sábado, 1 de octubre de 2016

15 poderosas oraciones para rezar en 15 segundos No diras que no tienes tiempo para rezar...

Me sucedió que en las vacaciones escolares, estuve al punto de perder la razón entre escuchar las incansables historias de mis hijos, limpiar las manchas de barro de mi hermoso piso de madera y salvar al pequeño que gritaba mientras era torturado por sus hermanos. Durante esos momentos me encontraba de pronto murmurando una simple oración. «Ven, Espíritu Santo». Esta era la única oración que podía decir para encontrar un poco de paz y poder corregir a mis hijos sin gritarles.
Existen ciertos momentos en la vida en los que una oración corta es lo que necesitamos para volver a mirar a Dios y recuperar ese sentido de calma. Puede ser en una situación en la que estamos sobrepasados por el dolor, el miedo, la ansiedad o la preocupación; o  momentos en los que estamos apurados, ya sea saliendo de casa camino hacia el trabajo o mientras el profesor va entregando el examen: siempre hay unos segundos para ofrecerle una pequeña oración. Cualquiera sea la razón, Dios nos dice que importa más la intención del corazón que lo largo o extenso de nuestra oración.
«Y al orar, no charléis mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados» (Mateo 6, 7).
Es por eso que hemos preparado para ti 15 Oraciones que puedes decir en 15 segundos:




EL ROSARIO, CON LOS MISTERIOS COMENTADOS E ILUSTRADOS

Para una información más amplia y profunda sobre el Rosario, véase la Carta Apostólica de Juan Pablo II: «Rosarium Virginis Mariae» (16 de octubre del año 2002).
El Rosario, una de las devociones marianas más extendidas en el pueblo cristiano y que arranca del celo apostólico de Santo Domingo, es para el Diccionario de la Real Academia Española: «Rezo de la Iglesia, en que se conmemoran los veinte misterios principales de la vida de Jesucristo y de la Virgen, recitando después de cada uno un padrenuestro, diez avemarías y un gloriapatri.» En verdad ahí están enunciados los elementos esenciales que lo constituyen, a los que se añaden, según las regiones y devociones, otros también importantes. Si se nos permite, podríamos decir que el Rosario está formado por materiales evangélicos de primera calidad: la selección de los misterios, ordenados en cuatro grupos, gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos, que son pasos decisivos de Jesús y de María que nos llevan de la Anunciación y Encarnación hasta la venida del Espíritu y la coronación de la Virgen; la oración que Jesús nos enseñó para dirigirnos al Padre, y la que la tradición de la Iglesia ha elaborado para saludar a María, empleando en parte las palabras que le dirigieron el Ángel y su prima Isabel; y, como broche de cada decena de avemarías, la fórmula de alabanza trinitaria. Hay que añadir que son partes esenciales del Rosario la meditación y contemplación de los misterios, sin la que su rezo quedaría como un cuerpo sin alma, y las oraciones vocales impregnadas de ese clima de oración y devoción. La Iglesia celebra el 7 de octubre la fiesta de Nuestra Señora, la Virgen del Rosario.
En cuanto a la forma de rezar el Rosario, digamos que lo más habitual es contemplar cada día cinco misterios: los lunes y sábados, los Misterios Gozosos, los jueves, los Luiminosos, los martes y viernes, los Dolorosos, y los miércoles y domingos, los Gloriosos, a no ser que la celebración de las fiestas o tiempos litúrgicos aconseje otra opción. Suele formar parte del Rosario la letanía, "deprecación a la Virgen con sus elogios y atributos colocados por orden", de la que hay varias fórmulas. Ofrecemos también algunos otros elementos de uso particular, que pueden libremente omitirse.
Para favorecer la contemplación y meditación de los misterios, enlazamos su enunciado con imágenes artísticas y redacciones evangélicas.
Rezo del Santo Rosario

V. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. 
R. Amén. 


V. Dios mío, ven en mi auxilio. 
R. Señor, date prisa en socorrerme. 


V. Gloria al Padre... 
R. Como era en el principio...

Los misterios que hemos de contemplar son




Lunes y Sábados:
LOS MISTERIOS GOZOSOS

[Al final de cada misterio suele decirse:]
Dios te salve, María, Hija de Dios Padre; Dios te salve, María, Madre de Dios Hijo; Dios te salve María, Esposa del Espíritu Santo. Templo y sagrario de la santísima Trinidad, no permitáis, Señora, que ningún cristiano viva ni muera en pecado mortal ni venial. Amén.
Segundo misterio: La Visitación de María Santísima a su prima Santa Isabel
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.
Tercer misterio: El nacimiento del Niño Jesús en el pobre y humilde portal de Belén.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.
Cuarto misterio: La Purificación de la Virgen María y Presentación del Niño Jesús en el Templo.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.
Quinto misterio: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.
Jueves:
LOS MISTERIOS LUMINOSOS

Primer misterio: El bautismo de Jesús en el río Jordán.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.
Segundo misterio: Jesús y María en las bodas de Caná.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.
Tercer misterio: Jesús anuncia el Reino de Dios e invita a la conversión.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.
Cuarto misterio: La transfiguración de Jesús en el monte Tabor.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.
Quinto misterio: La institución de la Eucaristía.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.
Martes y Viernes:
LOS MISTERIOS DOLOROSOS

Primer misterio: La oración de Jesús en el huerto de Getsemaní.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.
Segundo misterio: La flagelación de Jesús, atado a la columna.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.
Tercer misterio: Jesús es coronado de espinas.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.
Cuarto misterio: Jesús con la cruz a cuestas, camino del Calvario.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.
Quinto misterio: La crucifixión y muerte de Jesús.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.
Miércoles y Domingos:
LOS MISTERIOS GLORIOSOS

Primer misterio: La Resurrección del Señor.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.
Segundo misterio: La Ascensión del Señor al cielo.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.
Tercer misterio: La venida del Espíritu Santo sobre el Colegio apostólico.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.
Cuarto misterio: La Asunción de Nuestra Señora al cielo.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.
Quinto misterio: La coronación de la Virgen María como Reina del universo.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.
[Terminado el rezo de los misterios correspondientes, suele saludarse a la Virgen en sus "tres purezas" y recitarle la Salve:]
V. Virgen purísima antes del parto.
R. Purifica nuestros pensamientos.
Avemaría
V. Virgen purísima en el parto.
R. Purifica nuestras palabras.
Avemaría
V. Virgen purísima después del parto.
R. Purifica nuestras obras y deseos.
Avemaría
Para más obligar a la Virgen santísima, saludémosla con una "Salve": Dios te salve...
Letanía lauretana
Señor, ten piedad
Señor, ten piedad 
Cristo, ten piedad 
Cristo, ten piedad 
Señor, ten piedad
Señor, ten piedad 
Cristo, óyenos 
Cristo, óyenos 
Cristo, escúchanos
Cristo, escúchanos 
Dios Padre celestial 
Ten misericordia de nosotros 
Dios Hijo, Redentor del mundo
Ten misericordia de nosotros 
Dios Espíritu Santo
Ten misericordia de nosotros 
Trinidad Santa, un solo Dios
Ten misericordia de nosotros 
Santa María 
Ruega por nosotros 
Santa Madre de Dios 
Ruega por nosotros 
Santa Virgen de las vírgenes 
Ruega por nosotros 
Madre de Cristo 
Ruega por nosotros 
Madre de la divina gracia
Ruega por nosotros 
Madre purísima 
Ruega por nosotros 
Madre castísima 
Ruega por nosotros 
Madre virginal 
Ruega por nosotros 
Madre sin corrupción
Ruega por nosotros 
Madre Inmaculada 
Ruega por nosotros 
Madre amable 
Ruega por nosotros 
Madre admirable 
Ruega por nosotros 
Madre del buen consejo 
Ruega por nosotros 
Madre del Creador 
Ruega por nosotros 
Madre del Salvador 
Ruega por nosotros 
Madre de la Iglesia 
Ruega por nosotros 
Virgen prudentísima
Ruega por nosotros 
Virgen digna de veneración 
Ruega por nosotros 
Virgen digna de alabanza
Ruega por nosotros 
Virgen poderosa 
Ruega por nosotros 
Virgen clemente 
Ruega por nosotros 
Virgen fiel 
Ruega por nosotros 
Espejo de justicia 
Ruega por nosotros 
Trono de sabiduría
Ruega por nosotros 
Causa de nuestra alegría 
Ruega por nosotros 
Vaso espiritual 
Ruega por nosotros 
Vaso digno de honor 
Ruega por nosotros 
Vaso insigne de devoción 
Ruega por nosotros 
Rosa mística 
Ruega por nosotros 
Torre de David 
Ruega por nosotros 
Torre de marfil 
Ruega por nosotros 
Casa de oro 
Ruega por nosotros 
Arca de la alianza 
Ruega por nosotros 
Puerta del cielo 
Ruega por nosotros 
Estrella de la mañana
Ruega por nosotros 
Salud de los enfermos 
Ruega por nosotros 
Refugio de los pecadores
Ruega por nosotros 
Consuelo de los afligidos
Ruega por nosotros 
Auxilio de los cristianos
Ruega por nosotros 
Reina de los ángeles
Ruega por nosotros 
Reina de los patriarcas
Ruega por nosotros 
Reina de los profetas 
Ruega por nosotros 
Reina de los apóstoles
Ruega por nosotros 
Reina de los mártires
Ruega por nosotros 
Reina de los confesores
Ruega por nosotros 
Reina de las vírgenes
Ruega por nosotros 
Reina de todos los santos
Ruega por nosotros 
Reina concebida sin pecado original 
Ruega por nosotros 
Reina elevada al cielo 
Ruega por nosotros 
Reina del santo rosario
Ruega por nosotros 
Reina de la familia 
Ruega por nosotros 
Reina de la paz 
Ruega por nosotros 
Reina de la Orden Franciscana
Ruega por nosotros 
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo 
Perdónanos, Señor 
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo 
Escúchanos, Señor
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo
Ten misericordia de nosotros. 
V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oremos:
Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que, por el anuncio del ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos, por su pasión y su cruz, a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
O bien, cuando se rezan los misterios gozosos:
Te pedimos, Señor, que nosotros, tus siervos, gocemos siempre de salud de alma y cuerpo; y por la intercesión de santa María, la Virgen, líbranos de las tristezas de este mundo y concédenos las alegrías del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
O bien, cuando se rezan los misterios luminosos:
Dios todopoderoso y eterno, luz de los que en ti creen, que la tierra se llene de tu gloria y que te reconozcan los pueblos por el esplendor de tu luz. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
O bien, cuando se rezan los misterios dolorosos:
Señor, tú has querido que la Madre compartiera los dolores de tu Hijo al pie de la cruz; haz que la Iglesia, asociándose con María a la pasión de Cristo, merezca participar de su resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
O bien, cuando se rezan los misterios gloriosos:
Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María, llegar a alcanzar los gozos eternos. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
V. Ave María Purísima.
R. Sin pecado concebida.

viernes, 30 de septiembre de 2016

¿Rezar en público incomoda a los demás? Unas cuantas estadísticas a propósito de las profesiones públicas de fe


Jóvenes rezan en un restaurante



Después de toda la polémica a propósito del uso del burkini en las playas del Mediterráneo (que condujo, además, a una discusión acerca del uso del hábito de las monjas católicas en los balnearios públicos) y de una nueva (y muy necesaria) ola de reflexión a propósito de la obligatoria laicidad del Estado y del secularismo contemporáneo, Leah Libresco (un joven escritor de temas religiosos para FiveThirtyEight), decidió lanzar una encuesta.
Tomando en cuenta que, generalmente, la libertad de culto se entiende como un asunto privado, limitado a ciertos espacios y momentos (esto es, suponer que las propias convicciones religiosas son un asunto que va exclusivamente de la casa a la iglesia y que no infieren en cuestiones de, por ejemplo, políticas públicas), Libresco quiso averiguar qué tipo de manifestaciones públicas de las propias convicciones religiosas incomodaban realmente a los demás.
Quizá porque, en más de una manera, la prohibición del burkini en los balnearios franceses tenía poco que ver con un asunto religioso, y más con un problema coyuntural.
En líneas generales, los cristianos sobreestimaron los efectos que una manifestación pública de fe podría tener sobre alguien más: el 57% de los cristianos encuestados respondieron que no creían que alguien que viese algún distintivo religioso (digamos, un crucifijo, o un rosario) se sentiría incómodo por ello, cuando más de las tres cuartas partes de ateos o agnósticos encuestados dijeron que eso no los incomodaba en lo más mínimo.
Además, el 62% de los agnósticos y ateos encuestados dijeron que ver a alguien rezando el Rosario en el metro (o en cualquier lugar público) no les causaba ningún tipo de molestia; en cambio un 58% de cristianos que supusieron que podrían incomodar a alguien si lo hiciesen.
En conclusión: sí; puedes dar las gracias a Dios antes de comer en un restaurant. Sólo un 38% de personas podrían pensar que eso es, de algún modo, “inapropiado”.

Viernes de la vigésima sexta semana del tiempo ordinario


Libro de Job 38,1.12-21.40,3-5. 

El Señor respondió a Job desde la tempestad, diciendo:
«¿Has mandado una vez en tu vida a la mañana, le has indicado su puesto a la aurora,
para que tome a la tierra por los bordes y sean sacudidos de ella los malvados?
Ella adquiere forma como la arcilla bajo el sello y se tiñe lo mismo que un vestido:
entonces, a los malvados se los priva de su luz y se quiebra el brazo que se alzaba.
¿Has penetrado hasta las fuentes del mar y has caminado por el fondo del océano?
¿Se te han abierto las Puertas de la Muerte y has visto las Puertas de la Sombra?
¿Abarcas con tu inteligencia la extensión de la tierra? Indícalo, si es que sabes todo esto.
¿Por dónde se va adonde habita la luz y dónde está la morada de las tinieblas,
para que puedas guiarla hasta su dominio y mostrarle el camino de su casa?
¡Seguro que lo sabes, porque ya habías nacido y es muy grande el número de tus días!
Y Job respondió al Señor:
¡Soy tan poca cosa! ¿Qué puedo responderte? Me taparé la boca con la mano.
Hablé una vez, y no lo voy a repetir; una segunda vez, y ya no insistiré.»

Salmo 139(138),1-3.7-8.9-10.13-14ab. 
Señor, tú me sondeas y me conoces,
tú sabes si me siento o me levanto;
de lejos percibes lo que pienso,
te das cuenta si camino o si descanso,

y todos mis pasos te son familiares.
¿A dónde iré para estar lejos de tu espíritu?
¿A dónde huiré de tu presencia?
Si subo al cielo, allí estás tú;

si me tiendo en el Abismo, estás presente.
Si tomara las alas de la aurora
y fuera a habitar en los confines del mar,
también allí me llevaría tu mano

y me sostendría tu derecha.
Tú creaste mis entrañas,
me plasmaste en el seno de mi madre:
te doy gracias porque fui formado

de manera tan admirable.

Evangelio según San Lucas 10,13-16. 
¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros realizados entre ustedes, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y sentándose sobre ceniza.
Por eso Tiro y Sidón, en el día del Juicio, serán tratadas menos rigurosamente que ustedes.
Y tú, Cafarnaún, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno.
El que los escucha a ustedes, me escucha a mí; el que los rechaza a ustedes, me rechaza a mí; y el que me rechaza, rechaza a aquel que me envió".


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.







Leer el comentario del Evangelio por : Santa Catalina de Génova  

jueves, 29 de septiembre de 2016

Fiesta de los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael.


Libro de Daniel 7,9-10.13-14. 

Yo estuve mirando hasta que fueron colocados unos tronos y un Anciano se sentó. Su vestidura era blanca como la nieve y los cabellos de su cabeza como la lana pura; su trono, llamas de fuego, con ruedas de fuego ardiente.
Un río de fuego brotaba y corría delante de él. Miles de millares lo servían, y centenares de miles estaban de pie en su presencia. El tribunal se sentó y fueron abiertos unos libros
Yo estaba mirando, en las visiones nocturnas, y vi que venía sobre las nubes del cielo como un Hijo de hombre; él avanzó hacia el Anciano y lo hicieron acercar hasta él.
Y le fue dado el dominio, la gloria y el reino, y lo sirvieron todos los pueblos, naciones y lenguas. Su dominio es un dominio eterno que no pasará, y su reino no será destruido.

Salmo 138(137),1-2a.2bc-3.4-5. 
Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
te cantaré en presencia de los ángeles.
Me postraré ante tu santo Templo.
y daré gracias a tu Nombre

por tu amor y tu fidelidad.
Me respondiste cada vez que te invoqué
y aumentaste la fuerza de mi alma.
Que los reyes de la tierra te bendigan

al oír las palabras de tu boca,
y canten los designios del Señor,
porque la gloria del Señor es grande.


Evangelio según San Juan 1,47-51. 
Al ver llegar a Natanael, Jesús dijo: "Este es un verdadero israelita, un hombre sin doblez".
"¿De dónde me conoces?", le preguntó Natanael. Jesús le respondió: "Yo te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera".
Natanael le respondió: "Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel".
Jesús continuó: "Porque te dije: 'Te vi debajo de la higuera', crees . Verás cosas más grandes todavía".
Y agregó: "Les aseguro que verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre."


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.







Leer el comentario del Evangelio por : Simeón el Nuevo Teólogo