viernes, 8 de julio de 2016

El Papa se reúne con la nueva alcaldesa de Roma, Virginia Raggi



Francisco se reunió con la nueva alcaldesa de Roma, Virginia Raggi.

"Muy honrada”.

Desde el 22 de junio la Ciudad Eterna tiene nueva alcaldesa, la primera vez en la historia que asume el cargo una mujer.

"Le agradezco que haya venido tan pronto”.

El encuentro duró 20 minutos y fue muy cordial. El Papa entregó a Raggi un grabado de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro y sus últimos documentos.

Después Francisco saludó a la delegación de la alcaldesa y minutos después muy sonriente se despidió de ella. 

"Que el Señor la bendiga”.

Viernes de la decimocuarta semana del tiempo ordinario


Libro de Oseas 14,2-10. 

Así habla el Señor:
Vuelve, Israel, al Señor tu Dios, porque tu falta te ha hecho caer.
Preparen lo que van decir y vuelvan al Señor. Díganle: "Borra todas las faltas, acepta lo que hay de bueno, y te ofreceremos el fruto de nuestros labios.
Asiria no nos salvará, ya no montaremos a caballo, ni diremos más "¡Dios nuestro!" a la obra de nuestras manos, porque sólo en ti el huérfano encuentra compasión".
Yo los curaré de su apostasía, los amaré generosamente, porque mi ira se ha apartado de ellos.
Seré como rocío para Israel: él florecerá como el lirio, hundirá sus raíces como el bosque del Líbano;
sus retoños se extenderán, su esplendor será como el del olivo y su fragancia como la del Líbano.
Volverán a sentarse a mi sombra, harán revivir el trigo, florecerán como la viña, y su renombre será como el del vino del Líbano.
Efraím, ¿qué tengo aún que ver con los ídolos? Yo le respondo y velo por él. Soy como un ciprés siempre verde, y de mí procede tu fruto.
¡Que el sabio comprenda estas cosas! ¡Que el hombre inteligente las entienda! Los caminos del Señor son rectos: por ellos caminarán los justos, pero los rebeldes tropezarán en ellos.



Salmo 51(50),3-4.8-9.12-13.14.17. 
¡Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad,
por tu gran compasión, borra mis faltas!
¡Lávame totalmente de mi culpa
y purifícame de mi pecado!

Tú amas la sinceridad del corazón
y me enseñas la sabiduría en mi interior.
Purifícame con el hisopo y quedaré limpio;
lávame, y quedaré más blanco que la nieve.

Crea en mí, Dios mío, un corazón puro,
y renueva la firmeza de mi espíritu.
No me arrojes lejos de tu presencia
ni retires de mí tu santo espíritu.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
que tu espíritu generoso me sostenga:
Abre mis labios, Señor,
y mi boca proclamará tu alabanza.




Evangelio según San Mateo 10,16-23. 
Jesús dijo a sus apóstoles:
"Yo los envío como a ovejas en medio de lobos: sean entonces astutos como serpientes y sencillos como palomas.
Cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas.
A causa de mí, serán llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos y de los paganos.
Cuando los entreguen, no se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento,
porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes.
El hermano entregará a su hermano para que sea condenado a muerte, y el padre a su hijo; los hijos se rebelarán contra sus padres y los harán morir.
Ustedes serán odiados por todos a causa de mi Nombre, pero aquel que persevere hasta el fin se salvará.
Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra, y si los persiguen en esta, huyan a una tercera. Les aseguro que no acabarán de recorrer las ciudades de Israel, antes de que llegue el Hijo del hombre."




Leer el comentario del Evangelio por : San Cipriano  

jueves, 7 de julio de 2016

oración de bendición para mi familia. Amado Dios, hoy me presento ante ti, con mi alma desbordante de dicha y gratitud. Eres un Dios bueno y amoroso, que día tras día llena mi vida de hermosas bendiciones.

Padre celestial, gracias por el maravilloso regalo de la vida, por mi hogar, por los alimentos que pones en mi mesa, pero sobretodo, gracias por la vida de mi familia y por la enorme dicha de verlos despertar cada mañana salvos y felices.

Cada día que pasa necesitamos más de tu presencia en nuestras vidas, por eso hoy ponemos en tus manos nuestros sueños, nuestras labores, nuestras jornadas, también nuestros problemas y nuestras necesidades. Ilumínanos con tu sabiduría, cúbrenos con tu presencia, tómanos de la mano y guíanos por caminos de seguridad y bendición, pues si tú estás con nosotros, nadie ha de estar en contra, pues tú Señor eres certeza y verdad.

Ayúdanos a ganar el sustento de nuestro hogar de manera honrada y digna. Bendice nuestros trabajos y permite que nunca falte el pan en nuestra mesa. Por favor aleja toda enfermedad, entra en nuestro hogar y danos una solución para cada problema, una luz en cada sombra, alivio para todas las penas y un hermoso plan para cada nuevo día. Por favor Señor, que tu bendición nunca nos falte.

Y si en algún momento tuviésemos que atravesar por alguna prueba difícil, ayúdanos a salir adelante, en tu amor y llenos de fe, y permítenos comprender las pruebas son la base de las grandes bendiciones.

Amado Dios, hoy lleno de fe y seguro que mi oración será escuchada, encomiendo en tus manos a todas las personas que amo, todo lo que necesitamos y todo lo que anhelamos. Porque eres un Dios bueno y misericordioso y porque confío en tus maravillosos planes: Que se haga siempre tu voluntad en nuestras vidas, Amén.

Jueves de la decimocuarta semana del tiempo ordinario

Libro de Oseas 11,1-4.8c-9. 
Así habla el Señor:
Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo.
Pero cuanto más los llamaba, más se alejaban de mí; ofrecían sacrificios a los Baales y quemaban incienso a los ídolos.
¡Y yo había enseñado a caminar a Efraím, lo tomaba por los brazos! Pero ellos no reconocieron que yo los cuidaba.
Yo los atraía con lazos humanos, con ataduras de amor; era para ellos como los que alzan a una criatura contra sus mejillas, me inclinaba hacia él y le daba de comer.
Mi corazón se subleva contra mí y se enciende toda mi ternura:
no daré libre curso al ardor de mi ira, no destruiré otra vez a Efraím. Porque yo soy Dios, no un hombre: soy el Santo en medio de ti, y no vendré con furor.



Salmo 80(79),2ac.3b.15-16. 
Escucha, Pastor de Israel,
Tú que tienes el trono sobre los querubines,
reafirma tu poder y ven a salvarnos.

Vuélvete, Señor de los ejércitos,
observa desde el cielo y mira:
ven a visitar tu vid,
la cepa que plantó tu mano,
el retoño que Tú hiciste vigoroso.





Evangelio según San Mateo 10,7-15. 
Jesús dijo a sus apóstoles:
Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca.
Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente."
No lleven encima oro ni plata, ni monedas,
ni provisiones para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón; porque el que trabaja merece su sustento.
Cuando entren en una ciudad o en un pueblo, busquen a alguna persona respetable y permanezcan en su casa hasta el momento de partir.
Al entrar en la casa, salúdenla invocando la paz sobre ella.
Si esa casa lo merece, que la paz descienda sobre ella; pero si es indigna, que esa paz vuelva a ustedes.
Y si no los reciben ni quieren escuchar sus palabras, al irse de esa casa o de esa ciudad, sacudan hasta el polvo de sus pies.
Les aseguro que, en el día del Juicio, Sodoma y Gomorra serán tratadas menos rigurosamente que esa ciudad.



Leer el comentario del Evangelio por : San Juan Pablo II  
“Paz a esta casa.” (Lc 10,5)

miércoles, 6 de julio de 2016

¿Qué hace que un matrimonio en la Iglesia Católica sea nulo?


Anillos de Boda / Flickr de Jef Belmonte Cuiabá (CC-BY-2.0)

Las recientes afirmaciones del Papa Francisco sobre los matrimonios nulos han vuelto a poner sobre el tapete el tema de la nulidad matrimonial, un asunto que preocupa al Santo Padre y para el cual estableció una reforma.  Un matrimonio es nulo cuando existe alguna de las causales que permiten probar que entre un hombre y una mujer, por diversas razones, nunca existió matrimonio.  “Es importante que la gente recuerde que la Iglesia siempre presume la validez de un matrimonio a menos que se demuestre lo contrario”, dijo en diálogo con ACI Prensa, J.D. Flynn, un especialista en derecho canónico de Nebraska en Estados Unidos.  El Catecismo de la Iglesia Católica (CIC) precisa, en el numeral 1625, que para que exista matrimonio los protagonistas deben ser libres, es decir, que debe realizarse plena voluntad y consentimiento de los contrayentes. Los que participan no deben “obrar por coacción” y no deben estar “impedidos por una ley natural o eclesiástica”.  Se debe tener claro que “el vínculo matrimonial es establecido por Dios mismo, de modo que el matrimonio celebrado y consumado entre bautizados no puede ser disuelto jamás”, señala el numeral 1640.  La Iglesia tiene procesos muy específicos para evaluar los posibles casos de nulidad y para ello se debe presentar ante el juez competente las pruebas pertinentes y deben intervenir las dos personas que forman parte del proceso. “El hecho de que una pareja tenga dificultades no significa que el matrimonio sea nulo”, precisó Flynn.  “El proceso de nulidad de la Iglesia es en el fondo por buenas razones. Es muy difícil saber lo que una persona se había propuesto en su día de boda, es por ello que el proceso de la Iglesia para declarar la nulidad es tan exhaustivo y difícil", agregó.  El Código de Derecho Canónico divide las causales en tres grandes grupos. El primero corresponde a los “impedimentos” o causa externas que imposibilitan contraer matrimonio; el segundo se refiere a los “vicios de consentimiento” o aquellas circunstancias que afectan la voluntad de quienes contraen matrimonio; y finalmente “los defectos de forma”, es decir, algunas formalidades que no se siguieron para que la unión sea tal.  Aquí presentamos las causales de nulidad más comunes divididas en estos tres grupos:

Impedimentos
1. Cuando hay impotencia en el varón y/o en la mujer (canon 1084)
En pocas palabras, cuando cualquiera de las dos partes no puede realizar el acto conyugal (sexual) naturalmente.
2. Si existe un vínculo matrimonial anterior (canon 1085)
El matrimonio es nulo si es que uno de los contrayentes ya estaba casado antes, incluso si esta unión anterior no se consumó a través de las relaciones sexuales. No es lícito contraer otro matrimonio si es que la nulidad de la unión anterior no es legítima y certera.
Vicio de consentimiento
3. Por carecer de uso de razón (canon 1095, 1°)
Cuando una persona adulta no tenga uso de razón a consecuencia de una enfermedad psíquica. “Los ‘graves defectos psicológicos’ o el ‘grave defecto en la voluntad o cognición’ de una persona, pueden mitigar su capacidad de elegir”, explicó el experto J.D. Flynn.
4. Si existe un grave defecto que impida conocer los derechos y deberes esenciales del matrimonio (canon 1095, 2°)
Por ejemplo, este caso sucede, en algunas ocasiones, cuando los contrayentes son obligados a casarse –tal vez por un embarazo– y desconocen lo que significa a cabalidad el matrimonio dentro de la Iglesia. El matrimonio puede declararse nulo si durante el proceso se prueba que uno o los dos no aceptaron la unión libremente y sin su consentimiento.
5. Si se es incapaz de asumir las obligaciones esenciales del matrimonio por causas de naturaleza psíquica (canon 1095, 3°)
Pueden existir diversos trastornos de personalidad que deben ser corroborados mediante pruebas psicológicas o psiquiátricas. Por ejemplo, la grave inmadurez del contrayente o una dependencia psicológica excesiva hacia la madre, padre, hermano o amigo, que impida a la persona desarrollar sus deberes dentro del matrimonio.
6. Ignorar la naturaleza del matrimonio (canon 1096)
Como explica J.D. Flynn, otro factor de nulidad es la "ignorancia" de la naturaleza del matrimonio como "una unión permanente entre un hombre y una mujer, que de alguna manera se forma para la procreación de niños a través de la cooperación sexual". Esta ignorancia no se presume después de la pubertad.
7. Si se contrae el matrimonio engañando, solo para obtener el consentimiento (canon 1098)
Existen muchos casos de engaños solo con la intención de que se lleve a cabo el matrimonio. Por ejemplo, si una persona es estéril y no lo dice a su pareja antes del matrimonio. O cuando se desconoce que uno de los contrayentes tiene otra familia o es un criminal.
8. Si se simula por completo el matrimonio o se excluye de forma intencionada una de sus propiedades esenciales (canon 1101)
Estas propiedades son la apertura a la vida, la fidelidad y la indisolubilidad.
Por ejemplo, para que ocurra esta causal “uno de los contrayentes debe tener la intención directa de no conceder a la otra persona el derecho a tener niños en ningún momento del matrimonio”, como explica el abogado J.D. Flynn .
“Por otra parte, si una persona se casa con la intención de no ser fiel, el matrimonio no sería válido. Esto es diferente cuando alguien que prometió ser fiel engañe luego a su cónyuge”.
También es motivo de nulidad si "una persona atenta directamente contra la indisolubilidad pretendiendo poner fin a la unión cuando se crea conveniente", acotó el especialista en derecho canónico.
Por defecto de forma
9. Por la forma en la que fue celebrado el matrimonio (canon 1108)
Es uno de los casos menos comunes. “Solamente son válidos aquellos matrimonios que se contraen ante el Ordinario del lugar o el párroco, o un sacerdote o diácono delegado por uno de ellos para que asistan, y ante dos testigos, de acuerdo con las reglas establecidas en los cánones que siguen, y quedando a salvo las excepciones (…)”.