viernes, 13 de mayo de 2016

¡ Que viva la Virgen María!

Virgen de Medjugorje

Vengo de visitar a Jesús en el Sagrario.
“Lo haré por tu madre” le dije, “¿te importa?”
“Me encanta que lo hagas”, respondió.
Entonces, dirigiéndome a la Virgen María le dije:
“Todas las reflexiones que escriba, son para ti, Madre mía”.
He querido dedicar lo que escriba a la Virgen María, “mi madre”, nuestra madre, MADRE DE TODOS.
Quiero contar con su bendición maternal cada vez que me sienta a escribir. Poder tocar muchas vidas con las palabras, recordar a los lectores que no estamos solos en este mundo y que nos espera un cielo maravilloso. La Virgen se preocupa mucho por ti.
En mi país mayo es el mes dedicado a la Virgen. Cuando se acerca mayo, me voy preparando.  Lo espero con una gran ilusión.
Hago una buena confesión sacramental, busco un buen libro de espiritualidad sobre la Virgen, para leer, le compro flores y se las llevo con mi esposa Vida y mi hijo Luis Felipe.
Tengo una gran deuda con la Virgen. Siempre nos ha cuidado.  Su amor maternal nunca ha faltado en mi familia.
Estamos empezando este mes en que la honraremos cada día, con nuestros pensamientos y acciones.
Es mayo, ¡qué maravilla! 
La visitaremos en sus santuarios e iglesias, rezaremos el santo Rosario que tanto le gusta, y le diremos muchas, muchas veces, que la amamos. A toda madre le agrada escuchar estas palabras de los labios de sus hijos.
Me ha mostrado con creces su amor y protección. ¿Cómo no amarla?
Me nace del alma en este momento darle un piropo: “Eres la más bella dulce Virgen María”.
Sobre la pared de mi cuarto cuelga un bello cuadro de la Virgen. Me encanta mirarla porque te da la impresión que también te mira y te sonríe.
Cada mañana antes de salir, le pido su bendición. Me ayuda mucho porque cuando llegan las tentaciones y estoy por caer me digo:
“No le haré esto a la Virgen. No seré causa de este dolor a su Inmaculado Corazón”. 
Esta certeza de saber que ella nos mira ilusionada desde el cielo, como una madre que vela por sus hijos,  me ayuda a continuar.
No sé si te ocurre igual, me gustan mucho las jaculatorias, oraciones cortas de amor, que puedes repetir a lo largo de la jornada. Hay una en particular, que le digo a la Virgen como un grito de auxilio y confianza.
“Dulce Corazón de María, sed la salvación del alma mía”.
La he repetido hoy a lo largo del día. Y me parece escuchar:
“Mi pequeño, no temas, aquí estoy”.
Para comprender debes tener el corazón de un hijo, un pequeño que busca y ama incondicionalmente a su madre…
Dile con toda tu alma y todo el corazón:
“Dulce Corazón de María, sed la salvación del alma mía”.

Viernes de la séptima semana de Pascua. Fiesta de Ntra. Sra. de Fátima.

Libro de los Hechos de los Apóstoles 25,13b-21. 
El rey Agripa y Berenice llegaron a Cesarea y fueron a saludar a Festo.
Como ellos permanecieron varios días, Festo expuso al rey el caso de Pablo, diciéndole: "Félix ha dejado a un prisionero,
y durante mi estadía en Jerusalén, los sumos sacerdotes y los ancianos de los judíos, presentaron quejas pidiendo su condena.
Yo les respondí que los romanos no tienen la costumbre de entregar a un hombre antes de enfrentarlo con sus acusadores y darle la oportunidad de defenderse.
Ellos vinieron aquí, y sin ninguna demora, me senté en el tribunal e hice comparecer a ese hombre al día siguiente.
Pero cuando se presentaron los acusadores, estos no alegaron contra él ninguno de los cargos que yo sospechaba.
Lo que había entre ellos eran no sé qué discusiones sobre su religión, y sobre un tal Jesús que murió y que Pablo asegura que vive.
No sabiendo bien qué partido tomar en un asunto de esta índole le pregunté a Pablo si quería ir a Jerusalén para ser juzgado allí.
Pero como este apeló al juicio de Su Majestad imperial, yo ordené que lo dejaran bajo custodia hasta que lo enviara al Emperador".



Salmo 103(102),1-2.11-12.19-20ab. 
Bendice al Señor, alma mía,
que todo mi ser bendiga a su santo Nombre;
bendice al Señor, alma mía,
y nunca olvides sus beneficios.
Cuanto se alza el cielo sobre la tierra,
así de inmenso es su amor por los que lo temen;
cuanto dista el oriente del occidente,
así aparta de nosotros nuestros pecados.

El Señor puso su trono en el cielo,
y su realeza gobierna el universo.
¡Bendigan al Señor, todos sus ángeles,
los fuertes guerreros que cumplen sus órdenes!




Evangelio según San Juan 21,15-19. 
Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer, dijo a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?". El le respondió: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis corderos".
Le volvió a decir por segunda vez: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?". El le respondió: "Sí, Señor, sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas".
Le preguntó por tercera vez: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?". Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntara si lo quería, y le dijo: "Señor, tú lo sabes todo; sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas.
Te aseguro que cuando eras joven, tú mismo te vestías e ibas a donde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras".
De esta manera, indicaba con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios. Y después de hablar así, le dijo: "Sígueme".



Leer el comentario del Evangelio por : San Juan Crisóstomo  
«El buen pastor da la vida por sus ovejas» (Jn 10,11)

jueves, 12 de mayo de 2016

VIDEO EN DIRECTO: Reza en el Santuario de la Virgen de Fátima, Portugal


Imagen: Santuario de Fátima / Captura de Video

FATIMA, 12 May. 16 / 05:07 pm (ACI).- Miles de personas visitan en la fiesta de la Virgen de Fátima el lugar donde María se apareció a tres humildes pastorcitos en 1917.
Gracias a la tecnología desde cualquier lugar del mundo es posible participar en las celebraciones por el aniversario de la primera aparición ocurrida el 13 de mayo de 1917 en la famosa Cova de Iría.

El video en directo es cortesía del Santuario de Fátima http://www.fatima.pt/es/pages/transmision-online
“No tengáis miedo. No os hago daño”, dijo la Virgen María en aquella ocasión a los tres pastorcitos, Lucía, Jacinta y Francisco, quienes contemplaban a una señora vestida de blanco, más brillante que el sol.
Después les pidió que volvieran a ese lugar seis meses seguidos el día 13 a la misma hora.

Celebración de San Juan de Ávila en Icod de Los Vinos 2016





Los sacerdotes de la Diócesis celebraron el miércoles 11 de mayo, en el Arciprestazgo de Icod de Los Vinos, el día del patrono del clero español, San Juan de Ávila. Aunque la festividad de este día propiamente es el 10 de mayo, se trasladó en nuestra diócesis al miércoles por ser el día habitual de reuniones de los equipos presbiterales.

Durante la jornada se rindió homenaje a los curas que cumplen en 2016, 50 o 25 años en el ministerio presbiteral. Concretamente, Pablo Fermín Batista, Domingo Guerra y Juan Manuel Batista están celebrando sus bodas de oro sacerdotales y Félix Manuel Santana, Jesús Manuel Gil Agüín, Juan Pedro Rivero, Áureo Matesanz y Roque Rodríguez de la Guardia, sus bodas de plata. A los homenajeados se les entregó una escultura del artista local, Moisés Afonso, una reproducción de la torre de San Marcos, tras la cual y -a modo de plegaria- se elevan dos manos, sobre las cuales aparece flambeado el pino de Buen Paso, lugar donde se celebró la primera misa en Icod de los Vinos.

Papa Francisco: Atención a los que hablan mal de los demás, a los cizañeros Homilía en Casa Santa Marta


Pope Francis General Audience March 30, 2016
© Antoine Mekary / ALETEIA




Jesús reza por la unidad de los cristianos, pero en la Iglesia hay “cizañeros”, los que dividen y destruyen las comunidades con la lengua: lo dijo el Papa Francisco en la homilía en Casa Santa Marta.
La unidad, una de las cosas más difíciles
Jesús, antes de la Pasión, reza por la “unidad de los creyentes, de las comunidades cristianas”, para que sean una cosa sola como Él y el Padre y así el mundo crea. La homilía del Papa toma  punto de este pasaje evangelico:
“La unidad de las comunidades cristianas, de las familias cristianas, son testimonio: son el testimonio del hecho de que el Padre ha enviado a Jesús. Y quizás, llegar a la unidad – en una comunidad cristiana, en una parroquia, en un obispado, en una institución  cristiana, en una familia cristiana – es una de las cosas más difíciles. Nuestra historia, la historia de la Iglesia, nos hace avergonzarnos muchas veces: ¡hemos hecho guerras entre nosotros contra los hermanos cristianos! Pensemos en una, en la Guerra de los treinta años”.
Pedir perdón por las divisiones
Donde los cristianos “se hacen la guerra entre ellos, no hay testimonio”, afirma el Papa Francisco.
“¡Debemos pedir mucho perdón al Señor por esta historia! Una historia muchas veces de divisiones, pero no solo en el pasado… ¡También hoy! ¡También hoy! Y el mundo ve que estamos divididos y dice: ‘Que se pongan de acuerdo y luego veremos… Como, Jesús está Resucitado y está vivo, ¿y estos – sus discípulos – no se ponen de acuerdo?’. Una vez, un cristiano católico preguntaba a otro cristiano de Oriente – católico también: ‘Mi Cristo resucita pasado mañana. ¿El tuyo cuando resucita?’. ¡Ni siquiera en la Pascua estamos unidos! Y esto en el mundo entero. Y el mundo no cree”.
Los “cizañeros” manchan y destruyen
“Fue la envidia del diablo  – explica el Papa – la que hizo entrar el pecado en el mundo”: así, también en las comunidades cristianas “es casi habitual” que haya egoísmo, celos, envidias, divisiones, “y esto lleva a hablar mal unos de otros. ¡Se habla mal tanto!”.
En Argentina – observa – “estas personas se llaman ‘cizañeras’: siembran cizaña, dividen. Y allí las divisiones empiezan con la lengua. Por envidia, celos y también cerrazón. ‘¡No! ¡La doctrina es esta!”. La lengua – observa el Papa – “es capaz de destruir a una familia, una comunidad, una sociedad, de sembrar odios y guerras”. En lugar de buscar una clarificación, “es más cómodo hablar mal” y destruir “la fama del otro”. El Papa cita la conocida anécdota de San Felipe Neri que a una mujer que había hablado mal, como penitencia, le dice que desplume una gallina, que esparza las plumas por el barrio y que luego vaya a recogerlas. “¡No es posible!” – exclama la mujer. “Así es hablar mal”.
“Hablar mal es así: manchar al otro. ¡El que habla mal, ensucia! ¡Destruye! Destruye la fama, destruye la vida y muchas veces  – ¡muchas veces! – sin motivo, contra la verdad. Jesús rezó por nosotros, por todos los que estamos aquí y por nuestras comunidades, por nuestras parroquias, por nuestras diócesis: ‘Que sean uno’. Recemos al Señor para que nos de la gracia, porque es mucha, mucha la fuerza del diablo, del pecado que nos lleva a la desunión. ¡Siempre! Que nos de la gracia , que nos de el don: ¿cuál es el don que crea la unidad? ¡El Espíritu Santo! Que nos de este don que hace la armonía, porque Él es la armonía, la gloria en nuestras comunidades. Y nos de la paz, pero con la unidad. Pidamos la gracia de la unidad para todos los cristianos, la gran gracia y la pequeña gracia de cada día para nuestras comunidades, nuestras familias; ¡y la gracia de mordernos la lengua!”.