lunes, 5 de noviembre de 2018

Lunes de la trigésima primera semana del tiempo ordinario

Evangelio según San Lucas 14,12-14.

Jesús dijo al que lo había invitado: "Cuando des un almuerzo o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos, no sea que ellos te inviten a su vez, y así tengas tu recompensa.
Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los paralíticos, a los ciegos.
¡Feliz de ti, porque ellos no tienen cómo retribuirte, y así tendrás tu recompensa en la resurrección de los justos!".

domingo, 4 de noviembre de 2018

rigésimo primero Domingo del tiempo ordinario

Evangelio según San Marcos 12,28b-34.

Un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: «¿Cuál es el primero de los mandamientos?».
Jesús respondió: "El primero es: Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor;
y tú amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, con todo tu espíritu y con todas tus fuerzas.
El segundo es: Amarás a tu prójimo como a tí mismo. No hay otro mandamiento más grande que estos".
El escriba le dijo: "Muy bien, Maestro, tienes razón al decir que hay un solo Dios y no hay otro más que él,
y que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo, vale más que todos los holocaustos y todos los sacrificios".
Jesús, al ver que había respondido tan acertadamente, le dijo: "Tú no estás lejos del Reino de Dios". Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

sábado, 3 de noviembre de 2018

¿Qué hace mi ángel de la guarda en mi día a día?


Es sorprendente la gran bondad de Dios al crear y pensar en la realidad de los ángeles en medio de nosotros

“¿Cómo pueden los ángeles estar lejos, cuando nos fueron dados por Dios para ayudarnos? Ellos no se apartan de nosotros, aunque aquel que es asaltado por tentaciones, piense que están lejos” (San Ambrosio)
Cómo he aprendido en los últimos tiempos sobre la realidad angélica… Me sorprendo con la gran bondad de Dios al crear y pensar en la realidad de los ángeles en medio de nosotros.
Son tantas y tan profundas las enseñanzas de la realidad sobre los ángeles, que en un único artículo no se lograría comentar todo, pero creo que vendrán otros artículos en el futuro…
La primera realidad que quiero despertar en ti es:
Dios en su infinita misericordia, y sabiendo de nuestra constante debilidad, no quiso dejarnos solos y desamparados, y destinó para cada uno de sus hijos al nacer un ángel, que llamamos ángel de la guarda.
Este ángel que nos es dado tiene una misión de suma importancia, la de llevarnos a la eternidad con Dios. Pues sabemos que cada uno de nosotros nacemos para la eternidad, pero nuestra vida y Dios dirán si será una eternidad con Dios, o una eternidad sin Dios.
De cualquier forma, a nuestro lado está nuestro ángel de la guarda.
Corremos el riesgo de asociar siempre la imagen de nuestro ángel de la guarda con aquellos grabados en que en general vemos pintados “angelitos” bonitos, “coloridos” y “frágiles”. Qué error tremendo comentemos cuando transferimos esta imagen a nuestra relación personal con él, pues terminamos creyendo que nuestro ángel no es tan fuerte y poderoso.
Por el contrario, nuestro ángel es un ángel poderoso, un ángel experimentado en las cosas de Dios y en los misterios de Dios. Mi ángel de la guarda y el tuyo vieron cómo fue expulsado del cielo Satanás cuando se rebeló contra Dios, y fueron testigos “oculares”. Nuestro ángel de la guarda vio todas esas cosas que sucedieron e incluso pasaron por la prueba de escoger o no a Dios. Eso es muy bello de pensar y meditar…
Pero tú puedes estar pensando: Pero ¿mi ángel de la guarda no fue creado cuando nací?
La respuesta es no. Todos los ángeles que serían necesarios por voluntad de Dios fueron ya creados cuando Dios creó a los ángeles. Es como si en un único acto Dios creara a los miles de ángeles que existen hoy. Dios no los creó en otro momento y no crea más hoy en día.
Todos ellos fueron creados y todos fueron puestos a prueba. Y si tú y yo tenemos un ángel de la guarda, es porque él pasó la prueba.
Los ángeles son clasificados en clases y jerarquías, y es como si existieran ángeles de una “clase” que al nacer un hijo de Dios, están destinados a ser un ángel de la guarda. Así sucede conmigo y contigo.
La Palabra de Dios dice que: “Pues en la resurrección, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido, sino que serán como ángeles en el cielo” (Mt 22, 30).
San Juan de la Cruz nos dice así: “Los ángeles son nuestros pastores; no sólo llevan a Dios nuestros mensajes, sino que también nos traen mensajes de Dios. Ellos nutren nuestras almas de dulces inspiraciones y de comunicaciones divinas; son buenos pastores que nos protegen y nos defienden contra los lobos, es decir, contra los demonios”.
San Hilario habla así: Los ángeles nos ayudan en nuestra lucha para mantenernos fuertes contra los poderes del mal. (…) Los espíritus puros fueron enviados para el rescate de la raza humana. En realidad, por nuestra debilidad, si los ángeles no vinieran a socorrernos, no podríamos resistir a los ataques de los espíritus malignos”.
Y para concluir, una linda frase que no intenta llevarnos a la comodidad ni aspira a hacernos perezosos, sino que puede ser una vía de gran ayuda en nuestro camino espiritual, y así lo enseña san Juan María Vianney: “Si estás imposibilitado para orar, escóndete detrás de tu buen ángel y pídele que rece en tu lugar”.
Espero que cada uno de nosotros retome con determinación la relación con el ángel de la guarda, pues tenemos mucho que aprender de este pastor y amigo fiel.

Por Danilo Gesualdo en Livres de todo mal

Sábado de la trigésima semana del tiempo ordinario

Evangelio según San Lucas 14,1.7-11.

Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Ellos lo observaban atentamente.Y al notar cómo los invitados buscaban los primeros puestos, les dijo esta parábola:"Si te invitan a un banquete de bodas, no te coloques en el primer lugar, porque puede suceder que haya sido invitada otra persona más importante que tú,y cuando llegue el que los invitó a los dos, tenga que decirte: 'Déjale el sitio', y así, lleno de vergüenza, tengas que ponerte en el último lugar.Al contrario, cuando te inviten, ve a colocarte en el último sitio, de manera que cuando llegue el que te invitó, te diga: 'Amigo, acércate más', y así quedarás bien delante de todos los invitados.Porque todo el que ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado".

viernes, 2 de noviembre de 2018

Conmemoración de todos los fieles difuntos

Evangelio según San Mateo 25,31-46.

Jesús dijo a sus discípulos: 
"Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso.
Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos,
y pondrá a aquellas a su derecha y a estos a su izquierda.
Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo,
porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron;
desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver'.
Los justos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber?
¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos?
¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?'.
Y el Rey les responderá: 'Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo'.
Luego dirá a los de su izquierda: 'Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles,
porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber;
estaba de paso, y no me alojaron; desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron'.
Estos, a su vez, le preguntarán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de paso o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?'.
Y él les responderá: 'Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo'.
Estos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna".