miércoles, 6 de julio de 2016

¿Qué hace que un matrimonio en la Iglesia Católica sea nulo?


Anillos de Boda / Flickr de Jef Belmonte Cuiabá (CC-BY-2.0)

Las recientes afirmaciones del Papa Francisco sobre los matrimonios nulos han vuelto a poner sobre el tapete el tema de la nulidad matrimonial, un asunto que preocupa al Santo Padre y para el cual estableció una reforma.  Un matrimonio es nulo cuando existe alguna de las causales que permiten probar que entre un hombre y una mujer, por diversas razones, nunca existió matrimonio.  “Es importante que la gente recuerde que la Iglesia siempre presume la validez de un matrimonio a menos que se demuestre lo contrario”, dijo en diálogo con ACI Prensa, J.D. Flynn, un especialista en derecho canónico de Nebraska en Estados Unidos.  El Catecismo de la Iglesia Católica (CIC) precisa, en el numeral 1625, que para que exista matrimonio los protagonistas deben ser libres, es decir, que debe realizarse plena voluntad y consentimiento de los contrayentes. Los que participan no deben “obrar por coacción” y no deben estar “impedidos por una ley natural o eclesiástica”.  Se debe tener claro que “el vínculo matrimonial es establecido por Dios mismo, de modo que el matrimonio celebrado y consumado entre bautizados no puede ser disuelto jamás”, señala el numeral 1640.  La Iglesia tiene procesos muy específicos para evaluar los posibles casos de nulidad y para ello se debe presentar ante el juez competente las pruebas pertinentes y deben intervenir las dos personas que forman parte del proceso. “El hecho de que una pareja tenga dificultades no significa que el matrimonio sea nulo”, precisó Flynn.  “El proceso de nulidad de la Iglesia es en el fondo por buenas razones. Es muy difícil saber lo que una persona se había propuesto en su día de boda, es por ello que el proceso de la Iglesia para declarar la nulidad es tan exhaustivo y difícil", agregó.  El Código de Derecho Canónico divide las causales en tres grandes grupos. El primero corresponde a los “impedimentos” o causa externas que imposibilitan contraer matrimonio; el segundo se refiere a los “vicios de consentimiento” o aquellas circunstancias que afectan la voluntad de quienes contraen matrimonio; y finalmente “los defectos de forma”, es decir, algunas formalidades que no se siguieron para que la unión sea tal.  Aquí presentamos las causales de nulidad más comunes divididas en estos tres grupos:

Impedimentos
1. Cuando hay impotencia en el varón y/o en la mujer (canon 1084)
En pocas palabras, cuando cualquiera de las dos partes no puede realizar el acto conyugal (sexual) naturalmente.
2. Si existe un vínculo matrimonial anterior (canon 1085)
El matrimonio es nulo si es que uno de los contrayentes ya estaba casado antes, incluso si esta unión anterior no se consumó a través de las relaciones sexuales. No es lícito contraer otro matrimonio si es que la nulidad de la unión anterior no es legítima y certera.
Vicio de consentimiento
3. Por carecer de uso de razón (canon 1095, 1°)
Cuando una persona adulta no tenga uso de razón a consecuencia de una enfermedad psíquica. “Los ‘graves defectos psicológicos’ o el ‘grave defecto en la voluntad o cognición’ de una persona, pueden mitigar su capacidad de elegir”, explicó el experto J.D. Flynn.
4. Si existe un grave defecto que impida conocer los derechos y deberes esenciales del matrimonio (canon 1095, 2°)
Por ejemplo, este caso sucede, en algunas ocasiones, cuando los contrayentes son obligados a casarse –tal vez por un embarazo– y desconocen lo que significa a cabalidad el matrimonio dentro de la Iglesia. El matrimonio puede declararse nulo si durante el proceso se prueba que uno o los dos no aceptaron la unión libremente y sin su consentimiento.
5. Si se es incapaz de asumir las obligaciones esenciales del matrimonio por causas de naturaleza psíquica (canon 1095, 3°)
Pueden existir diversos trastornos de personalidad que deben ser corroborados mediante pruebas psicológicas o psiquiátricas. Por ejemplo, la grave inmadurez del contrayente o una dependencia psicológica excesiva hacia la madre, padre, hermano o amigo, que impida a la persona desarrollar sus deberes dentro del matrimonio.
6. Ignorar la naturaleza del matrimonio (canon 1096)
Como explica J.D. Flynn, otro factor de nulidad es la "ignorancia" de la naturaleza del matrimonio como "una unión permanente entre un hombre y una mujer, que de alguna manera se forma para la procreación de niños a través de la cooperación sexual". Esta ignorancia no se presume después de la pubertad.
7. Si se contrae el matrimonio engañando, solo para obtener el consentimiento (canon 1098)
Existen muchos casos de engaños solo con la intención de que se lleve a cabo el matrimonio. Por ejemplo, si una persona es estéril y no lo dice a su pareja antes del matrimonio. O cuando se desconoce que uno de los contrayentes tiene otra familia o es un criminal.
8. Si se simula por completo el matrimonio o se excluye de forma intencionada una de sus propiedades esenciales (canon 1101)
Estas propiedades son la apertura a la vida, la fidelidad y la indisolubilidad.
Por ejemplo, para que ocurra esta causal “uno de los contrayentes debe tener la intención directa de no conceder a la otra persona el derecho a tener niños en ningún momento del matrimonio”, como explica el abogado J.D. Flynn .
“Por otra parte, si una persona se casa con la intención de no ser fiel, el matrimonio no sería válido. Esto es diferente cuando alguien que prometió ser fiel engañe luego a su cónyuge”.
También es motivo de nulidad si "una persona atenta directamente contra la indisolubilidad pretendiendo poner fin a la unión cuando se crea conveniente", acotó el especialista en derecho canónico.
Por defecto de forma
9. Por la forma en la que fue celebrado el matrimonio (canon 1108)
Es uno de los casos menos comunes. “Solamente son válidos aquellos matrimonios que se contraen ante el Ordinario del lugar o el párroco, o un sacerdote o diácono delegado por uno de ellos para que asistan, y ante dos testigos, de acuerdo con las reglas establecidas en los cánones que siguen, y quedando a salvo las excepciones (…)”.

Miércoles de la decimocuarta semana del tiempo ordinario

Libro de Oseas 10,1-3.7-8.12. 
Israel era una viña exhuberante, que producía su fruto. Cuanto más se multiplicaban sus frutos, más multiplicaba él los altares; cuanto mejor le iba al país, mejores hacía él las piedras conmemorativas.
Su corazón está dividido, ahora tendrán que expiar: el mismo Señor destrozará sus altares, devastará sus piedras conmemorativas.
Seguramente dirán entonces: "No tenemos rey, porque no hemos temido al Señor. Pero el rey ¿que podría hacer por nosotros?".
¡Samaría está completamente perdida! Su rey es como una astilla sobre la superficie de las aguas.
Los lugares altos de Aven, el pecado de Israel, también serán destruidos; espinas y cardos invadirán sus altares. Ellos dirán entonces a las montañas: "Cúbrannos", y a las colinas: "¡Caigan sobres nosotros!".
Siembren semillas de justicia, cosechen el fruto de la fidelidad, roturen un campo nuevo: es tiempo de buscar al Señor, hasta que él venga y haga llover para ustedes la justicia.



Salmo 105(104),2-3.4-5.6-7. 
Canten al Señor con instrumentos musicales,
pregonen todas sus maravillas!
¡Gloríense en su santo Nombre,
alégrense los que buscan al Señor!

¡Recurran al Señor y a su poder,
busquen constantemente su rostro!
recuerden las maravillas que él obró,
sus portentos y los juicios de su boca!

Descendientes de Abraham, su servidor,
hijos de Jacob, su elegido:
el Señor es nuestro Dios,
en toda la tierra rigen sus decretos.




Evangelio según San Mateo 10,1-7. 
Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia.
Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan;
Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo;
Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó.
A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones: "No vayan a regiones paganas, ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos.
"Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.
Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca.



Leer el comentario del Evangelio por : San Ambrosio  
«Y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó»

martes, 5 de julio de 2016

Martes de la decimocuarta semana del tiempo ordinario

Libro de Oseas 8,4-7.11-13. 
Así habla el Señor:
Entronizaron reyes pero sin contar conmigo; designaron príncipes, pero sin mi aprobación. Se hicieron ídolos con su plata y su oro, para su propio exterminio.
Yo rechazo tu ternero, Samaría; mi ira se ha encendido contra ellos. ¿Hasta cuándo no podrán recobrar la inocencia?
Porque ese ternero proviene de Israel: lo hizo un artesano, y no es Dios. Sí, el ternero de Samaría quedará hecho pedazos.
Porque siembran vientos, recogerán tempestades. Tallo sin espiga no produce harina, y si la produce, se la tragarán los extranjeros.
Efraím multiplicó los altares para expiar el pecado, pero esos altares le han servido sólo para pecar.
Por más que escriba para él mil prescripciones de mi Ley se las tendría por una cosa extraña.
En cuanto a los sacrificios que me ofrecen, ¡que los inmolen, que se coman la carne! ¡El Señor no los aceptará! Ahora, él se acordará de sus culpas y pedirá cuenta de sus pecados: entonces ellos regresarán a Egipto.



Salmo 115(113B),3-4.5-6.7ab-8.9-10. 
Nuestro Dios está en el cielo y en la tierra
él hace todo lo que quiere.
Los ídolos, en cambio, son plata y oro,
obra de las manos de los hombres.

Tienen boca pero no hablan,
ojos, pero no ven ,
tienen orejas, pero no oyen,
tienen nariz, pero no huelen.

Tienen manos, pero no palpan,
tienen pies, pero no caminan;
Como ellos serán los que los fabrican,
los que ponen en ellos su confianza.

Pueblo de Israel, confía en el Señor:
él es tu ayuda y tu escudo;
familia de Aarón, confía en el Señor:
él es tu ayuda y tu escudo.




Evangelio según San Mateo 9,32-38. 
En cuanto se fueron los ciegos, le presentaron a un mudo que estaba endemoniado.
El demonio fue expulsado y el mudo comenzó a hablar. La multitud, admirada, comentaba: "Jamás se vio nada igual en Israel".
Pero los fariseos decían: "El expulsa a los demonios por obra del Príncipe de los demonios".
Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias.
Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor.
Entonces dijo a sus discípulos: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos.
Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha."



Leer el comentario del Evangelio por : San Juan Crisóstomo  
«Proclamando la buena noticia y curando enfermedades»

lunes, 4 de julio de 2016

¿La Iglesia debe pedir perdón a los gays? No solo a ellos, responde el Papa Francisco


El Papa Francisco en el avión de regreso de Armenia a Roma. Foto: Edward Pentin (ACI Prensa)
En el vuelo de retorno de Armenia a Roma y preguntado sobre unas recientes afirmaciones del Cardenal alemán Reinhard Marx quien dijo que la Iglesia debe disculparse con los homosexuales por haberlos marginado, el Papa Francisco afirmó que la Iglesia no solo debe pedirles disculpas sino “perdón”, pero no solo a ellos sino a cualquiera que pueda haberse sentido de esa forma.
El Santo Padre contestó de modo similar a como lo hizo en la conferencia de prensa que ofreció cuando volvió de Río de Janeiro a Roma tras haber participado en la Jornada Mundial de la Juventud.
En aquella oportunidad el Pontífice afirmó lo siguiente: “si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgar? El Catecismo de la Iglesia Católica lo explica de forma muy bella esto. Dice que no se deben marginar a estas personas por eso. Hay que integrarlas en la sociedad. El problema no es tener esta tendencia”.
En la rueda de prensa de hoy, el Papa repitió el argumento y dijo lo siguiente: “repetiré lo mismo que he dicho en el primer viaje. Repito lo que dice el Catecismo de la Iglesia Católica. No son discriminados, deben ser respetados, acompañados pastoralmente”.
A continuación la pregunta y la respuesta completa del Papa Francisco en la rueda de prensa de hoy en el vuelo de retorno de Armenia a Roma.
Pregunta: Santidad, en los últimos días el Cardenal alemán Marx, hablando en una conferencia en Dublin sobre el mundo moderno, ha dicho que la Iglesia debe pedir perdón a los gays por haberlos marginado. Días después sucedió lo de Orlando. Muchos dicen que la comunidad cristiana tiene algo que hacer con este odio a estas personas. ¿Qué cosa piensa?
Respuesta: Repetiré lo mismo que he dicho en el primer viaje. Repetiré lo mismo que he dicho en el primer viaje. Repito lo que dice el Catecismo de la Iglesia Católica. No son discriminados, deben ser respetados, acompañados pastoralmente.
Se puede condenar pero no por motivos teológicos sino por motivos digamos de comportamientos políticos o por ciertas manifestaciones demasiado ofensivas para los otros, pero estas son cosas que no entran en el problema.
El problema es una persona que tiene esa condición, que tiene buena voluntad y que busca a Dios, ¿Quiénes somos nosotros para juzgar? debemos acompañar bien, eso es lo que dice el Catecismo, es claro el Catecismo.
Además hay algunas tradiciones en algunos países, en algunas culturas, que tienen una mentalidad distinta en este problema.
Creo que la Iglesia no solo debe pedir perdón como ha dicho ese cardenal marxista (risas), no solo debe pedir perdón a las personas gays que ha ofendido, sino que debe pedir perdón también a los pobres, a las mujeres explotadas, a los niños explotados en el trabajo, debe pedir perdón por haber bendecido muchas armas.
La Iglesia debe pedir perdón por no haberse comportado muchas veces. Los cristianos, la Iglesia es santa, los pecadores somos nosotros- Los cristianos debemos pedir perdón por no haber acompañado tantas opciones…
Recuerdo que de niño en la cultura católica cerrada de Buenos Aires de donde vengo, no se podía entrar en la casa de una familia divorciada. Estoy hablando de hace 80 años. La cultura ha cambiado, los cristianos deberíamos pedir perdón, perdón, sobre muchas cosas, es una palabra que olvidamos mucho.
Esto es verdad. Muchas veces el padre patrón, y no el padre que es padre. Está el padre que bastonea y no el padre que abraza. Pero hay muchos que sí lo hacen. Están los padres de las cárceles, padres santos que no se ven porque la santidad es pudorosa.
Hay muchas organizaciones de gente buena y gente no tan buena, de gente que porque uno da una bolsa un poco grande y se mira a otro lado como hicieron las potencias internacionales con los tres genocidios.
Nosotros los cristianos, padres, obispos, hemos hecho esto, pero nosotros los cristianos tenemos a una Teresa de Calcuta y a muchas Teresas de Calcuta, hay muchos matrimonios santos. Está el grano y la cizaña. Debemos rezar al Señor para que esta cizaña termine.
Recordemos que todos somos pecadores, yo primero, de acuerdo. No solo debemos pedir disculpas sino perdón.
Lo que dice el Catecismo sobre la homosexualidad
La enseñanza católica respecto de la homosexualidad está resumida en tres artículos del Catecismo de la Iglesia Católica; 2357, 2358 y 2359. En estos artículos la Iglesia enseña que:
Los homosexuales "deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta".
La homosexualidad, como tendencia es "objetivamente desordenada", que "constituye para la mayoría de ellos (los homosexuales) una auténtica prueba".
Apoyado en la Sagrada Escritura "la Tradición ha declarado siempre que "los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados", "no proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual" y por tanto "no pueden recibir aprobación en ningún caso".
"Las personas homosexuales están llamadas a la castidad" y "mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana".

El Papa y Karekin II: Cristianos, abran los corazones a los refugiados y sus familias Histórica declaración conjunta firmada por el Pontífice y el Catholicos en Armenia


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El papa Francisco y Karekin II invitan “a los fieles de nuestras Iglesias que abran sus corazones y sus manos a las víctimas de la guerra y del terrorismo, a los refugiados y a sus familias”. Lo hacen en una declaración conjunta firmada este domingo 26 de junio de 2016 en el palacio apostólico de Echmiadzín, Armenia.
“Imploramos a los líderes de las naciones que escuchen la petición de millones de seres humanos que tienen urgente necesidad de pan, no de armas”, se lee en el documento común para pacificar un mundo sacudido por el fundamentalismo, la instrumentalización de la religión, la guerra, las armas, los prófugos, los perseguidos por la fe, el hambre.
La declaración conjunta es un clamor por la “inmensa tragedia” de “innumerables personas inocentes asesinadas, deportadas u obligadas a un doloroso e incierto exilio por constantes conflictos de naturaleza étnica, política y religiosa”.
Un texto que hasta el último minuto estaba en duda. El acuerdo final de la declaración conjunta ha llegado para cerrar con broche de oro el encuentro, el abrazo, el beso por la paz, entre el Católicos de todos los Armenios y el Sucesor de Pedro.
Francisco y Karekin II agradecen a Dios “por cercanía en la fe y en el amor entre la Iglesia apostólica armenia y la Iglesia católica”. Un testimonio que se refleja en “el mensaje del Evangelio en un mundo lacerado por conflictos y que desea consolación y esperanza”.
Un camino ecuménico con precedentes importantes con san Juan Pablo II. El texto subraya eventos como la celebración que presidió Francisco en la basílica de San Pedro en abril de 2015 para conmemorar el centenario del “Gran Mal”, el extermino de un millón y medio de armenios por parte de los turcos.
La visita de Juan Pablo II de hace 15 años a Armenia y su admisión de lo ocurrido en el ‘primer genocidio del siglo XX’, en ocasión del 1700º aniversario de la proclamación del cristianismo en esa nación.
Un ejercicio de memoria para pasar del pasado al hoy y poner el cristianismo en contexto y recordar las persecuciones y la violencia que padecen miles y miles de cristianos en Oriente Medio y en otras partes del mundo.
A continuación, algunos de los puntos clave de la declaración:
El ecumenismo en la sangre
“Las minorías étnicas y religiosas – constatan en el texto- se han convertido en objetivo “de la persecución”. “Los mártires – se evidencia – pertenecen a todas las Iglesias y su sufrimiento es un ‘ecumenismo de sangre‘ que trasciende las divisiones históricas entre los cristianos”, llamando a todos a promover” la unidad visible de los discípulos de Cristo”.
 La paz y la justicia, llamado a la comunidad internacional 
En la raíces cristianas comunes y en la plegaria a los apóstoles de ambas iglesias, los líderes piden la conversión de los corazones de los violentos y de todos los que “están en condiciones de detener la violencia”.
En la declaración piden a los Estados y la Comunidad Internacional: “Imploramos a los líderes de las naciones que escuchen la petición de millones de seres humanos que esperan con ansia paz y justicia en el mundo, que piden el respeto de sus derechos atribuidos por Dios, que tienen urgente necesidad de pan, no de armas”.
El fundamentalismo justifica solo el odio
El Fundamentalismo – está escrito también – se utiliza “para justificar la propagación del odio, la discriminación y la violencia”. Pero la justificación de tales crímenes en base a las ideas religiosas es inaceptable, porque “Dios no es un Dios de caos, sino de paz”.
Paz en Nagorno Karabaj
Los cristianos – dice el documento – están llamados “para desarrollar caminos de reconciliación y de paz”. El Papa y el Catholicos anhelan juntos a que se llegue “a una solución pacífica de los problemas relativos a la Nagorno Karabaj”. Se trata del territorio en disputa por Azerbaiyán y Armenia.
De hecho, Armenia, es la primera parte de la aspiración de paz de papa Francisco en la región del Cáucaso. Georgia y Azerbaiyán, serán las próximas metas apostólicas del Pontífice en septiembre y en octubre, programa aún por organizar.
Unidos por los que sufren
Francisco y Karekin II han pedido abrir los corazones y operar con las manos a favor de “las víctimas de la guerra y el terrorismo, los refugiados y sus familias. “Y en juego está el sentido mismo de nuestra humanidad”, explican. Por ello, instan a los políticos a “garantizar el derecho de toda persona a vivir en paz y seguridad”.
Unidos por la crisis de la familia
Por último, expresaron su preocupación “por la crisis de la familia en muchos países”. La Iglesia Apostólica Armenia y la Iglesia Católica – recuerdan es importante compartir “la misma visión de la familia basada en el matrimonio, la gratuidad en acto y el amor fiel entre un hombre y una mujer”.