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domingo, 18 de junio de 2017

Ser madrina es…


El milagro de amar como a un hijo a un niño que no viene de tu vientre sino de tu corazón

Ser madrina es amar incondicionalmente a un ser generado dentro de tu corazón.
Es recibir la confianza de una madre para cuidar de su hijo como si fuera el propio.
Es ser tan especial como para recibir ese regalo, y saber corresponder, porque los ahijados crecen, las madrinas envejecen, pero el amor permanece.
Ser madrina es estar siempre presente.
Es ser madre antes de tener hijos, o aumentar la familia.
Es tener a alguien para cuidar.
Es ayudar a que esa persona conozca el amor, conozca a Dios.
Es tener la certeza de que él/ella, más adelante, va a mirar atrás y decir: “mi madrina estaba presente en todos los momentos importantes de mi vida”.
Tú viniste para alegrar más mis días, tu vida da más sentido a la mía.
A tu ladro aprendo la dulzura de ser niño de nuevo.
¡De todas las cosas que ya me pasaron en la vida, nada me llena más de orgullo que ser tu madrina!

martes, 28 de febrero de 2017

3 consejos de san Gregorio para rechazar 3 tentaciones del diablo El diablo te tentará por lo menos con tres artimañas: la necesidad, la vanidad y la ambición



3 consejos de san Gregorio para rechazar 3 tentaciones del diablo





San Gregorio de Nacianzo, también conocido como san Gregorio Nacianceno (329 – 389), fue patriarca de Constantinopla, teólogo, escritor y considerado el más talentoso orador de la era patrística de la Iglesia, formado en los clásicos y conocedor de la filosofía.
La Iglesia ortodoxa, que le tiene mucho aprecio, lo llama simplemente “el Teólogo”. En la tradición católica, san Gregorio es reconocido con el importante título de Doctor de la Iglesia. Te compartimos un texto suyo:
Si, tras el bautismo, fueras atacado por el perseguidor, el tentador de la luz, tienes material para la victoria. Él ciertamente te atacará, ya que también atacó al Verbo, mi Dios, engañado por la apariencia humana que escondía la luz increada.
No tengas miedo del combate. Se le opone el agua del bautismo, se le opone el Espíritu Santo en quien se extinguen todos los dardos inflamados lanzados por el maligno.
Necesidad
Si él te muestra las necesidades que te oprimen –y lo hizo con Jesús-, si te recuerda que tienes hambre, no le hagas ver que ignoras sus propuestas. Enséñale lo que él no sabe; se le opone la Palabra de vida, ese verdadero Pan enviado del cielo y que da vida al mundo.
Vanidad
Si te pone la trampa de la vanidad –y la usó contra Cristo, cuando lo llevó al pináculo del Templo y le dijo: “Lánzate hacia abajo”, para hacerlo manifestar su divinidad-, ten cuidado en no caer por haber querido elevarte.
Ambición
Si te tienta con la ambición, mostrándote, en una visión instantánea, todos los reinos de la tierra sometidos a tu poder, y te exige que lo adores, desprécialo: él no es más que un pobre hermano tuyo. 
Y dile, confiando en la devoción divina: “Yo también soy imagen de Dios; no he sido, como tú, precipitado de lo alto de mi gloria a causa de mi orgullo. Estoy revestido de Cristo; me he vuelto otro Cristo por mi bautismo; cabe en ti adorarme”. 
Estoy seguro que él se irá, vencido y humillado por estas palabras. Procedentes de un hombre iluminado por Cristo, las sentirá como si emanaran de Cristo, la luz suprema. 
Estos son los beneficios que el agua del bautismo trae a los que reconocen su fuerza. 
(San Gregorio Nacienceno Homilía XL, 10)

domingo, 8 de enero de 2017

¿Eres madrina o padrino? ¿Sabes lo que significa? 7 ideas sobre la misión que tienes con tu ahijado Una figura de gran responsabilidad en la fe de los más pequeños


¿Eres madrina o padrino? ¿Sabes lo que significa? 7 ideas sobre la misión que tienes con tu ahijado




Seguro que tú, al igual que yo, estás bautizado y confirmado y por lo tanto tienes madrinas o padrinos; y si has hecho bien tus tareas, alguien te ha escogido a ti para que lo seas de alguien más.
Hay muchas y lindas razones por las que alguien escoge padrinos y madrinas, ya sean los padres de un pequeño bebé que está por bautizarse o un catecúmeno adulto que lo elige voluntariamente. Siempre es un regalo para quien es llamado a ese servicio de amor, pero: ¿tenemos claro qué significa serlo?
Compadres es la forma en que nuestros padres llaman a los padrinos y cuando los eligen, algunas veces queda la duda: ¿habrán escogido padrinos o compadres? Es que a veces la afinidad, el cariño y el querer establecer lazos más permanentes con alguien, hace que los padres «den a sus hijos» de ahijados a personas con las que tienen relaciones muy estrechas. De hecho los padrinos se sienten honrados cuando se les pide que lo sean porque es una muestra de afecto y confianza muy profunda. Pero a veces el rol de padrinos y madrinas está un poco confundido y (tanto los ahijados como los padres) esperan algunas cosas que realmente no son sus reales funciones y que poco tienen que ver con el llamado que han recibido.
Seguro que muchas veces te ha tocado orientar a gente al respecto, sobre todo en la catequesis o en los grupos en los que haces apostolado. Es por esto que queremos dartealgunas ideas de qué es lo que realmente debe hacer un padrino o madrina y de cuál es su misión en la vida de ese recién bautizado o confirmado, para que comprendamos qué características deben tener esas personas y cómo debe ser la relación con su ahijada o ahijado.
Si te han pedido que tu seas madrina o padrino, te invitamos a que ofrezcas esa tremenda misión al Señor, Él te dará lo necesario para acompañar a tu ahijado por el camino de la fe que Él mismo nos ha invitado a recorrer.

7 ideas sobre la misión que tienes con tu ahijado

Tu vida es tu curriculum

Como padrino has sido elegido por los padres (o al menos deberías serlo), más que por tu relación con ellos, por tu vida, por como vives tu fe, por el testimonio de tu lucha sincera por vivir los principios del Evangelio. Madrinas y padrinos son personas que por su testimonio de vida podrán dar luces al recién bautizado de cómo hacer para vivir como un buen cristiano durante toda su vida. ¡Comienza a vivirlo!

Das el mejor regalo

No esperamos que nuestra madrina o padrino nos de un regalo especial para navidad o para nuestro cumpleaños. Madrinas y padrinos el mejor regalo que puedes darle a tu ahijado es el regalo de la fe. Acompáñalo de forma cercana y sincera para que la vida espiritual y la relación con Jesús sean siempre parte fundamental de su vida como nuevo cristiano.
“Queridos, padres, padrinos y madrinas, si quieren que sus hijos sean verdaderos cristianos, ayúdenles a crecer ‘inmersos’ en el Espíritu Santo, es decir, en el calor del amor de Dios, en la luz de su Palabra. Por ello, no olviden invocar a menudo al Espíritu Santo, todos los días” (Papa Francisco, 2015).

No eres un padre sustituto

A veces se piensa que cuando te piden ser madrina o padrino, lo que te están pidiendo es que en caso de que los padres fallezcan tu te hagas cargo del pequeño. Uno no busca padrinos para tener padres de repuesto; uno los busca para que acompañen a los padres y les animen, al igual como lo hacen con el ahijado.
Se hacen familia espiritual y el amor y la fe los une, no una responsabilidad legal para con los niños si es que quedan huérfanos. Obviamente el compromiso espiritual no quita que te preocupes por el bienestar físico y material de tu ahijado.

Compartes lo mejor que tienes

Una madrina o padrino comparte su fe por lo tanto ha de tenerla, alimentarla y hacerla crecer. Es tu responsabilidad el estar preparado para responder a las dudas y para acompañar en los momentos oscuros a tu ahijado, no solo con apoyo económico y con los bonitos regalos, sino con la Palabra de Dios, con la esperanza cristiana y con mucho amor. A los padres de los niños y a los padrinos, así como a los familiares, el Papa Francisco les pidió: “ayudar a estos niños a crecer bien si se les da la Palabra de Dios, el Evangelio de Jesús”. Pero también, “hay que darlo con el ejemplo”.

Permaneces cerca

Esa es tu misión, acompañar, estar cerca. Es recomendado buscar dentro de la familia, pues es mucho más fácil asegurar un lazo firme con el ahijado. Entre los amigos también es buena idea, pero la intención es que sea alguien cercano, que no vea a su ahijado únicamente para las fiestas, sino que puedan compartir tiempo juntos, que conozca su proceso y su desarrollo como persona y como cristiano. Es triste cuando uno le pregunta a alguien por sus padrinos de bautizo y ha dejado de verlos hace años. Es tanto que el Código de Derecho Canónico, en el nro 874 aconseja que el padrino de la confirmación sea el mismo que el del Bautismo. Así de cerca.

Practicas lo que predicas

Estando en la parroquia me ha tocado ver personas que llegan a pedir certificados de confirmación para ser padrinos o madrinas de alguien. Gente que nunca ha sido vista en la parroquia y que nadie conoce. No es que busquemos gente popular en los ambientes eclesiales, sino que buscamos personas asiduas a celebrar su fe, comprometidas con ella y con la vida de la Iglesia, de este modo podemos esperar que acompañe a su ahijado a misa, le explique los sacramentos y que pongan en práctica aquello que los hace familia: la fe. Si se, está difícil esta parte, pero los ideales debemos cuidarlos y luchar por alcanzarlos. Procura ser tu una madrina o un padrino así.

Estás dispuesto a asumir la responsabilidad de forma indefinida

El bautismo abre las puertas del cielo al bautizado, ya es parte de la Iglesia, es hijo de Dios y con vocación de Vida Eterna. Quien acepta ser madrina o padrino lo hace de forma indefinida, como una muestra de amor hacia su ahijado, pero también como un servicio a Dios, acompañando a este nuevo cristiano en su desarrollo y madurez.
Quien acepta este reto y esta responsabilidad lo hace para siempre, pues la calidad de hijo de Dios es eterna, por lo tanto tu tarea de amor, compañía, cuidado y orientación no termina cuando tu ahijado se hace adulto, sino que continúa por toda la vida.

sábado, 7 de enero de 2017

Fiesta del Bautismo del Señor


Libro de Isaías 42,1-4.6-7. 

Así habla el Señor:
Este es mi Servidor, a quien yo sostengo, mi elegido, en quien se complace mi alma. Yo he puesto mi espíritu sobre él para que lleve el derecho a las naciones.
El no gritará, no levantará la voz ni la hará resonar por las calles.
No romperá la caña quebrada ni apagará la mecha que arde débilmente. Expondrá el derecho con fidelidad;
no desfallecerá ni se desalentará hasta implantar el derecho en la tierra, y las costas lejanas esperarán su Ley.
Yo, el Señor, te llamé en la justicia, te sostuve de la mano, te formé y te destiné a ser la alianza del pueblo, la luz de las naciones,
para abrir los ojos de los ciegos, para hacer salir de la prisión a los cautivos y de la cárcel a los que habitan en las tinieblas.

Salmo 29(28),1a.2.3ac-4.3b.9b-10. 
¡Aclamen al Señor, hijos de Dios!
¡Aclamen la gloria del nombre del Señor,
adórenlo al manifestarse su santidad!
¡La voz del Señor sobre las aguas!

el Señor está sobre las aguas torrenciales.
¡La voz del Señor es potente,
la voz del Señor es majestuosa!
El Dios de la gloria hace oír su trueno:

el Señor arrasa las selvas.
El Señor tiene su trono
sobre las aguas celestiales,
el Señor se sienta en su trono de Rey eterno.


Libro de los Hechos de los Apóstoles 10,34-38. 
Entonces Pedro, tomando la palabra, dijo: "Verdaderamente, comprendo que Dios no hace acepción de personas,
y que en cualquier nación, todo el que lo teme y practica la justicia es agradable a él.
El envió su Palabra a los israelitas, anunciándoles la Buena Noticia de la paz por medio de Jesucristo, que es el Señor de todos.
"Ustedes ya saben qué ha ocurrido en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicaba Juan:
cómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo, llenándolo de poder. El pasó haciendo el bien y curando a todos los que habían caído en poder del demonio, porque Dios estaba con él.

Evangelio según San Mateo 3,13-17. 
Entonces Jesús fue desde Galilea hasta el Jordán y se presentó a Juan para ser bautizado por él.
Juan se resistía, diciéndole: "Soy yo el que tiene necesidad de ser bautizado por ti, ¡y eres tú el que viene a mi encuentro!".
Pero Jesús le respondió: "Ahora déjame hacer esto, porque conviene que así cumplamos todo lo que es justo". Y Juan se lo permitió.
Apenas fue bautizado, Jesús salió del agua. En ese momento se abrieron los cielos, y vio al Espíritu de Dios descender como una paloma y dirigirse hacia él.
Y se oyó una voz del cielo que decía: "Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección". 

sábado, 10 de septiembre de 2016

¿Se puede prohibir a alguien ser padrino? Es muy importante conocer cuáles son los requisitos

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¿Cuáles son los requisitos para ser padrino?
 
Dice el Canon 874, 1: Para que alguien sea admitido como padrino, es necesario que:

*- Haya sido elegido por quien va a bautizarse o por sus padres o por quienes ocupan su lugar o, faltando éstos, por el párroco o ministro; y que tenga capacidad para esta misión e intención de desempeñarla.
*- Haya cumplido al menos dieciséis años, a no ser que el obispo diocesano establezca otra edad, o que, por justa causa, el párroco o el ministro consideren admisible una excepción.
*- Sea católico, esté confirmado, haya recibido ya el sacramento de la Eucaristía y lleve, al mismo tiempo, una vida congruente con la fe y con la misión que va a asumir.
*- No esté afectado por una pena canónica, legítimamente impuesta o declarada;
*- No sea el padre o la madre de quien se ha de bautizar.
*- Llevar una vida acorde con la fe y la misión que se quiere asumir:
a).- No haber renunciado a la fe católica.
b).- Si es casado, haber recibido el sacramento del matrimonio, casado por la Iglesia, no sólo por lo civil.
c).- Ser cristiano practicante.
d).- Dar ejemplo de una vida honrada en su trabajo, negocio, familia, etc.
 
¿Se puede prohibir a una persona ser padrino o madrina?
 
Si el padrino o madrina incurre en censura de excomunión, se debe entender que queda prohibido el ejercicio del oficio de padrino de acuerdo con el canon 1331. A tenor del numeral 2, 4 del mismo canon, sería inválido nombrar padrino o madrina a una persona cuya excomunión ha sido declarada o impuesta.
 
Al párroco o al ministro ordinario les compete la obligación de rechazar a las personas que no cumplan con los requisitos previstos, por el bien del bautizando y además porque podría ser causa de escándalo entre los fieles.
 
Pero se le pide que actúe con la necesaria fortaleza. El hecho de que una determinada conducta pública e inmoral esté muy difundida no hace que estos fieles que pretenden ser padrinos puedan ser admitidos como padrinos.
 
Esto es especialmente importante en el caso del tercer requisito (que sea católico, esté confirmado, haya recibido ya el sacramento de la Eucaristía y lleve, al mismo tiempo, una vida congruente con la fe y con la misión que va a asumir).
 
Ningún padre de familia o ningún bautizando adulto se debe extrañar si el párroco rechaza un padrino que lleva un estilo de vida incompatible con las enseñanzas de la Iglesia católica, pues es obligación del párroco actuar de esta manera.
 
Pero la fortaleza con que se debe actuar se tiene que ejercer, naturalmente con caridad, prudencia y amabilidad; empleando el tiempo que sea necesario para explicar los motivos de su actuación.
 
Sobra decir que esta negación se ha de hacer antes del rito del bautismo mismo; es decir en la preparación.
 
Jean-Louis Zimmermann / Flickr / CC

viernes, 3 de junio de 2016

¿Eres madrina o padrino? ¿Sabes lo que significa? 7 ideas sobre la misión que tienes con tu ahijado


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Seguro que tú, al igual que yo, estás bautizado y confirmado y por lo tanto tienes madrinas o padrinos; y si has hecho bien tus tareas, alguien te ha escogido a ti para que lo seas de alguien más.
Hay muchas y lindas razones por las que alguien escoge padrinos y madrinas, ya sean los padres de un pequeño bebé que está por bautizarse o un catecúmeno adulto que lo elige voluntariamente. Siempre es un regalo para quien es llamado a ese servicio de amor, pero: ¿tenemos claro qué significa serlo?
Compadres es la forma en que nuestros padres llaman a los padrinos y cuando los eligen, algunas veces queda la duda: ¿habrán escogido padrinos o compadres? Es que a veces la afinidad, el cariño y el querer establecer lazos más permanentes con alguien, hace que los padres “den a sus hijos” de ahijados a personas con las que tienen relaciones muy estrechas. De hecho los padrinos se sienten honrados cuando se les pide que lo sean porque es una muestra de afecto y confianza muy profunda.
Pero a veces el rol de padrinos y madrinas está un poco confundido y (tanto los ahijados como los padres) esperan algunas cosas que realmente no son sus reales funciones y que poco tienen que ver con el llamado que han recibido.
Seguro que muchas veces te ha tocado orientar a gente al respecto, sobre todo en la catequesis o en los grupos en los que haces apostolado. Es por esto que queremos darte algunas ideas de qué es lo que realmente debe hacer un padrino o madrina y de cuál es su misión en la vida de ese recién bautizado o confirmado, para que comprendamos qué características deben tener esas personas y cómo debe ser la relación con su ahijada o ahijado.
Si te han pedido que tu seas madrina o padrino, te invitamos a que ofrezcas esa tremenda misión al Señor, Él te dará lo necesario para acompañar a tu ahijado por el camino de la fe que Él mismo nos ha invitado a recorrer.
7 ideas sobre la misión que tienes con tu ahijado:
Tu vida es tu curriculum
Como padrino has sido elegido por los padres (o al menos deberías serlo), más que por tu relación con ellos, por tu vida, por como vives tu fe, por el testimonio de tu lucha sincera por vivir los principios del Evangelio. Madrinas y padrinos son personas que por su testimonio de vida podrán dar luces al recién bautizado de cómo hacer para vivir como un buen cristiano durante toda su vida. ¡Comienza a vivirlo!
Das el mejor regalo
No esperamos que nuestra madrina o padrino nos de un regalo especial para navidad o para nuestro cumpleaños. Madrinas y padrinos el mejor regalo que puedes darle a tu ahijado es el regalo de la fe. Acompáñalo de forma cercana y sincera para que la vida espiritual y la relación con Jesús sean siempre parte fundamental de su vida como nuevo cristiano.
“Queridos, padres, padrinos y madrinas, si quieren que sus hijos sean verdaderos cristianos, ayúdenles a crecer ‘inmersos’ en el Espíritu Santo, es decir, en el calor del amor de Dios, en la luz de su Palabra. Por ello, no olviden invocar a menudo al Espíritu Santo, todos los días” (Papa Francisco, 2015).
No eres un padre sustituto
A veces se piensa que cuando te piden ser madrina o padrino, lo que te están pidiendo es que en caso de que los padres fallezcan tu te hagas cargo del pequeño. Uno no busca padrinos para tener padres de repuesto; uno los busca para que acompañen a los padres y les animen, al igual como lo hacen con el ahijado.
Se hacen familia espiritual y el amor y la fe los une, no una responsabilidad legal para con los niños si es que quedan huérfanos. Obviamente el compromiso espiritual no quita que te preocupes por el bienestar físico y material de tu ahijado.
Compartes de lo mejor que tienes
Una madrina o padrino comparte su fe por lo tanto ha de tenerla, alimentarla y hacerla crecer. Es tu responsabilidad el estar preparado para responder a las dudas y para acompañar en los momentos oscuros a tu ahijado, no solo con apoyo económico y con los bonitos regalos, sino con la Palabra de Dios, con la esperanza cristiana y con mucho amor.
A los padres de los niños y a los padrinos, así como a los familiares, el Papa Francisco les pidió: “ayudar a estos niños a crecer bien si se les da la Palabra de Dios, el Evangelio de Jesús”. Pero también, “hay que darlo con el ejemplo”.
Permaneces cerca
Esa es tu misión, acompañar, estar cerca. Es recomendado buscar dentro de la familia, pues es mucho más fácil asegurar un lazo firme con el ahijado. Entre los amigos también es buena idea, pero la intención es que sea alguien cercano, que no vea a su ahijado únicamente para las fiestas, sino que puedan compartir tiempo juntos, que conozca su proceso y su desarrollo como persona y como cristiano.
Es triste cuando uno le pregunta a alguien por sus padrinos de bautizo y ha dejado de verlos hace años. Es tanto que el Código de Derecho Canónico, en el nro 874 aconseja que el padrino de la confirmación sea el mismo que el del Bautismo. Así de cerca.
Practicas lo que predicas
Estando en la parroquia me ha tocado ver personas que llegan a pedir certificados de confirmación para ser padrinos o madrinas de alguien. Gente que nunca ha sido vista en la parroquia y que nadie conoce. No es que busquemos gente popular en los ambientes eclesiales, sino que buscamos personas asiduas a celebrar su fe, comprometidas con ella y con la vida de la Iglesia, de este modo podemos esperar que acompañe a su ahijado a misa, le explique los sacramentos y que pongan en práctica aquello que los hace familia: la fe. Si se, está difícil esta parte, pero los ideales debemos cuidarlos y luchar por alcanzarlos. Procura ser tu una madrina o un padrino así.
Estás dispuesto a asumir la responsabilidad de forma indefinida
El bautismo abre las puertas del cielo al bautizado, ya es parte de la Iglesia, es hijo de Dios y con vocación de Vida Eterna. Quien acepta ser madrina o padrino lo hace de forma indefinida, como una muestra de amor hacia su ahijado, pero también como un servicio a Dios, acompañando a este nuevo cristiano en su desarrollo y madurez.
Quien acepta este reto y esta responsabilidad lo hace para siempre, pues la calidad de hijo de Dios es eterna, por lo tanto tu tarea de amor, compañía, cuidado y orientación no termina cuando tu ahijado se hace adulto, sino que continúa por toda la vida.
Artículo originalmente publicado por Catholic link