miércoles, 14 de agosto de 2019

Auschwitz difunde fotos históricas del sacrificio de San Maximiliano Kolbe

El pasado 29 de julio la página oficial del memorial Auschwitz publicó algunas fotos históricas del sacrificio de San Maximiliano Kolbe, quien murió en ese campo de concentración nazi el 14 de agosto de 1941. 
La cuenta oficial de Twitter del Memorial de Auschwitz recordó que el 29 de julio de 1941, después de que el prisionero polaco Zygmunt Pilawski intentara huir, las fuerzas de seguridad de la SS seleccionaron a 10 prisioneros para que murieran de hambre, como represalia por este acto.
Uno de estos presos que morirían de hambre era Franciszek Gajowniczek, que pidió clemencia. El sacerdote Maximiliano Kolbe se ofreció a cambiarse por él y morir en su lugar. 
En un hilo de Twitter, el Memorial de Auschwitz ha publicado las fotos tanto de Zygmunt Pilawski, que intentó escapar y que produjo la represalia de la SS por la que murió San Maximiliano Kolbe. 
Según explican, Zygmunt no consiguió escapar, sino que fue arrestado de nuevo el 25 de junio de 1942 y murió por varios disparos el 31 de julio de ese mismo año.
También han publicado las fotos de Franciszek Gajowniczek, quien fue salvado por San Maximiliano Kolbe al cambiarse por él.
San Pablo VI lo declaró beato y fue canonizado por San Juan Pablo II, quien dijo que “Maximiliano Kolbe hizo como Jesús, no sufrió la muerte sino que donó la vida”.
El 19 de julio de 2016, durante su visita a Polonia por la Jornada Mundial de la Juventud, el Papa Francisco vistió la “celda del hambre” donde fue encerrado San Maximiliano Kolbe hasta el día de su muerte.

  • 29 July 1941 | After an escape from #Auschwitz of a Polish prisoner Zygmunt Pilawski SS authorities selected 10 prisoners for starvation death. One of them, Franciszek Gajowniczek, begged for mercy. Father Maximilian #Kolbe sacrificed his life asking SS men to take him instead.


    Según explican, Zygmunt no consiguió escapar, sino que fue arrestado de nuevo el 25 de junio de 1942 y murió por varios disparos el 31 de julio de ese mismo año.
    También han publicado las fotos de Franciszek Gajowniczek, quien fue salvado por San Maximiliano Kolbe al cambiarse por él.
    San Pablo VI lo declaró beato y fue canonizado por San Juan Pablo II, quien dijo que “Maximiliano Kolbe hizo como Jesús, no sufrió la muerte sino que donó la vida”.
    El 19 de julio de 2016, durante su visita a Polonia por la Jornada Mundial de la Juventud, el Papa Francisco vistió la “celda del hambre” donde fue encerrado San Maximiliano Kolbe hasta el día de su muerte.



    Imagen



    Lecturas de mañana Miércoles de la 19ª semana del Tiempo Ordinario

    Primera lectura

    Lectura del libro del Deuteronomio (34,1-12):

    En aquellos días, Moisés subió de la estepa de Moab al monte Nebo, a la cima del Fasga, que mira a Jericó; y el Señor le mostró toda la tierra: Galaad hasta Dan, el territorio de Neftall, de Efraín y de Manasés, el de Judá hasta el mar occidental, el Negueb y la comarca del valle de Jericó, la ciudad de las palmeras, hasta Soar; y le dijo: «Ésta es la tierra que prometí a Abrahán, a Isaac y a Jacob, diciéndoles: "Se la daré a tu descendencia." Te la he hecho ver con tus propios ojos, pero no entrarás en ella.» 
    Y allí murió Moisés, siervo del Señor, en Moab, como había dicho el Señor. Lo enterraron en el valle de Moab, frente a Bet Fegor; y hasta el dia de hoy nadie ha conocido el lugar de su tumba. Moisés murió a la edad de ciento veinte años; no había perdido vista ni había decaído su vigor. Los israelitas lloraron a Moisés en la estepa de Moab treinta días, hasta que terminó el tiempo del duelo por Moisés. Josué, hijo de Nun, estaba lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés le había impuesto las manos; los israelitas le obedecieron e hicieron lo que el Señor había mandado a Moisés. Pero ya no surgió en Israel otro profeta como Moisés, con quien el Señor trataba cara a cara; ni semejante a él en los signos y prodigios que el Señor le envió a hacer en Egipto contra el Faraón, su corte y su país; ni en la mano poderosa, en los terribles portentos que obró Moisés en presencia de todo Israel.

    Palabra de Dios

    Salmo

    Sal 65,1-3a.5.8.16-17

    R/. Bendito sea Dios, 
    que me ha devuelto la vida

    Aclamad al Señor, tierra entera; 
    tocad en honor de su nombre, 
    cantad himnos a su gloria. 
    Decid a Dios: «¡Qué temibles son tus obras!» R/. 

    Venid a ver las obras de Dios, 
    sus temibles proezas en favor de los hombres.
    Bendecid, pueblos, a nuestro Dios, 
    haced resonar sus alabanzas. R/. 

    Fieles de Dios, venid a escuchar, 
    os contaré lo que ha hecho conmigo: 
    a él gritó mi boca 
    y lo ensalzó mi lengua. R/.

    Evangelio

    Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,15-20):

    En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»

    Palabra del Señor

    martes, 13 de agosto de 2019

    Lecturas del Martes de la 19ª semana del Tiempo Ordinario

    Primera lectura

    Lectura del libro del Deuteronomio (31,1-8):

    Moisés dijo estas palabras a los israelitas: «He cumplido ya ciento veinte años, y me encuentro impedido; además, el Señor me ha dicho: "No pasarás ese Jordán." El Señor, tu Dios, pasará delante de ti. Él destruirá delante de ti esos pueblos, para que te apoderes de ellos. Josué pasará delante de ti, como ha dicho el Señor. El Señor los tratará como a los reyes amorreos Sijón y Og, y como a sus tierras, que arrasó. Cuando el Señor os los entregue, haréis con ellos lo que yo os he ordenado. ¡Sed fuertes y valientes, no temáis, no os acobardéis ante ellos!, que el Señor, tu Dios, avanza a tu lado, no te dejará ni te abandonará.» 
    Después Moisés llamó a Josué, y le dijo en presencia de todo Israel: «Sé fuerte y valiente, porque tú has de introducir a este pueblo en la tierra que el Señor, tu Dios, prometió dar a tus padres; y tú les repartirás la heredad. El Señor avanzará ante ti. Él estará contigo; no te dejará ni te abandonará. No temas ni te acobardes.»

    Palabra de Dios

    Salmo

    Dt 32,3-4a.7.8.9.12

    R/. La porción del Señor fue su pueblo

    Voy a proclamar el nombre del Señor: 
    dad gloria a nuestro Dios. 
    Él es la Roca, 
    sus obras son perfectas. R/. 

    Acuérdate de los días remotos, 
    considera las edades pretéritas, 
    pregunta a tu padre, y te lo contará, 
    a tus ancianos, y te lo dirán. R/. 

    Cuando el Altísimo daba a cada pueblo su heredad 
    y distribuía a los hijos de Adán, 
    trazando las fronteras de las naciones, 
    según el número de los hijos de Dios. R/. 

    La porción del Señor fue su pueblo, 
    Jacob fue el lote de su heredad. 
    El Señor sólo los condujo, 
    no hubo dioses extraños con él. R/.

    Evangelio

    Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,1-5.10.12-14):

    En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?» 
    Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: «Os aseguro que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial. ¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, os aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo vuestro Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños.»

    Palabra del Señor