lunes, 19 de marzo de 2018

¿Cómo se reza el Ángelus?

ANGELUS

Una breve guía para realizar esta sencilla oración mariana

Habitualmente todos los domingos, tenemos la oportunidad de rezar la hermosa oración del Ángelus junto al papa desde la Plaza San Pedro que llega a nuestros hogares gracias a las teletransmisiones en directo.
Una tradición que comenzó con Pío XII, y que en realidad tiene un origen más antiguo. Parece que comenzó en Francia con el rey Luis XI en el siglo XV, a la mañana, al mediodía y al atardecer un toque de campana interrumpía el trabajo de los católicos, desde el rey hasta los campesinos, para unirse en oración con un canto a María.
El Ángelus recuerda la Encarnación y Anunciación, cuando el ángel Gabriel le anunció a la Virgen María que iba a ser la madre del Salvador.
El papa la recita este himno en latín, idioma oficial del Vaticano, pero nosotros podemos hacerlo en nuestro idioma.
Y se reza así:
El Ángel del Señor anunció a María.
Y concibió por obra del Espíritu Santo.
(Avemaría)
He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí según tu palabra.
(Avemaría)
Y el Verbo se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.
(Avemaría)
Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oremos:
Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos, por su pasión y su cruz, a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…(tres veces)
El único momento del año donde no se recita el Ángelus es durante el tiempo Pascual hasta la fiesta de Pentecostés y es sustituido por el “Regina Coeli” todos los cristianos rezando este himno nos alegramos y felicitamos a María por la resurrección de su Hijo Jesucristo.
Reina del cielo, alégrate.
Aleluya.
Porque el Señor, a quien mereciste llevar.
Aleluya.
Ha resucitado, como lo había dicho.
Aleluya.
Ruega al Señor por nosotros.
Aleluya.
Goza y alégrate, Virgen María. Aleluya.
Porque verdaderamente ha resucitado el Señor. Aleluya.
Oremos:
Oh Dios, que por la Resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María, llegar a alcanzar los gozos eternos. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Encuentra cinco minutos tú también y canta a María, madre de Nuestro Señor Jesucristo

Hoy es la Solemnidad de San José, Esposo de la Vigen Maria y Patrono de la Iglesia Universal


Hoy es la Solemnidad de San José, Esposo de la Vigen Maria y Patrono de la Iglesia Universal

San José es quien tuvo el privilegio de ser esposo de María, de criar al Hijo de Dios y de ser la cabeza de la Sagrada Familia. Es patrono de la Iglesia Universal, de una infinidad de comunidades religiosas y de la buena muerte.
"José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, pues lo que en ella ha sido concebido es obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados" (Mt. 1, 20-21), le dijo el ángel  en sueños al “justo” San José.
San José es conocido como el “Santo del silencio” porque no se conoce palabra pronunciada por él, pero sí sus obras, su fe y amor que influenciaron en Jesús y en su santo matrimonio.
Cuenta la tradición que doce jóvenes pretendían casarse con María y que cada uno llevaba un bastón de madera muy seca en la mano. De pronto, cuando la Virgen debía escoger entre todos ellos, el bastón de José milagrosamente floreció. Por eso se le pinta con un bastón florecido.

Junto a María, San José también tuvo que sufrir que no los quisieran recibir en Belén, que el amor de su vida diera a la luz en un establo y el tener que huir a Egipto, como si fueran delincuentes, para que Herodes no mate al niño. Pero supo afrontar todo esto confiando en la Providencia de Dios.
Con su oficio de carpintero no pudo comprar los mejores regalos para su hijo Jesús o que recibiera la mejor educación, pero el tiempo que le dedicó para atenderlo y enseñarle su profesión fueron más que suficiente para que el Señor conociera el cariño de un papá, que también es capaz de dejarlo todo por ir en busca del hijo extraviado.
Se conoce a San José como Patrono de la buena muerte porque tuvo la dicha de morir acompañado y consolado de Jesús y María. Fue declarado Patrono de la Iglesia Universal por el Papa Pío IX en 1847.
Una de las que más propagó la devoción a San José fue Santa Teresa de Ávila, que fue curada por intercesión del papá de Jesús en la tierra de una terrible enfermedad que la tenía casi paralizada y que era considerada incurable. La Santa le rezó con fe a San José y obtuvo la curación. Luego solía repetir:
"Otros santos parece que tienen especial poder para solucionar ciertos problemas. Pero a San José le ha concedido Dios un gran poder para ayudar en todo".
Hacia el final de su vida, la Santa carmelita resaltó: “durante 40 años, cada año en la fiesta de San José le he pedido alguna gracia o favor especial, y no me ha fallado ni una sola vez. Yo les digo a los que me escuchan que hagan el ensayo de rezar con fe a este gran santo, y verán que grandes frutos van a conseguir".


Solemnidad de San José, esposo de Santa María Virgen

Segundo Libro de Samuel 7,4-5a.12-14a.16. 
Pero aquella misma noche, la palabra del Señor llegó a Natán en estos términos:
«Ve a decirle a mi servidor David: Así habla el Señor:
Cuando hayas llegado al término de tus días y vayas a descansar con tus padres, yo elevaré después de ti a uno de tus descendientes, a uno que saldrá de tus entrañas, y afianzaré su realeza.
El edificará una casa para mi Nombre, y yo afianzaré para siempre su trono real.
Seré un padre para él, y él será para mí un hijo.
Tu casa y tu reino durarán eternamente delante de mí, y su trono será estable para siempre.»

Salmo 89(88),2-3.4-5.27.29. 
Cantaré eternamente el amor del Señor,
proclamaré tu fidelidad por todas las generaciones.
Porque tú has dicho:
«Mi amor se mantendrá eternamente,

mi fidelidad está afianzada en el cielo.»
Yo sellé una alianza con mi elegido,
hice este juramento a David, mi servidor:
«Estableceré tu descendencia para siempre,

mantendré tu trono por todas las generaciones.»
El me dirá: «Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora.»
Le aseguraré mi amor eternamente,

y mi alianza será estable para él.



Carta de San Pablo a los Romanos 4,13.16-18.22. 
Hermanos:
En efecto, la promesa de recibir el mundo en herencia, hecha a Abraham y a su posteridad, no le fue concedida en virtud de la Ley, sino por la justicia que procede de la fe.
Por eso, la herencia se obtiene por medio de la fe, a fin de que esa herencia sea gratuita y la promesa quede asegurada para todos los descendientes de Abraham, no sólo los que lo son por la Ley, sino también los que lo son por la fe. Porque él es nuestro padre común,
como dice la Escritura: Te he constituido padre de muchas naciones. Abraham es nuestro padre a los ojos de aquel en quien creyó: el Dios que da vida a los muertos y llama a la existencia a las cosas que no existen.
Esperando contra toda esperanza, Abraham creyó y llegó a ser padre de muchas naciones, como se le había anunciado: Así será tu descendencia.
Por eso, la fe le fue tenida en cuenta para su justificación.

Evangelio según San Mateo 1,16.18-21.24a. 
Jacob fue padre de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo.
Este fue el origen de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto.
Mientras pensaba en esto, el Angel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: "José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo.
Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados".
Al despertar, José hizo lo que el Angel del Señor le había ordenado. 

domingo, 18 de marzo de 2018

SEMANA SANTA A.D.2018

SEMANA SANTA
PARROQUIAS DE SAN PÍO X
SAN ISIDRO LABRADOR
 Y SAN NICOLÁS DE BARI
A.D. 2018
Parroquia de San Pío X- Todoque

+ Sábado de Ramos, 24 de Marzo:
17,00 h.- Ornamentación del Templo Parroquial.
20,30 h.- Celebración de la Eucaristía en Puerto Naos.

+ Domingo de Ramos, 25 de Marzo:
10:00 h.- BENDICIÓN DE RAMOS en la Plaza de la Iglesia y a continuación, CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTIA.

+ Lunes Santo, 26 de Marzo:
11,00 h.- Convivencia de jóvenes (Tazacorte).

+ Martes Santo, 27 de Marzo:
17,00 h.- Celebración del Sacramento de la Reconciliación.
19,00 h.- Celebración de la Eucaristía.
19,30 h.- Preparación del Templo para el Triduo Pascual.

+ Jueves Santo, 29 de Marzo:
10,00 h.- Ornamentación del Monumento.
18,15 h.- CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA DE LA CENA DEL SEÑOR.
21, 00 h.-Hora Santa comunitaria ante el Monumento.

+ Viernes Santo, 30 de Marzo:
7,00 h.- Ejercicio del Vía Crucis.
17,00 h.- CELEBRACIÓN DE LA PASIÓN Y MUERTE DEL SEÑOR.

+ Domingo de Resurrección, 1 de Abril:
10,00 h.- SOLEMNE EUCARISTÍA DEL DÍA DE PASCUA DE RESURRECCIÓN.
19,00 H.- Celebración de la Eucaristía en Puerto Naos.


Parroquia de San Isidro Labrador - La Laguna

+ Sábado de Ramos, 24 de Marzo:
17,00 h.- Ornamentación del Templo Parroquial.


+ Domingo de Ramos, 25 de Marzo:
12:00 h.- BENDICIÓN DE RAMOS en la Plaza de la Iglesia y a continuación, CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTIA.

+ Lunes Santo, 26 de Marzo:
11,00 h.- Convivencia de jóvenes (Tazacorte).
17,00 h.- Celebración del Sacramento de la Reconciliación.
19,00 h.- Celebración de la Eucaristía.
19,30 h.- Preparación del Templo para el Triduo Pascual.


+ Jueves Santo, 29 de Marzo:
10,00 h.- Ornamentación del Monumento.
19,30 h.- CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA DE LA CENA DEL SEÑOR.
21, 00 h.-Hora Santa comunitaria ante el Monumento.

+ Viernes Santo, 30 de Marzo:
11,00 h.- Ejercicio del Vía Crucis.
18,30 h.- CELEBRACIÓN DE LA PASIÓN Y MUERTE DEL SEÑOR.

+ Sábado Santo, 31 de Marzo:
10,00 h.- Ornamentación del Templo Parroquial.
22, 00 h.- SOLEMNE VIGILIA PASCUAL.
Al finalizar, en la Plaza : ágape  compartido.



Parroquia de San Nicolás de Bari - Las Manchas

+ Sábado de Ramos, 24 de Marzo:
17,00 h.- Ornamentación del Templo Parroquial.


+ Domingo de Ramos, 25 de Marzo:
18:00 h.- BENDICIÓN DE RAMOS en la Plaza de la Iglesia y a continuación, CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTIA.

+ Lunes Santo, 26 de Marzo:
11,00 h.- Convivencia de jóvenes (Tazacorte).

+ Miércoles Santo, 28 de Marzo:
17,00 h.- Celebración del Sacramento de la Reconciliación.
19,00 h.- Celebración de la Eucaristía.
19,30 h.- Preparación del Templo para el Triduo Pascual.


+ Jueves Santo, 29 de Marzo:
10,00 h.- Ornamentación del Monumento.
17,00 h.- CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA DE LA CENA DEL SEÑOR.
21, 00 h.-Hora Santa comunitaria ante el Monumento.

+ Viernes Santo, 30 de Marzo:
11,00 h.- Ejercicio del Vía Crucis.
12,15 h.- CELEBRACIÓN DE LA PASIÓN Y MUERTE DEL SEÑOR.

+ Sábado Santo, 31 de Marzo:
10,00 h.- Ornamentación del Templo Parroquial.
20, 00 h.- SOLEMNE VIGILIA PASCUAL.
Al finalizar, en la Plaza : ágape  compartido.



Domingo de la quinta semana de Cuaresma


Libro de Jeremías 31,31-34. 

Llegarán los días -oráculo del Señor- en que estableceré una nueva Alianza con la casa de Israel y la casa de Judá.
No será como la Alianza que establecí con sus padres el día en que los tomé de la mano para hacerlos salir del país de Egipto, mi Alianza que ellos rompieron, aunque yo era su dueño -oráculo del Señor-.
Esta es la Alianza que estableceré con la casa de Israel, después de aquellos días -oráculo del Señor-: pondré mi Ley dentro de ellos, y la escribiré en sus corazones; yo seré su Dios y ellos serán mi Pueblo.
Y ya no tendrán que enseñarse mutuamente, diciéndose el uno al otro: "Conozcan al Señor ". Porque todos me conocerán, del más pequeño al más grande -oráculo del Señor-. Porque yo habré perdonado su iniquidad y no me acordaré más de su pecado.

Salmo 51(50),3-4.12-13.14-15. 
¡Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad,
por tu gran compasión, borra mis faltas!
¡Lávame totalmente de mi culpa
y purifícame de mi pecado!

Crea en mí, Dios mío, un corazón puro,
y renueva la firmeza de mi espíritu.
No me arrojes lejos de tu presencia
ni retires de mí tu santo espíritu.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
que tu espíritu generoso me sostenga:
yo enseñaré tu camino a los impíos
y los pecadores volverán a ti.



Carta a los Hebreos 5,7-9. 
Hermanos:
Cristo dirigió durante su vida terrena súplicas y plegarias, con fuertes gritos y lágrimas, a aquel que podía salvarlo de la muerte, y fue escuchado por su humilde sumisión.
Y, aunque era Hijo de Dios, aprendió por medio de sus propios sufrimientos qué significa obedecer.
De este modo, él alcanzó la perfección y llegó a ser causa de salvación eterna para todos los que le obedecen,

Evangelio según San Juan 12,20-33. 
Entre los que habían subido para adorar durante la fiesta, había unos griegos
que se acercaron a Felipe, el de Betsaida de Galilea, y le dijeron: "Señor, queremos ver a Jesús".
Felipe fue a decírselo a Andrés, y ambos se lo dijeron a Jesús.
El les respondió: "Ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser glorificado.
Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto.
El que tiene apego a su vida la perderá; y el que no está apegado a su vida en este mundo, la conservará para la Vida eterna.
El que quiera servirme que me siga, y donde yo esté, estará también mi servidor. El que quiera servirme, será honrado por mi Padre.
Mi alma ahora está turbada, ¿Y qué diré: 'Padre, líbrame de esta hora'? ¡Si para eso he llegado a esta hora!
¡Padre, glorifica tu Nombre!". Entonces se oyó una voz del cielo: "Ya lo he glorificado y lo volveré a glorificar".
La multitud que estaba presente y oyó estas palabras, pensaba que era un trueno. Otros decían: "Le ha hablado un ángel".
Jesús respondió: "Esta voz no se oyó por mí, sino por ustedes.
Ahora ha llegado el juicio de este mundo, ahora el Príncipe de este mundo será arrojado afuera;
y cuando yo sea levantado en alto sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí".
Jesús decía esto para indicar cómo iba a morir.