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domingo, 1 de octubre de 2017

Oración para quien sufre de depresión



Conforta tu alma con esta oración que surgió de la devoción de Santa Teresita del Niño Jesús a Nuestra Señora de la Sonrisa

Santa Teresita del Niño Jesús contó como fue curada de niña, de lo que hoy sería diagnosticado como un síndrome de pánico, probablemente. Curada por la sonrisa de Nuestra Señora. Ella escribió:
 
“El día 13 de mayo de 1883, fiesta de Pentecostés. Desde la cama, dirigí la mirada a la imagen de Nuestra Señora y… De repente, la Santísima Virgen me pareció bonita, tan bonita que nunca vi algo semejante, su rostro exhalaba una bondad y una ternura inefables, pero lo que caló hondo en mi alma fue la “sonrisa encantadora de la Santísima Virgen”. Todas mis penas de fueron en ese momento, dos gruesas lágrimas rodaron por mis mejillas y cayeron por mi rostro, eran lágrimas de pura alegría… ¡Ah! pensé, la Santísima Virgen me sonrió, estoy feliz… (…) Fuera por causa de ella, por sus intensas oraciones, que tuve la gracia de la sonrisa de la Reina de los Cielos …” .
 
A esta imagen la llamó “Virgen de la Sonrisa” y la advocación comenzó con sus familiares. Después, llevó la devoción al Carmelo de Lisieux. Finalmente, fue divulgada en todas las ordenes carmelitas y se propagó en el mundo. Muchas personas se han curado de la depresión y de otras enfermedades del alma, igual que santa Teresita, a través de esta devoción.
 
Oración a nuestra señora de la Sonrisa
 
Oh María, Madre de Jesús y nuestra,
que con una clara sonrisa te dignaste consolar
y curar a tu hija Santa Teresita del Niño Jesús de la depresión,
devolviéndole la alegría de vivir
y el sentido de su existencia en Cristo Resucitado.
Mira con maternal afecto a tantos
Hijos e hijas que sufren con la depresión,
trastornos y síndromes psiquiátricos y males psicosomáticos.
Que Jesús Cristo cuide y de sentido a la vida de tantas personas,
cuya existencia a veces está deteriorada.
María, que su hermosa sonrisa no deje que
las dificultades de la vida oscurecen nuestra alma.
Sabemos que sólo tu hijo Jesús puede satisfacer
los anhelos más profundos de nuestro corazón.
María, mediante la luz que brota de tu rostro,
transparenta la misericordia de Dios.
Que tu mirada nos acaricie, y nos convenza de que
Dios nos ama y nunca nos abandona,
y tu ternura renueve en nosotros la autoestima,
la confianza en las propias capacidades,
el interés por el futuro y el deseo de vivir feliz.
Que los familiares de los que sufren con la depresión
Ayuden en el proceso de curación, nunca considerándolos
farsantes que usan la enfermedad con intereses de comodidad,
sino que los demás los valores, escuchen, comprendan y animen.
Virgen de la Sonrisa, alcánzanos de Jesús la verdadera curación
y líbranos de alivios temporales e ilusorios.
Curados, nos comprometemos a servir con alegría,
Disposición y entusiasmo a Jesús como discípulos misioneros,
con nuestro testimonio de vida renovada.
Amén.
 
(Rezar 2 Avemarías en honor de las dos lágrimas de alegría que rodaron por el rostro de Santa Teresita del Niño Jesús cuando fue tocada por la Sonrisa de Nuestra Señora).

domingo, 4 de junio de 2017

¿Ir a Misa mejora la salud?

Foto referencial. Crédito: Pixabay

Así es. Según un estudio publicado en la edición online de la revista Jama Internal Medicine asistir a oficios religiosos reduce el riesgo de muerte.
Según informa el diario español ABC, un grupo de investigadores de la Harvard Chan School of Public Health utilizaron los datos estadísticos de 74.534 mujeres que participaron entre 1992 y 2012 en un informe sobre la salud de las enfermeras.
Ellas contestaron cada dos años a cuestionarios sobre su dieta, estilo de vida y estado de salud y cada cuatro años sobre su asistencia a los servicios religiosos.
De todas las mujeres analizadas, 14.158 declararon que van a Misa más de una vez a la semana, 30.401 acudían al menos una vez a la semana y 17.872 no iban nunca.
Las mujeres que asistían regularmente a las celebraciones religiosas –la mayoría eran católicas o protestantes– sufrían menos síntomas de depresión y menos ataques de ansiedad.
Además, entre las enfermeras que asistían a Misa más de una vez a la semana tenían un 33 por ciento menos riesgo de morir comparado con el resto de las mujeres que no asistían nunca a oficios religiosos.
Un dato interesante también se refiere a las mujeres que asisten a la iglesia una vez por semana. Ellas tenían un 27 por ciento menos de riesgo de morir por enfermedad cardiovascular y un 21 por ciento menos de sufrir cáncer respecto a las demás.
Uno de los autores del estudio y profesor de epidemiología, Tyler J. VanderWeele, precisó que “los beneficios de asistir a los servicios religiosos parecen estar relacionados con un mayor apoyo social, menos consumo de tabaco y un menor riesgo de sufrir depresión, ya que estas personas tienen una perspectiva más optimista y esperanza de la vida”
Los autores precisan que la muestra de personas encuestadas incluía a mujeres de raza blanca, de nivel socioeconómico similar y todas enfermeras de profesión.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

9 cosas que hacer antes de irse a acostar. Consejos para dormir más serenamente


9 cosas que hacer antes de irse a acostar


Dificultad para llevar a cabo nuestras tareas cotidianas, peligro de dormirnos o tener peores reflejos al volante… la falta de sueño es un problema que hay que tomarse muy en serio.
Es más, el descanso puede considerarse una acción divina. Recuerden Génesis 2,3: “Dios bendijo el séptimo día, y lo santificó, porque en ese día descansó de toda su obra creadora”. Reposar no es más que recuperar fuerzas para poder reanudar mejor la jornada próxima. Es también un acto de humildad, de libertad y de confianza en Dios, nuestro Padre.
Un buen descanso es importante para el combate espiritual
No es lo primero que se nos viene a la cabeza cuando pensamos en la lucha espiritual, pero descansar es un elemento muy importante. La falta de sueño disminuye nuestras defensas y nos hace más vulnerables a todo tipo de tensiones, irritaciones y tentaciones.
La lucha por intentar dormir bien puede conducir a las personas a depender de somníferos, drogas o alcohol. No es de extrañar que la falta de sueño afecte a la salud mental y pueda conducirnos a la depresión o a la toxicomanía.
Comenzar por lo básico
Un buen sueño puede depender de numerosos factores, como los hábitos alimentarios, la actividad física y la oración. Tener buena salud les ayudará a dormir mejor por la noche.
  • Está demostrado que los buenos hábitos alimentarios ayudan a dormir mejor.
  • Una actividad física regular ayuda a luchar contra el estrés y la ansiedad y permite un sueño de mejor calidad. La mañana y la tarde parecen ser los momentos más favorables para hacer deporte.
  • Una buena vida de oración ofrece las oportunidades propicias para la reflexión, el perdón y la paz y nos ayuda a confiar nuestros problemas al Señor. Además, hábitos devocionales como el rosario y la coronilla de la Divina Misericordia pueden ayudarnos a encontrar la paz interior.
Consejos previos
Antes de analizar sus hábitos cotidianos, aquí tienen algunas cuestiones importantes que tener en cuenta:
  • Traten de acostarse a la misma hora por la noche y levantarse a la misma hora por la mañana. Los expertos recomiendan irse a la cama entre las 22h y la medianoche, y levantarse entre las 7 y las 8h a más tardar. Si sus obligaciones no se lo permiten, intenten al menos ser constantes con las horas a las que tengan que acostarse y levantarse.
  • Eviten consumir cafeína después de las 15h.
  • Aíslen su habitación (o su cama, si viven en un apartamento pequeño). Es importante disponer de un espacio dedicado únicamente al descanso, de modo que su cerebro asocie la habitación al hecho de dormir. Esto supone, por ejemplo, evitar mirar la televisión o trabajar con el ordenador en el dormitorio.
Comiencen a prepararse 30 minutos antes de ir a dormir
¿Cuántas veces han respondido a los últimos correos electrónicos del día justo antes de irse a dormir? Y luego, se metéis en la cama y… ¡sorpresa! Su cerebro sigue trabajando y no pueden conciliar el sueño.
Peter Litchfield, en su libro Six Steps to Sleep [Seis pasos para dormir] propone: “Comiencen a prepararse 30 minutos antes de ir a dormir. Tómense su tiempo. No se presionen. Cumplan con al menos cuatro de las actividades que les propongo. Sean metódicos y disfruten de los últimos momentos de la jornada”.
Peter Litchfield afirma que es importante repetir las mismas actividades todas las tardes. La rutina fomenta que el cerebro se ponga en modo “vigilia”, menos alerta, así reduce la actividad cerebral y se relaja más fácilmente.
9 consejos antes de ir a dormir 
Cada uno tiene un estilo de vida particular. Les propongo que incluyan en sus hábitos nocturnos algunos de estos elementos, según sus posibilidades:
  1. Cierren con llave la casa y apaguen todas las luces
  2. Ordenen el dormitorio 
El orden exterior contribuye al orden interior. Asegúrense de que sus asuntos estén en orden y preparen las cosas que necesiten para la mañana siguiente.
  1. Cepíllense los dientes
  2. Dense una buena ducha caliente
¿Recuerdan como era “la hora del baño” de pequeños? Peter Litchfield dice que también es un momento excelente para los adultos. De pequeños, la hora del baño era el momento de prepararse para ir a la cama. Después del baño, nos poníamos el pijama, la última acción del día. Esta rutina, profundamente arraigada en nosotros, puede emplearse siendo adultos para desencadenar una asociación ducha-sueño. “Aséense” de su jornada con una ducha o un baño calientes. Piensen en esta actividad no solo como una forma de eliminar la suciedad del cuerpo, sino también el estrés de su mente. Es esencial trazar una línea mental entre el día y la noche.
  1. Pónganse ropa cómoda por la noche 
  2. Bébanse una infusión
“Un estudio médico ha revelado que la camomila puede reducir el nivel de ansiedad en los seres humanos”. Un estudio de 2011 publicado en la revista Emotion sugiere que las bebidas calientes pueden ayudar a las personas a sentirse menos solas y más seguras: dos factores que pueden contribuir a un sueño apacible.
  1. Diario personal y examen de conciencia 
¿Les sucede frecuentemente que el techo de la habitación de repente se llena de imágenes que les recuerdan todas las cosas que les quedan por resolver? Todos los pequeños miedos y las angustias que han conseguido guardar bajo la alfombra durante el día, salen a la superficie en el momento de acostarse.
Escribir en un cuaderno nuestros pensamientos puede ayudarnos a encontrar la paz después de un día agitado. Peter Litchfield recuerda que: “Escribir en una página en blanco ayuda al cerebro a alcanzar un estado de claridad mental y nos permite avanzar. Las cosas pueden parecernos más claras y más sencillas cuando las tenemos delante de los ojos”.
Intenten recorrer mentalmente su jornada y piensen en qué les podría haber dicho Dios en determinados momentos. Recuerden sus pequeñas victorias y fracasos. Tomen nota mental o hagan una lista escrita de algunas de sus debilidades o pecados, los que parezcan repetirse, y guárdenlos para su próxima confesión. En definitiva, pónganlo todo en las manos del Señor, y cuando tengan oportunidad reciten la oración del recaudador: “¡Oh Dios, ten compasión de mí, que soy pecador!” (Lc 18:13).
  1. La oración de la noche
Si tienen tiempo, pueden añadir a su diario personal y su examen de conciencia esta oración para antes de dormir.
  1. Breve lectura nocturna
Elijan lecturas que no estimulen excesivamente su cerebro, como historias que alejen a la mente de los problemas de la vida cotidiana.
¿Y si no consigo dormir?
Para los que tengan problemas para conciliar el sueño, lo peor que pueden hacer es angustiarse por el hecho de no poder dormir, porque así se entra en un círculo vicioso. Aquí tienen algunos consejos:
  • Eviten mirad el reloj, ¡eso aumentará el estrés!
  • Si después de algunas horas no consiguen dormir, levántense y vayan a otra habitación. Lean una lectura ligera. Poco más tarde, vuelvan a la cama e inténtenlo de nuevo.
He aquí algunos consejos para las parejas casadas:
  • Intenten dormir al mismo tiempo que su cónyuge, porque esto favorece la unión.
  • Busquen conversaciones ligeras y relativamente cortas antes de dormir. Eviten abordar temas que puedan irritarles o conducir a una disputa entre los dos.
  • Recen juntos.  La oración nocturna es un buen hábito para los dos y puede ayudarles a dormir mejor.

sábado, 10 de septiembre de 2016

Una guía espiritual para combatir el cansancio crónico Aprende la diferencia entre la necesidad de tiempo psicológico y de tiempo espiritual


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Soy médico, en la sala del hospital de seguridad social de la gran ciudad donde laboro, he podido observar a multitud de personas con los más diversos padecimientos y una enfermedad común: el agotamiento.
Por doquier, rostros cansados, miradas tristes con síntomas que gritan que existe algo roto en su interior, más allá de lo orgánico. Un cansancio que les hace arrastrar los pies, tener tensión en el cuello y nuca; hormigueo en los músculos; calambres, contracturas, mentes embotadas, dispersas, sin capacidad de concentración y tantas enfermedades psicosomáticas que los hacen moverse con pesadez en busca de ayuda; que son advertencia de la posible aparición de enfermedades verdaderamente   graves. Dan la impresión de ir tirando por la vida, cargando un fardo de peso muerto.
Es un agotamiento crónico que no se disipa descansando; por ello, el internista, el cardiólogo, traumatólogo, oncólogo y demás especialistas, nos enfrentamos en el día a día con este fantasma como el predisponente de tantas enfermedades. El agotamiento crónico es una enfermedad silenciosa y mortal, como suele serlo la alta presión sanguínea, entre otras.
Las personas parecen no saber que su cuerpo, su mente y su alma han perdido su sincronía vital, y se están enfermando por ello. Que los antibióticos solo pueden atacar una infección que no está precisamente en la mente y en el alma, que quedan sin resolverse.
Yo mismo, como todos esos seres, tengo la experiencia de mi propio cansancio. Lo he vivido y asumido, conviviendo con él muchas veces sin saber distinguir entre el cansancio clínico, psicológico y espiritual.
Existe si, el cansancio natural de haber trabajado mucho en una tarea productiva equilibrada, y que se repone con una noche de buen sueño.
Pero yo, absorbido en el trabajo del hacer más, de ganar más, de lograr más, exprimía mi tiempo en largas jornada laborales; en precipitado ejercicio en gimnasios mientras repasaba pendientes en mi mente; en la comida rápida, al tiempo que hacia informes; en fines de semana saturado con compromisos sociales; en el dormir poco para levantarme y vivir pendiente del celular programando y reprogramando actividades. Hasta que caí abatido.
Estaba cansado psicológicamente, físicamente, laboralmente, socialmente. Pero sobre todo, sentía un profundo cansancio en mi ser y deseaba volver a un verdadero encuentro con Dios, conmigo mismo, con los demás; rompiendo con una inercia que me consumía. Sabía que mi mejor medicina era volver a las regiones profundas de mi alma y encontrar la dimensión de las cosas que verdaderamente valen la pena, pues estaba olvidando que para vivir se necesita de todo poco, y que lo poco que se necesita, también se necesita poco. Bien se me podían aplicar las palabras de Jesús en Betania: —Marta, Marta, muchas cosas te preocupan mientras que solo una es necesaria.
Con la comprensión y apoyo de mi familia, me tome unos días en un retiro espiritual, sin  celular,   sin internet.
Busque esa voz en mi interior, que bien sé que cuando se lo he permitido, me llama por mi nombre para impregnar de paz mi ser, lentamente, dilatándolo, extendiéndolo. Una voz que me habla de infinito, de anhelos de pureza, de sentimientos de generosidad y entrega; que me colma de nostalgia por tocar algo total, pleno, absoluto, perfecto e inefablemente bello. Una voz que me habla de todo aquello por lo que verdaderamente vale la pena vivir y por lo que se justifica mucho el esfuerzo de reordenar las ideas, las acciones y las emociones para recuperar la paz en medio del trajín del mundo.
Decidí entonces bajar mi ritmo de trabajo, de ganar menos dinero, de hacer menos de todo lo que no era estrictamente necesario y encontrar el tiempo de Dios. De recuperar el sentido de mi vida.
Reunidos los apóstoles con Jesús, le explicaron todo lo que habían hecho y enseñado. Y Él les dice: –venid vosotros solos a un lugar apartado, y descansad un poco.
El divino Maestro propone el justo descanso acompañados de Él para redirigir nuestros esfuerzos, sin olvidar que por mucho que nos ocupen las realidades terrenas, la primera realidad es Él.
Debemos aprender a descansar esforzándonos en diferenciar entre el tiempo psicológico y el tiempo de Dios.
El tiempo psicológico es el tiempo cerebral, el que nos representamos, calculamos y repartimos en horas y días; el que intentamos manejar y programar. Ese tiempo que siempre nos falta y del que nunca tenemos suficiente; el tiempo que, o bien pasa demasiado deprisa, o bien demasiado despacio, y que precisamente medimos en términos de rendimiento.
En cambio, tiempo para el espíritu es el tiempo de Dios, es el que por la gracia conduce nuestra vida a su más profundo nivel.
Jesús se apartaba en lugares solitarios, descansaba haciendo cosas diferentes, departiendo, encontrándose con los demás y principalmente en dialogo con el Padre.
Buscaba y encontraba el tiempo del espíritu. Un tiempo, que si nos esforzamos, lo encontraremos también nosotros siempre, en cualquier lugar y circunstancias. De lo contrario, el tiempo psicológico lo abarcara todo, viniendo la quiebra, el vacío, el cansancio total… el cansancio de nosotros mismos.
Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar. 
Descansar para contemplar un mundo en el que habita un amor infinito, sin el cual, no sería todo tan bello.
Por Orfa Astorga de L. Máster en matrimonio y familia. Universidad de Navarra.

sábado, 23 de abril de 2016

El capelo del Papa que ayudará a niños enfermos del corazón Lo recaudado en una subasta de Catawiri será destinado Save a Child’s Heart


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El solideo papal es el gorro de seda blanco que portan los sumos pontífices para cubrir su cabeza. No es la primera vez que este solideo de Francisco trata de ayudar a quienes más lo necesitan.
En 2014, un periodista italiano del programa Le lene puso a prueba una antigua tradición. Esta dice que si se compra un solideo blanco en la sastrería del Papa y se presenta durante una audiencia papal, el propio Papa lo intercambia con el que lleva puesto.
El rumor quedó verificado cuando el Papa Francisco intercambió el suyo por el del reportero. Este gesto fue recogido por las cámaras, dando la vuelta al mundo y se tradujo en un acto solidario, pues el conocido programa de televisión decidió subastar el solideo papal para recaudar fondos para una organización que lucha contra la mortalidad infantil en la República Democrática del Congo, señala el portal español ABC.
El 24 de abril la agencia de subastas, Catawiri, pondrá a disposición el objeto papal con el fin de entregar lo recaudado a la ONG Save a Child’s Heart.
La agencia online de subastas de objetos singulares Catawiri inició ayer una puja benéfica en la que se puede pujar por un solideo original del Papa Francisco y en la que parte de lo recaudado seré donado a la ONG Save a Child’s Heart, según ha informado la casa de subastas online que estima que pueda alcanzar los 35.000 euros. Se podrá pujar hasta el 24 de abril.
De este modo, los beneficios obtenidos en la subasta que corresponden a la compañía irán destinados a la citada ONG, que trabaja para salvar al mayor número de niños con enfermedades del corazón en los países en desarrollo.
En este sentido, Catawiki ha recordado que gracias a esta organización, más de 4.000 niños de 50 países diferentes ya han recibido tanto tratamiento médico, como las medicinas, transporte y alojamientos necesarios hasta su recuperación definitiva.
Respecto al solideo del Papa Francisco, la casa de subastas ha aclarado que se encuentra en perfecto estado, aunque ha precisado que sobre él se observa una pequeña marca de barra de labios de una creyente que, al presenciar cómo el Papa intercambiaba el birrete, intento besarlo como muestra de respeto y fidelidad.
El experto de Catawiki y encargado de supervisar el correcto desarrollo de esta subasta, Frederick James, ha afirmado que las pertenencias y objetos utilizados por los pontífices suscitan “gran interés entre devotos y museos”. “Un ejemplo de ello es la subasta del iPad del Papa Francisco, vendido por cerca de 30.000 euros en Uruguay”.
En aquella oportunidad se trataba de un dispositivo electrónico obsequiado por Francisco al sacerdote uruguayo Gonzalo Aemilius durante una visita al Vaticano. El destino final de lo recaudado en aquella subasta por el iPad fue una institución educativa católica ubicada en la localidad de Paysandú, en el noroeste de Uruguay.