sábado, 15 de abril de 2017

5 pequeñas oraciones para disminuir el estrés y tener paz


Si tienes ansiedad, intenta recitar estas oraciones para dejar tu mente tranquila

No importa cómo está tu vida, todos necesitamos respirar profundamente e intentar acordarnos de que hay cosas en la vida que no podemos controlar. Es mejor concentrarse en lo que sí podemos controlar: como la paz interior. Al trabajar las características de nuestros propios corazones y mentes, seremos más capaces de ayudarnos a nosotros mismos, a nuestra familia y a nuestros amigos.
Muchas personas creen que la oración es una manera eficaz de hacerlo. La oración y la meditación pueden ser buenas para tu salud, especialmente cuando se trata de reducir la presión arterial. Estar físicamente bien puede proporcionarte algo de paz en un momento difícil. Así que, concéntrate y reza.
Aquí van cinco oraciones que pueden reducir tu estrés y que esperamos que te traigan un poco de esa paz que estás buscando.

Oración de la Paz de San Francisco

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz:
donde haya odio, ponga yo amor,
donde haya ofensa, ponga yo perdón,
donde haya discordia, ponga yo unión,
donde haya error, ponga yo verdad,
donde haya duda, ponga yo la fe,
donde haya desesperación, ponga yo esperanza,
donde haya tinieblas, ponga yo luz,
donde haya tristeza, ponga yo alegría.
Oh Maestro, que no busque yo tanto
ser consolado como consolar,
ser comprendido como comprender,
ser amado como amar.
Porque dando se recibe,
olvidando se encuentra,
perdonando se es perdonado,
y muriendo se resucita a la vida eterna.

Oración para superar las dificuldades de la vida

Oh Señor, te invocamos en este tiempo de sufrimiento, 
danos la fuerza y la voluntad de llevar nuestras pesadas cargas,

hasta que podamos volver a sentir el calor y el amor de 
tu compasión divina. Míranos y ten misericordia 
de nosotros que luchamos para comprender las dificultades de la vida.

Mantennos siempre contigo, hasta que podamos caminar nuevamente con 
corazones de luz y espíritu renovado.

Oración para la paz de la mente

Dios Todopoderoso, te damos gracias por nuestras vidas, por tu gran misericordia y la gracia que recibimos. Te damos gracias por tu  fidelidad, aunque nosotros no te hayamos sido fieles. Señor Jesús, te pedimos que nos des toda la paz posible a nuestra mente, cuerpo, alma y espíritu. Queremos que cures y quites todo lo que está causando estrés, dolor y tristeza en nuestras vidas.
Por favor, guía nuestro camino a través de la vida y que nuestros enemigos estén en paz con los demás. Venga tu reinado de paz a nuestra familia, a nuestro lugar de trabajo y a todo lo que esté en nuestras manos.
Que tus ángeles de paz vayan por delante de nosotros cuando salimos y permanezcan a nuestro lado cuando volvamos.
En nombre de Jesús, Amén.

Salmo 31,1-6

Yo me refugio en ti, Señor,
¡que nunca me vea defraudado!
Líbrame, por tu justicia;
inclina tu oído hacia mí
y ven pronto a socorrerme.
Sé para mí una roca protectora,
un baluarte donde me encuentre a salvo,
porque tú eres mi Roca y mi baluarte:
por tu Nombre, guíame y condúceme.
Sácame de la red que me han tendido,
porque tú eres mi refugio.
Yo pongo mi vida en tus manos:
tú me rescatarás, Señor, Dios fiel.

Salmo 121

Levanto mis ojos a las montañas:
¿de dónde me vendrá la ayuda?
La ayuda me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.
Él no dejará que resbale tu pie:
¡tu guardián no duerme!
No, no duerme ni dormita
él guardián de Israel.
El Señor es tu guardián,
es la sombra protectora a tu derecha:
de día, no te dañará el sol,
ni la luna de noche.
El Señor te protegerá de todo mal
y cuidará tu vida.
Él te protegerá en la partida y el regreso,
ahora y para siempre.

Pilar Soto era una presentadora de éxito pero casi muere por la bulimia: en el hospital vio a Cristo


Fue uno de los rostros más populares y queridos de la televisión española, presentadora, directora, guionista y coproductora de programas de TV, además de, pianista, modelo y actriz. Pilar Soto lo tenía todo pero en 2004, en la cumbre del éxito, desapareció del mundo de la pantalla. Una gravísima bulimia ocultaba una terrible soledad y sufrimiento. En un año ingresó 82 veces en el hospital. Cristo fue su medicina y ahora dedica su vida a él por lo que no duda en dar su testimonio las veces que sea necesario.

Lo hará por ejemplo el próximo sábado 22 de abril en la Vigilia de testimonio, adoración y alabanza Asalto al Cielo, en la parroquia de Colmenar del Arroyo (Madrid) (Plaza de España, s/n). (Ver abajo el programa del acto.)

Pilar Soto todavía recuerda cómo cayó en las redes de la bulimia: "En 2004 estaba muy enferma, por eso acepté entrar en un 'reality' como 'La isla de los famosos". "El plan, para mí, era perfecto. No se comía y encima trabajaba. Nadie se daría cuenta de lo que pasaba".

Sin embargo, ocurrió lo que tenía que ocurrir. Pilar, acribillada por los mosquitos jejenes en la isla caribeña, tocó fondo: "Estar allí fue una decisión catastrófica para mi salud y para mi carrera". Tuvo que dejar el programa. "Ese mismo año ingresé hasta 82 veces en un hospital. Llegué a pesar 37 kilos y mido 1,70. Fue horrible".





Una noche perdió el conocimiento y se descubrió en un hospital al borde de la muerte. Los médicos nada podían hacer. Le ofrecieron llamar a alguien. Entonces, desde el silencio empezó a rezar como cuando era niña, y llamó a Cristo.

La cruz de Cristo
Soto cuenta que tuvo una visión interior de Cristo crucificado. Esta visión la consoló, la fortaleció, y la salvó de la muerte: "Estaba en la cama, sabía que me moría. No podía ni hablar. Escuchaba los latidos de mi corazón y... de pronto vi a Cristo en la cruz".

Entonces comenzó su búsqueda  espiritual: "Necesitaba resolver el pasado, perdonarme a mí misma". Este acontecimiento transformó radicalmente la vida de Pilar.  Su encuentro con Cristo produjo en ella una profunda conversión y se entregó a Cristo como terciaria franciscana.

Hoy, su vida es Cristo, y aún cuando sigue teniendo pasión por su profesión, es una mujer nueva: "Sigo siendo la misma, me sigue encantando mi profesión, ser actriz, pero ahora vivo conforme a mis principios y mi fe. Siempre he buscado algo más. Cristo me salvó la vida".

Un libro sobre su conversión
Además, quiere compartir su testimonio con todo el mundo y para ello ha escrito Conversión (Sekotia), una novela autobiográfica en la que que narra el camino de su conversión. Estará disponible en algunas librerías a partir de 22 de abril y en toda España la última semana de abril.

Pilar Soto compartirá el testimonio de su encuentro con Cristo el sábado 22 de abril, fiesta de la Divina Misericordia, en el Asalto al Cielo, en la Parroquia Asunción de Ntra. Señora de Colmenar del Arroyo (Pza de España s/n, Madrid). Los que quieran podrán adquirir en la parroquia ejemplares de su novela.
 
Programa 
17h. Rosario;
18h. Testimonio;
19h. Adoración
20h. Misa.
La parroquia invita especialmente a aquellos que están pasando momentos de dificultad y sufrimiento, están buscando a Dios o quieren celebrar su Misericordia.

Si estás en Madrid, ven al encuentro.Un testimonio que no te deja indiferente.
Si no te es viable acercarte,  puedes adquirir el libro.

Para más información:
asalto.al.cielo.colmenar@gmail.com
 

¿Qué es el “Regina Coeli” y cómo se reza?

La oración a la Virgen que en el tiempo pascual sustituye al Ángelus

El Regina Coeli (Reina del cielo) es una oración que los fieles rezan a la Virgen María en lugar de la oración del Ángelus durante el tiempo pascual, desde la Vigilia de Pascua hasta el medio día del sábado de Pentecostés.
 
Cantar a María “¡Alégrate!” es una tradición que se remonta al siglo XII y que fue extendida por la comunidad de los franciscanos, según informa Gaudium Press.
 
Como muchas oraciones, las primeras palabras que la componen le dan su nombre, que la Iglesia recuerda aún en su latín original: Regina Coeli.
 
Esta antífona mariana es uno de los cuatro himnos del tiempo de Pascua que se incluyen en la Liturgia de las Horas, y que se rezan desde el Sábado Santo, víspera de la Resurrección del Señor, hasta el domingo después de Pentecostés.
 
Forma parte de la oración litúrgica nocturna llamada Completas. Su brevedad y sencillez, además de su hermoso significado teológico, hacen de esta oración una de las más bellas expresiones de la alegría pascual.
 
Se desconoce el origen del Regina Coeli, pero una bella tradición lo atribuye a San Gregorio Magno, Pontífice y Doctor de la Iglesia, quien habría escuchado los
primeros tres versos de la boca de los ángeles mientras realizaba procesión descalzo por las calles de Roma. A la composición celestial el Santo Papa habría añadido únicamente la cuarta frase de la oración: "Ruega por nosotros a Dios".
 
La antífona original es adaptada para ser recitada como oración, de una forma similar a la del Ángelus, tomando su forma presente y agregando una oración final:
 
V. Alégrate, Reina del cielo. Aleluya.

 
R. Porque el que mereciste llevar en tu seno. Aleluya.
 
V. Ha resucitado, según predijo. Aleluya.

 
R. Ruega por nosotros a Dios. Aleluya.
 
V. Gózate y alégrate, Virgen María. Aleluya.

 
R. Porque ha resucitado Dios verdaderamente. Aleluya.
 
V. Oremos: Oh Dios que por la Resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos por su Madre, la Virgen María, alcanzar el gozo de la vida eterna. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.
 
R. Amén.

¿Cuándo es Domingo de Pascua?



Y ¿por qué la Pascua ortodoxa es en una fecha diferente que la Pascua católica?

El Domingo de Pascua, la mayor fiesta litúrgica del año, se ha venido celebrando en días diferentes durante los 2000 años de historia de la Iglesia y a su programación en el calendario no le ha faltado controversia.
Desde el mismísimo comienzo de la Iglesia, la fiesta de la Resurrección de Nuestro Señor se celebró en relación con la fiesta judía del Pésaj o Pascua judía. Ya que los eventos de la Pasión y Resurrección de Cristo tuvieron lugar en ese contexto, los cristianos siempre sintieron que debían celebrar su Resurrección de la misma forma, en vez de con una fecha fija en el calendario.
Sin embargo, con el paso de los siglos, los cristianos han discrepado sobre el cálculo del Pésaj y de la celebración cristiana de la Resurrección de Cristo. Esto significa que la Pascua (aunque lo frecuente es que se celebre en un domingo) se celebra en diferentes fechas del año entre los diferentes cristianos.
El papa Francisco, así como otros líderes cristianos, ha llamado a la unificación de una celebración de la Pascua y ha expresado su disposición a cambiar la fecha de la celebración por el bien de la unidad.
Básicamente, hay tres argumentos principales sobre cuándo debería celebrarse la Pascua.

Día 14 de Nisán

Según Eusebio, hubo un grupo entre la comunidad de primeros cristianos que “pensaban que era preciso guardar el decimocuarto día de la luna para la Fiesta del Salvador, día en que se mandaba a los judíos sacrificar el cordero y en que era necesario a toda costa, cayera en el día que cayese de la semana, poner fin a los ayunos”.
Los Testigos de Jehová de hoy en día, aunque no celebran el día de la Resurrección de Jesús, tienen una fecha similar para su celebración del sacrificio de Jesús en la cruz, observando anualmente la “Conmemoración de la Muerte de Cristo” en el día 14 del mes de Nisán, sea cual sea el día de la semana en el que caiga.
Esta práctica en la Primera Iglesia de celebrar la Pascua en un día cualquiera de la semana fue rápidamente criticada, ya que la mayoría de cristianos pensaba que la Pascua debía celebrarse en el día de la semana que siempre se asoció a la Resurrección de Jesús: el domingo.

Cristianismo occidental

Según las normas establecidas por el Concilio de Nicea (325) y luego adoptadas por el Cristianismo occidental en el Sínodo de Whitby, el Domingo de Pascua cae cada año en el primer domingo después de la primera luna llena tras el equinoccio de primavera. Este año, por ejemplo, el equinoccio de primavera cae en lunes 20 de marzo y la primera luna llena después de eso es el martes 11 de abril. El primer domingo es, pues, el 16 de abril, así que el Domingo de Pascua se celebra este año en ese día.
Este cálculo aceptado por la Iglesia católica romana y por la mayoría de comunidades protestantes no depende del cálculo del Pésaj según el calendario judío. Hay varias reglas diferentes que regulan la celebración de la Pascua judía, por lo que los cristianos decidieron diferenciarse y depender de sus propios cálculos.

Cálculo ortodoxo

Según explica el sacerdote Jon Magoulias en el diario Greek Reporterla razón principal por la que el cálculo ortodoxo de la Pascua difiere del resto de la cristiandad es porque la “Iglesia ortodoxa sigue respetando el calendario juliano a la hora de calcular la fecha de la Pascha (Pascua). El resto del cristianismo usa el calendario gregoriano. Hay una diferencia de trece días entre los dos calendarios, el calendario juliano está trece días por detrás del gregoriano”.
Además, el padre Magoulias señala que la Iglesia ortodoxa se rige por un requisito previo que establecía que la “Pascha debe tener lugar después de la Pascua judía para mantener la secuencia bíblica de la Pasión de Cristo. El resto de la cristiandad ignora este requisito, lo cual significa que de vez en cuando la Pascua occidental tiene lugar o después o durante la Pascua judía”.
Hay veces en que las dos fechas coinciden, “cuando la luna llena después del equinoccio llega tan tarde que cuenta como la primera luna llena después del 21 de marzo en el calendario juliano y también en el gregoriano (…), [lo cual sucedió] en 2010, 2011, 2014 y 2017, pero, después, no sucederá otra vez hasta 2034”.
Después de reunirse con el patriarca ecuménico Bartolomé I en 2014, el papa Francisco dijo a la prensa: “Otra cuestión que mencionamos y que podría considerarse en el Consejo pan-ortodoxo es la fecha de la Pascua, porque es ridículo que se pueda decir ‘¿Cuándo resucitó tu Cristo? El mío resucitó la semana pasada’. Sí, la fecha de la Pascua es un símbolo de unidad”.
Desde entonces, el papa Francisco ha expresado en otros encuentros con las Iglesias ortodoxas su deseo por una celebración unificada de la Pascua para que los cristianos puedan dar testimonio al mundo con más fuerza.
Sin embargo, este año la celebración coincide de forma providencial, y los cristianos de todo el mundo celebrarán la Pascua el 16 de abril de 2017.

viernes, 14 de abril de 2017