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lunes, 8 de mayo de 2017

Cuando san Francisco explicó a un campesino por qué lloraba


"¿Qué sucedió, hermano, ¿por qué lloras?"

El campesino preguntó:
– ¿Qué sucedió, hermano, ¿por qué lloras?
El hermano – san Francisco – respondió:
– Hermano mío, mi Señor está en la Cruz y preguntas ¿por qué lloro? Quisiera ser en este momento el mayor océano de la tierra, para tener todas esas lágrimas. Quisiera que se abrieran al mismo tiempo todas las compuertas del mundo y se soltaran las cataratas y diluvios para que me prestaran más lágrimas.
Pero aunque juntemos todos los ríos y mares, no habrían lágrimas suficientes para llorar el dolor y el amor de mi Señor crucificado. Quisiera tener las alas invencibles de un águila para atravesar las cordilleras y gritar sobre las ciudades: ¡el Amor no es amado! ¡El Amor no es amado! ¿Cómo es que los hombres se pueden amar unos a otros si no aman el Amor?

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Ignacio Larrañaga, en “Hermano de Asís”, una biografía del Poverello de Asís

viernes, 21 de abril de 2017

Papa Francisco expresa su deseo de una Iglesia despojada de mundanidad

Asís (Imagen referencial) / Flickr Roberto Ferrari (CC BY-SA 2.0)

En una carta escrita con motivo de la inauguración de un nuevo Santuario en Asís, Italia, el Papa Francisco recuerda a la Iglesia su deber de despojarse de la mundanidad y de revestirse de los valores del Evangelio.
En la carta, dirigida al Obispo de Asís-Nocera Umbra-Gualdo Tadino, Mons. Domenico Sorrentino, el Pontífice bendijo el nuevo Santuario de la Expoliación, que se abrirá a los fieles el próximo 20 de mayo, y valoró el testimonio de San Francisco de Asís como un ejemplo para la Iglesia y el mundo de hoy.
El nuevo Santuario de la Expoliación, en iglesia de Santa María Mayor, pretende recordar el gesto de un joven San Francisco que se despojó de todos sus bienes mundanos para entregarse por entero a Dios y a los demás.
El Papa recuerda en la carta que el ejemplo de San Francisco fue lo que le inspiró a la hora de tomar su nombre en el comienzo de su Pontificado. “Recuerdo bien la emoción de mi primera visita a Asís –señala en referencia al viaje pastoral que realizó en 2013–. Habiendo elegido, como inspiración ideal de mi Pontificado, el nombre de Francisco, la Sala de la Expoliación me hacía revivir con particular intensidad aquel momento de la vida del Santo”.
Además, el Santo Padre reflexionó sobre el significado que aquella Sala, ahora convertida en Santuario, tiene para el mundo de hoy. “En esa habitación resultaba elocuente el testimonio de la escandalosa realidad de un mundo todavía marcado por las diferencias existentes entre un interminable número de pobres, a menudo desprovistos de lo estrictamente necesario, y la minúscula porción de propietarios que poseían la mayor parte de las riquezas y pretendían determinar los destinos de la humanidad”.
“Por desgracia, dos mil años después del anuncio del Evangelio, y después de ocho siglos del testimonio de Francisco, estamos ante un fenómeno de ‘desigualdad global’ y de ‘economía que mata’”.
El Obispo de Roma destacó la gran importancia que el nuevo Santuario tendrá para el conjunto de los creyentes: “El nuevo Santuario de Asís nace como una profecía de una sociedad más justa y solidaria, mientras recuerda a la Iglesia su deber de vivir, como la norma de Francisco, despojándose de la mundanidad y revistiéndose de los valores del Evangelio”. Y recordó las palabras que pronunció durante su visita a Asís en 2013: “Todos estamos llamados a ser pobres, a despojarnos de nosotros mismos”.
En este sentido, destacó la importancia del testimonio en la Nueva Evangelización: “Si en tantas regiones del mundo, tradicionalmente cristianas, se comprueba un alejamiento de la fe, y estamos, por lo tanto, llamados a una nueva evangelización, el secreto de nuestra predicación no podrá radicar tanto en la fuerza de nuestras palabras como en la fascinación por nuestro testimonio sostenido por la gracia”.
El Papa concluye la carta impartiendo su bendición al nuevo Santuario y a los peregrinos que lo visiten.

martes, 4 de octubre de 2016

4 de octubre: San Francisco de Asís, ejemplo de pobreza, armonía y paz.


4 de octubre: San Francisco de Asís, ejemplo de pobreza, armonía y paz

“Conozco a Cristo pobre y crucificado, y eso me basta", decía San Francisco de Asís, cuya fiesta se celebra cada 04 de octubre y a quien el Papa, que lleva el nombre de Francisco por este Santo, lo definió como hombre de armonía y de paz.
San Francisco nació en Asís (Italia) del 1182, en una familia acomodada. Tenía mucho dinero y lo gastaba con ostentación. Sólo se interesaba por “gozar la vida”.
En su juventud se fue a la guerra y es tomado prisionero. Luego de ser liberado cae constantemente enfermo hasta que escucha una voz que le exhortó a “servir al amo y no al siervo”.  Retorna a casa y con la oración fue entendiendo que Dios quería algo más de él.
Comenzó a visitar y servir a los enfermos y hasta regalar sus ropas o el dinero. De esta manera desarrollaba su espíritu de pobreza, humildad y compasión.
Cierto día, mientras oraba en la Iglesia de San Damián, le pareció que el crucifijo le repitió tres veces: “Francisco, repara mi casa, pues ya ves que está en ruinas”. Entonces, creyendo que se le pedía que reparase el templo físico, fue, vendió los vestidos de la tienda de su padre, llevó el dinero al sacerdote del templo y le pidió vivir ahí.
El presbítero le aceptó que se quedara, pero no el dinero. Su padre lo buscó, lo golpeó furiosamente y, al ver que su hijo no quería regresar a casa, le exigió el dinero. Francisco, ante el consejo del Obispo, le devolvió hasta la ropa que llevaba encima.
Más adelante ayuda a reconstruir la Iglesia de San Damián y de San Pedro. Con el tiempo se traslada una capillita llamada Porciúncula, la cual reparó y se quedó allí a vivir. Por la caminos solía saludar diciendo: La paz del Señor sea contigo”.
Su radicalidad de vida fue atrayendo a algunos que querían hacerse sus discípulos. Es así que en 1210 Francisco redactó una breve regla y junto a sus amigos se fue a Roma, donde obtienen la aprobación.
El Santo hizo de la pobreza el fundamento de su orden y el amor a la pobreza se manifestaba en la manera de vestirse, los utensilios que empelaban y los actos. A pesar de todo, siempre se les veía alegres y contentos.
Su humildad no era un desprecio sentimental de sí mismo, sino en la convicción de que “ante los ojos de Dios el hombre vale por lo que es y no más”.
"Hay muchos que tienen por costumbre multiplicar plegarias y prácticas devotas, afligiendo sus cuerpos con numerosos ayunos y abstinencias; pero con una sola palabrita que les suena injuriosa a su persona o por cualquier cosa que se les quita, enseguida se ofenden e irritan. Estos no son pobres de espíritu, porque el que es verdaderamente pobre de espíritu, se aborrece a sí mismo y ama a los que le golpean en la mejilla", decía.
Considerándose indigno, llegó sólo a recibir el diaconado y dio a su Orden el nombre de frailes menores porque quería que sus hermanos fueran los siervos de todos y buscasen siempre los sitios más humildes.
Se le atribuye haber comenzado la tradición del “belén” o “nacimiento” que se mantiene hasta nuestros días. Dios le mandó el milagro de los estigmas. Murió el 3 de octubre de 1226.
El 4 de octubre de 2013 el Papa Francisco visitó Asís y en su homilía dijo que “San Francisco es testigo del respeto por todo, de que el hombre está llamado a custodiar al hombre, de que el hombre está en el centro de la creación, en el puesto en el que Dios – el Creador – lo ha querido, sin ser instrumento de los ídolos que nos creamos… Francisco fue hombre de armonía, un hombre de paz”.
Más información:

domingo, 25 de septiembre de 2016

25 de septiembre: Inicia la Novena a San Francisco de Asís


25 de septiembre: Inicia la Novena a San Francisco de Asís

“Ninguna otra cosa hemos de hacer sino ser solícitos en seguir la voluntad de Dios y en agradarle en todas las cosas”, decía San Francisco de Asís, que recibió el don de los estigmas y que fue declarado “Patrono de los cultivadores de la ecología” por San Juan Pablo II en 1979.
El Papa Francisco, que tomó su nombre por este santo y que ha publicado su encíclica Laudato Si’ sobre la ecología, destacó en su visita a Asís en 2013 que San Francisco “da testimonio del respeto hacia todo lo que Dios ha creado y como Él lo ha creado, sin experimentar con la creación para destruirla”.
Cercanos a la Fiesta de San Francisco de Asís, que se celebra cada 4 de octubre, aquí una novena en su honor para pedir su intercesión: