domingo, 29 de marzo de 2020

Un llamado Urgente: “Quiero que recéis el Rosario todos los días” (la Virgen en Fátima)


Esta es la hora de prueba en la que los católicos debemos tener el coraje y determinación para vivir en santidad, custodiar nuestro estado de gracia y vivir en la presencia de Dios.
Los tiempos de prueba son tiempos de santidad. Siempre ha sido así. Basta estudiar los tiempos de santa Catalina de Siena, san Francisco de Asís y otros grandes santos de nuestra Iglesia. El mundo se convulsionaba y ellos con su humildad, lograron transformarlo.
Es algo en lo que a menudo pienso. Ellos no criticaron la Iglesia ni a los pecadores, nunca señalaron a nadie por la vida que llevaban. Hicieron algo mejor, que dio grandes frutos de fe.
Si leer sus vidas te sorprendes. ¿Pero qué hicieron de especial?,  te preguntas. La respuesta es sencilla:  Vivieron el Evangelio en su radicalidad. Amaron tanto a Jesús que quisieron agradarle en todo.
¿Qué nos dicen las Escrituras?
“No bastará con decirme: ¡Señor!, ¡Señor!, para entrar en el Reino de los Cielos; más bien entrará el que hace la voluntad de mi Padre del Cielo.”
(Mateo 7 21)

Hagamos lo que Dios, nuestro Padre, nos pide, transformemos al mundo  con el amor.
Todo en esta tierra es perecedero, todo pasa, excepto el alma inmortal. Nuestro propósito debe ser la santidad y como fruto de ella servir a los demás, como el menor de todos.
Saquemos nuestros Rosarios y recemos con fervor, demos la batalla en este tiempo de prueba.
Iluminemos al mundo. Cada uno como una pequeña lumbrera, pero sumados seremos un gran fuego de amor, que llegará a la presencia de Dios.
Llevo días pensando en las almas de aquellos que han partido y los que están por partir y le pido a Dios Misericordia.
Rezar el Santo Rosario es lo que me mantenido estos días con una gran paz interior. Me brinda consuelo y me permite estar en la presencia de Dios y seguir los pasos de la vida de Jesús en cada misterio. Es una oración Cristocentrica. Te ayuda a conocer mejor a Jesús y agrada mucho a nuestra Madre del cielo.
Esta tarde recé el santo Rosario con Vida, mi esposa y pensé en ti, quería contarte estas cosas para que te animes a rezarlo y lleves en el alma la esperanza y la alegría de saber que no estamos solos, que Dios nos acompaña en este tiempo de prueba.
¿Te animas a sacar tu Rosario, rezarlo en familia y dar la batalla?  
Recemos el Rosario TODOS LOS DÍAS.  La Virgen desde su primera aparición el 13 de mayo de 1917 en Fátima lo ha pedido, por la conversión de los pecadores. “Quiero que recéis el Rosario todos los días”.Nosotros, sus hijos, lo haremos.

Lecturas del Domingo 5º de Cuaresma - Ciclo A

Primera lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel (37,12-14):

Así dice el Señor: «Yo mismo abriré vuestros sepulcros, y os haré salir de vuestros sepulcros, pueblo mío, y os traeré a la tierra de Israel. Y, cuando abra vuestros sepulcros y os saque de vuestros sepulcros, pueblo mío, sabréis que soy el Señor. Os infundiré mi espíritu, y viviréis; os colocaré en vuestra tierra y sabréis que yo, el Señor, lo digo y lo hago.» Oráculo del Señor.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 129,1-2.3-4ab.4c-6.7-8

R/. Del Señor viene la misericordia, 
la redención copiosa

Desde lo hondo a ti grito, Señor; 
Señor, escucha mi voz, 
estén tus oídos atentos 
a la voz de mi súplica. R/.

Si llevas cuentas de los delitos, Señor, 
¿quién podrá resistir? 
Pero de ti procede el perdón, 
y así infundes respeto. R/.

Mi alma espera en el Señor, 
espera en su palabra; 
mi alma aguarda al Señor, 
más que el centinela la aurora. 
Aguarde Israel al Señor, 
como el centinela la aurora. R/.

Porque del Señor viene la misericordia, 
la redención copiosa; 
y él redimirá a Israel 
de todos sus delitos. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (8,8-11):

Los que viven sujetos a la carne no pueden agradar a Dios. Pero vosotros no estáis sujetos a la carne, sino al espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo. Pues bien, si Cristo está en vosotros, el cuerpo está muerto por el pecado, pero el espíritu vive por la justificación obtenida. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros.

Palabra de Dios

Evangelio

Evangelio según san Juan (11,3-7.17.20-27.33b-45), del domingo, 29 de marzo de 2020
Lectura del santo evangelio según san Juan (11,3-7.17.20-27.33b-45):

En aquel tiempo, las hermanas de Lázaro mandaron recado a Jesús, diciendo: «Señor, tu amigo está enfermo.»
Jesús, al oírlo, dijo: «Esta enfermedad no acabará en la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.»
Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo, se quedó todavía dos días en donde estaba.
Sólo entonces dice a sus discípulos: «Vamos otra vez a Judea.»
Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa. 
Y dijo Marta a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.»
Jesús le dijo: «Tu hermano resucitará.»
Marta respondió: «Sé que resucitará en la resurrección del último día.»
Jesús le dice: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?»
Ella le contestó: «Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.»
Jesús sollozó y, muy conmovido, preguntó: «¿Dónde lo habéis enterrado?»
Le contestaron: «Señor, ven a verlo.»
Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban: «¡Cómo lo quería!»
Pero algunos dijeron: «Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ¿no podía haber impedido que muriera éste?»
Jesús, sollozando de nuevo, llega al sepulcro. Era una cavidad cubierta con una losa.
Dice Jesús: «Quitad la losa.»
Marta, la hermana del muerto, le dice: «Señor, ya huele mal, porque lleva cuatro días.»
Jesús le dice: «¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?»
Entonces quitaron la losa.
Jesús, levantando los ojos a lo alto, dijo: «Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tú me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado.»
Y dicho esto, gritó con voz potente: «Lázaro, ven afuera.»
El muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario. 
Jesús les dijo: «Desatadlo y dejadlo andar.»
Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.

Palabra del Señor

sábado, 28 de marzo de 2020

Lecturas del Sábado de la 4ª semana de Cuaresma

Primera lectura

Lectura del libro de Jeremías (11,18-20):

EL Señor me instruyó, y comprendí,
me explicó todas sus intrigas.
Yo, como manso cordero,
era llevado al matadero;
desconocía los planes
que estaban urdiendo contra mí:
«Talemos el árbol en su lozanía,
arranquémoslo de la tierra de los vivos,
que jamás se pronuncie su nombre».
Señor del universo,
que juzgas rectamente,
que examinas las entrañas y el corazón,
deja que yo pueda ver
cómo te vengas de ellos,
pues a ti he confiado mi causa.
Palabra de Dios

Salmo

Sal 7,2-3.9bc-10.11-12

R/. Señor, Dios. mío, a ti me acojo

V/. Señor, Dios mío, a ti me acojo,
líbrame de mis perseguidores y sálvame;
que no me atrapen como leones
y me desgarren sin remedio. R/.

V/. Júzgame, Señor, según mi justicia,
según la inocencia que hay en mí.
Cese la maldad de los culpables,
y apoya tú al inocente,
tú que sondeas el corazón y las entrañas,
tú, el Dios justo. R/.

V/. Mi escudo es Dios,
que salva a los rectos de corazón.
Dios es un juez justo,
Dios amenaza cada día. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (7,40-53):

EN aquel tiempo, algunos de entre la gente, que habían oído los discursos de Jesús, decían:
«Este es de verdad el profeta».
Otros decían:
«Este es el Mesías».
Pero otros decían:
«¿Es que de Galilea va a venir el Mesías? ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David, y de Belén, el pueblo de David?».
Y así surgió entre la gente una discordia por su causa.
Algunos querían prenderlo, pero nadie le puso la mano encima.
Los guardias del templo acudieron a los sumos sacerdotes y fariseos, y estos les dijeron:
«¿Por qué no lo habéis traído?».
Los guardias respondieron:
«Jamás ha hablado nadie como ese hombre».
Los fariseos les replicaron:
«También vosotros os habéis dejado embaucar? ¿Hay algún jefe o fariseo que haya creído en él? Esa gente que no entiende de la ley son unos malditos».
Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo:
«¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?».
Ellos le replicaron:
«¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas».
Y se volvieron cada uno a su casa.

Palabra del Señor

viernes, 27 de marzo de 2020

Los obispos españoles y portugueses rezan por las víctimas en Fátima




El Cardenal Obispo de Leiria-Fátima, D. António Marto, ha presidido la celebración de la Consagración al Sagrado Corazón de Jesús e Inmaculado Corazón de María en el Santuario de Fátima. Allí, los obispos portugueses y españoles junto con otros 20 países, han pedido por las víctimas directas e indirectas de la pandemia; por los profesionales de la salud; por las autoridades y por todas las familias. 
“La Iglesia peregrina en la tierra, en Portugal y en España, naciones que son tuyas. Mira tu lado abierto, tu fuente de salvación, y suplica: en esta hora única de sufrimiento, ayuda a tu Iglesia, inspira a los gobernantes de las naciones, escucha a los pobres y a los afligidos, exalta a los humildes y a los oprimidos, sana a los enfermos y a los pecadores, levanta a los abatidos y desanimados, libera a los cautivos y prisioneros y libéranos de la pandemia que nos golpea “, ha subrayado el cardenal D. António Marto.
A esta oración de consagración de los dos países, también se unieron otros 22: Albania, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Cuba, Eslovaquia, Guatemala, Hungría, India, México, Moldavia, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Polonia, Kenia, República Dominicana, Rumania y Timor Oriental, muchos de ellos estrechamente vinculados con Fátima y su Mensaje.
Marto ha pedido un “abrazo” de apoyo y consuelo para “niños, ancianos y los más vulnerables, médicos, enfermeras, profesionales de la salud y voluntarios cuidadores”. Además, ha llamado al refuerzo de la ciudadanía y de la solidaridad. Durante la oración, arrodillado frente a la imagen de Nuestra Señora de Fátima, el cardenal portugués ha invocado a los Santos Pastores, enterrados en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Fátima. 
 “Cuando te consagras a tu Sagrado Corazón, la Iglesia se entrega a la guardia del Inmaculado Corazón de María, configurada a la luz de tu Pascua y revelada aquí a tres niños como refugio y camino que conduce a tu corazón. Ya sea la Virgen María, la Dama del Rosario de Fátima, la Salud de los Enfermos y el Refugio de Tus discípulos generados por la Cruz de tu amor “, continuó D. António Marto.  La oración concluyó con una petición: “En esta hora única de sufrimiento, da la bienvenida a los que perecen, alienta a los que se consagran a ti y renuevan el universo y la humanidad. Amén “. 
El rosario fue recitado en portugués, español, inglés y polaco. Todas las diócesis portuguesas y españolas estuvieron particularmente unidas en la oración del rosario por las intenciones de todo el mundo. 
El acto fue retransmitido en directo por numerosos canales de televisión, radio e internet, en una asociación entre el Santuario de Fátima y TV Canção Nova. Solo en el canal de YouTube del Santuario de Fátima fue seguido por 49 mil suscriptores.
La iniciativa portuguesa surgió de una solicitud hecha por un grupo de laicos que reunió miles de firmas, dirigida al presidente de la Conferencia Episcopal portuguesa.
La primera consagración de Portugal al Inmaculado Corazón de María tuvo lugar el 13 de mayo de 1931, ocho meses después del reconocimiento oficial de las apariciones por parte del obispo de Leiria.
Desde hace 36 años se recuerda que el Papa San Juan Pablo II consagró el mundo al Inmaculado Corazón de María, ante la imagen de la primera escultura de Nuestra Señora del Rosario de Fátima, que se venera en la Capilla (y este año completa el centenario) y quien fue al Vaticano en esa ocasión cumpliendo su séptima partida de Cova da Iria.
El Pontífice en respuesta a los llamamientos del Mensaje de Fátima, decidió realizar un acto de consagración al Inmaculado Corazón de María, el 25 de marzo de 1984, un año después de haber comenzado el Año Santo dedicado a la Redención

Lecturas del Viernes de la 4ª semana de Cuaresma

Primera lectura

Lectura del libro de la Sabiduría (2,1a.12-22):

SE decían los impíos, razonando equivocadamente:
«Acechemos al justo, que nos resulta fastidioso:
se opone a nuestro modo de actuar,
nos reprocha las faltas contra la ley
y nos reprende contra la educación recibida;
presume de conocer a Dios
y se llama a sí mismo hijo de Dios.
Es un reproche contra nuestros criterios,
su sola presencia nos resulta insoportable.
Lleva una vida distinta de todos los demás
y va por caminos diferentes.
Nos considera moneda falsa
y nos esquiva como a impuros.
Proclama dichoso el destino de los justos,
y presume de tener por padre a Dios.
Veamos si es verdad Jo que dice,
comprobando cómo es su muerte.
Si el justo es hijo de Dios, él lo auxiliará
y lo librará de las manos de sus enemigos.
Lo someteremos a ultrajes y torturas,
para conocer su temple y comprobar su resistencia.
Lo condenaremos a muerte ignominiosa,
pues, según dice, Dios lo salvará».
Así discurren, pero se equivocan,
pues los ciega su maldad.
Desconocen los misterios de Dios,
no esperan el premio de la santidad,
ni creen en la recompensa de una vida intachable.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 33,17-18.19-20,21.23

R/. El Señor está cerca de los atribulados

V/. El Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.
Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias. R/.

V/. El Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
Aunque el justo sufra muchos males,
de todos lo libra el Señor. R/.

V/. Él cuida de todos sus huesos,
y ni uno solo se quebrará.
El Señor redime a sus siervos,
no será castigado quien se acoge a él. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (7,1-2.10.25-30):

EN aquel tiempo, recorría Jesús Galilea, pues no quería andar por Judea porque los judíos trataban de matarlo. Se acercaba la fiesta judía de las Tiendas.
Una vez que sus hermanos se hubieron marchado a la fiesta, entonces subió él también, no abiertamente, sino a escondidas.
Entonces algunos que eran de Jerusalén dijeron:
«¿No es este el que intentan matar? Pues mirad cómo habla abiertamente, y no le dicen nada. ¿Será que los jefes se han convencido de que este es el Mesías? Pero este sabemos de dónde viene, mientras que el Mesías, cuando llegue, nadie sabrá de dónde viene».
Entonces Jesús, mientras enseñaba en el templo, gritó:
«A mí me conocéis, y conocéis de dónde vengo. Sin embargo, yo no vengo por mi cuenta, sino que el Verdadero es el que me envía; a ese vosotros no lo conocéis; yo lo conozco, porque procedo de él y él me ha enviado».
Entonces intentaban agarrarlo; pero nadie le pudo echar mano, porque todavía no había llegado su hora.

Palabra del Señor