lunes, 25 de septiembre de 2017

Cuidados paliativos: permanecer vivos hasta el último momento


La vida y la muerte se entremezclan en una paz profunda en la clínica de las agustinas de Malestroit

Reunión de cambio de turno matinal en la unidad de cuidados paliativos de la clínica de las Agustinas de Malestroit (Francia). Café y bizcochitos, el ambiente se detiene evocando a cada uno de los ocho pacientes que se benefician allí de cuidados. Se ríe y se trabaja. Aquí está la “casa de la vida”, asegura Sor Roxane.
En lo que hasta el 2003 era la maternidad de la clínica, sólo los pacientes han cambiado de rostro. Las puertas y ventanas siguen siendo rosadas, y a fin de cuentas “todavía se sigue dando a luz… desde la muerte”, explica la religiosa. Es largo y doloroso, el resultado es incierto.
El establecimiento de las agustinas es la única unidad de cuidados paliativos para los 350.000 habitantes de los entornos. Es raro que haya plaza.

“¡Es el servicio donde se está más vivo!”

Enfermera de formación, sor Rosane encuentra bajo su velo y su bata blanca sus “dos pulmones”: sus vocaciones -religiosa y agente de salud- son complementarias.
© Sophie Le Noen.
En torno a ella, un equipo multidisciplinario compuesto por muchas enfermeras, una auxiliar de enfermería y un psicólogo. Todos han firmado una carta de adhesión a los valores éticos de la comunidad religiosa a la que pertenece la clínica.
“Nosotros no ponemos fin ni prolongamos la vida. Respetamos la naturaleza“, explica la religiosa. Todo en esa “justa proximidad” que permite amar al paciente. Dedicamos tiempo a escuchar, a sentarnos. “No consideramos al ser humano como un solo órgano enfermo, sino en toda su persona”.
Isabel, enfermera, saborea el pacífico ritmo de la unidad. “¡Es el servicio donde se está más vivo!”, explica la joven mientras prepara su carro.
La atención del personal médico es tranquilizadora para los pacientes. Fabiana, de 65 años, respirando con dificultad, lo corrobora: “Estoy bien aquí. He encontrado una escucha”. Ella se prepara para volver a su casa, por unos días, en la perspectiva de la próxima boda de su hijo.

“Calmar los cuerpos y las almas”

Los pacientes aquí no están llamados a permanecer mucho tiempo. “Los recibimos para calmar su dolor, pero todos tienen un proyecto: ¡es la vida! Hay que permanecer vivos hasta el final”. 
Fabiana explica con un sentimiento cruel: “Tengo un cáncer de pulmón aunque nunca he fumado. Lo encuentro muy injusto”. Una injusticia ante la que no hay respuesta. “La enfermedad no es un castigo”, dice sor Roxane, que calma con su equipo los cuerpos y las almas atormentadas.
La nobleza de la misión de los agentes de salud se inscribe en un libro de oro en que los agradecimientos de las familias llenan páginas enteras. “No tenemos una máscara, estamos en la verdad“, dice la responsable para explicar cómo enfrenta la muerte: es la humanidad que se refleja en cada uno.
En los colores rosas de este lugar de paso, la muerte no es tabú y los vivos también necesitan de los moribundos. Una vela se enciende en la ventana de la habitación después de cada muerte.
Y después a veces los pacientes hacen mentir al diagnóstico de los médicos. Como ese hombre con insuficiencia renal que se despidió de los equipos antes de sus vacaciones de verano y que se prepara para volver a encontrarse con ellos tres semanas más tarde.

Lunes de la vigésima qunita semana del tiempo ordinario


Libro de Esdras 1,1-6. 

En el primer año de Ciro, rey de Persia, para que se cumpliera la palabra del Señor pronunciada por Jeremías, el Señor despertó el espíritu de Ciro, rey de Persia, y este mandó proclamar de viva voz y por escrito en todo su reino:
"Así habla Ciro, rey de Persia: El Señor, el Dios del cielo, ha puesto en mis manos todos los reinos de la tierra, y me ha encargado que le edifique una Casa en Jerusalén, de Judá.
Si alguno de ustedes pertenece a ese pueblo, que su Dios lo acompañe y suba a Jerusalén, de Judá, para reconstruir la Casa del Señor, el Dios de Israel, el Dios que está en Jerusalén.
Que la población de cada lugar ayude a todos los que queden de ese pueblo, en cualquier parte donde residan, proporcionándoles plata, oro, bienes y ganado, como así también otras ofrendas voluntarias para la Casa del Dios que está en Jerusalén".
Entonces los jefes de familia de Judá y de Benjamín, los sacerdotes y los levitas, y todos los que se sintieron movidos por Dios, se pusieron en camino para ir a reconstruir la Casa del Señor que está en Jerusalén.
Sus vecinos les proporcionaron toda clase de ayuda: plata, oro, bienes, ganado y gran cantidad de objetos preciosos, además de toda clase de ofrendas voluntarias.

Salmo 126(125),1-2ab.2cd-3.4-5.6. 
Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,
nos parecía que soñábamos:
nuestra boca se llenó de risas
y nuestros labios, de canciones.

Hasta los mismos paganos decían:
“¡El Señor hizo por ellos grandes cosas!”.
¡Grandes cosas hizo el Señor por nosotros
y estamos rebosantes de alegría!

¡Cambia, Señor, nuestra suerte
como los torrentes del Négueb!
Los que siembran entre lágrimas
cosecharán entre canciones.

El sembrador va llorando
cuando esparce la semilla,
pero vuelve cantando
cuando trae las gavillas.


Evangelio según San Lucas 8,16-18. 
Jesús dijo a la gente:
"No se enciende una lámpara para cubrirla con un recipiente o para ponerla debajo de la cama, sino que se la coloca sobre un candelero, para que los que entren vean la luz.
Porque no hay nada oculto que no se descubra algún día, ni nada secreto que no deba ser conocido y divulgado.
Presten atención y oigan bien, porque al que tiene, se le dará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que cree tener". 

domingo, 24 de septiembre de 2017

Oración a Nuestra Señora de la Merced


Para que nos ayude a romper las cadenas del pecado

Virgen María de la Merced, bondadosa Madre de Dios, estrella resplandeciente del mar, luna purísima que recoges los rayos del Sol de Justicia, te nutres de ellos para reflejarlos de la mejor manera.
Escucha Madre, nuestros ruegos; tú que benigna atendiste desde el cielo los tristes lamentos de los pobres cautivos que gemían sin consuelo en la dura opresión de los moros, y rompiste los grillos y cadenas que los aprisionaban, por medio de tu familia de redentores.
Por tu ardiente caridad, por tus virginales entrañas en que se encarnó el Hijo de Dios para nuestro remedio, te pedimos, Madre querida, que rompas las cadenas de nuestro pecado, para que libres de ellas, podamos conformarnos con tu Hijo el Señor Jesús. Amén.

Hoy la Iglesia celebra a Nuestra Señora de la Merced, la Virgen de la Misericordia

Hoy la Iglesia celebra a Nuestra Señora de la Merced, la Virgen de la Misericordia

Cada 24 de septiembre se celebra a la Virgen de la Merced que significa “misericordia”, advocación que se remonta al siglo XIII cuando la Virgen se le aparece a San Pedro Nolasco y lo anima a seguir liberando a los cristianos esclavos.
En esa época los moros saqueaban las costas y se llevaban a los cristianos como esclavos a África. En esa horrenda condición, muchos perdían la fe al pensar que Dios los había abandonado.
Pedro Nolasco, al ver esta situación, vendió hasta su propio patrimonio para liberar a los cautivos. De igual modo, formó un grupo para organizar expediciones y negociar redenciones. Cuando se les acabó el dinero, entonces pidieron limosnas. Sin embargo, las ayudas también se terminaron.
Es aquí que Nolasco pide a Dios que le ayude. En respuesta, la Virgen se le aparece y le solicita que funde una congregación para redimir cautivos.
Nolasco le preguntó: “¡Oh Virgen María, madre de gracia, madre de misericordia! ¿Quién podrá creer que tú me mandas?”
Y María respondió diciendo: “No dudes en nada, porque es voluntad de Dios que se funde una orden de ese tipo en honor mío; será una orden cuyos hermanos y profesos, a imitación de mi hijo Jesucristo, estarán puestos para ruina y redención de muchos en Israel es decir, entre los cristianos y serán signo de contradicción para muchos”.
Ante este deseo, se funda la orden de los Mercedarios el 10 de agosto de 1218 en Barcelona, España, y San Pedro Nolasco fue nombrado por el Papa Gregorio IX como Superior General.
Los integrantes, aparte de los votos de pobreza, castidad y obediencia, hacían un cuarto voto en el que se comprometían a dedicar su vida a liberar esclavos y que se quedarían en lugar de un cautivo que estuviese en peligro de perder la fe, cuando el dinero no alcanzara para lograr su liberación.
Más adelante, en el año 1696, el Papa Inocencio XII fijó el 24 de septiembre como la Fiesta de la Virgen de la Merced en toda la Iglesia.
Cuando los frailes mercedarios llegan a América, llevan también la devoción a la Virgen de la Merced. La cual se propagó en República Dominicana, Perú, Ecuador, Argentina y muchos otros países, donde es conocida y amada.
Para conocer más de esta advocación, visite:

sábado, 23 de septiembre de 2017

Hoy se inicia la Novena a los Ángeles Custodios

Hoy se inicia la Novena a los Ángeles Custodios
“Invoca a tu Ángel de la Guarda, que te iluminará y te conducirá. Dios te lo ha dado por este motivo. Por tanto válete de él”, decía San Pío de Pietrelcina, quien durante su vida tuvo una gran cercanía con su ángel custodio y que se convirtió en su confidente y consejero.
Cercanos a la fiesta de los ángeles custodios, que se celebra el 2 de octubre, aquí una novena para pedir la intercesión del Ángel de la Guarda y que Dios ha puesto a nuestro lado para que nos proteja, ayude y aliente a seguir a Cristo.