martes, 19 de julio de 2016

Basta de tener miedo al fracaso Dios permanece a tu lado aunque no ganes siempre

No me gusta pensar que la vida consista en tener éxito siempre. En no fallar nunca. En ser el primero.
Me conmovió la carta de Yohana Fucks, una profesora argentina, que le escribía al futbolista L. Messi después de la derrota en la final de la Copa América:
“Por favor no renuncies, no les hagas creer a mis alumnos que solo importa ganar y ser primero. No les muestres que por más éxitos que uno coseche en la vida, nunca terminará de conformar a los demás y peor aún, no les hagas sentir que deben vivir para conformar a los otros. Mis alumnos necesitan entender que los más nobles héroes, sin importar si son médicos, soldados, maestros o jugadores de fútbol, son los que brindan lo mejor de sí mismos para el bienestar de otros, aun sabiendo que nadie los valorará más por ello, sabiendo que si lo logra, el triunfo es de todos, pero si falla el fracaso solo será de él, y aun así lo intenta. Pero sobre todo, se tiene heroísmo y hombría, cuando se lucha y superan las pérdidas con coraje y entereza, aun con todo el universo diciéndonos que no vamos a lograrlo. Y un día se encuentran con la mayor de las victorias: ser felices siendo ellos mismos, sin reclamarse cuántos demonios debieron enfrentar para lograrlo.
A veces podemos educar a nuestros hijos a ser los primeros. Y valoramos a los demás por los éxitos logrados. Admiramos al que triunfa, nos compadecemos del que fracasa.
Y sé que Jesús va conmigo en mi misión, pase lo que pase. Me vaya bien o mal. Él está a mi lado. Por eso no quiero educar a nadie en el miedo al fracaso.
El otro día escuchaba de un educador que le decía a un joven: Haz lo que quieras, pero por favor, no te equivoquesComo si con nuestra vida tuviéramos que evitar siempre los fracasos y las pérdidas. Para contentar a otros. Para alegrar a los que nos apoyan. Para consolar al mundo.
Por eso no quiero educar para que no se equivoquen aquellos a los que quiero. No quiero pretender que no cometan errores, que no se ensucien las manos en el barro, que no caigan. No puedo vivir con las manos extendidas sujetando una red que los salve al pie de su trapecio, por si tropiezan y caen, para poder sostenerlos. ¡Qué difícil vivir pensando en no equivocarme, en no caer nunca!
Lo tengo claro: el amor de Jesús permanece en mis derrotas y me muestra cuánto valgo y qué preciosa es mi vida. No hay red que salve mi caída. Pero Él está siempre a mi lado aunque no haya acabado primero la carrera. Aunque no haya logrado lo que deseaba, aquello con lo que soñaba.
Sé que lo que de verdad importa es darlo todo, amar hasta el extremo, sufrir siguiendo una meta. Aunque me accidente, aunque no sea perfecto. Esa actitud me conmueve.

Martes de la decimosexta semana del tiempo ordinario

Libro de Miqueas 7,14-15.18-20. 
Apacienta con tu cayado a tu pueblo, al rebaño de tu herencia, al que vive solitario en un bosque, en medio de un vergel. ¡Que sean apacentados en Basán y en Galaad, como en los tiempos antiguos!
Como en los días en que salías de Egipto, muéstranos tus maravillas.
¿Qué dios es como tú, que perdonas la falta y pasas por alto la rebeldía del resto de tu herencia? El no mantiene su ira para siempre, porque ama la fidelidad.
El volverá a compadecerse de nosotros y pisoteará nuestras faltas. Tú arrojarás en lo más profundo del mar todos nuestros pecados.
Manifestarás tu lealtad a Jacob y tu fidelidad a Abraham, como juraste a nuestros padres desde los tiempos remotos.



Salmo 85(84),2-4.5-6.7-8. 
Fuiste propicio, Señor, con tu tierra,
cambiaste la suerte de Jacob;
perdonaste la culpa de tu pueblo,
lo absolviste de todos sus pecados;

reprimiste toda tu indignación
y aplacaste el ardor de tu enojo.
¡Restáuranos, Dios, salvador nuestro;
olvida tu aversión hacia nosotros!

¿Vas a estar enojado para siempre?
¿Mantendrás tu ira eternamente?
¿No volverás a darnos la vida,
para que tu pueblo se alegre en ti?

¡Manifiéstanos, Señor, tu misericordia
y danos tu salvación!



Evangelio según San Mateo 12,46-50. 
Todavía estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos, que estaban afuera, trataban de hablar con él.
Alguien le dijo: "Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte".
Jesús le respondió: "¿Quién es mí madre y quiénes son mis hermanos?".
Y señalando con la mano a sus discípulos, agregó: "Estos son mi madre y mis hermanos.
Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre".



Leer el comentario del Evangelio por : Santa Teresa del Niño Jesús  
«El que hace la voluntad de mi Padre..., ése es mi hermano, mi hermana y mi madre»

lunes, 18 de julio de 2016

Papa Francisco: ¿Tenés tiempo para conversar un poquito? Después de ir al dentista, decide dar una sorpresa a los empleados y visita un dicasterio vaticano

El papa Francisco, en medio de la reforma de la curia y de las estructuras de la Santa Sede, este miércoles 13 de julio en la mañana y subido en una Toyota Yaris, color perla, se trasladó (tras un visita al dentista) a vía de la Conciliación 1, cuarto piso. Allí está ubicada, entre otros dicasterios, la Pontificia Comisión para América Latina (CAL). ¡Sorpresa, el Papa está en la puerta!
Los empleados de la CAL y sus directivas no lo podían creer. “Increíble”. El papa Francisco decidió “darse un salto” a las 9.10 minutos de la mañana a las oficinas de la CAL. Los miembros de la Comisión y sus empleados tuvieron que interrumpir una reunión de preparación con motivo del Jubileo Continental de la Misericordia en Bogotá.
Como buena costumbre latinoamericana, el huésped o la visita tiene toda la prioridad. Más si se trata del mismo “Vicario de Cristo’ en persona. “¡Buenos días! ¿Puedo pasar?” –“¡Santo Padre! ¡Qué increíble sorpresa!”
Una empleada lo anunció con voz trémula: “¡El Santo Padre! ¡Rápido, el Santo Padre!”.Pensaron que llamaba por teléfono, mientras por el corredor se sentían sus zapatos ortopédicos y la caminada tonante y pausada.
“Buenos días, ¿tenés tiempo para conversar un poquito?”, preguntó Francisco sin querer interrumpir o parecer inoportuno. Quedaron gratamente sorprendidos los presentes y en posición de atento.
Guzmán M. Carriquiry Lecour, vice-presidente de la CAL, salió a su encuentro para hacer de anfitrión del inesperado invitado.
El gendarme que acompañaba al Papa, comentó a los empleados sorprendidos de la CAL que trajo a Francisco en auto y después de una visita al dentista en el centro médico al interior del Vaticano, el Obispo de Roma decidió “pasar” y saludar antes de regresar a su residencia en Santa Marta.
El guardia repuso que le parecía “complicado”  (a lo mejor porque estando los dos solos temía por su seguridad). “Soy el Papa; no te preocupés, que estamos en las manos de Dios”, respondió. Se pusieron en marcha, según reconstrucción de los ocurrido por parte del portal de la CAL.
Después de la visita, el papa Francisco se subió al auto en el asiento delantero. “El acompañante del Papa agregó luego sonriente que se trataba de ‘la primera travesura de este tipo”, realizada por Francisco.
El papa Francisco ha cancelado las audiencias generales debido al calor estival, pero no para de trabajar y de darse un ‘salto’ para ‘sorprender a los empleados’ vaticanos.
La CAI fue creada en 1958 y depende de la Congregación para los Obispos del Vaticano, esa Comisión se ocupa primordialmente de “aconsejar y ayudar a las Iglesias particulares en América Latina”.

Los cistercienses vuelven a las ruinas de una abadía destruida por Enrique VIII Las ruinas de la Abadía de Rievaulx están en proceso de convertirse en museo

A través de dos resoluciones del Parlamento, Thomas Cromwell traspasó la propiedad de abadías, iglesias, monasterios y otras posesiones de la Iglesia católica en Inglaterra a manos de la corona inglesa.
Entre estas, incontables manuscritos, bibliotecas y obras de arte, pero también –más aún, especialmente- granjas y edificios pasaron a manos del Gobierno. Los que no, fueron bien destruidos, clausurados o repartidos entre los aliados políticos de Enrique VIII.
Aproximadamente 500 años después, una serie de fotografías publicadas en el DailyMail, muestra a dos monjes cistercienses, el Padre Joseph y el hermano Bernard, visitando las ruinas de una de estas grandes abadías expropiadas y destruidas.
Aproximadamente 500 años después, una serie de fotografías publicadas en el DailyMail, muestra a dos monjes cistercienses, el Padre Joseph y el hermano Bernard, visitando las ruinas de una de estas grandes abadías expropiadas y destruidas.
¿Por qué Enrique VIII quiso hacerse, precisamente, con los monasterios del norte de Inglaterra?
De acuerdo a la historiadora Stephanie Mann –en una entrevista con el portal ChurchMilitant, básicamente por dos razones: dinero y poder.
Estas expropiaciones le concederían a Enrique VIII un ingreso extraordinario sin necesidad de recurrir al aumento de los impuestos, mientras que, además, eliminaba la influencia del Papado romano sobre la corona inglesa.
Rievaulx había sido fundada en 1132 por doce monjes procedentes de la abadía de Clairvaux (la misma de San Bernardo), y en poco tiempo ya era considerada uno de los centros de mayor influencia espiritual en toda la Gran Bretaña.
Rievaulx había sido fundada en 1132 por doce monjes procedentes de la abadía de Clairvaux (la misma de San Bernardo), y en poco tiempo ya era considerada uno de los centros de mayor influencia espiritual en toda la Gran Bretaña.
Ahora, aproximadamente 500 años después, una serie de fotografías publicadas en el DailyMail, muestra a dos monjes cistercienses, el Padre Joseph y el hermano Bernard, visitando las ruinas de una de estas grandes abadías expropiadas y destruidas: la Abadía de Rievaulx.
Rievaulx había sido fundada en 1132 por doce monjes procedentes de la abadía de Clairvaux (la misma de San Bernardo), y en poco tiempo ya era considerada uno de los centros de mayor influencia espiritual en toda la Gran Bretaña.
Incluso, en su momento cumbre, llegó a tener 650 personas activamente viviendo y trabajando en ella, entre monjes, empleados directos e indirectos y otros funcionarios asociados al mantenimiento de las actividades monásticas, hasta que el 3 de diciembre de 1538 Enrique VIII ordenó abandonar el edificio, apropiándose de todos los objetos de valor del mismo.
Hoy día, un museo se levanta en la abadía, dirigido por English Heritage, una sociedad que se encarga de la preservación de más de 400 lugares históricos en toda Inglaterra
Hoy día, un museo se levanta en la abadía, dirigido por English Heritage, una sociedad que se encarga de la preservación de más de 400 lugares históricos en toda Inglaterra
Hoy día, un museo se levanta en la abadía, dirigido por English Heritage, una sociedad que se encarga de la preservación de más de 400 lugares históricos en toda Inglaterra, exponiendo algunos de los artefactos que los monjes alguna vez utilizaron en la Abadía, y crónicas de la historia de la Orden Cisterciense en Inglaterra.

Lunes de la decimosexta semana del tiempo ordinario

Libro de Miqueas 6,1-4.6-8. 
Escuchen lo que dice el Señor:
«¡Levántate, convoca a juicio a las montañas y que las colinas escuchen tu voz!
¡Escuchen, montañas, el pleito del Señor, atiendan, fundamentos de la tierra! Porque el Señor tiene un pleito con su pueblo, entabla un proceso contra Israel;
"¿Qué te hice, pueblo mío, o en qué te molesté? Respóndeme.
¿Será porque te hice subir de Egipto, porque te rescaté de un lugar de esclavitud y envié delante de ti a Moisés, Aarón y Miriam?"»
¿Con qué me presentaré al Señor y me postraré ante el Dios de las alturas? ¿Me presentaré a él con holocaustos, con terneros de un año?
¿Aceptará el Señor miles de carneros, millares de torrentes de aceite? ¿Ofreceré a mi primogénito por mi rebeldía, al fruto de mis entrañas por mi propio pecado?
Se te ha indicado, hombre, qué es lo bueno y qué exige de ti el Señor: nada más que practicar la justicia, amar la fidelidad y caminar humildemente con tu Dios.



Salmo 15(14),2.3-4.5. 
El que procede rectamente
y practica la justicia;
el que dice la verdad de corazón
y no calumnia con su lengua.

El que no hace mal a su prójimo
ni agravia a su vecino,
el que no estima a quien Dios reprueba
y honra a los que temen al Señor.

El que no se retracta de lo que juró,
aunque salga perjudicado;
el que no presta su dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.

El que procede así, nunca vacilará.



Evangelio según San Mateo 12,38-42. 
Entonces algunos escribas y fariseos le dijeron: "Maestro, queremos que nos hagas ver un signo".
El les respondió: "Esta generación malvada y adúltera reclama un signo, pero no se le dará otro que el del profeta Jonás.
Porque así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del pez, así estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra tres días y tres noches.
El día del Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay alguien que es más que Jonás.
El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra esta generación y la condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay alguien que es más que Salomón."



Leer el comentario del Evangelio por : San Cirilo de Jerusalén  
El signo de Jonás