lunes, 30 de mayo de 2016

Papa Francisco: María es para ti… "Una madre que cuida a su hijo hasta el fin"


La Virgen María en la cruz
© DR

Seguimos en el mes de mayo, mes de María y en esta ocasión te invitamos a no perderte este hermoso video de Given Faith, sobre la figura de María en la vida de cada ser humano, a través de una reflexión del Papa Francisco.
“Una madre cuida a su hijo hasta el fin, y trata de salvarle la vida hasta el fin. María es la que ayuda a bajar a Jesús, lo trae del cielo para convivir con nosotros” (Papa Francisco).

5 claves para entender por qué el yoga es incompatible con el cristianismo. Por Diego López Marina

Yoga / Flickr de Global Panorama (CC BY-SA 2.0)

 El yoga está fundado en una filosofía y en una visión que no son compatibles con la fe cristiana. Las siguientes claves resumen las publicaciones de los especialistas Joel S. Peters y P. James Manjackal sobre el tema.
1. El yoga es una disciplina espiritual hindú y no solo posturas o ejercicios físicos
La palabra yoga deriva de la raíz sánscrita “yuj” que significa "unión”. El objetivo del yoga es unir el yo transitorio (temporal) o "jiva", con el (yo eterno) infinito o "Brahman", el concepto hindú de Dios.
Este dios no es un dios personal, sino que es una sustancia impersonal espiritual que es “uno con la naturaleza y el cosmos”. Brahman es una sustancia impersonal y divina que "impregna, envuelve y subyace en todo".
El yoga no es únicamente un conjunto de posturas y ejercicios físicos, sino que es una disciplina espiritual que pregona llevar el alma al “samadhi”, es decir, a aquel estado en el que lo natural y lo divino se convierten en uno, el hombre y Dios llegan a ser uno sin ninguna diferencia.
2. Es panteísta y por lo tanto incompatible con el cristianismo
El panteísmo es aquella visión según la cual el dios y el mundo son uno solo. En el hinduismo existe una realidad única y todo lo demás es una ilusión (o Maya), es decir, el universo es entendido como una energía eterna, divina y espiritual, donde todos los entes que existen -incluyendo los humanos- son sus extensiones.
El yoga es la vía que lleva al practicante (varón=yogi, mujer=yogini) con esta energía cósmica.
Por otro lado, en el cristianismo, a través de la revelación contenida en la Tradición y las Sagradas Escrituras se conoce la verdadera naturaleza del hombre como creación única de Dios hecho a su imagen y semejanza; y que ni el hombre ni el universo creados son divinos.
En el hinduismo, el bien y el mal son ilusorios (Maya), y por lo tanto, inexistentes. Mientras que en el cristianismo, el pecado significa una transgresión de la ley de Dios y el rechazo de nuestro verdadero bien; además, es inseparable para nuestra fe porque es la razón por la que necesitamos un Salvador. La Encarnación, la Vida, la Pasión, la Muerte y la Resurrección de Jesús son para los cristianos medios de salvación, es decir, para liberarnos del pecado y de sus consecuencias.
3. No se puede separar la espiritualidad hinduista de la práctica del yoga
Es un error creer que practicando yoga solo se conseguirán beneficios corporales sin ser afectado por su fundamento espiritual.
Esto se debe a que el yoga no trata esencialmente de la relajación o la flexibilidad, sino de utilizar los medios físicos para un fin espiritual.
Como explica el apologeta Michael Gleghorn, hay especialistas en yoga como Georg Feuerstein y Jeanine Miller, que al hablar sobre las posturas de esta práctica (asana) y de los ejercicios de respiración (pranayama), las señalan como algo más que solo otra forma de ejercicio: son “ejercicios psicosomáticos”, es decir, que el proceso de origen psíquico también tiene influencia en el cuerpo.
El reconocido investigador sobre yoga, Dave Fetcho, también señala que la filosofía oriental es interdependiente con la práctica del yoga:
“El yoga físico, según su definición clásica, es intrínseca y funcionalmente incapaz de ser separado de la metafísica de las religiones orientales. El practicante occidental que intente hacer esto lo está haciendo desde la ignorancia y en peligro, tanto desde el punto de vista del yogui como desde el punto de vista cristiano. (Yoga; 725:2)
4. La Iglesia Católica sí se ha pronunciado sobre el tema
En la “Carta a los obispos de la iglesia católica sobre algunos aspectos de la meditación cristiana” de 1989, la Congregación para la Doctrina de la Fe, si bien no condena expresamente el yoga, señala en el numeral 12que se debe tener prudencia con la práctica de "métodos orientales", inspirados en el hinduismo y el budismo:
"Propuestas u otras análogas de armonización entre meditación cristiana y técnicas orientales deberán ser continuamente cribadas con un cuidadoso discernimiento de contenidos y de método, para evitar la caída en un pernicioso sincretismo".
En el numeral 14 se explica que la sola noción de que los seres humanos se unan “con una conciencia cósmica divina” contradice las enseñanzas de la Iglesia:
"Para aproximarse a ese misterio de la unión con Dios, que los Padres griegos llamaban divinización del hombre, y para comprender con precisión las modalidades en que se realiza, es preciso ante todo tener presente que el hombre es esencialmente criatura y como tal permanece para siempre, de tal forma que nunca será posible una absorción del yo humano en el Yo divino, ni siquiera en los más altos estados de gracia".
En el 2003, el Consejo Pontificio de la Iglesia Católica para el Diálogo Interreligioso publicó un documento titulado “Jesucristo: Portador del Agua de la Vida”, donde se ubica al yoga como una de las muchas prácticas de la New Age (Nueva Era), y que es “difícil de reconciliar con la doctrina y la espiritualidad cristianas”.
En el numeral 3 explica por qué el del yoga no ayuda a la meditación y oración cristiana:
"Para los cristianos, la vida espiritual consiste en una relación con Dios que se va haciendo cada vez más profunda con la ayuda de la gracia, en un proceso que ilumina también la relación con nuestros hermanos. La espiritualidad, para la Nueva Era, significa experimentar estados de conciencia dominados por un sentido de armonía y fusión con el Todo. Así, ‘mística’ no se refiere a un encuentro con el Dios trascendente en la plenitud del amor, sino a la experiencia provocada por un volverse sobre sí mismo, un sentimiento exultante de estar en comunión con el universo, de dejar que la propia individualidad se hunda en el gran océano del Ser".
5. El origen del yoga se remonta a los “vedas” y existe más de un tipo
Si bien sus orígenes se remontan a 5 mil años atrás y durante mucho tiempo sus principios fueron transmitidos oralmente, el yoga fue puesto por escrito e hizo su aparición en los 4 antiguos textos hindúes conocidos como los Vedas (después en los Upanishads).
Tiempo después, el pensador hindú Patañjali compiló y codificó todo el conocimiento del yoga en el Yoga Sutra, el texto de más autoridad sobre esta materia y reconocido por todas sus escuelas.
Patañjali explicó en sus escritos las 8 vías que guían las prácticas del yoga desde la ignorancia a la “iluminación” o unión con Brahman. Estas son: el autocontrol (yama), práctica religiosa (niyama), posturas (asana), ejercicios de respiración (pranayama), control de los sentidos (pratyahara), concentración o control mental (dharana), contemplación profunda (dhyana), iluminación (samadhi).
Es interesante observar que las posturas y los ejercicios de respiración que frecuentemente son considerados en Occidente como todo el Yoga, son los pasos 3 y 4 que buscan la unión con el llamado Brahman.

¿Cómo hay que vestirse para ir a Misa? Una guía para hombres, ¡pero vale también para ellas!


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La sociedad se está volviendo cada vez más casual. He visto personas comprar en la droguería en pantalones de pijama y pantuflas peludas. He ido a conciertos de música clásica a nivel internacional en los que la gente iba vestida con camisetas hawaianas y vaqueros. Incluso las bodas y los funerales son cada vez más casual.
 
Esto me molesta, porque la forma como vestimos es signo de cuánto respeto tenemos por nosotros mismos y por los demás. Si no nos vestimos bien por alguien o algo, es un signo de que no respetamos a ese alguien o algo.
 
Vestirse bien es un pequeño sacrificio
 
Parecer elegantes requiere un esfuerzo. Llevar un vestido bien planchado y corbata en lugar de una camiseta mal doblada requiere tiempo. Afeitarse un requiere un poco de esfuerzo, peinarse también. Son precisamente estos pequeños sacrificios a nivel de tiempo y esfuerzo, sin embargo, los que dicen a los demás que son dignos a nuestros ojos.
 
Créeme, sé que para los hombres no es fácil. Por naturaleza no queremos hacer este esfuerzo. Os garantizo que si lo haces te sentirás más feliz, viril y seguro de ti mismo.
 
¡Vístete bien para ir a Misa!
 
Aunque no creas que en las actividades cotidianas valga la pena vestirse elegantemente, hay un lugar en el que sí deberías hacerlo. Siempre. Y es la Santa Misa. Jesús, el Rey de los Reyes, está en tu parroquia. Los ángeles tiemblan frente a Él, los demonios huyen de Él. Se hace presente en el altar en cada Misa. ¿De verdad quieres ir a verle en chanclas y pantalón corto? ¿Quieres de verdad decirle a Jesús, “no valía la pena vestirme bien por Ti”?
 
Como sociedad, nos cuesta comprender esto. Tenemos un punto di vista distorsionado de la igualdad, según el cual nadie, independientemente de quién sea, merece honor o respeto. Esto es simplemente un error. San Pablo dice que hay que honrar a quien se le debe, y si hay alguien que merece honor es Jesucristo.
 
Lo sé. No lo hace nadie. La Misa en tu parroquia quizás no sea muy reverente (espero que sí), pero no es excusa. Parte del ser hombre es hacer lo correcto, aunque no sea aplaudido. Sé fuerte, ve contracorriente.
 
Sacerdotes, pensad en explicar el significado de la presencia real de Jesús en la Eucaristía, y después animad amablemente a vuestros feligreses a mostrar respeto en el modo como se visten.
 
El legalismo no es la respuesta
 
Pienso que todo el mundo debería vestir bien en Misa, pero no se trata de prescribir exactamente lo que hay que ponerse. No es mi tarea recomendar un frac o una levita, un color determinado de pantalones o cierto tipo de zapatos. Pero te sugiero tres normas básicas:
 
1. Tu vestido debería requerir un esfuerzo
 
Cuando decides qué ponerte para ir a Misa, no busques lo más confortable o cómodo. Intenta estar un poco incómodo. Haz un esfuerzo y un pequeño sacrificio.
 
2. Tu vestido debería estar por encima de lo casual
 
Cada uno vive en un lugar, y nuestra cultura tiene mucho que ver con lo que representa un vestido respetuoso. Pero, independientemente de donde vivamos, deberíamos tener “vestidos de domingo”, más bonitos que los que llevamos todos los días. Si para ir a Misa te pones lo mismo que para ver la tele, entonces tienes un problema.
 
3. Hazlo por amor
 
Lo más importante es que nuestra motivación debe ser el amor. En el momento en que hacemos las cosas por otras razones, estamos perdiendo el tiempo.
 
He oído a muchos decir: “Dios mira al corazón, ve que le quiero aunque no me vista bien”. ERROR. El amor se manifiesta siempre externamente con actos de donación de uno mismo.
 
El amor no es un sentimiento, sino una elección de sacrificarse uno mismo o algo a lo que se da valor, por otro. Como dije antes, vestirse bien es un pequeño sacrificio. Cuanto menos te apetece, más precioso será a los ojos de Jesús este gesto.
 
Aunque el mundo te diga que no vale la pena vestirse bien por nada, un caballero católico no debe pensar así. Debemos mostrar respeto por nosotros mismos y por los demás haciendo un esfuerzo.
 
¿Cómo se suelen vetsir en tu parroquia? ¿Qué puedes hacer por mejorarlo?
 
Sam Guzman es el fundador y editor de Catholic Gentleman, donde este artículo fue publicado originalmente.

Fallece el Cardenal más anciano de la Iglesia: Fue secretario de San Juan XXIII

San Juan XXIII y el entonces P. Loris Capovilla / El Cardenal Loris Capovilla. Crédito: Ricardo Ciccone / Wikipedia (CC BY-SA 4.0)
San Juan XXIII y el entonces P. Loris Capovilla / El Cardenal Loris Capovilla. Crédito: Ricardo Ciccone.


ROMA, 27 May. 16 / 10:37 am (ACI).- El jueves 26 de mayo falleció a la edad de 100 años en la ciudad italiana de Bérgamo el Cardenal Loris Capovilla, que fue secretario personal del Papa San Juan XXIII durante todo su pontificado.
El Cardenal Capovilla falleció en la clínica Palazzolo de Bérgamo. En octubre iba a cumplir 101 años y fue creado cardenal por el Papa Francisco en el año 2014 como reconocimiento a su servicio a la Iglesia.
El Papa Francisco envió un telegrama con sus condolencias a Mons. Francesco Beschi, Obispo de Bérgamo, en el que recordó al Cardenal Capovilla “que en su existencia larga y fecunda ha testimoniado con alegría el Evangelio y servido dócilmente a la Iglesia, primero en la diócesis de Venecia, después con amable afecto al lado de San Juan XXIII, de cuya memoria fue celoso custodio y válido intérprete”.
“En su ministerio episcopal, especialmente en Chieti-Vasto y en Loreto fue siempre un pastor completamente entregado al bien de los sacerdotes y de todos los fieles, en el signo de una sólida fidelidad a la brújula del Concilio Vaticano II”.
Francisco elevó sus oraciones “al Señor para que, por intercesión de la bienaventurada Virgen María y de san Marcos evangelista, acoja a este servidor fiel en la alegría y la paz eternas e imparto de todo corazón la bendición apostólica a cuantos lloran su desaparición”.
En el año 2014, cuando tenía 98 años y supo de su creación cardenalicia, el entonces Mons. Capovilla afirmó que “el Papa Francisco ha mirado a un sacerdote viejo y ha creído honorar en mí a todos los sacerdotes más humildes, que han servido a la Iglesia en silencio. Siempre me he sentido como un criado de Dios, y me he sentido pequeño entre los pequeños. Y serviré hasta que Dios me deje continuar a servir, a amar, a creer en la unidad de la familia humana”.
Loris Francesco Capovilla nació en Pontelongo el 14 de octubre de 1915. Fue ordenado sacerdote el 23 de mayo de 1940.
Como sacerdote colaboró con el Cardenal Angelo Giuseppe Roncalli que fue elegido Patriarca de Venecia en 1953. En el Patriarcado fue su secretario personal durante 10 años para luego seguir sirviéndolo durante todo su pontificado cuando asumió la Sede de Pedro con el nombre de San Juan XXIII hasta 1963.
El sucesor de San Juan XIII, el Papa Pablo VI, lo designó Obispo de Chieti el 26 de junio de 1967 y lo ordenó el 16 de julio de ese mismo año. El 25 de septiembre de 1971 fue designado Prelado de Loreto.



Lunes de la novena semana del tiempo ordinario


Epístola II Carta de San Pedro 1,2-7. 

Lleguen a ustedes la gracia y la paz en abundancia, por medio del conocimiento de Dios y de Jesucristo, nuestro Señor.
Su poder divino, en efecto, nos ha concedido gratuitamente todo lo necesario para la vida y la piedad, haciéndonos conocer a aquel que nos llamó por la fuerza de su propia gloria.
Gracias a ella, se nos han concedido las más grandes y valiosas promesas, a fin de que ustedes lleguen a participar de la naturaleza divina, sustrayéndose a la corrupción que reina en el mundo a causa de los malos deseos.
Por esta misma razón, pongan todo el empeño posible en unir a la fe, la virtud; a la virtud, el conocimiento;
al conocimiento, la templanza; a la templanza, la perseverancia; a la perseverancia, la piedad;
a la piedad, el espíritu fraternal, y al espíritu fraternal, el amor.



Salmo 91(90),1-2.14-15ab.15c-16. 
Tú que vives al amparo del Altísimo
y resides a la sombra del Todopoderoso,
di al Señor: «Mi refugio y mi baluarte,
mi Dios, en quien confío».

“Él se entregó a mí,
por eso, yo lo libraré;
lo protegeré, porque conoce mi Nombre;
me invocará, y yo le responderé.

Estaré con él en el peligro
lo defenderé y lo glorificaré
le haré gozar de una larga vida
y le haré ver mi salvación”.




Evangelio según San Marcos 12,1-12. 
Jesús se puso a hablarles en parábolas: "Un hombre plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero.
A su debido tiempo, envió a un servidor para percibir de los viñadores la parte de los frutos que le correspondía.
Pero ellos lo tomaron, lo golpearon y lo echaron con las manos vacías.
De nuevo les envió a otro servidor, y a este también lo maltrataron y lo llenaron de ultrajes.
Envió a un tercero, y a este lo mataron. Y también golpearon o mataron a muchos otros.
Todavía le quedaba alguien, su hijo, a quien quería mucho, y lo mandó en último término, pensando: 'Respetarán a mi hijo'.
Pero los viñadores se dijeron: 'Este es el heredero: vamos a matarlo y la herencia será nuestra'.
Y apoderándose de él, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.
¿Qué hará el dueño de la viña? Vendrá, acabará con los viñadores y entregará la viña a otros.
¿No han leído este pasaje de la Escritura: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular:
esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?".
Entonces buscaban la manera de detener a Jesús, porque comprendían que esta parábola la había dicho por ellos, pero tenían miedo de la multitud. Y dejándolo, se fueron.




Leer el comentario del Evangelio por : Santa Catalina de Siena