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miércoles, 13 de septiembre de 2017

El día que Lucía le dio a la Virgen de Fátima un frasco de colonia


En su quinta aparición en Fátima, la Madre de Dios prometió "un milagro para que todos crean"

El 13 de septiembre de 1917, hace 100 años, tuvo lugar la quinta y penúltima aparición de la Virgen de Fátima en Cova de Iria. Después de lo ocurrido en verano (en julio tuvo lugar la visión del infierno y en agosto la Virgen no pudo aparecerse en Cova de Iria porque Lucía y los beatos Francisco y Jacinta habían sido detenidos por las autoridades), el encuentro ocurrió sin altercados; más allá, por supuesto, de la aparición misma.
En cierto sentido, la Virgen parece haberlo querido utilizar para preparar la que sería la última aparición, la de octubre. Un mes antes, prometió a los niños hacer “un milagro para que todos crean”. También les anunció que “vendrá también Nuestro Señor, Nuestra Señora de los Dolores y del Carmen, y san José con el Niño Jesús para bendecir al mundo”.
La Virgen sí aprovechó la ocasión para pedir a los pastorcitos que suavizaran las penitencias que se imponían para lograr la salvación de los pecadores. Una de ellas era llevar una cuerda en la cintura, tan apretada que a veces les hacía sangrar. “Dios está contento con vuestros sacrificios –les dijo–, pero no quiere que durmáis con la cuerda; traedla solo durante el día”.
La conversación de ese día, recogida en las memorias posteriores de sor Lucía, terminó con una anécdota curiosa: la niña, que hablaba en nombre de los tres, le ofreció a la Madre de Dios dos cartas y un bote con colonia que le habían dado algunos de los entre 20.000 y 30.000 fieles que se congregaban en Cova de Iria. “Eso no es conveniente para llevar al Cielo”, contestó la Virgen.

martes, 13 de junio de 2017

Lo que la Virgen María dijo en Fátima


A pesar de que el Ángel de la Paz y Nuestra Señora de Fátima aparecieron durante el contexto de la Primera Guerra Mundial, los mensajes divinos son quizá más relevantes hoy en día

Esta primavera marcará 100 años desde las apariciones de Fátima y una oportunidad para reflexionar profundamente sobre su mensaje. El Ángel de la Paz apareció tres veces a los pastores, Lucía, Jacinta y Francisco, comenzando en la primavera de 1916 en Fátima, Portugal. Estas visitas prepararon el camino para las seis apariciones de Nuestra Señora de Fátima al año siguiente.
El mensaje de Fátima puede perderse a veces en lo misterioso y lo espectacular: las apariciones, los “tres secretos”, el “baile del sol”. Sin embargo, las principales súplicas del Cielo se referían a nuestras actividades terrenales cotidianas y cómo éstas forjarían nuestro destino eterno.
La consecuencia eterna del pecado mortal no arrepentido es el infierno; sabiendo esto, debemos vivir nuestras vidas según las leyes de Dios, en obediencia, pureza y virtud. El mensaje central de Fátima es una súplica urgente para permanecer en el camino estrecho al cielo.
Por eso el papa Francisco ha decidido visitar todo este fin de semana este gran Santuario Mariano y canonizar a dos de los pastorcitos: Jacinta y Francisco y solo quedaría pendiente Lucía para próxima oportunidad.
Es importante entender que Fátima nos llama a la conversión, y también a un alejamiento diario del pecado. Con el fin de convertir a los impenitentes, el Ángel primero enseñó a los niños el gran valor de la oración de intercesión.
Subrayando la importancia de nuestra intercesión, la única cosa que la Virgen María pidió en las seis apariciones fue para nosotros rezar el Rosario, todos los días.
Ella les dijo que nuestras oraciones pueden ayudar a salvar almas, “Oren, oren mucho, y hagan sacrificios por los pecadores; Porque muchas almas van al infierno, porque no hay nadie que se pueda sacrificar y orar por ellos “. No es sólo la oración de intercesión, sino también nuestros sacrificios y sufrimientos intercesores que son eficaces.
En virtud de nuestro Bautismo, todos somos llevados al Cuerpo de Cristo y participamos en Su sacerdocio, como parte del sacerdocio común de los fieles. Actuando en nuestro papel sacerdotal, podemos ofrecernos como “sacrificios espirituales” aceptables a Dios y en expiación por los pecados. (CCC 1141)
Al unirnos más al Cuerpo de Cristo, el Ángel y la Virgen María dijeron que debemos buscar consolar a Dios mediante la recepción y adoración digna de la Eucaristía.
Si bien la idea de consolar a un Dios todopoderoso puede parecer contraintuitiva, el papa Pío XI nos recuerda que “podemos y debemos consolar a ese Sagrado Corazón”, que está continuamente herido por nuestros pecados (Miserentissimus Redemptor, 13) .
De manera similar, el ángel ofreció a los niños la santa Eucaristía para reparar los pecados y para “consolar a su Dios”. Esto se repitió más tarde en la oración eucarística de Nuestra Señora: “¡Oh Santísima Trinidad, te adoro! “La Eucaristía es la fuente y la cumbre de la vida cristiana (CCC 1324), y las apariciones de Fátima nos recuerdan que recibir dignamente a Jesús en la Comunión tiene la gracia de salvar almas y consolar a nuestro Dios.
La Virgen María también nos pidió que reparáramos a través de la devoción de los “Primeros Cinco Sábados”. Nuestra Señora prometió a la Hermana Lucía “asistir a la hora de la muerte con las gracias necesarias para la salvación” a los que practicarán esta devoción de Confesión, Eucaristía, recitación del Rosario y meditación sobre sus misterios.
La Iglesia honra correctamente a la Madre de Dios, porque fue a través de ella, y con el consentimiento de su libre albedrío, hágase a mí, que el Salvador nació en el mundo. (Lumen Gentium, VIII) Esto es lo que proclamamos en las palabras del Rosario: el momento de la Encarnación de Dios.
Como señaló el papa Pablo VI en su exhortación apostólica de 1967 Signum Magnum, en el 50 aniversario de Fátima, es conveniente que nos consagremos al Inmaculado Corazón de María, como Madre espiritual de la Iglesia, por su papel mediador en la salvación del mundo.
Ahora, en este 100 aniversario de Fátima, el papa Francisco nos recuerda nuevamente que es importante contemplar su mensaje y abrazar sus devociones.
A pesar de que el Ángel de la Paz y Nuestra Señora de Fátima aparecieron durante el contexto de la Primera Guerra Mundial, los mensajes divinos son quizá más relevantes hoy en día, en una era de armas nucleares y de renovada militancia en todo el mundo, ateísmo desenfrenado, materialismo y pérdida de fe, una Iglesia decreciente en Occidente y una sociedad permisiva que crece rápidamente.
Como discípulos fieles, somos llamados a ser santos, e intercesores el uno para el otro. Fátima era una llamada de atención. En ella, las últimas palabras de Jesús de la Cruz cobran vida: “He aquí tu madre” (Juan 19,27).
En medio de un mundo pasajero, necesitamos acertar con cosas eternas: la penitencia, la confesión, la Eucaristía, oración, especialmente el Rosario. Nuestra Señora de Fátima renueva esta llamada, para permanecer en el estrecho camino hacia el Cielo.

martes, 16 de mayo de 2017

La profecía de Sor Lucía: “El enfrentamiento final entre Dios y Satanás es sobre familia y vida”


La vidente de Fátima lo escribió al cardenal Carlo Caffarra. “La Virgen ya le ha aplastado la cabeza”

Dios contra Satanás: la última batalla, “el enfrentamiento final”, será sobre la familia y sobre la vida. La profecía es de sor Lucía dos Santos, la vidente de Fátima de la que el pasado 13 de febrero empezó el proceso de beatificación.
 
La carta a Lucía
 
Lo cuenta el cardenal Carlo Caffarra en una entrevista concedida a La Voce di Padre Pio (marzo 2015). El purpurado tuvo el encargo de Juan Pablo II de idear y fundar el Instituto Pontificio para los Estudios sobre el Matrimonio y la Familia, del que es hoy profesor emérito.
 
“Al inicio de este trabajo – explica Caffarra – escribí a sor Lucía de Fátima, a través del obispo, porque directamente no se podía hacer. Inexplicablemente, aunque no esperaba una respuesta, porque le pedía sólo oraciones, me llegó a los pocos días una larguísima carta autógrafa – ahora en los archivos del Instituto”.
 
En esa carta de Sor Lucía está escrito que el enfrentamiento final entre el Señor y el reino de Satanás será sobre la familia y sobre el matrimonio. “No tenga miedo, añadía, porque quien trabaje por la santidad del matrimonio y de la familia será siempre combatido y odiado de todas formas, porque este es el punto decisivo”.
 
La columna que sostiene la Creación
 
La monja de Fátima sostenía que la Virgen ya ha “aplastado” la cabeza a Satanás. “Se advertía – prosigue el purpurado – también hablando con Juan Pablo II, que este era el nudo, porque se tocaba la columna que sostiene la Creación, la verdad sobre la relación entre el hombre y la mujer y entre las generaciones. Si se toca la columna central cae todo el edificio, y esto ahora lo vemos, porque estamos en este momento y lo sabemos”.

domingo, 14 de mayo de 2017

7 poderosas citas de sor Lucía sobre Fátima


Todo el mundo conoce su historia, muy poca gente sus palabras...

La fase diocesana del proceso de canonización de sor Lucía, una de los tres videntes que fueron testigos y conversaron con Nuestra Señora del Rosario en Fátima, llegó a su término oficial el 13 de febrero. Este anuncio ha marcado un avance significativo en el proceso de canonización de sor Lucía, que empezó hace casi 10 años.
Después de la escritura del documento oficial de la Positio, la causa será remitida de nuevo a Roma, donde la Congregación vaticana para las Causas de los Santos revisará la documentación y determinará si sor Lucía vivió una vida de “virtud heroica”.
Se examina su vida como seguidora de Jesús, como cualquiera de nosotros, no su papel en las apariciones de Nuestra Señora. Si la decisión es favorable, sor Lucía será declarada entonces “Venerable”.
La fase inicial del proceso de canonización de sor Lucía necesitó nueve años para terminar porque sor Lucía tuvo una vida longeva, llegó a los 97 años. Según el periódico National Catholic Register, fueron necesarios 30 empleados a tiempo completo para examinar la vida de sor Lucía, trabajando en el examen todos sus escritos además de en la recopilación de testimonios de 60 testigos.
Sor Lucía vivió una vida plena, por lo general oculta del mundo en un convento carmelita en Portugal, pero nos dejó una riqueza de sabiduría de la que todos podemos aprender.
A continuación recogemos siete citas poderosas de la Sierva de Dios sor María Lucía de Jesús y del Corazón Inmaculado, que deseaba por encima de todo acercar las almas a Dios a través de las manos de la Santísima Virgen María. [Nota del autor: excepto donde se indica, las citas siguientes son extractos del libro de sor Lucía Llamadas del mensaje de Fátima].

Rosario
“Cuando los enamorados se encuentran, pasan horas seguidas repitiendo la misma cosa: “¡Te amo!” Lo que les falta a los que hallan la oración del Rosario monótona es Amor; y todo lo que no está hecho por amor no tiene valor”.
“La Santísima Virgen, en estos últimos tiempos en que estamos viviendo, ha dado una nueva eficacia al rezo del Santo Rosario. De tal manera que ahora no hay problema, por más difícil que sea, sea temporal o sobre todo espiritual, que se refiera a la vida personal de cada uno de nosotros, de nuestras familias (…) o a la vida de los pueblos y naciones (…) que no podamos resolver con el rezo del Santo Rosario”.
“Dado que todos tenemos necesidad de rezar, Dios nos pide diariamente una oración que está a nuestro alcance: la oración del Rosario, que tanto se puede hacer en común como en particular, tanto en la iglesia delante del Santísimo como en casa en familia o a solas, tanto por el camino yendo de viaje como en un tranquilo paseo por los campos. La madre de familia puede rezar mientras mece la cuna del hijo pequeño o trata del arreglo de la casa. Nuestro día tiene veinticuatro horas… ¡no será mucho reservarse un cuarto de hora para la vida espiritual, para nuestro trato íntimo y familiar con Dios!”.
Sacrificios diarios
“El soportar el sacrificio que nos corresponde en nuestro día a día se vuelve un martirio lento que nos purifica y eleva hacia lo sobrenatural, para el encuentro de nuestra alma con Dios, en esa atmósfera de la presencia de la Santísima Trinidad en nosotros. Se encuentra aquí ¡una riqueza espiritual incomparable!”.
Mensaje de Fátima
“El infierno es una realidad. Es un fuego sobrenatural y no físico, y no puede ser comparado al fuego que arde, de madera o de carbón. (…) Continúen predicando sobre el infierno porque Nuestro Señor mismo habló del infierno y está en las Sagradas Escrituras. Dios no condena a nadie al infierno. Dios dio a los hombres la libertad de escoger, y Dios respeta esa libertad humana” [Christus Magazine Interview].
“Os ruego que no miréis hacia esta comunicación como hacia una cosa venida de mí misma, sino que ella sea para vosotros el eco de la voz de Dios y que animados de buena voluntad nos esforcemos por seguir con fidelidad el camino que ella nos traza. Sí, porque fue por amor que Dios nos envió esta apremiante llamada de su misericordia, para ayudarnos en el camino hacia nuestra salvación”.

El fin de los tiempos
“La batalla final entre el Señor y el reino de Satanás será acerca del matrimonio y de la familia. No teman, porque cualquiera que actúe a favor de la santidad del matrimonio y de la familia siempre será combatido y enfrentado en todas las formas, porque éste es el punto decisivo. Sin embargo, Nuestra Señora ya ha aplastado su cabeza”.

lunes, 8 de agosto de 2016

La profecía de Sor Lucía: “El enfrentamiento final entre Dios y Satanás es sobre familia y vida” La vidente de Fátima lo escribió al cardenal Carlo Caffarra. “La Virgen ya le ha aplastado la cabeza”


Bambini di Fatima con il rosario - es



Dios contra Satanás: la última batalla, “el enfrentamiento final”, será sobre la familia y sobre la vida. La profecía es de sor Lucía dos Santos, la vidente de Fátima de la que el pasado 13 de febrero empezó el proceso de beatificación.
 
La carta a Lucía
 
Lo cuenta el cardenal Carlo Caffarra en una entrevista concedida a La Voce di Padre Pio (marzo 2015). El purpurado tuvo el encargo de Juan Pablo II de idear y fundar el Instituto Pontificio para los Estudios sobre el Matrimonio y la Familia, del que es hoy profesor emérito.
 
“Al inicio de este trabajo – explica Caffarra – escribí a sor Lucía de Fátima, a través del obispo, porque directamente no se podía hacer. Inexplicablemente, aunque no esperaba una respuesta, porque le pedía sólo oraciones, me llegó a los pocos días una larguísima carta autógrafa – ahora en los archivos del Instituto”.
 
En esa carta de Sor Lucía está escrito que el enfrentamiento final entre el Señor y el reino de Satanás será sobre la familia y sobre el matrimonio. “No tenga miedo, añadía, porque quien trabaje por la santidad del matrimonio y de la familia será siempre combatido y odiado de todas formas, porque este es el punto decisivo”.
 
La columna que sostiene la Creación
 
La monja de Fátima sostenía que la Virgen ya ha “aplastado” la cabeza a Satanás. “Se advertía – prosigue el purpurado – también hablando con Juan Pablo II, que este era el nudo, porque se tocaba la columna que sostiene la Creación, la verdad sobre la relación entre el hombre y la mujer y entre las generaciones. Si se toca la columna central cae todo el edificio, y esto ahora lo vemos, porque estamos en este momento y lo sabemos”.