa, con cada nuevo gesto de ternura, con cada golpe de timón, con la memoria agradecida a sus antecesores. Estamos fascinados porque Dios haya permitido disfrutar a esta generación de la que formamos parte de un golpe de autenticidad. Cuando la misericordia es el programa, muchos demonios han tenido que ser sometidos.
No todos. No pocos se revuelven. Incluso desde dentro de las almenas, que ahora son miradores en lugar de parapetos para la guerra. Muchos no entienden la dinámica de la alegría y el consuelo. No comprenden la teología de las buenas noticias. Se sienten desnudos sin castigos, sin amenazas, teniendo que acoger y cuidar al herido en lugar de echarle en cara su irresponsabilidad. Teniendo que acompañar, eso tan complicado, que exige acomodar el propio paso al ritmo del que se acompaña y, poco a poco, muy poco a poco, mostrarle otra forma de avanzar.
Someter demonios. No había mejor forma de contarlo. Que hay pocos seminaristas, que los catequistas son muy mayores, que siempre estamos los mismos en todo, que en algunos sitios decir que uno es cristiano es una heroicidad, que no hay relevo generacional… Y qué queríamos: convocar a la Humanidad a un eterno funeral, pagarle unas vacaciones en un valle de lágrimas, ¿y que nos lo agradeciera haciéndonos un monumento?
“Yo haré derivar hacia ella, como un río, la paz. Como a un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo. Al verlo se alegrará vuestro corazón y vuestros huesos florecerán como un prado. La mano del Señor se manifestará a sus siervos”. Uf, “vuestros huesos florecerán como un prado”. ¿Se puede decir más bonito cómo es la Iglesia que Cristo quiere? La expresión es del profeta Isaías, que en esto de las cosas bellas es un maestro.
Someter a los demonios. A los de dentro y a los de fuera. A los propios y los compartidos. Y vivir. Porque la vida es la excusa que Dios se inventó para encontrarse con nosotros. Vivir, no sobrevivir.

Hoy es la fiesta Santo Tomás Apóstol, patrono de jueces, arquitectos y teólogos




Cada 3 julio la Iglesia Católica celebra la fiesta de Santo Tomás Apóstol, el pescador de Galilea que hizo la confesión de fe: “Señor Mío y Dios Mío”, luego que Jesús, a los ocho días de haber resucitado, se apareció nuevamente ante sus discípulos y lo invita a meter su mano en la llaga de su costado.
El Evangelio de San Juan narra la incredulidad de Santo Tomás ante las palabras de los discípulos que decían: "Hemos visto al Señor", a lo que contestó: "si no veo en sus manos los agujeros de los clavos, y si no meto mis dedos en los agujeros sus clavos, y no meto mi mano en la herida de su costado, no creeré". Es por eso que frente a la invitación del Señor de acercarse, el Santo cae postrado ante él.
“Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído”, dijo el Señor luego que Tomás reconoce que es Dios.
También por este Apóstol Jesús revela “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí”, luego que este le preguntara: “Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?”
Santo Tomás predicó en Persia y otros lugares cercanos, así como en Etiopía e India donde la tradición cuenta que sufrió el martirio.
Al Santo se le atribuye el cinto de la Santísima Virgen María, con el que es a veces representado ya que una leyenda relata que él no creía en la Asunción, e hizo abrir la tumba de la Virgen encontrándola llena de flores.
La Tradición señala que la Madre de Dios, desde el cielo, desató su cinturón y lo dejó caer en las manos del Apóstol.
Santo Tomás es patrono de los arquitectos, constructores, jueces, teólogos y de las ciudades de Prato, Parma y Urbino en Italia.
El Papa Francisco, en la fiesta del Santo en 2013, recordó a los fieles que “el Señor sabe por qué hace las cosas. A cada uno de nosotros le da el tiempo que él piensa que es mejor para nosotros. A Tomás le ha concedido una semana. Jesús se presenta con sus llagas: todo su cuerpo estaba limpio, hermoso, lleno de luz, pero las llagas estaban y están todavía, y cuando el Señor vendrá, al final del mundo, nos enseñará sus llagas".
"Tomás, para creer, quería meter sus dedos en las llagas: era un testarudo. Pero el Señor quiso precisamente un testarudo para hacernos comprender algo más grande. Tomás vio al Señor, que le invitó a meter el dedo en la herida de los clavos, a poner su mano en el costado y no dijo: es verdad: el Señor ha resucitado. ¡No! Fue más allá. Dijo: ¡Dios! Es el primer discípulo que confiesa la la divinidad de Cristo después de la resurrección. Y que adora".
Para conocer más de este apóstol ingrese a los siguiente enlaces:

Francisco en el ángelus: ‘debemos testimoniar con alegría el Evangelio en la vida diaria’ La misión de llevar la palabra de Jesús es estupenda, explica el Santo Padre y pide rezar para que en la Iglesia nunca falten corazones generosos

Angelus


En este domingo del verano europeo el papa Francisco rezó la oración del ángelus desde la ventana de su estudio que da a la Plaza de San Pedro, donde le aguardaban miles de fieles y peregrinos. 
La misión del cristiano es estupenda –dijo el Pontífice– porque debe llevar la Buena Noticia a todos. Entrentanto reconoció que es una tarea difícil y que a veces encuentra hostilidad. Por ello no hay que dejarse condicionar confiando en los medios humanos, sino llevando solamente la potencia de la Cruz de Cristo.
A continuación las palabras del Santo Padre.
“Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
En la página evangélica del día de hoy, en el capítulo décimo del Evangelio, Lucas nos hace entender cuánta necesidad tenemos de invocar a Dios, “el Señor de la mies, para que envíe operarios a su mies”. Los operarios de los cuales habla Jesús son los misioneros del Reino de Dios, que Él mismo llamaba y enviaba “de dos en dos delante de sí en cada ciudad y lugar a donde estaba por ir”.
Su taera era anunciar un mensaje de salvación dirigido a todos. Los misioneros anuncian siempre el mensaje de salvación a todos; no solamente los misioneros que van lejos, también nosotros, misioneros cristianos que decimos una buena palabra de salvación. Y este es el don que nos da Jesús con el Espíritu Santo. Este anuncio es decir: “Está cerca el Reino de Dios”.
Porque Jesús ha ‘acercado’ a Dios hacia nosotros, Dios reina en medio de nosotros, su amor misericordioso vence el pecado y la miseria humana.
Esta es la Buena Noticia que los ‘operarios’ tienen que llevar a todos: un mensaje de esperanza y de consolación, de paz y de caridad. Jesús, cuando envía a sus discípulos delante de él en los pueblos les recomienda: ‘Antes digan: paz a esta casa’ (…) curen a los enfermos que allí se encuentren’.
Todo esto significa que el Reino de Dios se construye día a día y ofrece ya en esta tierra sus frutos de conversión, de purificación, de amor y de consolación entre los hombres. ¡Es algo muy hermoso construir día a día este Reino de Dios que va naciendo! ¡No destruir, sino construir!
¿Con cuál espíritu el discípulo de Jesús deberá realizar esta misión? Como primera cosa deberá ser conciente de la realidad difícil y a veces hostil que lo espera. De hecho Jesús dice: ‘Les envío como corderos en medio de los lobos’. Es clarísimo. La hostilidad está siempre al inicio de la persecución de los cristianos: porque Jesús sabe que la misión es obstaculizada por la obra del maligno.
Por esto, el operario del Evangelio se esforzará en ser libre de los condicionamientos humanos de todo tipo, no llevando ni bolsa, ni alforja, ni sandalias, como ha recomendado Jesús, para solamente confiar en la potencia de la Cruz de Cristo. Esto significa abandonar todo motivo de vanagloria personal y volverse humilde instrumento de la salvación obrada por el sacrificio de Jesús, muerto y resuscitado por nosotros.
La del cristiano en el mundo es una misión estupenda y destinada a todos, es una misión de servicio, ninguno excluído. Esta necesita de tanta generosidad y sobre todo de la mirada y del corazón dirigido hacia lo alto para invocar la ayuda del Señor.
Hay mucha necesidad de que hayan cristianos que testimonien con alegría el Evangelio en la vida de cada día. Los discípulos enviados por Jesús, ‘llegaron llenos de alegría’.
Cuando nosotros hacemos así, el corazón se llena de alegría. Y esta expresión me hace pensar a la alegría de la Iglesia cuando sus hijos reciben la Buena Noticia, gracias a la dedicación de tantos hombres y mujeres que diariamente anuncian en Evangelio: los sacerdotes, aquellos buenos párrocos que todos conocemos, las monjas , misioneros, misioneras… Y me pregunto, escuchen la pregunta: ¿Cuántos de los jóvenes que ahora está aquí presentes en la plaza sienten la llamada del Señor para seguirlo?
¡No tengan miedo! Sean valientes y lleven a los demás esta llama del celo apostólico que nos ha sido dada por estos discípulos ejemplares.
Recemos al Señor, por la intercesión de la Virgen María, para en la Iglesia no falten nunca corazones generosos, que trabajen para llevar a todos el amor y la ternura del Padre celeste”.
El Santo Padre reza la oración del ángelus y después dirige las siguientes palabras:
“Queridos hermanos y hermanas, expreso mi cercanía a los familiares de las víctimas y de los heridos del atentado que se registró ayer en Daca. Y también ante el sucedido en Bagdad. Recemos juntos por ellos, por los difuntos y pidamos al Señor que convierta el corazón de los violentos enceguecidos por el odio.
(El Papa reza) Dios te Salve María…
Saludo a todos los fieles de Roma y peregrinos que llegaron de Italia y de diversos países. En particular al grupo de Bérgamo guiado por su obispo. Los bergamascos no han ahorrado para el cartel, ¡se ve bien! Y a los de Braganca-Miranda (Portugal); a las monjas Misioneras del Sagrado Corazón que vinieron desde Corea con algunos fieles; a los jóvenes de Ibiza que se preparan para la Confirmación;y  al grupo de peregrinos venezolanos. Quiero saludar también a mis compatriotas de La Rioja, de Chilecito: ¡se ve bien la bandera allí!
Saludo a algunas peregrinaciones especiales, en el signo de la misericordia: el de los fieles de Ascoli Piceno, que llegaron a pié a lo largo de la antigua vía Salaria; el de los socios de la Federación italiana de turismo equestra, que vinieron a caballo, incluso algunos desde Cracovia;  a los que vinieron en bicicleta y motocicleta desde Cardito (Nápoles).
Saludo al concluir, a la Asociación “Bricciole di speranza di Carla Zichetti, la familia Camiliana laica, la escuela jardín de Verdellino, a los jóvnes dde Albino y Desenzano, y a los de Sassari. 
(Texto completo traducido desde el audio por ZENIT)