jueves, 17 de enero de 2019

Cómo san Antonio Abad venció al diablo


Vivió en el desierto en soledad, pero no estaba solo...

Los Evangelios inspiraron a san Antonio Abad (a veces llamado san Antón, el de Egipto o el Grande) para vender todas sus posesiones y vivir una vida de soledad en el desierto egipcio. Estableció para sí mismo una tranquila ermita alejada del mundo, pero no pudo escapar completamente de su enemigo más persistente.
El diablo, que sabía que san Antonio era un hombre muy santo y próximo a Dios, arrojaba contra él todo lo que tenía. Como el diablo no conseguía alejar a Antonio de Dios a través de las riquezas del mundo, intentaba atacarle tanto física como espiritualmente. San Atanasio registra varios de estos encuentros en su Vida de Antonio.
Tras fracasar en el intento de engatusarle con riquezas, el diablo “atacó al joven molestándolo de noche y hostigándolo de día, de tal modo que hasta los que lo veían a Antonio podían darse cuenta de la lucha que se libraba entre los dos”. Sin embargo, después de cada tentación, san Antonio fortalecía “su cuerpo con su fe, sus oraciones y su ayuno”.
Frustrado, el diablo intentó enfrentarse a Antonio asumiendo la apariencia de un niño y conversando con él. Antonio replicó: “Entonces eres enteramente despreciable; eres negro en tu alma y tan débil como un niño. En adelante ya no me causas ninguna preocupación, porque ‘el Señor está conmigo y me ayuda: yo veré derrotados a mis adversarios’”.
Durante un tiempo, el diablo dejó en paz a Antonio, pero regresó de nuevo para ponerle a prueba, esta vez con una multitud de demonios. El diablo golpeó duramente a Antonio físicamente, confiando en que Antonio volvería a su estilo de vida anterior por miedo. Antonio, inalterable en su fe, gritó al diablo: “Aquí estoy yo, Antonio, que no me he acobardado con tus golpes, y aunque más me des, nada me separa del amor de Cristo. (…) ‘Aunque acampe contra mí un ejército, mi corazón no temerá’”.
Después de cada encuentro, Antonio salía fortalecido en su fe y Dios venía en su ayuda. Antonio enseñó a muchos discípulos a derrotar a los demonios: “Ustedes ahora hagan la señal de la cruz y vuélvanse a su casa sin temor, y déjenlos que se enloquezcan ellos mismos”. Y en otro lugar se dice que enseñó: “No hemos temer sus sugestiones, ya que por la oración, el ayuno y la fe en el Señor su ataque fracasa de inmediato”.
Sea cual sea la tentación que encontremos, Antonio nos enseña que la fe, la oración, el ayuno y la señal de la cruz son suficientes para vencer las trampas del Maligno. El diablo puede parecer poderoso, pero los santos demuestran una y otra vez que no lo es y que no es rival para quienes ponen su confianza en Dios.

martes, 15 de enero de 2019

Lecturas del Martes de la 1ª semana del Tiempo Ordinario

Primera lectura

Lectura de la carta a los Hebreos (2,5-12):

DIOS no sometió a los ángeles el mundo venidero, del que estamos hablando; de ello dan fe estas palabras:
«¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, o el ser humano, para que mires por él?
Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad,
todo lo sometiste bajo sus pies».
En efecto, al someterle todo, nada dejó fuera de su dominio. Pero ahora no vemos todavía que le esté sometido todo.
Al que Dios había hecho un poco inferior a los ángeles, a Jesús, lo vemos ahora coronado de gloria y honor por su pasión y muerte. Pues, por la gracia de Dios, gustó la muerte por todos.
Convenía que aquel, para quien y por quien existe todo, llevara muchos hijos a la gloria perfeccionando mediante el sufrimiento al jefe que iba a guiarlos a la salvación.
El santificador y los santificados proceden todos del mismo. Por eso no se avergüenza de llamarlos hermanos, pues dice:
«Anunciaré tu nombre a mis hermanos,
en medio de la asamblea te alabaré».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 8,2a.5.6-7.8-9

R/. Diste a tu Hijo el mando sobre las obras de tus manos

V/. ¡Señor, dueño nuestro,
qué admirable es tu nombre en toda la tierra!
¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano, para darle poder? R/.

V/. Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos. R/.

V/. Todo lo sometiste bajo sus pies:
rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Marcos (1,21-28):

EN la ciudad de Cafarnaún, el sábado entra Jesús en la sinagoga a enseñar; estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los escribas. Había precisamente en su sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo y se puso a gritar:
«¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios».
Jesús lo increpó:
«¡Cállate y sal de él!».
El espíritu inmundo lo retorció violentamente y, dando un grito muy fuerte, salió de él. Todos se preguntaron estupefactos:
«¿Qué es esto? Una enseñanza nueva expuesta con autoridad. Incluso manda a los espíritus inmundos y lo obedecen».
Su fama se extendió enseguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.

Palabra de Dios

lunes, 14 de enero de 2019

¿Dónde poner el sagrario en una iglesia?


Para que ayude a contemplar a Dios en el silencio

En su columna de preguntas y respuestas en el periódico O São Paulo, de la arquidiócesis brasileña de Sao Paulo, el padre Cido Pereira explicó esta semana a un lector cuál es el lugar correcto para la instalación del sagrario dentro de una iglesia.
Esta es la respuesta del sacerdote:
Usted ya debe haber visto que el sagrario en algunas iglesias está en el presbiterio y en otras en una capilla separada. Los dos lugares son correctos.
El hecho de que haya una lamparita encendida junto al sagrario es muy importante para los católicos. Ella está diciendo a todos los que llegan a la iglesia que Jesús está ahí, verdaderamente presente en su cuerpo, sangre, alma y divinidad.
Cuando el sagrario se encuentra en el altar mayor, debe ocupar un lugar de honor y ser bien visible, para mostrar claramente que ese es un lugar de oración, que Dios está presente.
Cuando está en una capilla apropiada, el espacio también debe estar bien adornado, pero con simplicidad y que sea silencioso para que en el sagrario, Jesús, el Pan de Vida bajado del cielo, reciba nuestra visita y de ahí sea llevado a los enfermos y a los necesitados que no pueden ir a la iglesia.
A todos se les debe animar siempre a quedarse ante el sagrario en oración. Las capillas de nuestras iglesias deben ser oasis de paz para los que quieran, por un tiempo, huir del bullicio y contemplar a Dios en el silencio.
Y eso es, hermano, cuando visites a Jesús sacramentado acuérdate de mí.

Lecturas del Lunes de la 1ª semana del Tiempo Ordinario

Primera lectura

Comienzo de la carta a los Hebreos (1,1-6):

EN muchas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a los padres por los profetas.
En esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha nombrado heredero de todo, y por medio del cual ha realizado los siglos.
Él es reflejo de su gloria, impronta de su ser. Él sostiene el universo con su palabra poderosa. Y, habiendo realizado la purificación de los pecados, está sentado a la derecha de la Majestad en las alturas; tanto más encumbrado sobre los ángeles cuanto más sublime es el nombre que ha heredado. Pues ¿a qué ángel dijo jamás:
«Hijo mío eres tú, yo te he engendrado hoy»;
y en otro lugar:
«Yo seré para él un padre,
y él será para mí un hijo?».
Asimismo, cuando introduce en el mundo al primogénito, dice:
«Adórenlo todos los ángeles de Dios».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 96,1.2b.6.7c.9

R/. Adorad a Dios todos sus ángeles

V/. El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Justicia y derecho sostienen su trono. R/.

V/. Los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria.
Adoradlo todos sus ángeles. R/.

V/. Porque tú eres, Señor,
Altísimo sobre toda la tierra,
encumbrado sobre todos los dioses. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Marcos (1,14-20):

DESPUÉS de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía:
«Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio».
Pasando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, echando las redes en el mar, pues eran pescadores.
Jesús les dijo:
«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres».
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Un poco más adelante vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. A continuación los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon en pos de él.

Palabra de Dios

domingo, 13 de enero de 2019

Lecturas del Bautismo del Señor - Ciclo C

Primera lectura

Lectura del libro del profeta Isaías (42,1-4.6-7):

Mirad a mi Siervo,
a quien sostengo;
mi elegido, en quien me complazco.
He puesto mi espíritu sobre él,
manifestará la justicia a las naciones.
No gritará, no clamará,
no voceará por las calles.
La caña cascada no la quebrará,
la mecha vacilante no la apagará.
Manifestará la justicia con verdad.
No vacilará ni se quebrará,
hasta implantar la justicia en el país.
En su ley esperan las islas.
«Yo, el Señor,
te he llamado en mi justicia,
te cogí de la mano, te formé
e hice de ti alianza de un pueblo
y luz de las naciones,
para que abras los ojos de los ciegos,
saques a los cautivos de la cárcel,
de la prisión a los que habitan en tinieblas».
Palabra de Dios

Salmo

Sal 28

R/. El Señor bendice a su pueblo con la paz

V/. Hijos de Dios, aclamad al Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor,
postraos ante el Señor en el atrio sagrado. R/.

V/. La voz del Señor sobre las aguas,
el Señor sobre las aguas torrenciales.
La voz del Señor es potente,
la voz del Señor es magnífica. R/.

V/. El Dios de la gloria ha tronado.
En su templo un grito unánime: «¡Gloria!»
El Señor se sienta sobre las aguas del diluvio,
el Señor se sienta como rey eterno. R/.

Segunda lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (10,34-38):

En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:
«Ahora comprendo con toda verdad que Dios no hace acepción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea. Envió su palabra a los hijos de Israel, anunciando la Buena Nueva de la paz que traería Jesucristo, el Señor de todos.
Vosotros conocéis lo que sucedió en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicó Juan. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él».

Palabra de Dios

Evangelio

Evangelio según san Lucas (3,15-16.21-22), del domingo, 13 de enero de 2019

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Lectura del santo evangelio según san Lucas (3,15-16.21-22):

EN aquel tiempo, el pueblo estaba expectante, y todos se preguntaban en su interior sobre Juan si no sería el Mesías, Juan les respondió dirigiéndose a todos:
«Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, a quien no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego».
Y sucedió que, cuando todo el pueblo era bautizado, también Jesús fue bautizado; y, mientras oraba, se abrieron los cielos, bajó el Espíritu Santo sobre él con apariencia corporal semejante a una paloma y vino una voz del cielo:
«Tú eres mi Hijo, el amado; en ti me complazco».

Palabra del Señor