miércoles, 18 de mayo de 2016

¿Qué significa el escapulario? ¿Es sólo una moda? Mucha gente lo usa como amuleto o como una moda, pero ese no es su verdadero sentido


WEB-Scapular of Our Lady of Mount Carmel-Pedro Galdino-CC



Muchas personas usan el escapulario u otros objetos de devoción sin saber su verdadero significado, o incluso como un amuleto, algo mágico que “da suerte”, que libra del “mal de ojo” o algo parecido. Como si el verdadero sentido no viniese del corazón de quien usa tal o cual objeto, pues su verdadero significado es el de señalar algo que está en su interior, en su fe, en sus propósitos y en su conversión. Muchos usan cruces, medallitas, rosarios y escapularios de Nuestra Señora del Carmen como una moda, porque lo usa tal artista o tal telenovela.
Pero ¿cuál es el verdadero significado del escapulario?
El escapulario era un delantal usado por los monjes durante el trabajo, para no ensuciar la túnica. Colocado sobre las escápulas (hombros), el escapulario es una pieza del hábito que aún hoy usan los carmelitas.
Con el tiempo, se estableció un escapulario reducido para ser dado a los fieles laicos. De esa forma, quien lo usase podría participar de la espiritualidad del Carmelo y de las grandes gracias que están ligados a él; entre otras el privilegio sabatino.
En su bula llamada Sabatina, el Papa Juan XXII afirma que quienes usan el escapulario serán rápidamente librados de las penas del purgatorio el sábado que sigue a su muerte. Las ventajas del privilegio sabatino fueron confirmadas por la Sagrada Congregación de las Indulgencias, el 14 de julio de 1908.
El escapulario actual está hecho de dos cuadraditos de tejido marrón unidos por cordones, que tienen a un lado la imagen de Nuestra Señora del Carmen, y en la otra el Corazón de Jesús, o el escudo de la Orden del Carmen. Es una miniatura del hábito carmelita, por eso es de tela. Quien se reviste del escapulario pasa a formar parte de la familia carmelita y se consagra a Nuestra Señora. Así, el escapulario es un signo visible de la alianza con María.

¿Para qué sirve?
El escapulario es un signo exterior de devoción mariana, que consiste en la consagración a la Santísima Virgen María, por medio de la inscripción en la Orden Carmelita.
El escapulario del Carmen es un sacramental. Según el Vaticano II, es “un signo sagrado, según el modelo de los sacramentos, por medio del cual se obtienen efectos, sobre todo espirituales, que se obtienen por la intercesión de la Iglesia” (SC 60)
“La devoción del escapulario del Carmen hizo descender sobre el mundo una copiosa lluvia de gracias espirituales y temporales”. (Pío XII, 6/8/50)
La devoción al escapulario de Nuestra Señora del Carmen comenzó con la visión de san Simón Stock. Según la tradición, la Orden del Carmen atravesaba una fase difícil entre los años 1230-1250.
Recién llegada a Europa como nómada, expulsada por los musulmanes del Monte Carmelo, la Orden atravesaba un período crítico. Los frailes carmelitas encontraban fuerte resistencia por parte de otras órdenes religiosas. Eran hostilizados e incluso satirizados por su manera de vestir. El futuro de los carmelitas lo dirigió Simón Stock, hombre de fe y gran devoto de Nuestra Señora.
Es importante destacar algunas actitudes que deben ser asumidas por quien se reviste de este signo mariano:

  • Colocar a Dios en primer lugar en su vida y buscar siempre realizar Su voluntad.
  • Escuchar la Palabra de Dios en la Biblia y practicarla en la vida.
  • Buscar la comunión con Dios por medio de la oración.
  • Abrirse al sufrimiento del prójimo, solidarizándose con él en sus necesidades, procurando solucionarlas.
  • Participar con frecuencia de los sacramentos de la Iglesia, de la Eucaristía y de la confesión.

Tomado y adaptado del original escrito por el Padre Luizinho en Cançáo Nova

[TEXTO COMPLETO] Homilía del Papa Francisco en la Santa Misa de Pentecostés


El Papa Francisco en la Misa de Pentecostés. Foto: Daniel Ibáñez / ACI PRensa

VATICANO,  (ACI).- En la Basílica de San Pedro del Vaticano, el Papa Francisco presidió la Santa Misa de la Fiesta de Pentecostés, en la que -50 días después de Pascua- se celebra el envío del Espíritu Santo.
En su homilía, el Pontífice habló recordó que todo hombre es hijo de Dios, y dijo: “El Espíritu es dado por el Padre y nos conduce al Padre. Toda la obra de la salvación es una obra que regenera, en la cual la paternidad de Dios, mediante el don del Hijo y del Espíritu, nos libra de la orfandad en la que hemos caído”.
A continuación, la homilía completa del Papa:
La misión de Jesús, culminada con el don del Espíritu Santo, tenía esta finalidad esencial: restablecer nuestra relación con el Padre, destruida por el pecado; apartarnos de la condición de huérfanos y restituirnos a la de hijos.
El apóstol Pablo, escribiendo a los cristianos de Roma, dice: «Los que se dejan llevar por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios. Habéis recibido, no un espíritu de esclavitud, para recaer en el temor, sino un espíritu de hijos adoptivos, que nos hace gritar: ¡Abba, Padre!» (Rm 8,14-15). He aquí la relación reestablecida: la paternidad de Dios se reaviva en nosotros a través de la obra redentora de Cristo y del don del Espíritu Santo.
El Espíritu es dado por el Padre y nos conduce al Padre. Toda la obra de la salvación es una obra que regenera, en la cual la paternidad de Dios, mediante el don del Hijo y del Espíritu, nos libra de la orfandad en la que hemos caído. También en nuestro tiempo se constatan diferentes signos de nuestra condición de huérfanos: Esa soledad interior que percibimos incluso en medio de la muchedumbre, y que a veces puede llegar a ser tristeza existencial; esa supuesta independencia de Dios, que se ve acompañada por una cierta nostalgia de su cercanía; ese difuso analfabetismo espiritual por el que nos sentimos incapaces de rezar; esa dificultad para experimentar verdadera y realmente la vida eterna, como plenitud de comunión que germina aquí y que florece después de la muerte; esa dificultad para reconocer al otro como hermano, en cuanto hijo del mismo Padre; y así otros signos semejantes.
A todo esto se opone la condición de hijos, que es nuestra vocación originaria, aquello para lo que estamos hechos, nuestro «ADN» más profundo que, sin embargo, fue destruido y se necesitó el sacrificio del Hijo Unigénito para que fuese restablecido. Del inmenso don de amor, como la muerte de Jesús en la cruz, ha brotado para toda la humanidad la efusión del Espíritu Santo, como una inmensa cascada de gracia. Quien se sumerge con fe en este misterio de regeneración renace a la plenitud de la vida filial.
«No os dejaré huérfanos». Hoy, fiesta de Pentecostés, estas palabras de Jesús nos hacen pensar también en la presencia maternal de María en el cenáculo. La Madre de Jesús está en medio de la comunidad de los discípulos, reunida en oración: es memoria viva del Hijo e invocación viva del Espíritu Santo. Es la Madre de la Iglesia. A su intercesión confiamos de manera particular a todos los cristianos, a las familias y las comunidades, que en este momento tienen más necesidad de la fuerza del Espíritu Paráclito, Defensor y Consolador, Espíritu de verdad, de libertad y de paz.
Como afirma también san Pablo, el Espíritu hace que nosotros pertenezcamos a Cristo: «El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo» (Rm 8,9). Y para consolidar nuestra relación de pertenencia al Señor Jesús, el Espíritu nos hace entrar en una nueva dinámica de fraternidad. Por medio del Hermano universal, Jesús, podemos relacionarnos con los demás de un modo nuevo, no como huérfanos, sino como hijos del mismo Padre bueno y misericordioso. Y esto hace que todo cambie.
Podemos mirarnos como hermanos, y nuestras diferencias harán que se multiplique la alegría y la admiración de pertenecer a esta única paternidad y fraternidad.

Miércoles de la séptima semana del tiempo ordinario


Epístola de Santiago 4,13-17. 

Y ustedes, los que ahora dicen: "Hoy o mañana iremos a tal ciudad y nos quedaremos allí todo el año, haremos negocio y ganaremos dinero",
¿saben acaso qué les pasará mañana? Porque su vida es como el humo, que aparece un momento y luego se disipa.
Digan más bien: "Si Dios quiere, viviremos y haremos esto o aquello".
Ustedes, en cambio, se glorían presuntuosamente, y esa jactancia es mala.
El que sabe hacer el bien y no lo hace, comete pecado.



Salmo 49(48),2-3.6-7.8-9.11. 
Oigan esto, todos los pueblos;
escuchen, todos los habitantes del mundo:
tanto los humildes como los poderosos,
el rico lo mismo que el pobre.

¿Por qué voy a temer
en los momentos de peligro,
cuando me rodea la maldad de mis opresores,
de esos que confían en sus riquezas

y se jactan de su gran fortuna?
No, nadie puede rescatarse a sí mismo
ni pagar a Dios el precio de su liberación,
el precio de su rescate es demasiado caro,

y todos desaparecerán para siempre.
Cualquiera ve que mueren los sabios;
necios e ignorantes perecen por igual,
y dejan a otros sus riquezas:




Evangelio según San Marcos 9,38-40. 
Juan le dijo a Jesús: "Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu Nombre, y tratamos de impedírselo porque no es de los nuestros".
Pero Jesús les dijo: "No se lo impidan, porque nadie puede hacer un milagro en mi Nombre y luego hablar mal de mí.
Y el que no está contra nosotros, está con nosotros. 

martes, 17 de mayo de 2016

Los símbolos de los cuatro evangelistas ¿Por qué a los cuatro evangelistas se les representan como a un ángel, un león, un buey y un águila?





Tradicionalmente se suele representar a los cuatro evangelistas mediante cuatro símbolos.
El orden en el que aparecen en el Nuevo Testamento son:
- El ángel (un hombre con alas): Mateo.
- El león: Marcos.
- El buey: Lucas.
- El águila: Juan.

Mateo se simbolizó con un ángel (un hombre con alas) porque su evangelio comienza con la lista de los antepasados de Jesús, el Mesías: Mt 1,1-16. Esta lista es de gran valor para este evangelio porque presenta a Jesús como hijo de David (el más importante de los reyes) e hijo de Abrahán (el padre del pueblo de Dios). Mateo quiere afirmar que Jesús lleva a su perfección la historia del pueblo. Esta lista de mensajes tiene tres períodos de generaciones (3=número perfecto), y cada uno de los períodos se compone de catorce generaciones (14=7+7, número perfecto). Las mujeres también juegan un papel importante en esta genealogía; se trata de Tamar, Rajab, la mujer de Urías (Betsabé) y María. Son mujeres comprometidas con la justicia. Por eso Mateo las incluye en la lista.

Marcos se simboliza con un león porque su evangelio comienza con la predicación del Bautista en el desierto, donde había animales salvajes. Su evangelio fue el primero en escribirse (en la década de los años 60 después de Cristo) y sirvió como texto de catequesis para los que se preparaban para recibir el bautismo. Es el evangelio más corto y el hecho de que comience presentando a Juan Bautista en el desierto es muy importante. Para el pueblo de la Biblia, el desierto representaba, entre otras cosas, el lugar donde se fraguan los nuevos proyectos. Esto es lo que hizo el pueblo de Dios cuando salió de la esclavitud de Egipto. Juan Bautista se da a conocer en el desierto, lo que pone de manifiesto que está preparando al pueblo para la gran novedad que supone la vida y las prácticas de liberación de Jesús. Partiendo de Am 3,8, podemos afirmar que la voz del león simboliza la voz de los profetas que denuncian la violación de los planes de Dios Ap 10,3. Por tanto, Juan Bautista es el profeta que denuncia la injusticia y que apunta a la novedad que aportará Jesús.

Lucas se ha simbolizado mediante un buey o un toro porque su evangelio comienza con la visión de Zacarías en el Templo, donde se sacrificaban animales como bueyes, terneros y ovejas. El evangelio de Lucas comienza y termina en el Templo; los Hechos de los apóstoles constituyen la segunda parte del evangelio de Lucas. Si en el evangelio encontramos el camino de Jesús, en los Hechos tenemos el camino de las comunidades que siguieron a Jesús. El libro de los Hechos termina llegando Pablo a Roma, ciudad que, para Lucas, representa "los confines del mundo".

Juan es representado por un águila, la mirada dirigida al sol, porque su evangelio se abre con la contemplación del Jesús-Dios: Jn 1,1. El evangelio de Juan fue el último en aparecer, y no se escribió en pocos días. Lo escribieron los discípulos de Juan. Una de las características del Jesús del evangelio de Juan es esta: el Maestro nos conoce a cada uno de nosotros mejor de lo que nos conocemos nosotros mismos: Jn 1,48. Poco más adelante dice que Jesús "no necesitaba que le informasen de nadie, pues él conocía muy bien el interior del hombre." (Jn 2,25). Los símbolos de cuatro evangelistas surgieron a partir de Ez 1,10. En Ap 4,6-10 hay cuatro vivientes con ese aspecto, pero no se refieren a los evangelistas.


 

iMisión, el grupo de católicos pioneros en hablar de Dios en Internet




El Papa usa tablets, se hace selfies y emplea las nuevas tecnologías para comunicarse con personas que están al otro lado del planeta. Además su cuenta de Twitter tiene millones de followers y ahora ha emprendido una nueva aventura en Instagram.

Francisco, con su ejemplo, muestra cómo se puede llegar a los demás salvando cualquier distancia. Algo a lo que se dedica la plataforma iMisión.

XISKYA VALLADARES
Fundadora, iMisión
"iMisión es sobre todo un grupo de católicos de todo tipo, de todo tipo de carisma, de todo tipo de estado, -religiosas, sacerdotes, matrimonios-, dedicados a la evangelización digital, sobre todo especialmente a través de las redes sociales”.

En estos más de 3 años de actividad han conseguido movilizar a través de las redes sociales a miles de personas para buenas causas, como ayudar a los cristianos perseguidos en Oriente Medio. También organizan talleres prácticos para aprender a navegar en la red.

SUSANA HERRERA 
iMisión
"El propio feedback que hemos recibido durante la jornada, bien presencialmente o a través de las redes, en Twitter, mensajes que nos llegan privados, por correo electrónico, por nuestros whatsapp, pues han sido un impulso grande para certificar que estamos en el lugar”.

Internet es un nuevo espacio para compartir y conocer, por eso, dicen que no podía faltar el mensaje de esperanza del Evangelio. Aunque sea en los 140 caracteres de Twitter o en un breve mensaje en Facebook es posible hacer mucho bien.

DANIEL PAJUELO
Fundador, iMisión 
"Una persona que hace no mucho me escribió por privado. Es una historia muy dura porque su padre se suicidó. Nos conoció a través de una campaña que hicimos en iMisión en Twitter y empezó a seguir mi perfil. Encontró una canción de mi grupo que había compartido sobre la alegría en tiempos difíciles y me contó emocionado lo que le había ayudado en este momento de su vida”.

Porque en el continente digital no hay fronteras, ahora el proyecto se va a extender a América Latina.

JAVIER ROSETE
iMisión
"Es una necesidad. Ser pastores 2.0., hacer una comunidad digital en donde todos podamos compartirnos y ganar espacios en Internet es muy necesario”.

Cualquier persona puede unirse a iMisión y ser iMisionero. En el siglo XXI para llevar el mensaje del evangelio por el mundo se necesitan pocas herramientas, es cuestión de tener un buen smartphone y habilidad con el teclado.