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martes, 24 de enero de 2017

PRESENTADAS LAS IV JORNADAS NUEVA EVANGELIZACIÓN

En el marco de la formación permanente para el clero de este miércoles 18 de enero, se presentaron las IV Jornadas Nueva Evangelización que, bajo el lema "Involucrarse", tendrán lugar en el seminario, del 28 al 30 de abril de 2017. Eduardo Rodríguez, delegado de Nueva Evangelización fue el encargado de exponer los pormenores de esta importante cita diocesana. Asimismo, al finalizar la presentación, el Obispo realizó el simbólico gesto de activar la página web www.canariasevangeliza.es donde se encuentra toda la información relacionada con estas cuartas jornadas.
Las Jornadas Nueva Evangelización son una propuesta a todos los agentes de pastoral de cualquier edad, para ayudarles a responder a la invitación que nos hace la Iglesia a vivir y realizar mejor el mandato misionero de Jesús y consisten, en un encuentro anual en el que se ofrece la posibilidad de crecer en la fe, en la formación y en la capacitación pastoral, en clima de comunidad y compartiendo inquietudes con otras personas, dando prioridad a la parte experiencial.
La Misión Diocesana en marcha, así como el objetivo pastoral de este curso, cuyos destinatarios preferentes son aquellas personas  que ya forman parte más activa de la Iglesia en estas islas, son la brújula que está guiando tanto la preparación de esta cita pastoral como su desarrollo.
El vicario general, Antonio Pérez, en su carta para invitar a los diocesanos a esta cita, señala la importancia de hacer todo lo posible por ser buenos “proponedores” de estas jornadas. “Oremos desde ya. Empeñémonos, en el fondo y en la forma, para invitar personalmente. Que dos agentes de pastoral de cada una de las parroquias de la diócesis pueda aprovechar íntegramente de estas jornadas. Que los presbíteros, los miembros de la vida consagrada, así como de cualquier realidad eclesial dispongamos todo para participar, activa y gozosamente, en esta experiencia comunitaria y de encuentro personal con Jesucristo”.
Cabe señalar que  este año, del sábado al domingo y con un ritmo distinto, se celebrará un encuentro paralelo dirigido a jóvenes a partir de 18 años que se impliquen en la Misión y puedan animar a otros jóvenes. (La información e inscripción se encuentra en la web).
En cuanto al precio de la matrícula, éste será de 80€. Para los que participan en las JNE edición joven, será de 25€. Incluye el acceso a las Jornadas, los materiales y las comidas (almuerzos y cena) así como el alojamiento que tiene plazas limitadas. Además, se hará un fondo de solidaridad para ayudar a cubrir los pasajes de los participantes que vienen de las islas y una parte de la matrícula de los jóvenes.
Además, para esta edición se esperan incorporar varias novedades. En este sentido, se mantendrán las ponencias que girarán en torno al discipulado. Pero, los talleres ahora se denominarán “Herramientas para la Misión” y pasarán de poder elegirse varios, a solo poder elegir uno. La razón fundamental es que se pretende que los participantes se formen bien en conocer algunas herramientas evangelizadoras que luego puedan ser útiles de cara a la celebración de la Misión.
Otra de las novedades será la presencia como ponente del jesuita y sociólogo, José María Rodríguez Olaizola. Entre sus múltiples proyectos, Olaizola trabaja en el Grupo de Comunicación Loyola en Valladolid, y es coordinador del proyecto de evangelización digital "Rezandovoy" y de la web "pastoralsj". Desde hace años ha hecho de la comunicación un aspecto muy importante de su misión, a través de conferencias y libros (entre ellos "El corazón del árbol solitario", "La alegría, también de noche", "Contemplaciones de papel" y "Los forjadores de historias"). También está muy activo en las redes sociales como una forma de poner en diálogo la actualidad, la fe y la cultura contemporánea.
- PARA INFORMARSE SOBRE EL PROCESO DE INSCRIPCIONES Y DEMÁS ASPECTOS, HACER CLIC AQUÍ:



sábado, 7 de enero de 2017

¿Las parroquias? No solo sacramentos. La conversión pastoral llega a España



Parroquias de toda España están cambiando la mentalidad, los horarios, las catequesis, las estructuras… Y están compartiendo sus experiencias para evangelizar con más eficacia y profundidad

A 30 kilómetros de Madrid por la A-1 se encuentra el templo de Santo Domingo de la Calzada, de la diócesis de Alcalá de Henares. La parroquia tiene un perfil que ya querrían muchos sacerdotes en España: la iglesia llena durante la Misa dominical, muchos niños y familias, actividades diarias, cinco o seis horas de confesionario cada domingo… Hace apenas cuatro años, la parroquia albergaba también muchas iniciativas: adoración nocturna, cursos Alpha, grupos de formación como continuación de Alpha, Mother´s prayers, el oratorio de niños pequeños como catequesis de poscomunión, una semana de evangelización en la parroquia… Pero su párroco, José María Lamadrid, percibía que algo no funcionaba bien. En verano de 2013, José María estaba con la lengua fuera y con una sensación: «Aquí falta algo…».
Lamadrid, que a principios del mes de diciembre organizó junto a Alpha España el primer Encuentro de parroquias sobre liderazgo y experiencias prácticas para la conversión pastoral, se dio cuenta de que «faltaba una unidad interna. Hacíamos muchas cosas y yo no podía con todo. Ahí se confirmó mi runrún: no se trata de hacer 20.000 cosas puntuales, sino de hacer de la parroquia una comunidad de fieles que se acerquen al Señor y puedan crecer en la fe».
Así que convocó a sus colaboradores más cercanos para ponerse delante del Señor y preguntarle: «¿Por dónde quieres que vayamos?». De ahí surgió un consejo de evangelización que empezó a reunirse todos los sábados por la mañana para celebrar la Eucaristía, rezar juntos y compartir inquietudes. «Poco a poco nos dimos cuenta de que había que parar cosas: algunos grupos, actividades y charlas dejaron de funcionar», dice el párroco. «Empezamos a entender que no se trata de introducir más y más cosas, sino que la conversión pastoral es, en primer lugar, un cambio de mentalidad que luego se traduce en la actividad. En realidad hemos adoptado pocas novedades en los últimos tres años, porque lo primero es rezar y pensar, orar y trabajar. Es un asunto más de claves que de iniciativas».
En todo este proceso no ha estado solo: «No todo gira alrededor del cura. La relación entre sacerdotes y laicos tiene que renovarse. Tenemos que trabajar juntos, no para hacer lo que yo quiera, o lo que los laicos quieran, sino lo que quiere Dios. Si la gente está tocada por Dios lo va a hacer bien. No se puede tener todo controlado, porque las cosas no avanzan y los curas se queman». Por este motivo, uno de los requisitos para participar en el encuentro de diciembre fue que los sacerdotes tenían que acudir junto a un equipo de cuatro o cinco colaboradores laicos de su parroquia.
Hoy, Santo Domingo está creciendo a un ritmo sostenible, con una renovación tranquila. El consejo de evangelización sigue trabajando, toda la catequesis de la parroquia se ha puesto en clave de oratorio de niños pequeños, hay un equipo de acogida en las oraciones mensuales que se quiere trasladar a la Eucaristía dominical, se está introduciendo una música más actual en las celebraciones… En definitiva «no hay que tener miedo de cambiar cosas, de intentar una transmisión de la fe más eficaz. Estamos explorando. La visión es hacer una comunidad cristiana de discípulos misioneros, de gente que va a la parroquia y vive su fe y la transmite en su vida diaria», explica Lamadrid.
«Los cambios de mentalidad en cualquier organización duran varios años», concluye el párroco. Pero hay que hacerlos. Y empezar por lo más necesario: «Toda renovación empieza por la oración».
Más libertad
Equipo de seglares de Alpha en la parroquia San Pedro Poveda, de Jaén. Foto: Julio Segurado
Equipo de seglares de Alpha en la parroquia San Pedro Poveda, de Jaén. Foto: Julio Segurado
En esta primera fase de la conversión pastoral está la parroquia de Nuestra Señora de Fuente del Fresno, en la diócesis de Madrid. El párroco, Javier Sánchez Cervera, explica que «a primera vista no funciona nada mal: hay actividades bonitas, buen ambiente…, pero eso no vale, porque hay un 80 % de personas del entorno de la parroquia que no vienen nunca».
¿Qué se puede hacer? «Hay que descubrir cuál es el plan que está en la mente de Dios para que todos los vecinos sean santos. Si no, estamos perdiendo el tiempo». ¿Y cómo hacerlo? «No se trata de pensar actividades variadas para los que ya vienen a Misa. Además, las iniciativas son lo de menos, son lo último». En su caso, constató que «las parroquias, tal como están hoy planteadas, no funcionan porque no evangelizan y no conducen a la gente a un encuentro real con Cristo. Y no son sostenibles, porque dependen del párroco en todo: hay parroquias que van bien, pero cambian al párroco y se hunden».
Por eso en Fuente del Fresno han empezado por el principio: «Me di cuenta de que no estaba en condiciones de hacerlo yo todo, de que necesitaba rodearme de gente y de mirar a Cristo juntos y preguntarle: ¿Qué debemos hacer?». Desde hace un año, un grupo de 15 personas se reúne regularmente «para rezar, hablar y ver dónde quiere Dios que vayamos».
Este cambio de mentalidad otorga además una gran libertad pastoral: «Lo importante no son los números, sino saber si cada cosa que hagas es lo que Dios quiere para esta parroquia. Se te podría ocurrir: ¿Y si quitáramos las catequesis de Confirmación y las convirtiéramos en excursiones los fines de semana? Pero lo hemos hecho siempre así. ¿Y qué? Si algo no ayuda lo quitamos, y no pasa nada». Además, el Espíritu Santo renueva en quienes se embarcan en esta aventura el don del temor de Dios, «porque perciben que esta llamada que Dios nos está haciendo es algo muy grande, que nos supera y que es obra suya», concluye.
«Queremos hacer cristianos»
Esta audacia a la hora de replantearse la transformación de «las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial», como pide el Papa Francisco en Evangelii gaudium, ha llevado a Modesto Álvarez, párroco de San Francisco de Sales, en Parla, diócesis de Getafe, a adecuar el itinerario catequético de la Iniciación cristiana a cada uno de los niños, no a dividirlos por edades. «Hay niños que antes de cumplir la edad habitual en la que se hace la Primera Comunión ya están preparados para confesarse y comulgar, y lo hacen a los 7 años».
En su parroquia, los dos primeros años de catequesis de Primera Comunión consisten en una celebración de la Palabra previa a la Misa dominical, siempre con las familias: «Los niños necesitan la experiencia de fe de sus padres, no basta solo con las catequesis», explica Modesto. ¿El riesgo? Que haya familias que deciden llevar a sus hijos a otras parroquias. «Pero es que nosotros no damos cursillos para recibir sacramentos y ya está. Nosotros queremos hacer cristianos».
El núcleo de evangelización de San Francisco de Sales, de Parla, con algunos miembros de la comunidad Fe y Vida. Foto: Modesto Álvarez
El núcleo de evangelización de San Francisco de Sales, de Parla, con algunos miembros de la comunidad Fe y Vida. Foto: Modesto Álvarez
Esta mentalidad influye también en la celebración del domingo. En San Francisco de Sales solo hay una Eucaristía dominical, «porque somos una única comunidad. Y la preparamos muy bien: la homilía, la música, un equipo de acogida… Es una Misa larga, de más de una hora, y es muy bonito ver que la gente se queda después en la puerta hablando, los niños jugando por ahí, haciendo vida comunitaria… De ahí han surgido peregrinaciones, encuentros, vacaciones parroquiales…».
Como en otros casos, el cambio comenzó con la creación de un pequeño equipo y perdiendo el miedo a que la parroquia «sea algo más que un dispensario de servicios religiosos».
No es proselitismo
En Nuestra Señora de la Asunción, en Cadalso de los Vidrios, diócesis de Getafe, «lo que marcó la diferencia fue crear un equipo para preguntarle a Dios qué quiere de nuestra parroquia», dice Carlos Ruiz, el párroco. «Creamos un núcleo y nos pusimos a la escucha de Dios, no para ver cómo podemos traer más gente a Misa, que eso es proselitismo, sino para ver qué necesita la gente del pueblo y qué les podemos ofrecer».
«Ojo, la conversión pastoral no se puede quedar en un lema bonito y seguir haciendo lo mismo», dice Julio Segurado, párroco de San Pedro Poveda, en Jaén. En su parroquia han probado muchas cosas en los últimos años, pero siempre en una clave: grupos pequeños en torno a un café o algo de comida, en un ambiente relajado que propicie el diálogo. «No queremos hacer alumnos –dice Julio–. No podemos seguir repitiendo esta metodología. Nuestro lema: Más adultos y menos niños; más laicos y menos clero».
Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo

Las claves
Lo primero: pararse y pensar, no precipitarse, rezar.
El párroco no está solo: Formar un núcleo de personas llamadas por Dios a evangelizar.
Evitar el activismo: no se trata de poner en marcha más actividades y grupos.
«Siempre se ha hecho así» no es razón para mantener las cosas.
Huir de los números: el éxito no siempre pasa por traer a más gente.
Antes de cambiar la estructura, cambiar la mentalidad; las decisiones concretas vienen después.
Tener clara la visión de la parroquia: hacia dónde ir, qué podemos ofrecer.
Para formarse más: Una renovación divina, de James Mallon; Una Iglesia con propósito, de Rick Warren; La reconstrucción de una parroquia, de Michael White y Tom Corcoran… Y los Encuentros anuales de Nueva Evangelización (ENE), organizados por Alpha España y la comunidad Fe y Vida.

Evangelizar, no solo sobrevivir
Algunos pueden pensar que la nueva evangelización se trata de salir a la calle a recuperar lo perdido, una especie de operación de captación y modernización de la marca y las técnicas de marketing para captar enfriados y alejados. Nada más lejos de la realidad. El cambio que la Iglesia nos está pidiendo desde el Vaticano II tiene que ver con la magistral formulación de Pablo VI en Evangelii nuntiandi, refrendada por Benedicto XVI en la inauguración del Sínodo para la Nueva Evangelización: «La Iglesia existe para evangelizar». Esto significa que en la evangelización nos jugamos la razón de ser de la existencia misma de la Iglesia.
Conversión pastoral es una expresión que está en boca de muchos, por más que no se sabe cómo llevar a la práctica. Quizás sea así porque se hace una lectura selectiva de la Evangelli gaudium y no se quiere poner en obra ese repensar «objetivos, estilo, estructuras y métodos» (EG 25). Repensar viene a ser lo que los lineamenta para el Sínodo llamaron un «cuestionamiento de la Iglesia sobre sí misma» que conminaba a examinar «la capacidad de la Iglesia de configurarse como comunidad, como verdadera fraternidad, como cuerpo y no como una empresa».
Conversión pastoral significa no solo cambiar estructuras en pos de la misión. Se trata de recordar que la Iglesia existe para evangelizar, para hacer discípulos, y no solo para sobrevivir, apuntalar estructuras caducas y mantener una cristiandad que ya es historia.
Conversión pastoral significa volver al momento primero, a la Iglesia de los Hechos, a Jesucristo; volver al primer anuncio y reiniciar la sempiterna dinámica de la Iglesia: anunciar, catequizar/discipular y enviar.
Conversión pastoral significa no hacer rebajas, no conformarse con dar sacramentos a bautizados sin convertir. También es salir, pero eso es solo la punta del iceberg de un cambio profundo. Sin envío solo hay autorrefencialidad y un mantenimiento caduco.
Las parroquias necesitan la conversión pastoral para recuperar su identidad más profunda: ser centros de redención y de envío, de transformación y de sanación. Hospital de campaña y a la vez portaaviones desde donde enviar cristianos para reconstruir un mundo que desesperadamente necesita a Jesucristo para no caerse en pedazos.
Tote Barrera
Director de Alpha España

domingo, 21 de agosto de 2016

CONOCE EL MANUAL PARA LA MISIÓN




La diócesis está desarrollando, en comunión con el Plan Diocesano de Pastoral, un “tiempo de misión”. Si quieres saber en qué consiste, cuál es su desarrollo, conocer sus etapas, etc., te invitamos a leer el manual para la misión. Se trata de un sencillo documento para que te sea más fácil participar en la misión diocesana evangelizadora.
Este manual pretende ser una guía pero es, además, un instrumento “vivo”, ya que la misión no nace nunca de un proyecto perfectamente elaborado o de un manual muy bien estructurado y planificado. La misión siempre nace de una vida que se sintió buscada y sanada, encontrada y perdonada. La misión nace de experimentar una y otra vez la unción misericordiosa de Dios. Por eso, «salgamos, salgamos a ofrecer a todos la vida de Jesucristo» (E.G 49).

domingo, 14 de agosto de 2016

La parroquia que quitó la catequesis inútil, cambió su estructura y es modelo de renovación pastoral

José María Sánchez de Lamadrid es juez eclesiástico en la diócesis de Alcalá de Henares y, desde septiembre de 2007, párroco en la parroquia de Santo Domingo en Algete (parroquiasantodomingo.org), en una urbanización con unos 15.000 habitantes a unos 30 kilómetros de Madrid. En el Encuentro ENE 2016 de Nueva Evangelización se ha presentado lo que está sucediendo en esta parroquia, que muchos ven como un ejemplo de renovación pastoral eficaz.

Cuando José María llegó a la parroquia comprobó que unas 1.500 personas pasaban por las misas parroquiales cada semana y que mucha gente se confesaba. Había bastante vida sacramental y las familias llevaban a los niños a catequesis. En teoría, muchos párrocos en España estarían encantados ante este panorama.



José Mª Sánchz de Lamadrid encontró en Santo Domingo
de Guzmán, Algete, una parroquia con gente pero poco viva


Por debajo de la apariencia
Sin embargo, una mirada más atenta descubría carencias importantes. No había sentimiento de comunidad. Como en tantos otros lugares, los niños dejaban de ir a la iglesia tras la Primera Comunión, para desánimo de los catequistas. A las charlas de formación del nuevo párroco acudían pocas personas, siempre las mismas. Eran las mismas que participaban en otras actividades. En general, los feligreses eran meros consumidores de sacramentos, y por esa mentalidad de consumidores eran exigentes a la hora de pedir horarios, disponibilidades para sus bodas, comuniones, etc... 

La parroquia tenía aún gente porque la población de la zona incluye familias jóvenes. Pero cada vez habría menos. Y, siendo realistas, el 90% de los habitantes de la zona no se acercaban a la iglesia. Había que hacer algo. 

Todo empieza con la oración
En 2008 se pusieron en marcha dos iniciativas de oración, por impulso de unos feligreses: adoración nocturna los terceros viernes de cada mes (de la Adoración Nocturna Española) y un grupo de oración semanal para madres (Mothers Prayers), siguiendo un modelo nacido en Inglaterra en 1995, hoy extendido en  muchos países. 

"En estas oraciones se rezó mucho por la Nueva Evangelización, y creo que el fruto que vemos hoy nació aquí", explica el párroco. 

Con ganas de hacer "algo más" y avivar la fe en la parroquia, José María Sánchez de Lamadrid empezó a implantar Cursos Alpha (spain.alpha.org) en la parroquia. En enero de 2011 comenzó el primero. Cursos Alpha combinaba vídeos, predicaciones y cenas para anunciar la buena nueva de Cristo, el "kerigma" o primer anuncio. Los asistentes debatían en un entorno amigable y cordial y en grupos pequeños. Además, Alpha movilizaba a parroquianos adormecidos: los ponía a rezar, o a cocinar, o a acoger invitados a las cenas, o a hacerlo todo a la vez. 


Campana de la parroquia de Algete; atrae a algunas
personas por costumbre, pero a la mayoría de alejados
hay que salir a buscarlos


"Con Alpha vimos que los que eran feligreses por mera costumbre se convertían en cristianos apasionados, te decían que ahora les llenaba leer la Biblia, que ven a Dios en lo cotidiano, que la misa les alimenta, que necesitan compartir la fe... así se creaba una verdadera comunidad cristiana, no un supermercado de sacramentos", explica José María.

En junio de 2011 visitó en Londres la parroquia anglicana de Holy Trinity Brompton, sede central de Alpha, acompañado de unos cuantos colaboradores. Volvieron todos entusiasmados y con ganas de evangelizar más y mejor. 

Mientras la parroquia multiplicaba sus Cursos Alpha, en 2013 contactaban también con la entusiasta Escuela de Evangelización de Alcalá (kerygmadiocesisalcala.blogspot.com.es) y acogían una Semana de Evangelización, que ayudó a despertar a más feligreses. 

Ese año 2013 fue el año del "boom", del gran crecimiento. El párroco se sentó y apuntó las cifras:

- Curso Alpha de enero-abril 2011: 50 participantes
- Curso Alpha de octubre-diciembre 2011: 70 participantes
- Curso Alpha de otoño 2012: 100 participantes
- Curso Alpha Jóvenes primavera 2013: 25 chavales de 15 a 17 años
- Curso Alpha de otoño-invierno 2013: ¡¡¡170 participantes!! (en 2 casas grandes)
- Actividades del año: 35
- Celebraciones litúrgicas: 3.640
- Horas dedicadas a encuentros y reuniones: 2.850

Demasiado para un solo párroco, constató. 

Eso sí, en un par de años, gracias a Alpha, se habían activado muchos parroquianos como colaboradores: ahora tenía 274 colaboradores laicos. 


La gran decisión: parar y cambiar estructuras
Entonces fue cuando tomó la decisión que hace especial a la parroquia de Santo Domingo de Algete. El párroco tomó conciencia de lo que explica el documento de Aparecida de 2007: "Hay que abandonar las estructuras caducas que no evangelizan". Y unas palabras de Benedicto XVI: “Debemos vencer la tentación de limitarnos a lo que ya tenemos o creemos tener: sería una muerte anunciada”. Además, como explicó en el ENE 2016 Tote Barrera, director de Cursos Alpha en España, "hay al menos dos estructuras caducas muy claras en España, que no funcionan: la iniciación y preparación para los sacramentos y la relación del párroco con los parroquianosheredada del siglo XVI".

José María decidió dos cosas:

1) hizo un parón para renovar la parroquia: para empezar, un curso sin catequesis para niños
2) reclutó y formó un equipo de 8-10 personas, laicos: el Consejo Parroquial de Evangelización

El Papa Francisco pedía una "renovación pastoral". Y eso implicaba cambiar "lo de siempre" cuando se había demostrado que no funcionaba.

Fuera catequesis: en su lugar, el Oratorio de los Niños
El caso más claro se dio en la catequesis infantil: fue sustituida por el Oratorio de los Niños, la experiencia creada por el padre Gonzalo Carbó en Valencia. (Detallada aquí en PDF) .

Los niños en la Parroquia de Santo Domingo ya no vienen a sentarse alrededor de una mesa, con unos libros, dibujos, lápices de colores y un formato que imita a la clase de religión de los colegios. Ahora los niños vienen a rezar a un oratorio, con velas y luz ténue. Cantan, oran. Escuchan la Palabra de Dios, se les explica el texto, las parábolas, las enseñanzas de Jesús. No vienen "para la Primera Comunión" sino para rezar. Y el resultado es asombroso: los niños siguen viniendo después de la Primera Comunión.

"Casi todo es oración y explicación orante y ya lo hacemos con niños de 6 años hasta 12 años", explica el párroco. Catequistas y familias están entusiasmadas e ilusionadas. "Ninguna abuela ni madre se queja de que no hagamos catequesis al uso: las abuelas y madres están encantadas porque ven que sus hijos y nietos rezan contentos y quieren venir".


Pasión por el Señor, capacidades humanas y buena "química" para la relación y el trabajo en equipo: así se seleccionan los colaboradores

Cómo seleccionar tu equipo
En cuanto al Consejo Parroquial de Evangelización, lo explica así: "En 2013 le pedí luz al Señor y Él me confirmó la necesidad de crear un Consejo de Evangelización que ponga orden ante tantas actividades y que ayude a un crecimiento sostenible". Las personas seleccionadas, como las otras muchas con responsabilidades en la parroquia, cumplían 3 condiciones: trato cercano y orante con Dios, capacidades humanas de trabajo y buena relación y "química" con el resto del equipo.

"Durante dos años nos reunimos cada sábado por la mañana. Para eso, eliminamos o paralizamos otras cosas. Esto era prioritario. Ahora, en 2016, que ya lo tenemos todo más encarrilado, ya basta con unas pocas reuniones al año. Nuestras reuniones tenían este formato: misa muy pronto, café-desayuno para fortalecer lazos y amistad, oración conjunta y reunión de trabajo de diez a doce".

En esas reuniones se aquilataba la visión que se busca, se explicaba la renovación y transformación de la parroquia y cómo lograrla.

Esa visión quedó concretada en 6 valores buscados para la parroquia:

- Unción: todo bajo el Espíritu Santo
- Alegría: un signo de que Dios actúa
- Familia: crece el calor de familia y acogida entre los parroquianos
- Unidad: toda la parroquia sirve al mismo proyecto
- Excelencia: se busca mejorar
- En Marcha: se acompaña para seguir creciendo

En 2014 juntaron a cien parroquianos y los organizaron en grupos pequeños, explicándoles lo que estaba pasando en la parroquia, lo que iba  apasar y escuchando las aportaciones de todos. Escuchar a la feligresía es importante para implantar el cambio pastoral.

Crecimiento y diversificación
La activación de feligreses para la evangelización ha seguido creciendo: ya cuentan con 350 colaboradores en distintas funciones. En la primera mitad de 2016, por ejemplo, han diversificado sus Cursos Alpha: un Alpha Desayunos para personas de más de 60 años (35 asistentes), un clásico Alpha Cenas (65 personas) y un Alpha Jóvenes (35 asistentes).

Pero ahora el reto es mantener el trato y la formación con la gente que se ha acercado a la parroquia a través de Alpha pero aún no está madura para reincorporarse a la plena vida de sacramentos, que son ya algo más de 150 personas.

"No tiene sentido decir a la gente que acaba de conocer a Cristo que se apunte a un discipulado de tres años. Lo que hacemos es invitar a una cosa de dos o tres sesiones, luego a otra, luego a otra... y mantener la relación y amistad", explica José María. "La gente vuelve a la Iglesia por Dios pero permanece en ella por las amistades.Por ejemplo, organizamos una cena al mes, en la que rezamos con la Lectio Divina. Los temas muy doctrinales no enganchan a las personas. Creamos espacios previos. Hay capas de dureza y heridas que hay que ir quitando con el trato y la amistad. No hay que tener prisas. Quien quiera simplemente confesarse e ir a misa cada domingo siempre podrá hacerlo. El tema es acompañar a los que aún no están listos."

Dios capacita a los llamados
Otro de los objetivos es capacitar a los colaboradores, y tratar de conseguir tantos colaboradores como se pueda. "Nosotros creemos que Dios no llama a los capacitados sino que capacita a los llamados. No queremos que la gente se ponga a hacer cosas que no les ilusionan, porque se queman. Queremos que los colaboradores hagan cosas para las que Dios les equipa, que les da capacidad. Yo ya no pongo en marcha ningún proyecto hasta que no me llega la persona enviada y equipada por Dios para eso: después de 15 años de cura es algo que tengo claro. Rellenar funciones con cualquiera ya no lo acepto".

Para averiguar los dones y capacidades de los nuevos cristianos entusiastas, con ganas de "compartir y hacer más", organizan la iniciativa "Descubriendo mi forma", que consta de dos sesiones y se inspira en el programa "shape" del popular pastor y superventas Rick Warren. "¿Qué forma te dio Dios, qué capacidades, qué pasión? Explicamos la base teológica, los dones y carismas repartidos a los fieles para edificar la Iglesia, y luego con unos tests cada persona se hace una idea. Tu pasado, tus habilidades, tu tipo de personalidad -introvertido, analítico, etc...- tus experiencias de la vida... ser consciente de eso te ayuda a saber dónde servir. Por ejemplo, si has pasado por un duelo puedes consolar a gente que sufre una pérdida; si has superado la droga o el alcoholismo puedes ayudar a esas personas, etc..."

Otra iniciativa que están probando se llama "Descubriendo mi madurez espiritual"."Es un minidiscipulado en 5 sesiones. Lo hacemos para quienes ya han pasado por Alpha. Explicamos cinco temas: la comunidad, la oración, las prioridades al amar, el sentido de la cruz como discípulos de Cristo y el combate espiritual".



Claves de 5 años de experiencia
Después de estos años, hay algunas claves que la parroquia tiene claras:

- la parroquia está para facilitar la santidad y el encuentro con Cristo, no para otros servicios
- la parroquia requiere una conversión pastoral y abandonar el viejo paradigma; abandona el "mantenimiento" y buscar estar "en salida"
- el cambio pastoral al principio puede dar pereza, pero después ilusiona
- hay una nueva relación entre laicos y sacerdotes, más viva y con más unidad
- la parroquia no "ofrece actividades" sino que desarrolla "procesos" que cambian a la gente
- la transformación pastoral procura ser equilibrada, no quemar colaboradores
- los colaboradores han de tener: trato con Dios, capacidad humana, buena química con el equipo
- las actividades se establecen según los talentos de los colaboradores y sus dones
- No hay que tener miedo a parar lo que haga falta y a dedicar tiempo a rezar y pensar con Jesús

Quedan muchas cosas por hacer en Santo Domingo y las ideas se multiplican. Por ejemplo, el grupo de oración de madres puede crecer si a la hora que las madres traen sus niños al Oratorio se organiza otro oratorio para ellas. "Las madres orarían al mismo tiempo que los niños, pero en otro espacio. Y empezaría muy suave: 20 minutos de sencilla oración, y luego un café con pastas, por ejemplo".

Para los jóvenes se ha puesto en marcha un grupo de música de alabanza moderna, pero se está estudiando implantar LifeTeen (www.lifeteen.es) y otras metodologías. José Mª Sánchez de Lamadrid tiene claro que quiere compartir lo que hay en la parroquia, explicarlo a los visitantes y aprender de otras experiencias. Se muestra dispuesto a acoger y atender a cualquiera con ganas de aprender de la experiencia de Santo Domingo en Algete.