jueves, 30 de junio de 2016

¿Qué hacer cuando no se tuvo una infancia feliz? Las graves consecuencias del maltrato infantil y como intentar sanar las heridas




Debo confesar que me preocupa hacia dónde vamos las mujeres. El sábado hablaba a un grupo de jóvenes sobre el manejo del stress y como implementar estrategias que surtan efecto en sus ocupadas vidas. Estos grupos son de personas migrantes, en su mayoría mexicanos, que vienen en busca de un futuro mejor y la idea de construir una vida que no tuvieron en su país de origen.
La mayoría de estos jóvenes tienen historias pintadas de negro y cuyo paisaje es siempre gris. En general, han crecieron en un rancho y de pequeños presenciaron la violencia de una padre contra una madre sumisa, analfabeta y dedicada a servirle a este esposo alcohólico que salía por las mañanas a trabajar el campo o con los animales para poder llevar de comer a la familia.
Otros, tuvieron una madre que les pegaba mucho, que más bien los golpeaba y que desde muy pequeños también los hacía trabajar. Hay otros tantos que han presenciado peleas entre hombres a golpe de machete y ahora viven asustados; y otros muchos que han sido víctimas del abuso sexual de un hermano mayor, de un tío y hasta de su mismo padre.
Estos jóvenes son admirables, porque así de rotos, así de destrozados en sus emociones y autoestima buscan con ahínco que Dios los reconstruya. Esto me recuerda las palabras de San José María Escrivá de Balaguer que he leído en algún texto: “la gracia trabaja sobre la naturaleza”.
¿A qué naturaleza se refiere? Yo creo que se refiere a la naturaleza de ser persona. Aquellos que han tenido la dicha de nacer en un hogar en donde papá y mamá los cuido con respeto, amor y entrega, son afortunados pues toda su personalidad, su mente, sus emociones, su corazón y sus virtudes humanas, se han preparado óptimamente para recibir esta gracia de Dios. Entran de una forma más natural y espontánea a dialogar con Él, a darle gracias por aquellos padres tan maravillosos, por esa infancia tan feliz.
Santa Teresita de Jesús habla de ello, también lo hace Edith Stein o Santa Benedicta de la Cruz, aunque ella reconoce que su madre no era religiosa, pero le dio una formación sobre la naturaleza (la mente y el corazón) muy sólida. Es decir, ellas fueron personas que por gracias de Dios y regalo, no tuvieron que hacer ningún trabajo extra para poder comunicarse con Dios.
¿A qué me refiero exactamente? A que las heridas, los maltratos y los descuidos de la infancia, tuercen la naturaleza (la mente y el espíritu). Aristóteles decía que cada niño que nace es como una tabla limpia o un lienzo que se prepara para ser llenado de figuras, imágenes y colores culminando ello en una obra de arte, con la que la mirada del mismo pintor u orfebre se deleitará tal y como se deleitarán los ojos de muchos al verlos.
Hay miles y miles de niños, que hoy son adultos jóvenes, adultos y ancianos, que lo único que lleno sus tablas, sus lienzos, su humanidad en la infancia fueron gritos, golpes, violencia, abuso… lo experimentaron todo, menos el amor. Lo vieron todo, un padre tirando balazos, una mamá siendo tirada de los pelos, un hombre mayor manipulando la intimidad de una niña.
Y es así, rotos, como llegan a los pies del Señor. Encuentran sólo en Cristo el consuelo y la pomada para sus múltiples heridas, para sus neurosis disparadas, para su alcoholismo, para su co-dependencia en las relaciones. Esto pasa, es la realidad que viven miles de personas que actualmente quieren construir una vida fuera del rancho, lejos de aquella violencia y de esos recuerdos que aunque han atravesado las fronteras, les impide vivir con toda la confianza, seguridad y propósito de un hijo de Dios.
Y entonces, que un día cualquiera llega una mujer formada, que ya ha sobrevivido a todas esos recuerdos, que después de muchos años de atender sesiones de sicoterapia y de tratar de tener una vida metida en Dios, llega y les habla de lo que significa ser persona. De las facultades espirituales del alma y de que cómo con la ayuda de estas y los apoyos que Dios permite, como los consejeros y psicoterapeutas, van a poder llegar a ser una persona completa, ayudando así a muchos.
Mi corazón siente mucho agradecimiento porque Dios me escogió para acompañar a los más pobres, humildes y sencillos. Cuando vienen a verme, no los veo como los adultos, el alcohólico, la mujer neurótica o que tiene una adicción y que está luchando por seguir a Cristo.
Los veo como a mis niños, y así trato de ayudarles a comprender su historia, no reprimir más sus lágrimas y confiar que Dios les ama tan profundamente y tan apasionadamente, que ha permitido que se produzca un encuentro entre psicoterapeuta y este o ésta joven. Ellos, al comprender su historia, comienzan una renovación tanto en su mente como en su corazón y, gracias a ello, una auténtica vida cristiana que persigue fundar una familia desde la dignidad que cada uno tiene o rescatar a la que ya se tiene.
Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) el maltrato infantil: “puede tener consecuencias a largo plazo. El maltrato causa estrés y se asocia a trastornos del desarrollo cerebral temprano. Los casos extremos de estrés pueden alterar el desarrollo de los sistemas nervioso e inmunitario. En consecuencia, los adultos que han sufrido maltrato en la infancia corren mayor riesgo de sufrir problemas conductuales, físicos y mentales, tales como:
actos de violencia (como víctimas o perpetradores);
depresión;
consumo de tabaco;
obesidad;
comportamientos sexuales de alto riesgo;
embarazos no deseados;
consumo indebido de alcohol y drogas.”
A éstas conductas y comportamientos podemos agregarle algunos mencionados por la Doctora Carmen Touza Garma[1]: “El maltrato activo (físico o emocional) y la negligencia (física o emocional) están asociados a retrasos en el desarrollo cognitivo e intelectual detectables a partir del segundo año de vida y que se extienden hasta la adolescencia”. En ésta misma línea el autor agrega que “En general, estos niños parecen no comprender lo que se espera de ellos, además, los problemas de atención asociados a los malos tratos podrían influir en el rendimiento académico. Su falta de adaptación escolar también es significativa (…) La persistencia de los efectos de los malos tratos en el rendimiento intelectual y en los logros académicos pueden extenderse hasta la edad adulta”
La Doctora Carmen Touza Garma explica: “La mayoría de las investigaciones posteriores confirman que las víctimas de malos tratos (sobre todo de maltrato físico activo y de negligencia física, en los que se han centrado la mayor parte de ellas) manifiestan serias dificultades en la interacción con adultos y con los iguales. La tendencia más generalizada relaciona el maltrato físico activo con el desarrollo de conductas agresivas y el abandono con el aislamiento y la falta de interacción en niños y adolescentes”.
En cuanto a las relaciones que establecen los niños maltratados la autora indica que:
“Además de producir rechazo, los malos tratos parecen influir en el tipo de relaciones que establecen los niños, que difieren de las establecidas por los no maltratados. Salzinger et al. (1993) en una investigación realizada con niños y preadolescentes (de 8 a 12 años) que hablan sufrido maltrato físico activo y/o negligencia (no específica el tipo), describen una serie de rasgos que caracterizan las relaciones sociales de estos sujetos frente a las de los del grupo de comparación: insularidad (sus amigos son menos conocidos por sus cuidadores), falta de reciprocidad (eligen como amigos, incluso como a sus mejores amigos, a compañeros que no les eligen o que les rechazan) y atribuyen más aspectos negativos a las relaciones con sus amigos.
Oremos afanosamente, aquellos privilegiados con padres santos, virtuosos y buenos para que Dios permita que muchos niños lleguen a nacer en estas cunas en donde el amor, el respeto y la consciencia de la dignidad de cada persona esta presente.
Artículo originalmente publicado por encuentra.com

Jueves de la decimotercera semana del tiempo ordinario

Libro de Amós 7,10-17. 
Amasías, el sacerdote de Betel, mandó a decir a Jeroboám, rey de Israel: "Amós conspira contra ti en medio de la casa de Israel; el país ya no puede tolerar todas sus palabras.
Porque él anda diciendo: 'Jeroboám morirá por la espada e Israel irá al cautiverio lejos de su país'".
Después, Amasías dijo a Amós: "Vete de aquí, vidente, refúgiate en el país de Judá, gánate allí la vida y profetiza allí.
Pero no vuelvas a profetizar en Betel, porque este es un santuario del rey, un templo del reino".
Amós respondió a Amasías: "Yo no soy profeta, ni hijo de profetas, sino pastor y cultivador de sicómoros;
pero el Señor me sacó de detrás del rebaño y me dijo: 'Ve a profetizar a mi pueblo Israel'.
Y Ahora, escucha la palabra del Señor. Tu dices: 'No profetices contra Israel, no vaticines contra la casa de Isaac'.
Por eso, dice el Señor: 'Tu mujer se prostituirá en plena ciudad, tus hijos y tus hijas caerán bajo la espada; tu suelo será repartido con la cuerda, tú mismo morirás en tierra impura e Israel irá al cautiverio lejos de su país'".



Salmo 19(18),8.9.10.11. 
La ley del Señor es perfecta,
reconforta el alma;
el testimonio del Señor es verdadero,
da sabiduría al simple.

Los preceptos del Señor son rectos,
alegran el corazón;
los mandamientos del Señor son claros,
iluminan los ojos.

La palabra del Señor es pura,
permanece para siempre;
los juicios del Señor son la verdad,
enteramente justos.

Son más atrayentes que el oro,
que el oro más fino;
más dulces que la miel,
más que el jugo del panal.





Evangelio según San Mateo 9,1-8. 
Jesús subió a la barca, atravesó el lago y regresó a su ciudad.
Entonces le presentaron a un paralítico tendido en una camilla. Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: "Ten confianza, hijo, tus pecados te son perdonados".
Algunos escribas pensaron: "Este hombre blasfema".
Jesús, leyendo sus pensamientos, les dijo: "¿Por qué piensan mal?
¿Qué es más fácil decir: 'Tus pecados te son perdonados', o 'Levántate y camina'?
Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados -dijo al paralítico- levántate, toma tu camilla y vete a tu casa".
El se levantó y se fue a su casa.
Al ver esto, la multitud quedó atemorizada y glorificaba a Dios por haber dado semejante poder a los hombres.



Leer el comentario del Evangelio por : San Cirilo de Alejandría  
“La multitud... glorificaba a Dios por haber dado semejante poder a los hombres.”

miércoles, 29 de junio de 2016

Tal día como hoy, hace once años, poco después de las 11 de la mañana conocíamos el nombramiento de Bernardo Álvarez como obispo electo de Tenerife.

Solemnidad de San Pedro y San Pablo, el día del Papa.




“El día de hoy es para nosotros sagrado, porque en él celebramos el martirio de los santos apóstoles Pedro y Pablo… Es que ambos eran en realidad una sola cosa aunque fueran martirizados en días diversos”, explicaba el Obispo San Agustín (354-430) en sus sermones a los inicios del cristianismo.
Esta celebración recuerda que San Pedro fue elegido por Cristo: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”, quien con humildad aceptó la misión de ser “la roca” de la Iglesia.

El Papa por su parte, como Sucesor de Pedro y Vicario de Cristo, es el principio y fundamento perpetuo y visible de unidad, así de los obispos como de la multitud de fieles. Es Pastor de toda la Iglesia y tiene potestad plena, suprema y universal. Por ello se festeja  también en esta fecha el día del Sumo Pontífice.
Asimismo se conmemora a San Pablo, el Apóstol de los gentiles, que antes de su conversión era perseguidor de los cristianos y pasó, con su vida, a ser un ardoroso evangelizador para todos los católicos, sin reservas en el anuncio del Evangelio.
Tal como recordó el Papa Benedicto XVI en el  2012, “la tradición cristiana siempre ha considerado inseparables a San Pedro y a San Pablo: juntos, en efecto, representan todo el Evangelio de Cristo…”
“Aunque humanamente muy diferentes el uno del otro, y a pesar de que no faltaron conflictos en su relación, han constituido un modo nuevo de ser hermanos, vivido según el Evangelio, un modo auténtico hecho posible por la gracia del Evangelio de Cristo que actuaba en ellos. Sólo el seguimiento de Jesús conduce a la nueva fraternidad”, destacó.
 

7 claves para entender por qué San Pedro y San Pablo se celebran juntos Por Diego López Marina


San Pedro y San Pablo de Peter Paul Rubens / Twitter Museo del Prado

Hoy 29 de junio la Iglesia celebra la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, sin embargo, hay algunas dudas sobre las verdaderas razones de por qué la fiesta de ambos apóstoles se celebra el mismo día.
Aquí 7 claves que permiten acercarse a la respuesta:  
1. San Agustín de Hipona expresó que eran “uno solo”
En un sermón del año 395, el Doctor de la Iglesia, San Agustín de Hipona, expresó que San Pedro y San Pablo “eran en realidad una sola cosa aunque fueran martirizados en días diversos; primero lo fue Pedro, luego Pablo. Celebramos la fiesta del día de hoy, sagrado para nosotros por la sangre de los apóstoles. Procuremos imitar su fe, su vida, sus trabajos, sus sufrimientos, su testimonio y su doctrina”.
2. Ambos padecieron en Roma
Fueron detenidos en la prisión Mamertina, también llamada el Tullianum, ubicada en el foro romano en la Antigua Roma. Además, fueron martirizados en esa misma ciudad, posiblemente por orden del emperador Nerón.
San Pedro pasó sus últimos años en Roma liderando a la Iglesia durante la persecución y hasta su martirio en el año 64. Fue crucificado cabeza abajo a petición propia, por no considerarse digno de morir como su Señor. Fue enterrado en la colina del Vaticano y la Basílica de San Pedro está construida sobre su tumba.
San Pablo fue encarcelado y llevado a Roma, donde fue decapitado en el año 67. Está enterrado en Roma, en la Basílica de San Pablo de Extramuros.
3. Son fundadores de la Iglesia de Roma
En la homilía del 2012 por la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, el Papa Benedicto aseguró que en Roma “su vinculación como hermanos en la fe ha adquirido un significado particular. En efecto, la comunidad cristiana de esta ciudad los consideró una especie de contrapunto de los míticos Rómulo y Remo, la pareja de hermanos a los que se hace remontar la fundación de Roma”.
4. Son patronos de Roma y representantes del Evangelio
En la misma homilía, el Santo Padre llamó a estos dos apóstoles “patronos principales de la Iglesia de Roma”.
“La tradición cristiana siempre ha considerado inseparables a San Pedro y a San Pablo: juntos, en efecto, representan todo el Evangelio de Cristo”, detalló.
5. Son la versión contraria de Caín y Abel
El Santo Padre también presentó un paralelismo opuesto con la hermandad presentada en el Antiguo Testamento entre Caín y Abel.
“Mientras que la primera pareja bíblica de hermanos nos muestra el efecto del pecado, por el cual Caín mata a Abel, Pedro y Pablo, aunque humanamente muy diferentes el uno del otro, y a pesar de que no faltaron conflictos en su relación, han constituido un modo nuevo de ser hermanos, vivido según el Evangelio, un modo auténtico hecho posible por la gracia del Evangelio de Cristo que actuaba en ellos”, relató el Santo Padre Benedicto XVI.
6. Porque Pedro es la “roca”
Esta celebración recuerda que San Pedro fue elegido por Cristo: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”, quien con humildad aceptó la misión de ser “la roca” de la Iglesia y apacentar el rebaño de Dios a pesar de sus debilidades humanas.
Los Hechos de los Apóstoles ilustran su papel como cabeza de la Iglesia después de la Resurrección y Ascensión de Cristo. Pedro dirigió a los Apóstoles como el primer Papa y aseguró que los discípulos mantuvieran la verdadera fe.
Como explicó en su homilía el Sumo Pontífice Benedicto XVI, “en el pasaje del Evangelio de San Mateo (…), Pedro hace la propia confesión de fe a Jesús reconociéndolo como Mesías e Hijo de Dios; la hace también en nombre de los otros apóstoles. Como respuesta, el Señor le revela la misión que desea confiarle, la de ser la ‘piedra’, la ‘roca’, el fundamento visible sobre el que está construido todo el edificio espiritual de la Iglesia”.
7. San Pablo también es columna del edificio espiritual de la Iglesia
San Pablo fue el apóstol de los gentiles. Antes de su conversión era llamado Saúl, pero después de su encuentro con Cristo y conversión, continuó hacia Damasco donde fue bautizado y recobró la vista. Tomó el nombre de Pablo y pasó el resto de su vida predicando el Evangelio sin descanso a las naciones del mundo mediterráneo.
“La tradición iconográfica representa a San Pablo con la espada, y sabemos que ésta significa el instrumento con el que fue asesinado. Pero, leyendo los escritos del apóstol de los gentiles, descubrimos que la imagen de la espada se refiere a su misión de evangelizador. Él, por ejemplo, sintiendo cercana la muerte, escribe a Timoteo: «He luchado el noble combate» (2 Tm 4,7). No es ciertamente la batalla de un caudillo, sino la de quien anuncia la Palabra de Dios, fiel a Cristo y a su Iglesia, por quien se ha entregado totalmente. Y por eso el Señor le ha dado la corona de la gloria y lo ha puesto, al igual que a Pedro, como columna del edificio espiritual de la Iglesia”, expresó Benedicto XVI en su homilía.
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