domingo, 2 de julio de 2017

2 de julio: Inicia la novena a San Benito, Patrón de Europa

2 de julio: Inicia la novena a San Benito, Patrón de Europa

Cercanos a la fiesta San Benito Abad que se celebra cada 11 de julio, ACI Prensa ofrece una novena de preparación en honor al Patrón de Europa y Patriarca de los monjes occidentales.
Por su legado e influencia este santo es uno de los más venerados de toda la cristiandad. Su amor y fuerza los encontró en Cristo crucificado y, como exorcista, sometió a los espíritus malignos con la famosa “cruz de San Benito”.
Rezar a continuación la oración del día que corresponda:
Oración preparatoria para todos los días
Te saludamos con filial afecto, oh glorioso Padre San Benito, obrador de maravillas, cooperador de Cristo en la obra de salvación de las almas. ¡Oh Patriarca de los monjes! Mira desde el cielo la viña que plantó tu mano. Multiplica el número de tus hijos, y santifícalos. Protege de un modo especial a cuantos nos ponemos con filial cariño bajo tu amparo y filial protección. Ruega por los enfermos, por los tentados, por los afligidos, por los pobres, y por nosotros que te somos devotos. Alcánzanos a todos una muerte tranquila y santa como la tuya. Aparta de nosotros en aquella hora suprema las asechanzas del enemigo, y aliéntanos con tu dulce presencia. Ahora consíguenos la gracia especial que te pedimos en esta novena...
Primer día de la Novena a San Benito
¡Oh glorioso San Benito, que desde tu infancia reconociste la vanidad del mundo y únicamente deseaste los bienes eternos! Alcánzanos un vivo deseo del cielo y que recordemos frecuentemente a Dios, nuestro último fin, y hacia Él ordenemos toda nuestra vida para que en todo Él sea glorificado.
San Benito, ruega por nosotros. Tres Avemarías. Concluir con la oración final.
¡Oh glorioso San Benito, que desde el cielo eres padre piadoso para nosotros tus devotos! Tu gran poder ante Dios se reconoce hoy, más que nunca, gracias a la medalla que viene honrada con tu nombre, por la multitud de prodigios y favores que por su medio Dios nos ofrece. Ruega por todos los que acudimos a ti. Alcánzanos del Señor, todas la gracias que nos son necesarias durante esta vida y especialmente la gracia por la cual hacemos esta novena. San Benito, ruega por nosotros.
Concluir con un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

¿Qué significa el escapulario? ¿Es sólo una moda?


Mucha gente lo usa como amuleto o como una moda, pero ese no es su verdadero sentido

Muchas personas usan el escapulario u otros objetos de devoción sin saber su verdadero significado, o incluso como un amuleto, algo mágico que “da suerte”, que libra del “mal de ojo” o algo parecido. Como si el verdadero sentido no viniese del corazón de quien usa tal o cual objeto, pues su verdadero significado es el de señalar algo que está en su interior, en su fe, en sus propósitos y en su conversión. Muchos usan cruces, medallitas, rosarios y escapularios de Nuestra Señora del Carmen como una moda, porque lo usa tal artista o tal telenovela.
Pero ¿cuál es el verdadero significado del escapulario?
El escapulario era un delantal usado por los monjes durante el trabajo, para no ensuciar la túnica. Colocado sobre las escápulas (hombros), el escapulario es una pieza del hábito que aún hoy usan los carmelitas.
Con el tiempo, se estableció un escapulario reducido para ser dado a los fieles laicos. De esa forma, quien lo usase podría participar de la espiritualidad del Carmelo y de las grandes gracias que están ligados a él; entre otras el privilegio sabatino.
En su bula llamada Sabatina, el Papa Juan XXII afirma que quienes usan el escapulario serán rápidamente librados de las penas del purgatorio el sábado que sigue a su muerte. Las ventajas del privilegio sabatino fueron confirmadas por la Sagrada Congregación de las Indulgencias, el 14 de julio de 1908.
El escapulario actual está hecho de dos cuadraditos de tejido marrón unidos por cordones, que tienen a un lado la imagen de Nuestra Señora del Carmen, y en la otra el Corazón de Jesús, o el escudo de la Orden del Carmen. Es una miniatura del hábito carmelita, por eso es de tela. Quien se reviste del escapulario pasa a formar parte de la familia carmelita y se consagra a Nuestra Señora. Así, el escapulario es un signo visible de la alianza con María.
¿Para qué sirve?
El escapulario es un signo exterior de devoción mariana, que consiste en la consagración a la Santísima Virgen María, por medio de la inscripción en la Orden Carmelita.
El escapulario del Carmen es un sacramental. Según el Vaticano II, es “un signo sagrado, según el modelo de los sacramentos, por medio del cual se obtienen efectos, sobre todo espirituales, que se obtienen por la intercesión de la Iglesia” (SC 60)
“La devoción del escapulario del Carmen hizo descender sobre el mundo una copiosa lluvia de gracias espirituales y temporales”. (Pío XII, 6/8/50)
La devoción al escapulario de Nuestra Señora del Carmen comenzó con la visión de san Simón Stock. Según la tradición, la Orden del Carmen atravesaba una fase difícil entre los años 1230-1250.
Recién llegada a Europa como nómada, expulsada por los musulmanes del Monte Carmelo, la Orden atravesaba un período crítico. Los frailes carmelitas encontraban fuerte resistencia por parte de otras órdenes religiosas. Eran hostilizados e incluso satirizados por su manera de vestir. El futuro de los carmelitas lo dirigió Simón Stock, hombre de fe y gran devoto de Nuestra Señora.
Es importante destacar algunas actitudes que deben ser asumidas por quien se reviste de este signo mariano:

  • Colocar a Dios en primer lugar en su vida y buscar siempre realizar Su voluntad.
  • Escuchar la Palabra de Dios en la Biblia y practicarla en la vida.
  • Buscar la comunión con Dios por medio de la oración.
  • Abrirse al sufrimiento del prójimo, solidarizándose con él en sus necesidades, procurando solucionarlas.
  • Participar con frecuencia de los sacramentos de la Iglesia, de la Eucaristía y de la confesión.

sábado, 1 de julio de 2017

Décimotercer Domingo del tiempo ordinario


Segundo Libro de los Reyes 4,8-11.14-16a. 

Un día, Eliseo pasó por Sunám. Había allí una mujer pudiente, que le insistió para que se quedara a comer. Desde entonces, cada vez que pasaba, él iba a comer allí.
Ella dijo a su marido: "Mira, me he dado cuenta de que ese que pasa siempre por nuestra casa es un santo hombre de Dios.
Vamos a construirle una pequeña habitación en la terraza; le pondremos allí una cama, una mesa, una silla y una lámpara, y así, cuando él venga, tendrá donde alojarse".
Un día Eliseo llegó por allí, se retiró a la habitación de arriba y se acostó.
Pero Eliseo insistió: "Entonces, ¿qué se puede hacer por ella?". Guejazí respondió: "Lamentablemente, no tiene un hijo y su marido es viejo".
"Llámala", dijo Eliseo. Cuando la llamó, ella se quedó junto a la puerta,
y Eliseo le dijo: "El año próximo, para esta misma época, tendrás un hijo en tus brazos". Ella exclamó: "No, señor, por favor; tú eres un hombre de Dios, no engañes a tu servidora".

Salmo 89(88),2-3.16-17.18-19. 
Cantaré eternamente el amor del Señor,
proclamaré tu fidelidad por todas las generaciones.
Porque tú has dicho:
«Mi amor se mantendrá eternamente,

mi fidelidad está afianzada en el cielo.»
¡Feliz el pueblo que sabe aclamarte!
Ellos caminarán a la luz de tu rostro;
se alegrarán sin cesar en tu Nombre,

serán exaltados a causa de tu justicia.
Porque tú eres su gloria y su fuerza;
con tu favor, acrecientas nuestro poder.
Sí, el Señor es nuestro escudo,

el Santo de Israel es realmente nuestro rey.

Carta de San Pablo a los Romanos 6,3-4.8-11. 
Hermanos:
¿No saben ustedes que todos los que fuimos bautizados en Cristo Jesús, nos hemos sumergido en su muerte?
Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que así como Cristo resucitó por la gloria del Padre, también nosotros llevemos una Vida nueva.
Pero si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él.
Sabemos que Cristo, después de resucitar, no muere más, porque la muerte ya no tiene poder sobre él.
Al morir, él murió al pecado, una vez por todas; y ahora que vive, vive para Dios.
Así también ustedes, considérense muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús.

Evangelio según San Mateo 10,37-42. 
El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí.
El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí.
El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.
El que los recibe a ustedes, me recibe a mí; y el que me recibe, recibe a aquel que me envió.
El que recibe a un profeta por ser profeta, tendrá la recompensa de un profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, tendrá la recompensa de un justo.
Les aseguro que cualquiera que dé de beber, aunque sólo sea un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños por ser mi discípulo, no quedará sin recompensa". 

El español Luis F. Ladaria, nuevo prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe

  • Sustituye al cardenal Müller, prefecto durante los últimos cinco años tras ser nombrado por Benedicto XVI
  • El jesuita español, secretario de la congregación desde 2008, se sitúa como uno de los referentes de este pontificado
  • PERFIL: Ladaria, el hombre fiel y prudente


El arzobispo jesuita español Luis Francisco Ladaria Ferrer, hasta ahora secretario de Doctrina de la Fe, es el nuevo prefecto de la congregación en sustitución del cardenal Gerhard Ludwig Müller, que ha desempeñado el cargo durante el último lustro tras su nombramiento por Benedicto XVI.
Müller, cuyo cargo de cinco años expiraba mañana, no ha sido finalmente renovado por Francisco, que parece apostar así por un hombre más cercano a él.
Ladaria nació en 1944 en Manacor (Palma de Mallorca) e ingresó en la Compañía de Jesús con solo 22 años, siendo ordenado sacerdote en 1973. Tras completar sus estudios de Filosofía en Comillas y los de Teología en la alemana Universidad de Sankt Georgen, en Frankfurt, se doctoró en la Gregoriana de Roma.

Un referente desde Roma

Tras volver a la Universidad Pontifica Comillas como profesor de Antropología Teológica, entre 1975 y 1984, ese año regresó a Roma como docente en la Gregoriana. En la Santa Sede ha confirmado su gran prestigio como uno de los puntales teológicos del presente, como miembro de la Comisión Teológica Internacional, desde 1992, nombrado por Juan Pablo II, y como consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en 1995, también por designación de Wojtyla.
Tras su elección en 2004 como secretario de la Comisión Teológica Internacional, en 2008 Benedicto XVI también apostó por él y en 2008 lo nombró ‘número 2’ de Doctrina de la Fe, recibiendo muy poco después la ordenación arzobispal.


Apuesta por la Iglesia española

Con la apuesta por Ladaria para dirigir uno de los dicasterios clave en la Iglesia, Bergoglio parece confirmar que tiene en la Iglesia española uno de sus referentes a la hora de promover un nuevo modo eclesial de hacerse presente en la sociedad, más encarnado, inclusivo y acompañante del hombre en sus problemas del día a día, no solo trascendentes.
Aunque, para ello, el Pontífice argentino no ha sido un mero espectador, sino que ha marcado con sus nombramientos el nuevo carácter que quiere imprimir a nuestra realidad eclesial. Carlos Osoro, en Madrid, y Juan José Omella, en Barcelona, parecen ser sus grandes bastones. Y puede que no solo para España…
Ricardo Blázquez, quien ha sido reelegido este mismo año como presidente de la Conferencia Episcopal Española, tras contar días antes con el significativo respaldo papal en una audiencia en Roma, también se sitúa como un referente en este renovado caminar.

Las tareas del papa Francisco para los nuevos cardenales



Los inocentes de la guerra y el terrorismo, la esclavitud, los campos de refugiados o los descartados, entre otros ejemplos

El papa Francisco presidió esta tarde, miércoles 28 de julio el consistorio público en el que ha creado 5 nuevos cardenales:  el arzobispo de Barcelona, Juan José Omella; el arzobispo de Bamako, Jean Zerbo,  el obispo de Estocolmo, Lars Anders Arborelius ; Vicario Apostólico en Laos Louis-Marie Ling  y Gregorio Rosa Sánchez, obispo auxiliar de San Salvador (El Salvador).
En su homilía el Papa les recordó que “Jesús camina delante de ustedes y les pide que lo sigan con decisión en su camino” y recordó la imagen del pasaje del Evangelio de Marcos que describe la escena de Jesús con sus discípulos mientras iban de camino a Jerusalén,.
El papa Francisco insistió: no se distraigan “por intereses que no son coherentes con la voluntad de Jesús, que es la voluntad del Padre”. Jesús – afirmó el Papa – “no los ha llamado para que se conviertan en ‘príncipes’ en la Iglesia, para que se ‘sienten a su derecha o a su izquierda’. Los llama a servir como Él y con Él”.
“La realidad son los inocentes que sufren y mueren a causa de las guerras y el terrorismo”, afirmó el Pontífice, “es la esclavitud que no cesa de pisar la dignidad también en la época de los derechos humanos; la realidad es la de los campos de prófugos que a veces se asemejan más a un infierno que a un purgatorio; la realidad es el descarte sistemático de todo lo que ya no sirve, incluidas las personas”.
Para el Papa, esta realidad es la que Jesús ve mientras camina a Jerusalén y por les invitó a “caminar delante del pueblo de Dios, teniendo la mirada fija en la cruz”.