jueves, 27 de abril de 2017

Papa Francisco: Por favor, recen por mi viaje de mañana a Egipto como peregrino de paz

El Papa Francisco. Foto: Lucía Ballester / ACI Prensa

Quedan tan solo unas horas para que el Papa Francisco inicie uno de los viajes más importantes de su pontificado, Egipto, y consciente del riesgo que comporta viajar a este país de mayoría musulmana después de los ataques terroristas a dos iglesias coptas del país, ha pedido oraciones en Twitter.
En cada una de sus cuentas oficiales en diferentes idiomas de esta red social, el Papa pidió: “Por favor, recen por mi viaje de mañana a Egipto como peregrino de paz”.
Francisco estará dos días en este país –28 y 29 de abril– y mantendrá importantes encuentros con líderes musulmanes, además de celebrar un importante encuentro con los sacerdotes, religiosos y consagrados del país para confirmarlos en la fe.
El pasado martes, el Pontífice envió al pueblo egipcio un video mensajeen el que afirmó que acude al país “como amigo, como mensajero de paz y como peregrino”.
“Nuestro mundo, desgarrado por la violencia ciega –que también ha golpeado el corazón de vuestra querida tierra– tiene necesidad de paz, de amor y de misericordia”.
Además, el Vaticano reveló algunos detalles del viaje, como que el Papa utilizará un vehículo normal, sin blindajes, para sus desplazamientos por las calles de El Cairo.
INFOGRAFÍA: Este es el programa oficial de la visita del Papa Francisco a Egipto

Convocan a jornada de oración y adoración al Santísimo por la paz en Venezuela

Imagen referencial / Foto: Pixabay (Dominio Público)


El Obispo de San Cristóbal en Venezuela, Mons. Mario Moronta, llamó a los fieles y religiosos de la diócesis a unirse este jueves 27 en una “intensa jornada de oración” y exponer desde tempranas horas el Santísimo Sacramento, para pedir a Dios por la paz del país y para que quienes toman las decisiones “lo hagan con la sabiduría que viene de lo alto”.
El Prelado hizo este llamado a través de un mensaje leído en todas las parroquias de San Cristóbal el pasado domingo 23, fiesta de la Divina Misericordia, en el que lamentó que “la alegría surgida de la Resurrección del Señor” haya sido opacada “por la violencia de estos días, con el saldo lamentable de heridos y de muertes”.
“Convocamos a todas las parroquias, instancias eclesiales, comunidades eclesiales de base, casas de retiros, comunidades religiosas para que el próximo jueves 27 de abril se tenga una intensa jornada de oración por Venezuela, por la paz y la concordia y para que Dios ilumine a quienes deben tomar decisiones y lo hagan con la sabiduría que viene de lo alto”, expresó el Obispo.
“Recomendamos que desde tempranas horas de la mañana se exponga el Santísimo Sacramento y se invite a la feligresía a acudir a sus templos y capillas para pedir por nuestra patria”, añadió.
En ese sentido, a través de sus redes sociales, la Diócesis informó que el Prelado “presidirá la Hora Santa de oración por Venezuela en la Catedral de San Cristóbal a las 12 del mediodía”.
En su mensaje, Mons. Moronta mencionó también el reciente mensaje de los obispos venezolanos, en el que advierten que “el derecho a la protesta no puede ser ni criminalizado ni reprimido con violencia”, en referencia a las manifestaciones callejeras que ocurren desde inicios de abril en diversas ciudades del país y que hasta el momento han ocasionado 26 muertos.
El Prelado recordó que “toda manifestación debe ser pacífica” y cualquier tipo de violencia “es repudiable”. Mons. Moronta señaló que las protestas que ocurren en el país están motivadas por la inseguridad, la escasez de alimentos y medicinas, y la pérdida de la calidad de vida.
“Negar que hay hambre y que muchos tienen necesidad de medicinas y atención a su salud es estar cegados ante una realidad que golpea a muchos”, advirtió.
Sin embargo, señaló que “a esto se une el incumplimiento de promesas y de compromisos nacidos del ordenamiento constitucional de Venezuela como son: la no realización de las elecciones, el desconocimiento de la Asamblea Nacional y la descalificación del diálogo y de otras propuestas necesarias para el fortalecimiento de la democracia en nuestro país”.
En ese sentido, el Obispo de San Cristóbal exhortó al gobierno a atender “los clamores de la gente”, respetar las instancias de la Constitución, abrir “las puertas para un encuentro y diálogo auténtico, no condicionado; a elecciones y a respetar los derechos humanos de todos”, de los presos políticos, de los manifestantes y de los desamparados e indefensos.
Además, “esperamos se pueda autorizar a la Iglesia para abrir canales humanitarios y así poder conseguir los medicamentos que más necesita la gente de nuestro país”.
Asimismo, pidió a todos los partidos políticos a no dejar “de buscar el fortalecimiento de la democracia”, luchando por el bien común y no solo por sus intereses particulares.
Mons. Moronta también exhortó a las autoridades militares y policiales a cumplir “sus funciones de protección de la ciudadanía siguiendo los parámetros del ordenamiento jurídico del país”.
“No es con la violencia de una represión desmedida como se conseguirá la paz social y la solución a la crisis actual”, señaló el Prelado, que también pidió “el control y desarme de los colectivos o grupos irregulares que generan violencia y zozobra en la colectividad”.
En su mensaje, el Obispo también se dirigió a sacerdotes, religiosos y laicos para invitarlos a “hacer sentir ‘el gusto espiritual de ser pueblo’ según nos lo pide el Papa Francisco”. “Nuestro compromiso y nuestro mensaje debe darse también desde nuestra pertenencia a ese pueblo que hoy sufre, sin incentivar la violencia sino la búsqueda en paz de soluciones que beneficien a todos”, indicó.
“Todo nuestro esfuerzo lo ponemos en común para que nadie pase necesidad. Y una de las urgentes necesidades de nuestra patria hoy es hacer realidad el Reino de Dios, de justicia, paz y amor, en Venezuela. Lo haremos al defender la democracia, los derechos humanos de todos los ciudadanos y al buscar pacíficamente todo aquello que nos permita crecer en la sana convivencia y salir de la crisis que vivimos”, expresó.

Cómo adoptar espiritualmente a un bebé en riesgo de ser abortado


¡Sí, tú puedes! Descubre lo que es la "adopción espiritual"

La adopción espiritual es una oración en intención de la vida de un niño que esté en peligro de ser abortado en el vientre de su madre. Dura nueve meses y consiste en el rezo diario de un misterio del Rosario y una oración especial en intención del niño y sus padres. A la oración se pueden añadir otros propósitos libremente elegidos.
Por ejemplo: frecuentar los sacramentos de la Reconciliación y la Comunión, participar en la adoración del Santísimo Sacramento, lectura de la Sagrada Escritura, ayuno, luchar contra los vicios, ayudar a los necesitados, otras oraciones (letanías, novenas, etc). Deben ser propósitos realistas, teniendo en cuenta las posibilidades personales de llevarlos a cabo. Estos propósitos no son obligatorios, aunque los adoptantes los suelen aceptar de buen grado.
Aquí algunas respuestas a consultas frecuentes:
¿Cómo surgió la Adopción Espiritual?
Tras las apariciones de Fátima, como respuesta a las llamadas de la Madre de Dios al rezo del Rosario, la penitencia y la expiación de los pecados que más hieren su Inmaculado Corazón. En 1987 fue introducida en Polonia. El primer centro de Adopción Espiritual se estableció en la parroquia de los PP. Paulinos en Varsovia. Desde allí se extendió por todo el país y fuera de sus fronteras.
¿Cuáles son los frutos de la Adopción Espiritual?
La Adopción Espiritual cura las profundas heridas interiores causadas por el pecado del aborto. Permite a las madres recuperar la fe en la Misericordia Divina, trayendo paz a sus corazones.
Como don concreto, personal y desinteresado (oración, penitencia y ayuno), ayuda en especial a las personas jóvenes a formar su carácter, luchar contra el egoísmo y descubrir la alegría de la paternidad responsable, permitiendo la visión del amor y el sexo con los ojos de Dios.
Enseñando la oración sistemática y la acción positiva profundiza el contacto con Dios. Permite descubrir el sentido profundo de las descuidadas prácticas ascéticas. Puede ser una causa del renacimiento de la oración común y el amor en familia.
¿Quién puede realizar la Adopción Espiritual?
Todos: seglares, consagrados, hombres, mujeres, gente de cualquier edad. Solamente los niños han de hacerlo bajo el cuidado de un adulto.
¿Cuántas veces puede hacerse la Adopción Espiritual?
Puede emprenderse varias veces, con la condición de haber cumplido los anteriores compromisos.
¿Es necesario formular el compromiso cada vez?
Sí.
¿Puede adoptarse más de un niño?
No, la Adopción Espiritual se refiere únicamente a un niño.
¿Sabemos de qué nacionalidad es el niño adoptado?
No lo sabemos. El nombre del niño lo sabe únicamente Dios.
¿Cómo sé que Dios escucha mi oración?
Apoyamos nuestra seguridad en la Fe en Dios Todopoderoso y Su ilimitada Misericordia. Dios es el Dador de la Vida y Su voluntad es que todos los niños concebidos vivan y sean acogidos por el amor de sus padres.
¿Es un pecado si un día se olvida rezar la oración?
El olvidarse no es pecado. Sí lo es el libre y consciente menosprecio de los compromisos adquiridos solemnemente ante Dios.
¿Se interrumpe la Adopción Espiritual si se ha descuidado la oración por un tiempo largo?
Una pausa larga (un mes o dos) interrumpe la Adopción Espiritual. Se debe entonces renovar el compromiso e intentar mantenerlo. En caso de una pausa corta debe continuarse la Adopción Espiritual, alargando el período en los días que correspondan.
¿Pueden realizar la Adopción Espiritual las personas que viven en unión no sacramental?
Sí, al igual que los divorciados.
¿Es válida la Adopción Espiritual asumida por medio de la radio?
Sí.
¿Debe el compromiso de Adopción Espiritual ser formulado de forma solemne, exclusivamente en la iglesia en presencia de un sacerdote?
Es aconsejable que el compromiso sea celebrado solemnemente, aunque también puede hacerse en privado.
¿Pueden realizar la Adopción Espiritual las personas que no han participado en su preparación (enfermos, minusválidos, de edad avanzada)?
Sí, pueden formular el compromiso en privado.
¿De qué forma pueden realizar el compromiso en privado?
Leyendo la fórmula del compromiso (preferiblemente ante la Cruz o una imagen) y desde ese momento, durante nueve meses rezar un misterio del Rosario y la oración en intención del niño y sus padres. Es recomendable anotar la fecha de comienzo y fin de la oración.
¿Cómo difundir la oración de Adopción Espiritual?
Contactar con varias personas interesadas.
Obtener el acuerdo del párroco para celebrar el compromiso en la iglesia.
Contactar con los centros de Adopción Espiritual, en los que se pueden obtener materiales, información completa y ayuda para la realización de los compromisos.

Anda al sagrario, visita a Jesús, que Él NUNCA te va a defraudar.


Hoy estuve con Jesús ante el sagrario.  Llegué más tarde de lo que había pensado. Me pasó algo curioso. Estaba sentado en una banca y de pronto mis pensamientos se fueron lejos. Me detuve en un problema que no sé cómo solucionar. Le di todas las vueltas posibles. Lo miré desde diferentes ángulos. Y de pronto olvidé dónde y con quién estaba.
Reaccioné y me dije:
—¿Qué te ocurre Claudio? ¿No te das cuenta dónde estás?
Me di cuenta que mis aflicciones no eran nada al lado de lo que mi amigo Jesús podía. Para Él no hay imposibles.
Hace mucho aprendí que hay ocasiones en que podemos lograr más con la oración que con nuestros actos. Porque la oración siempre es escuchada por Dios. De forma que decidí por un momento olvidar mis problemas y quedarme rezando.
En ese momento retornó la paz y la tranquilidad.
Me sentí a gusto y feliz.
Y recé.
Me quedé un rato con la esperanza de hallar el camino apropiado  y no desalentarme.
Recé sabiendo que sería escuchado.
Me gustan mucho las oraciones que el ángel de Fátima le enseñó a los pastores Jacinta, Francisco y Lucía. Y suelo repetirlas devotamente.
¡Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo! ¡Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan, no te aman! (Tres veces).
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación de los ultrajes con los que Él es ofendido. Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María, te pido la conversión de los pecadores.
Salí de aquél oratorio tranquilo. Sereno.
Desde hace muchos años aprendí que la vida se lleva mejor en la dulce presencia de Dios. Tal vez seas incomprendido y te miren como a un “bicho raro”, pero a mí no me importa. Prefiero en mi corazón saber que vale mucho lo que hago,  digo y pienso cuando estoy en la presencia de Dios, nuestro Padre.
Una vez un lector me preguntó qué era lo que había aprendido a lo largo de los años para poder superar la adversidad. Pensé en unas palabras y se las escribí en un papelito que luego doblé y le dije:
“Léelo cuando esté ante Jesús en el sagrario”.
Las palabras eran éstas:
“Confía que Jesús NUNCA te va a defraudar”.

Los 3 tipos de humildad según san Ignacio de Loyola


La humildad, según el creador de los Ejercicios Espirituales, es un proceso creciente

El primer tipo de humildad es necesario para la salvación eterna.

Y consiste en rebajarme y humillarme lo más posible, para obedecer en todo la ley de Dios, Nuestro Señor, de tal forma que, aunque me volviera el señor de todas las cosas creadas en este mundo o estuviera en riesgo mi propia vida temporal, nunca pensaría en transgredir un mandamiento, sea divino o humano.

El segundo tipo de humildad es una humildad más perfecta que la primera.

Y consiste en esto: me encuentro en un punto en que no deseo ni soy propenso a poseer más riqueza que la pobreza, a querer la honra más que la deshonra, a desear una vida larga más que una vida corta, cuando las alternativas no afectan el servicio de Dios, Nuestro Señor, ni la salvación de mi alma.

El tercer tipo de humildad es la humildad más perfecta.

Es cuando, al incluir la primera y la segunda, siendo iguales la alabanza y la gloria de su divina majestad, para imitar a Cristo, Nuestro Señor, y me asemeje a Él más eficazmente, deseo y escojo la pobreza con Cristo pobre en lugar de la riqueza, el oprobio con Cristo cubierto de oprobios en lugar de honores; y deseo más ser tomado por insensato y loco por Cristo, que primero fue tenido por tal, que por “sabio y prudente” en este mundo (Mt 11,25).