sábado, 16 de abril de 2016

Francisco felicita a Benedicto XVI en su cumpleaños: ‘Gracias por las oraciones’ El mensaje fue enviado por el Papa Francisco desde el avión que lo llevaba este sábado en la mañana a Lesbos


Imagen del primer encuentro de ambos papas, el reinante y el emérito, el pasado mes de marzo en Castel Gandolfo


El papa Francisco, acompañado por los periodistas y su séquito, en ocasión de su viaje a Lesbos, Grecia, ha enviado a Benedicto XVI un mensaje de felicitación por su 89 cumpleaños.
El Pontífice ha pedido al Señor que bendiga al Papa Emérito por su precioso servicio de ‘cercanía’ y ‘oración’ por toda la Iglesia.
Benedicto XVI cumple 89 años este sábado 16 de abril, los cuatro últimos como Papa emérito y el tercero que celebrará en el Vaticano después de haber renunciado al Pontificado.
Está previsto que lo celebre junto a su hermano, monseñor Georg Ratzinger, con un concierto de música clásica en la Sala Assunta de Radio Vaticano en el edificio León XIII dentro del territorio de la Santa Sede.

Discurso del Papa Francisco en el campo de refugiados de Moria (Lesbos)



Queridos amigos 

He querido estar hoy con vosotros. Quiero deciros que no estáis solos. En estas semanas y meses, habéis sufrido mucho en vuestra búsqueda de una vida mejor. Muchos de vosotros os habéis visto obligados a huir de situaciones de conflicto y persecución, sobre todo por el bien de vuestros hijos, por vuestros pequeños. Habéis hecho grandes sacrificios por vuestras familias. Conocéis el sufrimiento de dejar todo lo que amáis y, quizás lo más difícil, no saber qué os deparará el futuro. Son muchos los que como vosotros aguardan en campos o ciudades, con la esperanza de construir una nueva vida en este Continente. 

He venido aquí con mis hermanos, el Patriarca Bartolomé y el Arzobispo Hieronymos, sencillamente para estar con vosotros y escuchar vuestras historias. Hemos venido para atraer la atención del mundo ante esta grave crisis humanitaria y para implorar la solución de la misma. Como hombres de fe, deseamos unir nuestras voces para hablar abiertamente en vuestro nombre. Esperamos que el mundo preste atención a estas situaciones de necesidad trágica y verdaderamente desesperadas, y responda de un modo digno de nuestra humanidad común. 

Dios creó la humanidad para ser una familia; cuando uno de nuestros hermanos y hermanas sufre, todos estamos afectados. Todos sabemos por experiencia con qué facilidad algunos ignoran los sufrimientos de los demás o, incluso, llegan a aprovecharse de su vulnerabilidad. Pero también somos conscientes de que estas crisis pueden despertar lo mejor de nosotros. Lo habéis comprobado con vosotros mismos y con el pueblo griego, que ha respondido generosamente a vuestras necesidades a pesar de sus propias dificultades. También lo habéis visto en muchas personas, especialmente en los jóvenes provenientes de toda Europa y del mundo que han venido para ayudaros. Sí, todavía queda mucho por hacer. Pero demos gracias a Dios porque nunca nos deja solos en nuestro sufrimiento. Siempre hay alguien que puede extender la mano para ayudarnos. 

Este es el mensaje que os quiero dejar hoy: ¡No perdáis la esperanza! El mayor don que nos podemos ofrecer es el amor: una mirada misericordiosa, la solicitud para escucharnos y entendernos, una palabra de aliento, una oración. Ojalá que podáis intercambiar mutuamente este don. A nosotros, los cristianos, nos gusta contar el episodio del Buen Samaritano, un forastero que vio un hombre en necesidad e inmediatamente se detuvo para ayudarlo. Para nosotros, es una parábola sobre la misericordia de Dios, que se ofrece a todos, porque Dios es «todo misericordia». Es también una llamada para mostrar esa misma misericordia a los necesitados. Ojalá que todos nuestros hermanos y hermanas en este Continente, como el Buen Samaritano, vengan a ayudaros con aquel espíritu de fraternidad, solidaridad y respeto por la dignidad humana, que los ha distinguido a lo largo de la historia. 

Queridos amigos, que Dios os bendiga a todos y, de modo especial, a vuestros hijos, a los ancianos y aquellos que sufren en el cuerpo y en el espíritu. Os abrazo a todos con afecto. Sobre vosotros y quienes os acompañan, invoco los dones divinos de fortaleza y paz.

EN DIRECTO: El Papa visita campo de refugiados en Lesbos


11:15 – El Viaje a Lesbos: el Papa saluda a los refugiados El Santo Padre acompañado por los dos líderes ortodoxos anima a los refugiados

El Papa en el campo de refugiados Moria saluda a las personas
(ZENIT – Roma).- El papa Francisco proveniente del aeropuerto de Mytilene, llegó en un vehículo de pasajeros, acompañado por Bartolomé I y Jerónimo II, al campo de refugiados de Moria, en el cual se encuentran unas 2.500 personas.
El Papa en el campo de Moria
Al ingresar saludó a los 150 menores que esperan obtener el estatus de refugiados y después durante varios minutos a cientos de personas que le estaban detrás de las vallas de seguridad.
Muchos de ellos, entre los cuales tantas madres con niños, especificaban sus países de origen: Sira, Irán, Irak, Afganistán y también sus etnias, como los Yazidis. Bartolomé I y Jerónimo II le acompañaron en este recorrido que siguió en el interior de una gran carpa.
Niños yazidi en el campo de refugiados de Moria
Se vieron gestos de gran humanidad y ternura, como cuando el Papa se inclinó para recoger el biberón que se le había caído a una señora que cargaba su bebé. Algunos niños le entregaron dibujos y que el Papa pidió a sus colaboradores que los llevaran sin doblarlos; y se escucharon palabras de ánimo. Alguno le pidió al Papa algo de recuerdo, como una estampita, y no faltaron personas que lloraron y le agradecieron. Un coro de niños le dedicó una canción.
Se sintió durante el recorrido el mensaje que el Papa había dado en un ‘tuit’ antes de partir: “Los refugiados no son números sino personas, con nombres, rostros e historias y deben ser tratados como tales”.

Agenda completa del viaje del Papa a Lesbos (Grecia)

07:00 Avión papal despega desde Roma Fiumicino

10:20 Avión papal llega al aeropuerto internacional de Mytilene en la isla de Lesbos. 

Ceremonia de bienvenida

Al pie de la escalerilla recibe al Papa el primer ministro Alexis Tsipras. También el Patriarca ecuménico de la Iglesia ortodoxa Bartolomé, y el arzobispo ortodoxo de Atenas y de toda Grecia Ieronymos.

También estará el capuchino Fragkiskos Papamanolis, Presidente de la Conferencia Episcopal Griega.

10:35 Encuentro en el aeropuerto con el Primer Ministro Alexis Tsipras. 

10:55 El Papa va en minibus con el Patriarca Bartolomé y el arzobispo Ieronymos al Mòria hacia el campo de refugiados (16 Km).

11:15 Llegada al Mòria refugee camp (que acoge unas 2.500 solicitantes de asilo).

VISITA A LOS REFUGIADOS

En las barreras les saludarán unos 150 menores de edad, que residen en el centro. 

Atraviesan la zona dedicada al registro de personas, y llegan a una tienda en la que saludan personalmente a unos 250 solicitantes de asilo. 

12.25 Discursos del arzobispo Ieronymos (griego), del Patriarca ecuménico Bartolomé (inglés), y del Papa Francisco (italiano). 

12.40 Firma de declaración conjunta. 

12.45 Almuerzo de los tres líderes con 8 refugiados en el Moira refugee camp. 

13.30 Traslado al Puerto (8 Km)

13.45 Llegada del Papa al Puerto.  

ENCUENTRO CON LA POBLACIÓN Y CON LA COMUNIDAD CATÓLICA. MEMORIA DE LAS VÍCTIMAS DE LAS MIGRACIONES. 

Discurso del Papa. (Presente el primer ministro Alexis Tsiparas). 

Luego, los tres líderes religiosos recitan una breve oración, tienen un minuto de silencio, y lanzan tres coronas de flores al mar. 

14:15 Traslado en minibús al aeropuerto (3 Km).

14:30 En el aeropuerto: 

Encuentro privado con el Arzobispo de Atenas y de toda la Grecia. 

Encuentro en privado con el Patriarca Ecuménico. 

Encuentro con el Primer Ministro. 

15:00 Ceremonia de despedida. 

15:15 Salida del avión rumbo a Roma. 

16:30 Llegada a Roma-Ciampino.

En horas locales:

Roma (GMT+1)
Lesbos (GMT+ 2)