Mostrando entradas con la etiqueta Calendario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Calendario. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de julio de 2017

La Iglesia tiene 3 tipos básicos de celebración: memoria, fiesta y solemnidad


¡Vamos a aprender un poco más sobre estas diferencias que tanto enriquecen nuestra liturgia!

Generalmente, la palabra “fiesta” es usada por los católicos en referencia a cualquier celebración de la Iglesia: días dedicados a santos, a Nuestra Señora, a Cristo… No hay ningún error doctrinal en usar el término “fiesta” para todos los casos, pero es recomendable aprender que en la Iglesia existe una jerarquía de celebraciones. Estas se estructuran en tres tipos básicos: las memorias, las fiestas y las solemnidades.

Solemnidades

Las solemnidades son las celebraciones de grado más alto, reservadas a los misterios más importantes de nuestra fe: por ejemplo, la PascuaPentecostés, la Inmaculada Concepción, los principales títulos de Jesús, como Cristo Rey o el Sagrado Corazón, además de celebraciones que honran a algunos santos de especial importancia en la historia de la salvación, como es el caso de las solemnidades de los santos Pedro y Pablo y la del nacimiento de san Juan Bautista.
En las solemnidades, así como en los domingos, la celebración eucarística tiene tres lecturas, la oración de los fieles, el Credo y el Gloria (incluso cuando la solemnidad cae en Adviento o en Cuaresma).
Las solemnidades también tienen oraciones propias exclusivas: antífona de entrada, oración inicial, oración sobre las ofrendas, antífona de comunión y oración después de la comunión. En la mayoría de los casos, también hay un prefacio especial.
Algunas solemnidades son fiestas de precepto y otras no: esto depende de la realidad pastoral de cada país y, por tanto, del criterio de la respectiva conferencia episcopal.
Las solemnidades que caen en domingo se celebran como tales durante el tiempo ordinario y el tiempo de Navidad, pero acostumbran a ser trasladadas al lunes cuando caen en un domingo de Adviento, de Cuaresma, de Semana Santa y del tiempo pascual.

Fiestas

Las fiestas honran algún misterio o título de Jesús, de Nuestra Señora y de santos especialmente relevantes, como los apóstoles, los evangelistas y otros de gran importancia histórica como san Lorenzo.
La fiesta acostumbra a tener oraciones propias, pero se hacen solo dos lecturas y el Gloria. A diferencia de otras fiestas, las dedicadas a Jesús -como la Transfiguración y la Exaltación de la Santa Cruz- se celebran también cuando caen en domingo y en ese caso tienen tres lecturas, el Gloria y el Credo.

Memorias

La memoria es generalmente la celebración de un santo, pero podría también celebrar algún aspecto de Jesús o de María. Es el caso de la memoria facultativa del Santo Nombre de Jesús y de la memoria obligatoria del Inmaculado Corazón de María.
En lo que respecta a la liturgia, no hay diferencia entre la memoria facultativa y la memoria obligatoria. Toda memoria tiene al menos una oración propia de apertura. En cuanto a las lecturas, pueden ser específicas o no: en general se prefiere que se mantengan las lecturas del día para evitar que se interrumpa excesivamente el ciclo continuo de las lecturas propias de cada tiempo; al mismo tiempo hay lecturas específicas que deben usarse en el caso de algunos santos, especialmente los mencionados en la propia Sagrada Escritura, por ejemplo Marta, María Magdalena y Bernabé.
Durante la Cuaresma y en parte del Adviento (del 17 al 24 de diciembre) se usa sólo la oración colecta del santo; todo el resto es lo ordinario de ese día.

Caso especial

El día de difuntos, celebrado el 2 de noviembre, tiene prioridad sobre el domingo a pesar de no ser una solemnidad.

Variaciones geográficas 

Hay casos en los que una determinada celebración tiene una clasificación diferente según la región, ya que algunos santos son más venerados en un lugar que en otros, por ejemplo. Es el caso de san Benito: su día es memoria obligatoria en el calendario universal, pero es fiesta en Europa por ser uno de los patrones del continente y es solemnidad en la diócesis de Montecassino, donde está enterrado.
Hay solemnidades, como el Corpus Christi, que pueden ser precepto o no conforme a la determinación de la conferencia episcopal de cada país: la decisión se basa en una realidad pastoral local. Por eso hay países que mantienen la tradicional celebración el jueves como fiesta de precepto, otros mantienen el día pero no como precepto y otros, que ya son mayoría, en los que la celebración se traslada al domingo siguiente para garantizar la máxima participación de los fieles.

sábado, 15 de abril de 2017

¿Cuándo es Domingo de Pascua?



Y ¿por qué la Pascua ortodoxa es en una fecha diferente que la Pascua católica?

El Domingo de Pascua, la mayor fiesta litúrgica del año, se ha venido celebrando en días diferentes durante los 2000 años de historia de la Iglesia y a su programación en el calendario no le ha faltado controversia.
Desde el mismísimo comienzo de la Iglesia, la fiesta de la Resurrección de Nuestro Señor se celebró en relación con la fiesta judía del Pésaj o Pascua judía. Ya que los eventos de la Pasión y Resurrección de Cristo tuvieron lugar en ese contexto, los cristianos siempre sintieron que debían celebrar su Resurrección de la misma forma, en vez de con una fecha fija en el calendario.
Sin embargo, con el paso de los siglos, los cristianos han discrepado sobre el cálculo del Pésaj y de la celebración cristiana de la Resurrección de Cristo. Esto significa que la Pascua (aunque lo frecuente es que se celebre en un domingo) se celebra en diferentes fechas del año entre los diferentes cristianos.
El papa Francisco, así como otros líderes cristianos, ha llamado a la unificación de una celebración de la Pascua y ha expresado su disposición a cambiar la fecha de la celebración por el bien de la unidad.
Básicamente, hay tres argumentos principales sobre cuándo debería celebrarse la Pascua.

Día 14 de Nisán

Según Eusebio, hubo un grupo entre la comunidad de primeros cristianos que “pensaban que era preciso guardar el decimocuarto día de la luna para la Fiesta del Salvador, día en que se mandaba a los judíos sacrificar el cordero y en que era necesario a toda costa, cayera en el día que cayese de la semana, poner fin a los ayunos”.
Los Testigos de Jehová de hoy en día, aunque no celebran el día de la Resurrección de Jesús, tienen una fecha similar para su celebración del sacrificio de Jesús en la cruz, observando anualmente la “Conmemoración de la Muerte de Cristo” en el día 14 del mes de Nisán, sea cual sea el día de la semana en el que caiga.
Esta práctica en la Primera Iglesia de celebrar la Pascua en un día cualquiera de la semana fue rápidamente criticada, ya que la mayoría de cristianos pensaba que la Pascua debía celebrarse en el día de la semana que siempre se asoció a la Resurrección de Jesús: el domingo.

Cristianismo occidental

Según las normas establecidas por el Concilio de Nicea (325) y luego adoptadas por el Cristianismo occidental en el Sínodo de Whitby, el Domingo de Pascua cae cada año en el primer domingo después de la primera luna llena tras el equinoccio de primavera. Este año, por ejemplo, el equinoccio de primavera cae en lunes 20 de marzo y la primera luna llena después de eso es el martes 11 de abril. El primer domingo es, pues, el 16 de abril, así que el Domingo de Pascua se celebra este año en ese día.
Este cálculo aceptado por la Iglesia católica romana y por la mayoría de comunidades protestantes no depende del cálculo del Pésaj según el calendario judío. Hay varias reglas diferentes que regulan la celebración de la Pascua judía, por lo que los cristianos decidieron diferenciarse y depender de sus propios cálculos.

Cálculo ortodoxo

Según explica el sacerdote Jon Magoulias en el diario Greek Reporterla razón principal por la que el cálculo ortodoxo de la Pascua difiere del resto de la cristiandad es porque la “Iglesia ortodoxa sigue respetando el calendario juliano a la hora de calcular la fecha de la Pascha (Pascua). El resto del cristianismo usa el calendario gregoriano. Hay una diferencia de trece días entre los dos calendarios, el calendario juliano está trece días por detrás del gregoriano”.
Además, el padre Magoulias señala que la Iglesia ortodoxa se rige por un requisito previo que establecía que la “Pascha debe tener lugar después de la Pascua judía para mantener la secuencia bíblica de la Pasión de Cristo. El resto de la cristiandad ignora este requisito, lo cual significa que de vez en cuando la Pascua occidental tiene lugar o después o durante la Pascua judía”.
Hay veces en que las dos fechas coinciden, “cuando la luna llena después del equinoccio llega tan tarde que cuenta como la primera luna llena después del 21 de marzo en el calendario juliano y también en el gregoriano (…), [lo cual sucedió] en 2010, 2011, 2014 y 2017, pero, después, no sucederá otra vez hasta 2034”.
Después de reunirse con el patriarca ecuménico Bartolomé I en 2014, el papa Francisco dijo a la prensa: “Otra cuestión que mencionamos y que podría considerarse en el Consejo pan-ortodoxo es la fecha de la Pascua, porque es ridículo que se pueda decir ‘¿Cuándo resucitó tu Cristo? El mío resucitó la semana pasada’. Sí, la fecha de la Pascua es un símbolo de unidad”.
Desde entonces, el papa Francisco ha expresado en otros encuentros con las Iglesias ortodoxas su deseo por una celebración unificada de la Pascua para que los cristianos puedan dar testimonio al mundo con más fuerza.
Sin embargo, este año la celebración coincide de forma providencial, y los cristianos de todo el mundo celebrarán la Pascua el 16 de abril de 2017.