domingo, 17 de junio de 2018

Cuando Padre Pío rezaba por alguien, decía esta poderosa oración

PADRE PIO

Miles de milagros son el resultado de esta sencilla oración dicha por un santo

Normalmente, cuando alguien nos pide que recemos por una intención específica, tenemos nuestra oración de “cabecera”. Puede ser el Rosario, un Padre Nuestro, o simplemente un sincero ruego a Dios.
San Pío de Pietrelcina (más comúnmente conocido como “Padre” Pío) tuvo su oración favorita que oró por todos los que pidieron sus oraciones. Cada día muchas personas, ya sea en persona o por carta, le pedían al Padre Pío que orara por una intención específica y muchas veces esta intención fue milagrosamente respondida por Dios.
A continuación se encuentra la oración que el Padre Pío rezaba cada vez que quería interceder por alguien. En realidad, es una oración compuesta por Santa Margarita María Alacoque y comúnmente se llama la “Novena Eficaz del Sagrado Corazón de Jesús”. Ella era una santa que vivió en el siglo XVII y durante su vida recibió múltiples visiones de Jesús.
Muchos creen que esta es una oración poderosa porque llama al corazón de Jesús a tener misericordia de nosotros y de nuestras peticiones. El corazón de Jesús está lleno de amor y compasión y esta oración confía en ese amor, creyendo que él es lo suficientemente tierno como para dar generosamente nuestra petición, si es en su santa voluntad.
Por encima de todo, se debe orar con una fe sincera, como el Padre Pío la habría rezado, y no como una fórmula mágica. Dios no es un genio que nos otorga el deseo que pedimos, sino que responde con amor a un niño que pide algo, sabiendo exactamente lo que necesitamos.
I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad les digo, pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá!”.
He aquí que, confiando en tus santas palabra, yo llamo, busco, y pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, espero y confío en Ti.
II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad les digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás pasarán”
He ahí que yo, confiando en lo infalible de tus santas palabras pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, espero y confío Ti.
III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad les digo, todo lo que pidáis a mi Padre en mi Nombre, se les concederá”.
He ahí que yo, al Padre Eterno y en tu nombre pido la gracia…….
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, espero y confío Ti.
¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre, San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros. Amén.

Undécimo Domingo del tiempo ordinario


Libro de Ezequiel 17,22-24. 

Así habla el Señor: Yo también tomaré la copa de un gran cedro, cortaré un brote de la más alta de sus ramas, y lo plantaré en una montaña muy elevada:
lo plantaré en la montaña más alta de Israel. El echará ramas y producirá frutos, y se convertirá en un magnífico cedro. Pájaros de todas clases anidarán en él, habitarán a la sombra de sus ramas.
Y todos los árboles del campo sabrán que yo, el Señor, humillo al árbol elevado y exalto al árbol humillado, hago secar al árbol verde y reverdecer al árbol seco. Yo, el Señor, lo he dicho y lo haré.

Salmo 92(91),2-3.13-14.15-16. 
Es bueno dar gracias al Señor,
y cantar, Dios Altísimo, a tu Nombre;
proclamar tu amor de madrugada,
y tu fidelidad en las vigilias de la noche,

El justo florecerá como la palmera,
crecerá como los cedros del Líbano:
trasplantado en la Casa del Señor,
florecerá en los atrios de nuestro Dios.

En la vejez seguirá dando frutos,
se mantendrá fresco y frondoso,
para proclamar qué justo es el Señor,
mi Roca, en quien no existe la maldad.


Carta II de San Pablo a los Corintios 5,6-10. 
Por eso, nos sentimos plenamente seguros, sabiendo que habitar en este cuerpo es vivir en el exilio, lejos del Señor;
porque nosotros caminamos en la fe y todavía no vemos claramente.
Sí, nos sentimos plenamente seguros, y por eso, preferimos dejar este cuerpo para estar junto al Señor;
en definitiva, sea que vivamos en este cuerpo o fuera de él, nuestro único deseo es agradarlo.
Porque todos debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba, de acuerdo con sus obras buenas o malas, lo que mereció durante su vida mortal.

Evangelio según San Marcos 4,26-34. 
Y decía: "El Reino de Dios es como un hombre que echa la semilla en la tierra:
sea que duerma o se levante, de noche y de día, la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo.
La tierra por sí misma produce primero un tallo, luego una espiga, y al fin grano abundante en la espiga.
Cuando el fruto está a punto, él aplica en seguida la hoz, porque ha llegado el tiempo de la cosecha".
También decía: "¿Con qué podríamos comparar el Reino de Dios? ¿Qué parábola nos servirá para representarlo?
Se parece a un grano de mostaza. Cuando se la siembra, es la más pequeña de todas las semillas de la tierra,
pero, una vez sembrada, crece y llega a ser la más grande de todas las hortalizas, y extiende tanto sus ramas que los pájaros del cielo se cobijan a su sombra".
Y con muchas parábolas como estas les anunciaba la Palabra, en la medida en que ellos podían comprender.
No les hablaba sino en parábolas, pero a sus propios discípulos, en privado, les explicaba todo. 

sábado, 16 de junio de 2018

Cardenal Ricardo Blázquez: «Llamar muerte digna a la eutanasia es un eufemismo»



El cardenal arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Ricardo Blázquez, participó la tarde del jueves en la emisión del programa de COPE La Linterna desde Valladolid, donde habló de eutanasia, Cataluña, educación y la renuncia de los obispos chilenos ante los casos de abusos

Para Monseñor Ricardo Blázquez «llamar muerte digna a la eutanasia es un eufemismo, un encubrimiento literario». Este eufemismo se produce porque «no nos atrevemos a nombrar las cosas por su nombre, rehuimos la mirada a lo que realmente allí acontece». Es algo similar a lo que ocurre cuando se denomina a un aborto como «interrupción voluntaria del embarazo». En ambos casos, aseguró el arzobispo de Valladolid, es «disponer de la vida de otra persona, de la cual nosotros no tenemos en absoluto competencia».
El presidente de la Conferencia Episcopal se pronunció también sobre la actual situación en Cataluña, algo que, reconoció, le ha producido «una profunda tristeza» y recordó el momento en el que el entonces presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, declaró unilateralmente la independencia: »Me parece terrible, me entristece profundamente». Esto, añadió, «causa fractura en la sociedad». Por ello, ha reconocido que es una cuestión que en la Conferencia Episcopal «tratamos muy detenidamente».
Preguntado por la renuncia de todos los obispos chilenos por los abusos a menores, el arzobispo de Valladolid afirmó que traslada «un mensaje de petición de perdón, sin ninguna reserva». Monseñor Ricardo Blázquez señaló que el abuso por parte de unos sacerdotes es «especialmente dañino», porque «la Iglesia tiene un mensaje moral».
Sobre la asignatura de Religión, el presidente de la Conferencia Episcopal aseguró que «la pluralidad de leyes en las comunidades, a veces, se ha manifestado de una manera anárquica». En el caso de Castilla y León, puntualizó, «no tenemos ninguna queja». En este sentido, recordó que cuando los tribunales se pronunciaron al respecto, la respuesta fue favorable a los obispos, «como defensores del derecho de los padres a que sus hijos reciban la educación según sus convicciones».

Jeremy Irons dice que la Iglesia tiene razón al considerar el aborto como un pecado


En comentarios al diario ‘The Guardian’, el oscarizado actor pone el acento en el daño que sufren las mujeres

Jeremy Irons, actor galardonado con el Óscar, ha afirmado su creencia en que el aborto es pecado.
Irons, conocido por sus papeles en Retorno a Brideshead y las últimas películas de Batman, además de por sus interpretaciones shakespirianas, afirma también sentirse agradecido por que la Iglesia católica esté contra la práctica del aborto.
“Creo que las mujeres deben poder tomar la decisión, pero también pienso que la Iglesia tiene razón cuando dice que (el aborto) es un pecado”, dijo en una entrevista para el periódico The Guardian. “Porque los pecados son acciones que nos hacen daño.  La mentira nos hace daño.  El aborto hace daño a la mujer, es un  ataque mental tremendo, y algunas veces físico. Pero parece que nos confundimos con eso”.
“En cierto modo, gracias a Dios la Iglesia católica dice que no debemos permitirlo, porque de otro modo nadie diría que es un pecado”, continuó Irons.
Y luego siguió defendiendo otros valores tradicionales.
Aunque es posible tener hijos sin estar casado, dijo Irons, el matrimonio “nos da fortaleza, porque es bastante difícil salir de él y de este modo nos hace luchar más para mantenerlo unido”.
“Si el divorcio se convierte en [un trámite] muy sencillo —algo que en cierto modo ya ha sucedido—, entonces no tenemos ese respaldo porque las relaciones son difíciles para todo el mundo”, defendió.
Sus declaraciones sobre el aborto se produjeron cuando Irlanda se preparaba para votar sobre la legalidad del aborto el 25 de mayo. Aunque Irons es británico, es propietario de un castillo en el Condado de Cork, Irlanda. Está casado con la actriz irlandesa Sinéad Cusack y la pareja educó a sus dos hijos, Sam y Max, también actores, en el catolicismo, según informa el diario Catholic Herald.
En 1990 ganó un Óscar al mejor actor por su interpretación del antiguo columnista católico del Herald, Claus von Bülow, en la película Reversal of Fortune (El misterio Von Bülow). También ha ganado varios Globos de Oro.
En abril de 2013, criticó los movimientos para legalizar el matrimonio del mismo sexo, arguyendo que una redefinición legal podía “degradar” o cambiar la esencia del matrimonio.

Sábado de la décima semana del tiempo ordinario


Primer Libro de los Reyes 19,19-21. 

En aquellos días:
Elías partió de allí y encontró a Eliseo, hijo de Safat, que estaba arando. Delante de él había doce yuntas de bueyes, y él iba con la última. Elías pasó cerca de él y le echó encima su manto.
Eliseo dejó sus bueyes, corrió detrás de Elías y dijo: "Déjame besar a mi padre y a mi madre; luego te seguiré". Elías le respondió: "Sí, puedes ir. ¿Qué hice yo para impedírtelo?"
Eliseo dio media vuelta, tomó la yunta de bueyes y los inmoló. Luego, con los arneses de los bueyes, asó la carne y se la dio a su gente para que comieran. Después partió, fue detrás de Elías y se puso a su servicio.

Salmo 16(15),1-2a.5.7-8.9-10. 
Protégeme, Dios mío,
porque me refugio en ti.
Yo digo al Señor:
El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz,
¡tú decides mi suerte!

Bendeciré al Señor que me aconseja,
¡hasta de noche me instruye mi conciencia!
Tengo siempre presente al Señor:
él está a mi lado, nunca vacilaré.

Por eso mi corazón se alegra,
se regocijan mis entrañas
y todo mi ser descansa seguro:
porque no me entregarás a la Muerte
ni dejarás que tu amigo vea el sepulcro.



Evangelio según San Mateo 5,33-37. 
Jesús dijo a sus discípulos:
Ustedes han oído también que se dijo a los antepasados: No jurarás falsamente, y cumplirás los juramentos hechos al Señor.
Pero yo les digo que no juren de ningún modo: ni por el cielo, porque es el trono de Dios,
ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la Ciudad del gran Rey.
No jures tampoco por tu cabeza, porque no puedes convertir en blanco o negro uno solo de tus cabellos.
Cuando ustedes digan 'sí', que sea sí, y cuando digan 'no', que sea no. Todo lo que se dice de más, viene del Maligno.