jueves, 31 de mayo de 2018

Fiesta de la Visitación de la Virgen María


Libro del Exodo 24,3-8. 

Moisés fue a comunicar al pueblo todas las palabras y prescripciones del Señor, y el pueblo respondió a una sola voz: "Estamos decididos a poner en práctica todas las palabras que ha dicho el Señor".
Moisés consignó por escrito las palabras del Señor, y a la mañana siguiente, bien temprano, levantó un altar al pie de la montaña y erigió doce piedras en representación a las doce tribus de Israel.
Después designó a un grupo de jóvenes israelitas, y ellos ofrecieron holocaustos e inmolaron terneros al Señor, en sacrificio de comunión.
Moisés tomó la mitad de la sangre, la puso en unos recipientes, y derramó la otra mitad sobre el altar.
Luego tomó el documento de la alianza y lo leyó delante del pueblo, el cual exclamó: "Estamos resueltos a poner en práctica y a obedecer todo lo que el Señor ha dicho".
Entonces Moisés tomó la sangre y roció con ella al pueblo, diciendo: "Esta es la sangre de la alianza que ahora el Señor hace con ustedes, según lo establecido en estas cláusulas".

Salmo 116(115),12-13.15.16bc.17-18. 
¿Con qué pagaré al Señor
todo el bien que me hizo? 
Alzaré la copa de la salvación
e invocaré el nombre del Señor. 

¡Qué penosa es para el Señor
la muerte de sus amigos! 
tu servidor, lo mismo que mi madre:
por eso rompiste mis cadenas.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
e invocaré el nombre del Señor. 
Cumpliré mis votos al Señor,
en presencia de todo su pueblo.


Carta a los Hebreos 9,11-15. 
Cristo, en cambio, ha venido como Sumo Sacerdote de los bienes futuros. El, a través de una Morada más excelente y perfecta que la antigua -no construida por manos humanas, es decir, no de este mundo creado-
entró de una vez por todas en el Santuario, no por la sangre de chivos y terneros, sino por su propia sangre, obteniéndonos así una redención eterna.
Porque si la sangre de chivos y toros y la ceniza de ternera, con que se rocía a los que están contaminados por el pecado, los santifica, obteniéndoles la pureza externa,
¡cuánto más la sangre de Cristo, que por obra del Espíritu eterno se ofreció sin mancha a Dios, purificará nuestra conciencia de las obras que llevan a la muerte, para permitirnos tributar culto al Dios viviente!
Por eso, Cristo es mediador de una Nueva Alianza entre Dios y los hombres, a fin de que, habiendo muerto para redención de los pecados cometidos en la primera Alianza, los que son llamados reciban la herencia eterna que ha sido prometida.

Evangelio según San Marcos 14,12-16.22-26. 
El primer día de la fiesta de los panes Acimos, cuando se inmolaba la víctima pascual, los discípulos dijeron a Jesús: "¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la comida pascual?".
El envió a dos de sus discípulos, diciéndoles: "Vayan a la ciudad; allí se encontrarán con un hombre que lleva un cántaro de agua. Síganlo,
y díganle al dueño de la casa donde entre: El Maestro dice: '¿Dónde está mi sala, en la que voy a comer el cordero pascual con mis discípulos?'.
El les mostrará en el piso alto una pieza grande, arreglada con almohadones y ya dispuesta; prepárennos allí lo necesario".
Los discípulos partieron y, al llegar a la ciudad, encontraron todo como Jesús les había dicho y prepararon la Pascua.
Mientras comían, Jesús tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: "Tomen, esto es mi Cuerpo".
Después tomó una copa, dio gracias y se la entregó, y todos bebieron de ella.
Y les dijo: "Esta es mi Sangre, la Sangre de la Alianza, que se derrama por muchos.
Les aseguro que no beberé más del fruto de la vid hasta el día en que beba el vino nuevo en el Reino de Dios".
Después del canto de los Salmos, salieron hacia el monte de los Olivos. 

miércoles, 30 de mayo de 2018

Miércoles de la octava semana del tiempo ordinario


Epístola I de San Pedro 1,18-25. 

Ustedes saben que fueron rescatados de la vana conducta heredada de sus padres, no con bienes corruptibles, como el oro y la plata,
sino con la sangre preciosa de Cristo, el Cordero sin mancha y sin defecto,
predestinado antes de la creación del mundo y manifestado en los últimos tiempos para bien de ustedes.
Por él, ustedes creen en Dios, que lo ha resucitado y lo ha glorificado, de manera que la fe y la esperanza de ustedes estén puestas en Dios.
Por su obediencia a la verdad, ustedes se han purificado para amarse sinceramente como hermanos. Amense constantemente los unos a los otros con un corazón puro,
como quienes han sido engendrados de nuevo, no por un germen corruptible, sino incorruptible: la Palabra de Dios, viva y eterna.
Porque toda carne es como hierba y toda su gloria como flor del campo: la hierba se seca y su flor se marchita,
pero la Palabra del Señor permanece para siempre. Esta es la Palabra que les ha sido anunciada, la Buena Noticia.

Salmo 147,12-13.14-15.19-20. 
¡Glorifica al Señor, Jerusalén,
alaba a tu Dios, Sión!
El reforzó los cerrojos de tus puertas
y bendijo a tus hijos dentro de ti.

El asegura la paz en tus fronteras
y te sacia con lo mejor del trigo.
Envía su mensaje a la tierra,
su palabra corre velozmente;

Revela su palabra a Jacob,
sus preceptos y mandatos a Israel:
a ningún otro pueblo trató así
ni le dio a conocer sus mandamientos.



Evangelio según San Marcos 10,32-45. 
Mientras iban de camino para subir a Jerusalén, Jesús se adelantaba a sus discípulos; ellos estaban asombrados y los que lo seguían tenían miedo. Entonces reunió nuevamente a los Doce y comenzó a decirles lo que le iba a suceder:
"Ahora subimos a Jerusalén; allí el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas. Lo condenarán a muerte y lo entregarán a los paganos:
ellos se burlarán de él, lo escupirán, lo azotarán y lo matarán. Y tres días después, resucitará".
Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, se acercaron a Jesús y le dijeron: "Maestro, queremos que nos concedas lo que te vamos a pedir".
El les respondió: "¿Qué quieren que haga por ustedes?".
Ellos le dijeron: "Concédenos sentarnos uno a tu derecha y el otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria".
Jesús les dijo: "No saben lo que piden. ¿Pueden beber el cáliz que yo beberé y recibir el bautismo que yo recibiré?".
"Podemos", le respondieron. Entonces Jesús agregó: "Ustedes beberán el cáliz que yo beberé y recibirán el mismo bautismo que yo.
En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes han sido destinados".
Los otros diez, que habían oído a Santiago y a Juan, se indignaron contra ellos.
Jesús los llamó y les dijo: "Ustedes saben que aquellos a quienes se considera gobernantes, dominan a las naciones como si fueran sus dueños, y los poderosos les hacen sentir su autoridad.
Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes;
y el que quiera ser el primero, que se haga servidor de todos.
Porque el mismo Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud". 

martes, 29 de mayo de 2018

6 curiosidades sobre La Piedad de Miguel Ángel



Descubre detalles únicos que seguramente no conocías de una de las esculturas más famosas del mundo

La Piedad de Miguel Ángel es una de las esculturas más bellas de la historia del arte. El artista era muy joven cuando la creo, y a pesar de ello tiene una gran simbología teológica que al genio renacentista no le pasó por alto.
Llegó a Roma por una falsificación
Miquel Ángel en Florencia, su ciudad natal, en los primeros pasos como artista en la casa de los Medici esculpió “El Cupido dormido”. Viéndola el mismo Lorenzo el magnífico le dijo: “Quizá si la enterraras y la trataras para darle el aspecto de una obra antigua, la enviaría a Roma, donde estoy seguro de que creerían que es una antigüedad y la venderías mucho mejor”. Así la escultura fue vendida como hallazgo arqueológico al cardenal Riario, sobrino del papa Sixto IV.
La noticia del engaño circuló largamente en la ciudad papal, así como la mofa sobre Rafael Riario en los ambientes de la curia y nobleza romana.
El cardenal, resentido, envió a Florencia al banquero y noble romano Jacopo Galli, para descubrir la identidad del escultor del Cupido. Y fue así como Miguel Ángel fue conducido a Roma, donde pidió disculpas al cardenal y comenzó a esculpir para él.
A los 24 años le encargan La Piedad
Ya conocido en el ambiente de la curia, en 1497 a sólo 24 años Miguel Ángel recibe el encargo, del cardenal Jean Bilhères de Lagraulas, de esculpir una “Vírgen María Vestida con un Cristo Muerto en los brazos, a tamaño natural”. El artista era extremadamente exigente con las materias primas, él mismo fue a buscar el bloque de mármol en la cantera de Carrara y tardó nueve meses en elegir el adecuado y transportarlo desde la cantera hasta Roma.
Es su única obra firmada
Cuando la obra fue finalizada y entregada, algunos pusieron en duda que hubiera sido Miguel Ángel el verdadero autor de la misma, dudando de él por su juventud. Decían algunos que era de un artista llamado el Jorobado de Milán. Al enterarse, Buonarroti, en un arranque de furia se escondió a la noche en la iglesia y grabó a cincel su nombre en la escultura, siendo esta la única obra firmada del artista. En la cinta que cruza el pecho de la Virgen puede leerse: «Michael A[n]gelus Bonarotus Florent[inus] Facieba[t]» («Miguel Ángel Buonarroti, florentino, lo hizo»).
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La Virgen conserva el aspecto adolescente
Muchos criticaron el aspecto juvenil del rostro de la Virgen, ya que parecía una adolescente, que tenía en brazos a este Cristo muerto de 33 años. Según biógrafos estudiosos del gran artista explican que esta fue una elección muy estudiada por parte de Miguel Ángel. La Virgen es incorrupta por su Inmaculada Concepción, es el símbolo de una juventud inmutable, que no se marchita. El artista hace referencia a las palabras de Dante en el Paraíso: “Virgen madre, hija de tu hijo”.
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El Cristo posee un diente más
De acuerdo con el simbolismo religioso de la época, de hecho, el quinto incisivo fue definido como ‘diente de pecado’, un atributo que tienen los personajes negativos. Según el historiador del arte Marco Bussagli (quien lo descubrió), en La Piedad, este diente es el símbolo de cómo Cristo, con su muerte, toma consigo todos los pecados del mundo.
La obra recibió un brutal ataque
El 21 de mayo de 1972 la imagen sufrió un atentado cuando un geólogo australiano de origen húngaro, llamado Laszlo Toth, golpeó en apenas unos pocos segundos el rostro y uno de los brazos de la Virgen con un martillo en quince ocasiones, mientras gritaba “¡Yo soy Jesucristo, resucitado de entre los muertos!”; rápidamente fue reducido y detenido. Estuvo recluido en un asilo italiano hasta el 9 de febrero de 1975, cuando fue repatriado a Australia. Desde entonces, La Piedad está protegida por una pared especial de vidrio a prueba de balas.


Martes de la octava semana del tiempo ordinario


Epístola I de San Pedro 1,10-16. 

Hermanos:
Esta salvación ha sido objeto de la búsqueda y la investigación de los profetas que vaticinaron sobre la gracia destinada a ustedes.
Ellos trataban de descubrir el tiempo y las circunstancias señaladas por el Espíritu de Cristo, que estaba presente en ellos y anunciaba anticipadamente los sufrimientos reservados a Cristo y la gloria que les seguiría.
A ellos les fue revelado que estaban al servicio de un mensaje destinado no a sí mismos, sino a ustedes. Y ahora ustedes han recibido el anuncio de ese mensaje por obra de quienes, bajo la acción del Espíritu Santo enviado desde el cielo, les transmitieron la Buena Noticia que los ángeles ansían contemplar.
Por lo tanto, manténganse con el espíritu alerta, vivan sobriamente y pongan toda su esperanza en la gracia que recibirán cuando se manifieste Jesucristo.
Como hijos obedientes, no procedan de acuerdo con los malos deseos que tenían antes, mientras vivían en la ignorancia.
Así como aquel que los llamó es santo, también ustedes sean santos en toda su conducta,
de acuerdo con lo que está escrito: Sean santos, porque yo soy santo.

Salmo 98(97),1.2-3ab.3c-4. 
Canten al Señor un canto nuevo,
porque él hizo maravillas:
su mano derecha y su santo brazo
le obtuvieron la victoria.

El Señor manifestó su victoria,
reveló su justicia a los ojos de las naciones:
se acordó de su amor y su fidelidad
en favor del pueblo de Israel.

Los confines de la tierra han contemplado
Aclame al Señor toda la tierra,
prorrumpan en cantos jubilosos.


Evangelio según San Marcos 10,28-31. 
Pedro le dijo a Jesús: "Tú sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido".
Jesús respondió: "Les aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por mí y por la Buena Noticia,
desde ahora, en este mundo, recibirá el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos y, campos, en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro recibirá la Vida eterna.
Muchos de los primeros serán los últimos y los últimos serán los primeros". 

lunes, 28 de mayo de 2018

¿Te sientes solo y deprimido? Reza esta oración a san Judas para tener esperanza

ST. JUDE,STATUE,WEATHER

Cuando el mundo parezca perder todo su color, reza a san Judas

La depresión nos afecta a todos en algún momento de la vida. Ya sea de forma grave o algo más tenue, todos conocemos ese sentimiento de soledad y desconexión. Puede llevarnos por un camino oscuro, uno en el que hay poca luz al final del túnel.
La buena noticia es que Dios quiere sacarte de ese agujero y llevarte a la gloriosa luz del día. La oración, pareja a una atención médica apropiada, puede ser una ayuda poderosa para sacar a una persona fuera de las profundidades de la depresión y hacia una nueva vida de dicha cristiana.
A continuación tenéis una oración a san Judas Tadeo, un santo olvidado a lo largo de la historia a causa de su nombre (cuidado, no es la misma persona que Judas Iscariote). Judas es un intercesor constante para todas las causas perdidas y quiere ayudaros en vuestros momentos de necesidad.
San Judas, amigo de los necesitados, 
estoy cansado del dolor, de no tener alegría, esperanza, 
de no poder encontrar la luz que sé que está en mi alma. 
Recurro a ti, mi más fidedigno intercesor. 
Llévate este vacío y este dolor de mi corazón roto. 
En tu compasión, ayuda a que mis lágrimas 
me guíen hasta la paz de mi corazón. 
Mucho tiempo he olvidado la bondad del mundo de Dios. 
Sáname. Anhelo sentir la luz, sentir la dicha. 
Envuélveme en el resplandor y no te contengas. 
Prometo que, si recibo estos dones, los compartiré siempre en tu nombre. Amén.