sábado, 7 de julio de 2018

Primer día de la novena a la Virgen del Carmen

Por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de contrición para todos los días
Dios mío y Señor mío, postrado delante de vuestra Majestad Soberana, con todo mi ser, con toda mi alma y todo mi corazón te adoro, confieso, bendigo, alabo y glorifico. A ti te reconozco por mi Dios y mi Señor; en Ti creo, en Ti espero y en Ti confío me has de perdonar mis culpas, y dar tu gracia y perseverancia en ella, y la gloria que tienes ofrecida a los que perseveran en tu amor. A Ti amo sobre todas las cosas. A Ti confieso mi suma ingratitud y todas mis culpas y pecados, de todo lo cual me arrepiento y te pido me concedas benignamente el perdón. Pésame, Dios mío, de haberos ofendido, por ser Vos quien sois. Propongo firmemente, ayudado con vuestra divina gracia, nunca más pecar, apartarme de las ocasiones de ofenderos, confesarme, satisfacer por mis culpas y procurar en todo serviros y agradaros. Perdóname, Señor, para que con alma limpia y pura alabe a la santísima Virgen, Madre vuestra y Señora mía, y alcance por su poderosa intercesión la gracia especial que en este Novena pido, si ha de ser para mayor honra y gloria vuestra, y provecho de mi alma. Amén.
Oración para todos los días
Oh Virgen María, Madre de Dios y Madre también de los pecadores, y especial Protectora de los que visten tu sagrado Escapulario; por lo que su divina Majestad te engrandeció, escogiéndote para verdadera Madre suya, te suplico me alcances de tu querido Hijo el perdón de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salvación de mi alma, el remedio de mis necesidades, el consuelo de mis aflicciones y la gracia especial que pido en esta Novena, si conviene para su mayor honra y gloria, y bien de mi alma: que yo, Señora, para conseguirlo me valgo de vuestra intercesión poderosa, y quisiera tener el espíritu de todos los ángeles, santos y justos a fin de poder alabarte dignamente; y uniendo mis voces con sus afectos, te saludo una y mil veces, diciendo: (rezar tres avemarías)
Primer día: Frutos de virtudes y buenas obras
¡Oh! Virgen del Carmen, María Santísima, que fuiste figurada en aquella nubecilla que el gran Profeta de Dios, Elías, vio levantarse del Mar, y con su lluvia fecundó copiosamente la tierra, significando la purísima fecundidad con que diste al mundo a tu querido Hijo Jesús, para remedio universal de nuestras almas: te ruego, Señora, me alcances de su majestad copiosas lluvias de auxilios, para que mi alma lleve abundantes frutos de virtudes y buenas obras, a fin de que sirviéndole con perfección en esta vida, merezca gozarle en la eterna. Así, Señora, te lo suplico humildemente, diciendo La Salve.
Pedir la gracia particular que se desee conseguir en esta Novena.
Oración final para todos los días
Virgen santísima del Carmen; yo deseo que todos sin excepción se cobijen bajo la sombra protectora de tu santo Escapulario, que todos estén unidos a Ti, Madre mía, por los estrechos y amorosos lazos de esta tu querida Insignia. ¡Oh hermosura del Carmelo! Míranos postrados reverentes ante tu sagrada imagen, y concédenos benigna tu amorosa protección. Te recomiendo las necesidades de nuestro Santísimo Padre, el Papa, y las de la Iglesia Católica, nuestra Madre, así como las de mi nación y las de todo el mundo, las mías propias y las de mis parientes y amigos. Mira con ojos de compasión a tantos pobres pecadores, herejes y cismáticos como ofenden a tu divino Hijo, y a tantos infieles como gimen en las tinieblas del paganismo. Que todos se conviertan y te amen, Madre mía, como yo deseo amarte ahora y por toda la eternidad. Así sea.

7 de julio: Se inicia la novena a la Virgen del Carmen

7 de julio: Se inicia la novena a la Virgen del Carmen

“Invito ahora a todos los devotos de la Virgen Santa a dirigirle una ferviente oración, para que Ella, con su intercesión, alcance a cada uno el proseguir seguro en el camino de la vida y ‘llegar felizmente al monte santo, Jesucristo Nuestro Señor’”, animaba San Juan Pablo II a los fieles, en julio de 1988, al recordar el mes de la Virgen del Carmen.
Aquí una Novena a Nuestra Señora del Carmen, cuya fiesta se celebra cada 16 de julio:

7 de julio: Se inicia la novena a la Virgen del Carmen

7 de julio: Se inicia la novena a la Virgen del Carmen

“Invito ahora a todos los devotos de la Virgen Santa a dirigirle una ferviente oración, para que Ella, con su intercesión, alcance a cada uno el proseguir seguro en el camino de la vida y ‘llegar felizmente al monte santo, Jesucristo Nuestro Señor’”, animaba San Juan Pablo II a los fieles, en julio de 1988, al recordar el mes de la Virgen del Carmen.
Aquí una Novena a Nuestra Señora del Carmen, cuya fiesta se celebra cada 16 de julio:

Sábado de la decimotercera semana del tiempo ordinario

Libro de Amós 9,11-15. 
Así habla el Señor:
Aquel día, yo levantaré la choza derruida de David, repararé sus brechas, restauraré sus ruinas, y la reconstruiré como en los tiempos pasados,
para que ellos tomen posesión del resto de Edóm y de todas las naciones que han sido llamadas con mi Nombre -oráculo del Señor, que cumplirá todo esto-.
Llegan los días -oráculo del Señor- en que el labrador seguirá de cerca al que siega, y el que vendimia al que siembra. Las montañas harán correr el vino nuevo y destilarán todas las colinas.
Yo cambiaré la suerte de mi pueblo Israel; ellos reconstruirán las ciudades devastadas y las habitarán, plantarán viñedos y beberán su vino, cultivarán huertas y comerán sus frutos.
Los plantaré en su propio suelo, y nunca más serán arrancados del suelo que yo les di, dice el Señor, tu Dios.

Salmo 85(84),9.11-12.13-14. 
Voy a proclamar lo que dice el Señor:
el Señor promete la paz,
la paz para su pueblo y sus amigos,
y para los que se convierten de corazón.

El Amor y la Verdad se encontrarán,
la Justicia y la Paz se abrazarán;
la Verdad brotará de la tierra
y la Justicia mirará desde el cielo.

El mismo Señor nos dará sus bienes
y nuestra tierra producirá sus frutos.
La Justicia irá delante de él,
y la Paz, sobre la huella de sus pasos.


Evangelio según San Mateo 9,14-17. 
Se acercaron a Jesús los discípulos de Juan y le dijeron: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, como lo hacemos nosotros y los fariseos?".
Jesús les respondió: "¿Acaso los amigos del esposo pueden estar tristes mientras el esposo está con ellos? Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán.
Nadie usa un pedazo de género nuevo para remendar un vestido viejo, porque el pedazo añadido tira del vestido y la rotura se hace más grande.
Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque los odres revientan, el vino se derrama y los odres se pierden. ¡No, el vino nuevo se pone en odres nuevos, y así ambos se conservan!". 

viernes, 6 de julio de 2018

Fallece el cardenal camarlengo Jean-Louis Tauran, protagonista del dialogo con el Islam



Durante la noche del 5 al 6 de julio ha fallecido el cardenal Jean-Louis Tauran, quien anunció al mundo la elección del Papa Francisco.
“Habemus Papam”.
Era francés, nacido en Burdeos hace 75 años. Se ordenó sacerdote a los 26 años y empezó a trabajar en el Vaticano 20 años después. Fue un leal y estrecho colaborador de los tres últimos papas. Juan Pablo II lo nombró ministro de exteriores del Vaticano.
CARD. JEAN-LOUIS TAURAN
“Me acuerdo que con mucho humor me dijo: 'Dirán que es muy joven, ¿cuántos años tiene?'. Y le dije que 47 años. Y contestó: '¡Ah!, sí que es joven pero es una enfermedad que pasa con pronto'”.
Juan Pablo II lo hizo cardenal Archivista y bibliotecario y Benedicto XVI lo puso al frente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso. Allí trabajó para tender puentes con el mundo musulmán. Por eso, no escondía su dolor ante los atentados cometidos por radicales.
CARD. JEAN-LOUIS TAURAN 
“Los vivo con mucha tristeza, porque por una parte dialogamos pero por otra están estos crímenes que no tienen justificación. Y esto no es el verdadero Islam. Es muy grave porque debilita la credibilidad de nuestro diálogo interreligioso. La gente no diferencia entre si son o no verdaderos creyentes”.
Francisco lo nombró cardenal camarlengo, o sea, cabeza de la Iglesia católica durante la Sede Vacante
Falleció en Connecticut (Estados Unidos), donde estaba siguiendo un tratamiento contra el Párkinson.
Con su muerte, se reduce a 124 el número de cardenales electores