viernes, 15 de julio de 2016

12 claves para usar el escapulario de la Virgen del Carmen, Por Abel Camasca


12 claves para usar el escapulario de la Virgen del Carmen

"La devoción del escapulario del Carmen ha hecho descender sobre el mundo una copiosa lluvia de gracias espirituales y temporales”, decía el Papa Pío XII. Conozca aquí 12 claves que debe conocer quien porta este objeto religioso.
1. No es un amuleto
No es un amuleto ni una garantía automática de salvación o una dispensa para no vivir las exigencias de la vida cristiana. “Tú preguntas: ¿y si yo quisiera morir con mis pecados? Yo te respondo, entonces morirás en pecado, pero no morirás con tu escapulario”, advertía San Claude de la Colombiere.
2. Era un vestido
Escapulario viene del latín “scapulae” que significa “hombros” y originalmente era un vestido superpuesto que cae de los hombros, usado por los monjes en el trabajo. Los carmelitas lo asumieron como muestra de dedicación especial a la Virgen, buscando imitar su entrega a Cristo y el prójimo.
3.- Es un regalo de la Virgen
Según la tradición, el escapulario, tal como se conoce ahora, fue dado por la misma Virgen María a San Simón Stock el 16 de julio de 1251. La Madre de Dios le dijo: “debe ser un signo y privilegio para ti y para todos los Carmelitas: quien muera usando el escapulario no sufrirá el fuego eterno”. Más adelante la Iglesia extendió este escapulario a los laicos.
4. Es un mini hábito
Es como un hábito carmelita en miniatura que todos los devotos pueden portar como muestra de su consagración a la Virgen. Consiste en un cordón que se lleva al cuello con dos piezas pequeñas de tela color café. Una se pone sobre el pecho y la otra sobre la espalda y se suele usar bajo la ropa.
5. Es uniforme de servicio
San Alfonso María de Ligorio, doctor de la Iglesia, decía: "así como los hombres se enorgullecen de que otros usen su uniforme, así Nuestra Señora Madre María está satisfecha cuando sus servidores usan su escapulario como prueba de que se han dedicado a su servicio, y son miembros de la familia de la Madre de Dios".
6. Tiene tres significados
El amor y la protección maternal de María, la pertenencia a María y el suave yugo de Cristo que ella nos ayuda a llevar.
7. Es un sacramental
Es reconocido por la Iglesia como un sacramental. Es decir, un signo que ayuda a vivir santamente y a aumentar nuestra devoción. El escapulario no comunica gracias como lo hacen los Sacramentos, sino que dispone al amor del Señor y al arrepentimiento si se recibe con devoción.
8. Puede ser dado a un no católico
Cierto día le llevaron a San Stock un anciano moribundo, quien al recobrar el conocimiento le dijo al Santo que no era católico, que usaba el escapulario como promesa a sus amigos y que rezaba una Ave María diariamente. Antes de morir recibió el bautismo y la Unción de los enfermos.
9. Fue visto en una aparición de Fátima
Lucía, la vidente de la Virgen de Fátima reportó que en la última aparición (Octubre de 1917) María se apareció con el hábito carmelita y el escapulario en la mano y recordó que sus verdaderos hijos lo llevaran con reverencia. Asimismo pidió que los que se consagren a ella lo usen como signo de dicha consagración.
10. El escapulario que no se dañó
El Beato Papa Gregorio X fue enterrado con su escapulario y 600 años después, cuando abrieron su tumba, el objeto mariano estaba intacto. Algo similar pasó con San Alfonso María de Ligorio. San Juan Bosco y San Juan Pablo II también lo usaban y San Pedro Claver investía con el Escapulario a los que convertía y preparaba.
11. Cualquiera no lo puede imponer
La imposición del escapulario se debe hacer preferentemente en comunidad y que en la celebración quede bien expresado el sentido espiritual y de compromiso con la Virgen. El primer escapulario debe ser bendecido por un sacerdote y puesto sobre el devoto con la siguiente oración.
"Recibe este escapulario bendito y pide a la Virgen Santísima que por sus méritos, lo lleves sin ninguna mancha de pecado y que te proteja de todo mal y te lleve a la vida eterna".
12. Solo se bendice el primero que recibes
Cuando se bendice el primer escapulario, el devoto no necesita pedir la bendición para escapularios posteriores. Los ya gastados, si fueron bendecidos, no se deben echar a la basura, sino que se pueden quemar o enterrar como signo de respeto.
Todo sobre la Fiesta de la Virgen del Carmen en los siguientes enlaces:

Mártires de Tazacorte Día 15 de JULIO

BEATO IGNACIO DE ACEVEDO Y COMPAÑEROS

Mártires de Tazacorte 
Memoria obligatoria 


El día 15 de julio de 1570, la Compañía de Jesús entregó al cielo, en una sola batalla, cuarenta mártires: dos sacerdotes, veintitrés novicios, siete estudiantes y ocho coadjutores. Ignacio de Acevedo, Provincia de la Compañía, embarcó en la Ciudad de Oporto, con treinta y nueve compañeros, oriundos de Portugal. El capitán de la nave les advirtió que los mares de las Islas Canarias estaban infestados de piratas calvinistas, los cuales profesaban gran odio a la Iglesia de Cristo, pero ésto no impidió en modo alguno que estuviesen preparados a ofrecer su vida a Jesús, máximo Capitán de la Compañía fundada por S. Ignacio de Loyola. 

En aguas del mar de Tazacorte, en la Isla de S. Miguel de La Palma, de las Islas Canarias, los piratas calvinistas hugonotes abordaron la nave y prometieron a los religiosos que, si abandonaban la fe de Jesucristo, les perdonarían la vida. Pero ellos, animados vehementemente por Ignacio de Acevedo, se exhortaban mutuamente, con oraciones fervorosas, a entregar su vida por Cristo Crucificado. Por eso, por odio a la religión, los herejes descuartizaron sus cuerpos y los arrojaron al mar. El último en confesar la fe fue Ignacio, que padeció el martirio sosteniendo un cuadro de la Bienaventurada Virgen María, que le había regalado el Sumo Pontífice Pío V.
Pío IX decretó incluirlos entre los Beatos.
Misa:Del común de mártires
Oración colecta como en la Liturgia de las Horas.

Viernes de la decimoquinta semana del tiempo ordinario

Libro de Isaías 38,1-6.21-22.7-8. 
Ezequías cayó gravemente enfermo. El profeta Isaías, hijo de Amós, fue a verlo y le dijo: "Así habla el Señor: Ordena los asuntos de tu casa, porque vas a morir. Ya no vivirás más".
Ezequías volvió su rostro hacia al pared y oró al Señor,
diciendo: "¡Ah, Señor! Recuerda que yo he caminado delante de ti con fidelidad e integridad de corazón, y que hice lo que es bueno a tus ojos". Y Ezequías se deshizo en llanto.
Entonces la palabra del Señor llegó a Isaías en estos términos:
"Ve a decir a Ezequías: Así habla el Señor, el Dios de tu padre David: He oído tu súplica, he visto tus lágrimas. Yo añadiré otros quince años a tu vida;
te libraré, a ti y a esta ciudad, de manos del rey de Asiria, y defenderé a esta ciudad".
Luego dijo Isaías: "Traigan un emplasto de higos; aplíquenlo sobre la úlcera, y el rey sanará".
Ezequías respondió: "¿Cuál es la señal de que podré subir a la Casa del Señor?".
"Esta es la señal que te da el Señor para confirmar la palabra que ha pronunciado:
En el reloj de sol de Ajaz, yo haré retroceder diez grados la sombra que ha descendido". Y el sol retrocedió en el reloj los diez grados que había descendido.



Libro de Isaías 38,10.11.12abcd.16. 
Yo decía: En lo mejor de mis días
me tengo que ir:
he sido destinado a las puertas del Abismo
por el resto de mis años.

Yo decía: Ya no contemplaré al Señor
en la tierra de los vivientes;
no veré más a los hombres
entre los habitantes del mundo.

Arrancan mi morada y me la arrebatan,
como una carpa de pastores.
Como un tejedor, yo enrollaba mi vida,
pero él me corta de la trama:

Los que el Señor protege, vivirán,
y su espíritu animará todo lo que hay en ellos:
tú me restablecerás y me harás revivir.





Evangelio según San Mateo 12,1-8. 
Jesús atravesaba unos sembrados y era un día sábado. Como sus discípulos sintieron hambre, comenzaron a arrancar y a comer las espigas.
Al ver esto, los fariseos le dijeron: "Mira que tus discípulos hacen lo que no está permitido en sábado".
Pero él les respondió: "¿No han leído lo que hizo David, cuando él y sus compañeros tuvieron hambre,
cómo entró en la Casa de Dios y comieron los panes de la ofrenda, que no les estaba permitido comer ni a él ni a sus compañeros, sino solamente a los sacerdotes?
¿Y no han leído también en la Ley, que los sacerdotes, en el Templo, violan el descanso del sábado, sin incurrir en falta?
Ahora bien, yo les digo que aquí hay alguien más grande que el Templo.
Si hubieran comprendido lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios, no condenarían a los inocentes.
Porque el Hijo del hombre es dueño del sábado".



Leer el comentario del Evangelio por : San Agustín  
«El Hijo del Hombre es señor del sabbat»

jueves, 14 de julio de 2016

Jueves de la decimoquinta semana del tiempo ordinario

Libro de Isaías 26,7-9.12.16-19. 
La senda del justo es recta, tu allanas el sendero del justo.
Sí, en la senda trazada por tus juicios, esperamos en ti, Señor: tu Nombre y tu recuerdo son el deseo de nuestra alma.
Mi alma te desea por la noche, y mi espíritu te busca de madrugada, porque cuando tus juicios se ejercen sobre la tierra, los habitantes del mundo aprenden la justicia.
Señor, tú nos aseguras la paz, porque eres tú el que realiza por nosotros todo lo que nosotros hacemos.
En medio de la angustia, Señor. acudimos a ti, clamamos en la opresión, cuando nos golpeaba tu castigo.
Como la mujer embarazada, que está por dar a luz, se refuerce y da gritos de dolor, así éramos nosotros delante de ti, Señor.
Hemos concebido, nos hemos retorcido, y no dimos a luz más que viento. ¡No hemos traído la salvación a la tierra, no le nacieron habitantes al mundo!
Pero tus muertos revivirán, se levantarán sus cadáveres. ¡Despierten y griten de alegría los que yacen en el polvo! Porque tu rocío es un rocío de luz, y la tierra dará vida a las Sombras.



Salmo 102(101),13-14ab.15.16-18.19-21. 
Tú, Señor, reinas para siempre,
y tu Nombre permanece eternamente.
Tú te levantarás, te compadecerás de Sión,
porque ya es hora de tenerle piedad,
tus servidores sienten amor por esas piedras
y se compadecen de esas ruinas.

Las naciones temerán tu Nombre, Señor,
y los reyes de la tierra se rendirán ante tu gloria:
cuando el Señor reedifique a Sión
y aparezca glorioso en medio de ella;
cuando acepte la oración del desvalido
y no desprecie su plegaria.

Quede esto escrito para el tiempo futuro
y un pueblo renovado alabe al Señor:
porque él se inclinó desde su alto Santuario
y miró a la tierra desde el cielo,
para escuchar el lamento de los cautivos
y librar a los condenados a muerte.




Evangelio según San Mateo 11,28-30. 
Jesús tomó la palabra y dijo:
"Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré.
Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio.
Porque mi yugo es suave y mi carga liviana."



Leer el comentario del Evangelio por : Doroteo de Gaza  
«Venid a mí»

miércoles, 13 de julio de 2016

Miércoles de la decimoquinta semana del tiempo ordinario

Libro de Isaías 10,5-7.13-16. 
Así habla el Señor:
"¡Ay de Asiria! El es el bastón de mi ira y la vara de mi furor está en su mano.
Yo lo envío contra una nación impía, lo mando contra un pueblo que provocó mi furor. para saquear los despojos y arrebatar el botín, y pisotearlo como al barro de las calles.
Pero él no lo entiende así, no es eso lo que se propone: él no piensa más que en destruir y en barrer una nación tras otra."
Porque él ha dicho: "Yo he obrado con la fuerza de mi mano, y con mi sabiduría, porque soy inteligente. He desplazado las fronteras de los pueblos y he saqueado sus reservas: como un héroe, he derribado a los que se sientan en tronos.
Mi mano tomó como un nido las riquezas de los pueblos; como se juntan huevos abandonados, así he depredado toda la tierra, y no hubo nadie que batiera las alas o abriera el pico para piar".
¿Se gloría el hacha contra el leñador? ¿Se envanece la sierra contra el que la maneja? ¡Como si el bastón manejara al que lo empuña y el palo levantar al que no es un leño!
Por eso el Señor de los ejércitos hará que la enfermedad consuma su vigor y dentro de su carne hará arder una fiebre, como el ardor del fuego.



Salmo 94(93),5-6.7-8.9-10.14-15. 
Ellos pisotean a tu pueblo, Señor,
y oprimen a tu herencia;
matan a la viuda y al extranjero,
asesinan a los huérfanos;

Y exclaman: “El Señor no lo ve,
no se da cuenta el Dios de Jacob”.
¡Entiendan, los más necios del pueblo!
y ustedes, insensatos, ¿cuándo recapacitarán?

El que hizo el oído, ¿no va a escuchar?
El que formó los ojos, ¿será incapaz de ver?
¿Dejará de castigar el que educa a las naciones
y da a los hombres el conocimiento?

Porque el Señor no abandona a su pueblo
ni deja desamparada a su herencia:
la justicia volverá a los tribunales
y los rectos de corazón la seguirán.




Evangelio según San Mateo 11,25-27. 
Jesús dijo:
"Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños.
Sí, Padre, porque así lo has querido.
Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar."



Leer el comentario del Evangelio por : Beata Isabel de la Trinidad  
“Proclamo tu alabanza”