viernes, 29 de julio de 2016

Los 7 mensajes más tiernos del Papa sobre los abuelos




En la fiesta de los abuelos de Jesús de este año, San Joaquín y Santa Ana, el Papa promovió este aplauso para los abuelos.

1. AGRADECIMIENTO

FRANCISCO
6 de julio, 2015
"Quisiera saludar a todos las abuelas y abuelos y agradecerles su preciosa presencia en las familias y para las nuevas generaciones”.

Desde el principio, Francisco ha tenido muy presentes a las personas mayores. En la misa de inicio de pontificado pidió que se les cuide especialmente porque a menudo quedan en la "periferia del corazón”.

Pocos meses después, en la Jornada Mundial de la Juventud de Brasil, habló a los jóvenes sobre la importancia de escuchar a sus mayores.

2. EUTANASIA CULTURAL 

FRANCISCO 
25 de julio, 2013
"Esta civilización mundial se pasó de rosca, se pasó de rosca... porque es tal el culto que se ha hecho al Dios dinero que estamos presenciando una filosofía y una praxis de exclusión de los dos polos de la vida que son las promesas de los pueblos. No se cuida a los ancianos porque no se les cuida. Pero está también eutanasia cultural. No se los deja hablar ni actuar”.

Francisco sabe que los abuelos son una pieza fundamental en la vida de los niños. Y lo sabe por propia experiencia gracias al cariño de su abuela Rosa. Así lo explicó en la catequesis dedicada a los abuelos.

3. EJEMPLO

FRANCISCO
11 de marzo, 2015
"Las palabras de los abuelos tienen algo especial para los jóvenes. Y ellos lo saben. Las palabras que mi abuela me entregó por escrito el día de mi ordenación sacerdotal aún las llevo conmigo, siempre en el breviario, y las leo a menudo y me hace bien”.

Por eso, no se cansa de denunciar los atropellos que se cometen contra las personas mayores a las que se deja de lado en la sociedad. Dice que incluso es pecado. 

4. DESCARTE

FRANCISCO
4 de marzo, 2015
"Es horrible ver a los ancianos descartados. Es feo y es pecado”.

Porque las personas mayores son la memoria de los pueblos y, sobre todo, la de las familias.

5. TRANSMISORES DE LA FE

FRANCISCO 
11 de noviembre, 2013
"Recemos por nuestros abuelos, nuestras abuelas, que tantas veces han tenido un papel heroico en la transmisión de la fe en tiempos de persecución. Cuando papá y mamá no estaban en casa o tenían ideas extrañas, que les enseñaba la política de aquel tiempo, fueron las abuelas quienes transmitieron la fe”.

Como ejemplo de la importancia que tienen los ancianos para el Papa, por primera vez el Vaticano organizó un encuentro dedicado a ellos. Una jornada muy especial a la que asistió Benedicto XVI al que Francisco llama tiernamente "un abuelo sabio”.

6. SABIOS

FRANCISCO
28 de septiembre, 2014
"He dicho muchas veces que me gusta que viva aquí, en el Vaticano, porque es como tener al abuelo sabio en casa. Gracias”.

El Papa lamentó el olvido y la violencia hacia las personas mayores y explicó que los abuelos aportan una experiencia insustituible. 

7. TERNURA

FRANCISCO
28 de septiembre, 2014
"Una de las cosas más bonitas de la vida de la familia, de nuestra vida, es acariciar a un niño y dejarse acariciar por un abuelo o una abuela”.

No son sólo las palabras, son también los gestos. En audiencias generales, en encuentros o en viajes, el Papa Francisco no pierde oportunidad de saludarlos o detenerse para escucharlos. 

Oración para pedir confianza a Dios "Cuando pienso que voy a resbalar, tu misericordia, Señor, me sostiene"

Muchas veces nos sentimos con un gran peso en nuestras vidas, dificultades por doquier, problemas en el trabajo, unas pobres finanzas que no alcanzan, y sinfín de situaciones que ponen todo nuestro mundo de cabeza.
En esos momentos es cuando más nos desesperamos y nos encontramos como listos para “tirar la toalla”, listos para abandonar nuestros sueños que los vemos mermados ante tantos conflictos.
Como el Salmista quisiéramos decir: “Cuando pienso que voy a resbalar, tu misericordia, Señor, me sostiene” (Salmo 94,18) y conseguir esa confianza que a veces damos por perdido.
Es por ello que para esos momentos, te invito a que hagas este pequeño ejercicio de diálogo con Jesús y con ello logres activar nuevamente esa confianza firme que todos buscamos:
Oración
“Oh amado Señor, me despierto dándote gracias por el don de la vida y del amor. Quiero pedirte que me des hoy la capacidad de saber escucharte con el alma siempre dispuesta y con el corazón dócil y abierto a tus inspiraciones.
Necesito en todo momento de tu fuerza y de tu poder para poder sentir con humildad cada una de las manifestaciones de amor con la que a diario pones a todo mi alrededor.
Quiero poder decirte con completa confianza y con gran pasión desbordante, que por Ti daría mi vida, pero luego me acuerdo de Pedro, que luego de haberte jurado que por Ti lo daría todo, sufrió de una terrible debilidad que hizo que hasta negara conocerte.
No quiero tampoco dejarme llevar ni confiar en las intenciones de mi corazón, sino que seas Tú siempre mi guía y mi bandera, pues no sea que me vea luego yo como Judas, que aún, siguiendo tu proyecto de salvación, que realizó también curaciones y expulsó demonios en tu nombre, se dejó llevar por sus malas pasiones y terminó por venderte por unas monedas de plata.
Mi Jesús, muchas veces lloro mis pecados, mis malos deseos me atormentan y angustian mi alma, soy débil, pero tu Santo Espíritu me anima a levantarme y a seguir adelante.
Eres el amigo que no defrauda. Quiero ser fiel a tu amor, a tu Iglesia. Quiero confiar plenamente en la satisfacción que da tu amor que todo lo llena. Sé que seguirte exige una entrega total y sacrificio de muchas cosas, pero aun así me acerco a Ti para que me limpies de mis egoísmos, de mi orgullo y de todo aquello que no me permita donarme por completo.
Te amo, eres el dueño de mi vida, confío en que me bendices en estos momentos, llenas de felicidad mi vida y aumentas mi confianza. Amén”
Por Qriswell J. Quero
Artículo originalmente publicado por pildorasdefe.net

Papa Francisco comparte una gran lección de la Madre Teresa sobre la familia Por Walter Sánchez Silva

Foto Facebook Madre Teresa de Calcuta / Mother Theresa of Calcuta


El Papa Francisco compartió una gran lección de la Madre Teresa de Calcuta sobre la familia, cuando la Beata afirmó que “las madres son el corazón de la casa y son ellas quienes forman a la familia”, y para hacerlo tienen a la Virgen María como modelo.
El Santo Padre se refirió a esta lección de la Madre Teresa en el libro que hoy ha publicado el diario italiano Corriere della Sera titulado “Amiamo chi non è amato” (Amamos a quien no es amado).
Francisco afirma que en la familia “se encuentra la figura y la presencia de la mamá, y así lo dice en estas páginas la Madre Teresa: ‘las madres son el corazón de la casa y son ellas quienes forman a la familia, aceptando, amando y cuidando amorosamente a sus hijos. (De hecho) muchos de los sufrimientos de los jóvenes son causados por la vida familiar. (…) Es la madre quien hace de la casa un nido de amor. A veces ser madre puede ser una experiencia verdaderamente ardua, puede ser una cruz, pero tenemos con nosotros a la Virgen, la mejor de las madres, que siempre nos enseña a ser tiernas con nuestros hijos’”.
En la familia, prosigue el Papa, “de hecho, aprendemos de mamá y papá a sonreír, a perdonarnos, a acogernos, sacrificarnos unos por otros, a darnos sin pedir nada a cambio, a rezar y sufrir juntos, a alegrarnos y ayudarnos recíprocamente”.
Francisco resalta luego que “en ninguna otra situación de vida es posible vivir todo lo que se vive en una familia. Y la Madre Teresa, en una de las respuestas de los encuentros presentados en este libro, nos dice: ‘ustedes deben convertirse cada vez más en la alegría y el consuelo de Dios, alentando la oración en sus familias. La familia tiene necesidad de amor, comunión y arduo trabajo. Y este será el don más grande que pueden ofrecer a la Iglesia’”.

Memoria de santa Marta

Epístola I de San Juan 4,7-16. 
Queridos míos, amémonos los unos a los otros, porque el amor procede de Dios, y el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.
El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.
Así Dios nos manifestó su amor: envió a su Hijo único al mundo, para que tuviéramos Vida por medio de él.
Y este amor no consiste en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó primero, y envió a su Hijo como víctima propiciatoria por nuestros pecados.
Queridos míos, si Dios nos amó tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros.
Nadie ha visto nunca a Dios: si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y el amor de Dios ha llegado a su plenitud en nosotros.
La señal de que permanecemos en él y él permanece en nosotros, es que nos ha comunicado su Espíritu.
Y nosotros hemos visto y atestiguamos que el Padre envió al Hijo como Salvador del mundo.
El que confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, permanece en Dios, y Dios permanece en él.
Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él. Dios es amor, y el que permanece en el amor permanece en Dios, y Dios permanece en él.



Salmo 34(33),2-3.4-5.6-7.8-9.10-11. 
Bendeciré al Señor en todo tiempo,
su alabanza estará siempre en mis labios.
Mi alma se gloría en el Señor:
que lo oigan los humildes y se alegren.

Glorifiquen conmigo al Señor,
alabemos su Nombre todos juntos.
Busqué al Señor: El me respondió
y me libró de todos mis temores.

Miren hacia El y quedarán resplandecientes,
y sus rostros no se avergonzarán.
Este pobre hombre invocó al Señor:
El lo escuchó y lo salvó de sus angustias.

El Ángel del Señor acampa
en torno de sus fieles, y los libra.
¡Gusten y vean qué bueno es el Señor!
¡Felices los que en El se refugian!

Teman al Señor, todos sus santos,
porque nada faltará a los que lo temen.
Los ricos se empobrecen y sufren hambre,
pero los que buscan al Señor no carecen de nada.




Evangelio según San Juan 11,19-27. 
Muchos judíos habían ido a consolar a Marta y a María, por la muerte de su hermano.
Al enterarse de que Jesús llegaba, Marta salió a su encuentro, mientras María permanecía en la casa.
Marta dijo a Jesús: "Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.
Pero yo sé que aun ahora, Dios te concederá todo lo que le pidas".
Jesús le dijo: "Tu hermano resucitará".
Marta le respondió: "Sé que resucitará en la resurrección del último día".
Jesús le dijo: "Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá;
y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?".
Ella le respondió: "Sí, Señor, creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que debía venir al mundo".



Leer el comentario del Evangelio por : San Agustín  
“Quien cree en mí, vivirá.”

jueves, 28 de julio de 2016