¿Qué es el “Regina Coeli” y cómo se reza? La oración a la Virgen que en el tiempo pascual sustituye al Ángelus
El Regina Coeli (Reina del cielo) es una oración que los fieles rezan a la Virgen María en lugar de la oración del Ángelus durante el tiempo pascual, desde la Vigilia de Pascua hasta el medio día del sábado de Pentecostés.
Comenzamos un nuevo Año Litúrgico y con él, una nueva andadura. Un Año de Jubileo extraordinario de la Misericordia y por eso nuestras Parroquias se animan a acercarte a Dios a través de este blog. Te animas tú a acercarte más a Dios?.
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sábado, 19 de marzo de 2016
domingo, 28 de febrero de 2016
12 puntos Clave para entender el Año de la Misericordia, pincha el enlace y podrás entender y comprender mejor qué, para qué y porqué celebramos este año Jubilar. Tenemos toda esta semana para comprender qué celebraremos el próximo domingo 6 de marzo de dosmil16.
sábado, 27 de febrero de 2016
miércoles, 17 de febrero de 2016
Para saber más...La confesión, en 10 frases del Papa Francisco
Presentamos una selección de diez frases sobre el sacramento de la Penitencia, en el contexto del Año de la Misericordia, tomadas de las respuestas del Papa Francisco al periodista Andrea Tornielli (El nombre de Dios es misericordia, Ed. Planeta).
1. Me oigo decir a los confesores: Hablen, escuchen con paciencia y sobre todo díganle a las personas que Dios las quiere bien. Y si el confesor no puede absolver, que explique por qué, pero que dé de todos modos una bendición, aunque sea sin absolución sacramental. El amor de Dios también existe para quien no está en la disposición de recibir el sacramento: también ese hombre o esa mujer, ese joven o esa chica son amados por Dios, son buscados por Dios, están necesitados de bendición.
2. Los apóstoles y sus sucesores —los obispos y los sacerdotes que son sus colaboradores— se convierten en instrumentos de la misericordia de Dios. Actúan in persona Christi. Esto es muy hermoso.
3. Confesarse con un sacerdote es un modo de poner mi vida en las manos y en el corazón de otro, que en ese momento actúa en nombre y por cuenta de Jesús. Es una manera de ser concretos y auténticos: estar frente a la realidad mirando a otra persona y no a uno mismo reflejado en un espejo.
4. Es cierto que puedo hablar con el Señor, pedirle enseguida perdón a Él, implorárselo. Y el Señor perdona, enseguida. Pero es importante que vaya al confesionario, que me ponga a mí mismo frente a un sacerdote que representa a Jesús, que me arrodille frente a la Madre Iglesia llamada a distribuir la misericordia de Dios. Hay una objetividad en este gesto, en arrodillarme frente al sacerdote, que en ese momento es el trámite de la gracia que me llega y me cura.
5. Como confesor, incluso cuando me he encontrado ante una puerta cerrada, siempre he buscado una fisura, una grieta, para abrir esa puerta y poder dar el perdón, la misericordia.
6. El que se confiesa está bien que se avergüence del pecado: la vergüenza es una gracia que hay que pedir, es un factor bueno, positivo, porque nos hace humildes.
7. Está también la importancia del gesto. El solo hecho de que una persona vaya al confesionario indica que ya hay un inicio de arrepentimiento,aunque no sea consciente. Si no hubiera existido ese movimiento inicial, la persona no hubiera ido. Que esté allí puede evidenciar el deseo de un cambio. La palabra es importante, explicita el gesto. Pero el propio gesto es importante.
8. ¿Qué consejos le daría a un penitente para hacer una buena confesión? Que piense en la verdad de su vida frente a Dios, qué siente, qué piensa. Que sepa mirarse con sinceridad a sí mismo y a su pecado. Y que se sienta pecador, que se deje sorprender, asombrar por Dios.
9. La misericordia existe, pero si tú no quieres recibirla… Si no te reconoces pecador quiere decir que no la quieres recibir, quiere decir que no sientes la necesidad.
10. Hay muchas personas humildes que confiesan sus recaídas. Lo importante, en la vida de cada hombre y de cada mujer, no es no volver a caer jamás por el camino. Lo importante es levantarse siempre, no quedarse en el suelo lamiéndose las heridas. El Señor de la misericordia me perdona siempre, de manera que me ofrece la posibilidad de volver a empezar siempre.
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Frases extraídas del libro entrevista al Papa Francisco “El nombre de Dios es misericordia, conversación con Andrea Tornielli”. Selección realizada por la página web Lexicon Canonicum.
Artículo originalmente publicado por Opus Dei
jueves, 11 de febrero de 2016
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