martes, 5 de septiembre de 2017

Oración por la familia de Madre Teresa de Calcuta



Padre Celestial, nos has dado un modelo de vida en la Sagrada Familia de Nazaret. Ayúdanos, Padre amado, a hacer de nuestra familia otro Nazaret, donde reine amor, la paz y la alegría.
 
Que sea profundamente contemplativa, intensamente eucarística y vibrante con alegría. Ayúdanos a permanecer unidos por la oración en familia en los momentos de gozo y de dolor. Enséñanos a ver a Jesucristo en los miembros de nuestra familia especialmente en los momentos de angustia.
 
Haz que el corazón de Jesús Eucaristía haga nuestros corazones mansos y humildes como el suyo y ayúdanos a sobrellevar las obligaciones familiares de una manera santa.
 
Haz que nos amemos más y más unos a otros cada día como Dios nos ama a cada uno de nosotros y a perdonarnos mutuamente nuestras faltas como Tú perdonas nuestros pecados.
 
Ayúdanos, oh Padre amado, a recibir todo lo que nos das y a dar todo lo que quieres recibir con una gran sonrisa. Inmaculado Corazón de María, causa de nuestra alegría, ruega por nosotros.
 
Santos Angeles de la Guarda permaneced a nuestro lado, guiadnos y protegednos. Amén
-Madre Teresa M.C.

Septiembre, un mes de santos dedicados a los pobres



Muchas son las conmemoraciones de santos y de la Virgen María en este mes que celebra importantes acontecimientos de la historia

El mes de septiembre (séptimo mes según el Calendario Romano y noveno según el Gregoriano) indica un cambio de estación meteorológica, pues pasa del verano al otoño en el Hemisferio Norte y del Invierno a la Primavera en el Hemisferio Sur. 
Muchas son las conmemoraciones de santos y de la Virgen María, y celebra importantes acontecimientos de la historia, como la independencia de México, Chile, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Costa Rica, Guatemala, prácticamente todas el día 15 de septiembre. Por esta razón se le llamada “Mes de la Hispanidad”. El día 11 recuerda el ataque terrorista a las Torres Gemelas de Nueva York y el golpe de Estado de Chille que derrocó al presidente Salvador Allende. 
Entre los santos podemos trazar un denominador común en este septiembre: son santos de grandes sacrificios y penitencias y al mismo tiempo se dedican a los pobres, ancianos y enfermos.
Día 1.- San Josué. Es un santo que está en la Biblia, sucesor de Moisés (vivió hacia el 1230 antes de Cristo) de quien fue su principal colaborador. Introdujo al pueblo de Israel a la Tierra Prometida. Ungido por Moisés, conquistó una gran parte del territorio de Canaán, y dividió el territorio entre las doce tribus de Israel. Es venerado por las tres religiones monoteístas: cristianismo, judaísmo e islam. 
Día 2.- Beato Bartolomé Gutiérrez. (1580-1632). Agustino mexicano, pidió ser misionero y fue enviado a Manila en 1605, y después a Japón en 1612, pero un año después el emperador japonés Taicosama decretó la expulsión de todos los misioneros. Bartolomé volvió a Japón de incógnito a petición de los fieles. Trabajó durante 15 años, pero fue traicionado. Fue quemado a fuego lento en Omura, Japón.
Día 3.- San Gregorio Magno, papa (540-604). Hijo de patricios romanos, despuntó rápidamente por su inteligencia y a los 34 años fue nombrado gobernador de Roma por el emperador Justino. Se conmovió ante la miseria y pobreza de Roma. Al morir su padre, Gregorio entregó todos sus bienes a los pobres y a la Iglesia. Vistió el hábito de san Benito, transformó su residencia lujosa de Roma en un monasterio y edificó otros siete monasterios.  Se atribuye como el iniciador del Canto Gregoriano. Fue elegido Papa por unanimidad por el clero y pueblo romanosel 3 de septiembre del año 590.
Día 4.- San Moisés, profeta. Significa “salvado de las aguas”. Criado junto al Faraón de Egipto, fue elegido por Dios para liberar al pueblo judío de Egipto y conducirlo a la tierra prometida en Canaán. Pasó el Mar Rojo, separando sus aguas, y recibió en el Sinaí las Tablas de la Ley de Dios: los Diez Mandamientos. No pudo ver la tierra prometida. Es un santo venerado en las tres religiones monoteístas: cristianismo, judaísmo e islam.
Día 5.- Santa Teresa de Calcuta. (1910-1997) Religiosa albanesa, sin duda la santa más popular del último siglo. En la India se dedicó a los más pobres de los pobres, a los moribundos, a los tuberculosos, a los que morían de hambre, acompañándolos a bien morir. A los 18 años ingresó religiosa en las Hermanas de Loreto, de Irlanda. Quiso ser Misionera y viajó a la India, a Calcuta. Allí recibió su “segunda llamada” y fundó las  Misioneras de la Caridad, cuando Jesús le comunicó que deseaba ser amado por los pobres. Abrió conventos en todo el mundo para cuidar a los pobres. Recibió el Premio Nobel de la Paz (1979). Su testimonio es la alegría de amar, el valor de las cosas pequeñas, la grandeza de la dignidad de cada persona humana. Vivió 40 años en la “oscuridad del alma” y parecía que Dios la había abandonado, pero le mantuvo la fe. Defendió con vehemencia en foros internacionales el valor de la vida frente al aborto y la contracepción. A los seis años de su muerte fue beatificada y después canonizada por el papa Francisco, en 2016. 
Día 6.- San Zacarías profeta. Otro santo bíblico y profeta. Vaticinó la vuelta del pueblo de Israel a la tierra prometida, y anunció la llegada del Mesías, que sería un rey pacífico que entraría glorioso en la Ciudad Santa de Jerusalén. 
Día 7.- Santa Regina de Autun. (siglo III). Vivió en tiempos del Imperio Romano, hija de padre romano y madre gala (francesa). A los 15 años decidió consagrarse a Dios en la virginidad. Era muy hermosa, y el prefecto romano quedó prendado de Regina solo al verla. Pero ella le confiesa su fidelidad a Jesucristo. El prefecto le obliga a adorar a los dioses romanos. Ella se niega, le torturan todo el cuerpo y finalmente es degollada. 
Día 8.- La Natividad de Nuestra Señora. Se conmemora el día que la Iglesia estableció el nacimiento de la Virgen María, hija de Joaquín y de Ana y madre de Jesús de Nazaret. Muchos son los nombres que ha tomado la Virgen en distintos lugares donde se ha aparecido en el mundo. Son los nombres de las vírgenes encontradas prodigiosamente. Entre estos nombres y advocaciones, en Europa y América Latina, están los de Nuria, Caridad y del Cobre, Coro, Covadonga, Llanos, Montserrat, Nazaret, Pino, Socorro, Camino, Victoria, Soterraña, Natividad, Divina Infantita, etc. etc. 
Día 9.- San Pedro Claver (1580-1654). Religioso jesuita, hijo de campesinos catalanes, dedicó su vida a los esclavos negros en la ciudad de Cartagena de Indias (Colombia). La mayoría procedían de Guinea, Congo y Angola. Durante 40 años se dedicó a esta labor en favor de la justicia que denunció en muchas ocasiones. Los esclavos llegaban todos los meses. Hizo grandes sacrificios por los negros y llegó a bautizar unos 300.000.
Día 10.- San Nicolás de Tolentino (1245-1305). Fue un religioso de la Orden de Ermitaños de San Agustín. Vivió confesando a mucha gente, imponiendo unas penitencias suaves, y las fuertes se las aplicaba personalmente. Es conocido por sus rigurosas penitencias y flagelaciones. Tuvo la visión de las almas del Purgatorio y pidió que se rezara por ellas. Las limosnas que recibía se las daba a los pobres. Vivió muy pobremente y se apoyó siempre en la Eucaristía. 
Día 11.- El Señor de los Milagros de Buga. Es una antigua tradición que narró el franciscano fray Francisco G. Rodríguez, quien publicó una novena en 1819. Se trata de una piadosa anciana india del valle del Cauca (Colombia). Lavaba ropa y su piedad le llevó a comprarse un Cristo, con sus ahorros (70 reales) conseguidos en mucho tiempo. Cuando fue a comprarlo pasó por su lado un honrado padre de familia, que debía dinero y estaba llorando por no poder pagar su deuda: eran 70 reales. La india le dio los que llevaba encima esperando otra ocasión para comprar el Cristo. A los pocos días, mientras lavaba la ropa la anciana encontró entre las olas del río Buga un crucifijo de madera. No podía pertenecer a nadie porque río arriba no vivía nadie. Muy feliz con el encuentro construyó una capillita en su casa. El párroco y los habitantes del lugar visitaron la capillita y vieron que había sido un prodigio pues no había ningún crucifijo con semejante imagen en la zona. El lugar recibió muchas peregrinaciones y en él tuvieron lugar hechos prodigiosos y milagros. Se le llamó al crucifijo “El Señor de los Milagros de Buga”, que hoy es una basílica. 
Día 12.- Dulce nombre de María. Es el santo de las Marías, Miriam, Fuensanta, Estíbaliz, Lluc, etc. La fiesta se autorizó en 1513 en la ciudad española de Cuenca. El papa Inocencio XI admitió la fiesta litúrgica como acción de gracias por la victoria de las fuerzas polacas del rey Juan Sobieski sobre las tropas turcas.
Día 13.- San Juan Crisóstomo. (349-407). Fue obispo de Constantinopla y Doctor de la Iglesia. Gran reformador del clero de su diócesis y gran defensor de la verdad. Recibió toda clase de acusaciones y calumnias por parte de la Corte Imperial y de los intelectuales del tiempo. Fue dos veces desterrado. Apenado de tantas tribulaciones murió en Comana, el Ponto. Su obra es muy rica en doctrina. Mereció el nombre de Crisóstomo (Boca de Oro). 
Días 14.- La Exaltación de la Santa Cruz. Es la fiesta que quedó instituida al día siguiente de la dedicación de la Basílica de la Resurrección, erigida encima el Santo Sepulcro de Jesucristo por el emperador Constantino el año 335. Cristo reina y salva desde la Cruz, símbolo permanente de los cristianos. 
Día 15.- Nuestra Señora de los Dolores. Recuerda el momento en que la Virgen María, de pie junto a la Cruz de su Hijo sufrió lo que le anunció Simeón en la presentación en el Templo: “Una espada traspasará tu corazón”. 
Día 16.- San Cipriano y san Juan Macías. San Cipriano (200-258), tras su conversión fue presbítero y obispo de Cartago, donde recibió el martirio por defender la verdad de Dios bajo el mandato del emperador Decio. Se conmemora junto con san Cornelio papa.
San Juan Macías (1585-1645), religioso dominico, difundió el rezo del Rosario en Lima (Perú). Tras dedicarse a los oficios más humildes atendió a los pobres y enfermos, pero también predicó a los bienestantes. Es decir ayudó a los que necesitaban de Dios. Nació en  Extremadura (España) y fue misionero en Perú, primero en Cartagena de Indias y después en Lima. Fue contemporáneo de santa Rosa de Lima y de san Martín de Porres
Día 17.- San Roberto Belarmino y santa Hildegarda de Bingen. San Roberto Belarmino (1542-1621) fue un religioso jesuita italiano, firme defensor de la Iglesia frente al protestantismo. Fue atacado personalmente, con insultos y desprecio, pero nunca mencionaba a sus adversarios. Conocía en profundidad la Biblia, la patrística y los escritos de los protestantes. Escribió su libro “Controversias”.
Santa Hilegarda de Bingen (1098-1179), llamada “Sibila del Rin” fue una monja benedictina alemana. Prácticamente analfabeta, hizo gala de una gran sabiduría, no solo en el conocimiento de la doctrina de la Iglesia, sino sobre todo en su enorme conocimiento de las plantas medicinales y de la música. Sus profecías todavía son escuchadas hoy. Fue abadesa y tuvo muchas revelaciones. 
Día 18.- San José Cupertino (1603-1663). Religioso italiano, franciscano de los Hermanos Menores Conventuales. Su apostolado lo hizo con la oración y la penitencia. Como san Francisco, era amigo de los animales y tuvo muchos éxtasis y curó milagrosamente a muchas personas. 
Día 19.- San Jenaro de Nápoles (siglo IV). Obispo y confesor. Condenado a las fieras como otros seis compañeros, cuando fueron conducidos a la arena del anfiteatro, las fieras no los atacaron y se volvieron repentinamente mansas. El público protestó airadamente (querían ver sangre). Sus reliquias, en Nápoles, se exponen cada año ese día, entre ellas un frasco con sangre de san Jenaro. El frasco está herméticamente cerrado desde hace 300 años. El día 19 de septiembre la sangre se licúa. Los fieles cantan entonces un Te Deum. En caso de no licuarse, dice la tradición, san Jenaro anuncia que algo tremendo ocurrirá en Italia o en el mundo. 
Día 20.- San Andrés Kim Taegön y 102 compañeros mártires (1821-1846). Aunque fue ordenado en China (Shanghai), fue un sacerdote y mártir nacido en Corea. San Andrés ya tenía a su bisabuelo y buena parte de su familia mártires por la fe. A él se le acusó –ciertamente—de haber intentado llevar misioneros a Corea para expandir la fe en Cristo. 
Día 21.-. San Mateo Apóstol y Evangelista. Jesús lo llamó estando en la mesa de los cambistas como recaudador de impuestos. Fue un publicano por su profesión, y bienestante, pero lo dejó todo cuando recibió la llamada de Jesús. Después de recibir el Espíritu Santo fue a anunciar el Evangelio por oriente, hasta llegar a Persia y la India. Murió mártir. 
Día 22.- San Mauricio de Agauno y compañeros (siglo III). Fue el jefe de la Legión Tebea, en tiempos del emperador Maximiliano, y al no querer someterse a los ídolos romanos, san Mauricio y los soldados cristianos de la misma legión fueron sacrificados por defender su fe en Cristo. 
Día 23.- San Pío de Pietralcina, Padre Pío. Uno de los santos con más popularidad del último siglo, famoso por su vida austera, su obediencia y por sufrir los estigmas de Jesús en la Cruz. Ha enseñado, sobre todo en el confesionario, como el dolor puede hacer santo a los que creen.
Día 24.- Nuestra Señora de la Merced o de las Mercedes. Patrona de Barcelona y de los padres mercedarios, que fundó san Pedro Nolasco como una orden militar destinada a rescatar a los cristianos cautivos de los musulmanes (siglo XIII). La devoción se extendió por toda España y América, siendo Nuestra Señora de la Merced patrona los ejércitos de Argentina y Perú, y tiene muchos patronazgos en América del Sur. 
Día 25.- San Cleofás, discípulo. Contemporáneo de Jesús, fue uno de los dos caminantes a Emaús, a quienes acompañó el Señor y les hizo ver con claridad las escrituras. Les “ardía el corazón” cuando oyeron las palabras de Jesús, que reconocieron al partir el pan en la posada. 
Día 26.- Santos Cosme y Damián Vivieron entre los siglos III y IV. Eran médicos y  cristianos ejemplares. Su fama de santidad recorrió todo el oriente y después occidente, obrando muchos milagros de curaciones. Murieron degollados en la época del emperador Diocleciano. Después de muertos curaron a mucha gente, en particular al emperador Justiniano I.
Día 27.- San Vicente Paúl. (1581-1660). Sacerdote y fundador, veía el rostro de Jesús en cada uno de los pobres. Fundó la Congregación de la Misión destinada a sacerdotes y, junto con Santa Luisa de Marillac, fundó la Congregación de las Hijas de la Caridad, dedicadas a atender a los pobres, ancianos y necesitados. Vivió en tiempos de mucha escasez de vocaciones sacerdotales. Él las fomentó, para lo que recibió ayuda, entre otros muchos, del cardenal Richelieu. Desde Francia irradió la caridad de sus fundaciones a toda Europa. También atendió san Vicente de Paúl al Rey Luis XIII y la corte franceses. Combatió a los jansenistas.
Día 28.- San Lorenzo Ruiz y compañeros mártires (1600-1638). Fue un notario filipino, casado y con tres hijos. Ejerció en Manila, pero al ser acusado injustamente de un homicidio, se exilió con sus compañeros a Japón, donde continuó su evangelización. Se estableció en Nagasaki, pero las autoridades obligaron a él y a sus compañeros a renunciar a la fe, bajo pena de martirio. No abjuraron y tras sufrir muchos tormentos murieron mártires en esta ciudad nipona.   
Día 29.- Los santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. Los tres arcángeles sirven a Dios siendo mensajeros suyos ante los hombres. San Miguel tiene la espada para vencer a Satanás en las batallas que este plantea a Dios y a los hombres. San Gabriel fue el mensajero que anunció la Encarnación ante la Virgen María y san Rafael fue quien condujo a Tobías por el camino que le llevó hasta su futura esposa Sara.
Día 30.- San Jerónimo (340-420), presbítero y doctor de la Iglesia. Escribió muchas obras especialmente sobre la Biblia, y fue un predicador eminente. En sus años de estudio, Jerónimo vivió prácticamente como un pagano, aunque sus padres le educaron como cristiano de niño. Volvió al fervor religioso e hizo mucha penitencia por su pasado “cuando mi alma ardía en malos pensamientos”.

Martes de la vigésima segunda semana del tiempo ordinario


Primera Carta de San Pablo a los Tesalonicenses 5,1-6.9-11. 

Hermanos:
En cuanto al tiempo y al momento, no es necesario que les escriba.
Ustedes saben perfectamente que el Día del Señor vendrá como un ladrón en plena noche.
Cuando la gente afirme que hay paz y seguridad, la destrucción caerá sobre ellos repentinamente, como los dolores de parto sobre una mujer embarazada, y nadie podrá escapar.
Pero ustedes, hermanos, no viven en las tinieblas para que ese Día los sorprenda como un ladrón:
todos ustedes son hijos de la luz, hijos del día. Nosotros no pertenecemos a la noche ni a las tinieblas.
No nos durmamos, entonces, como hacen los otros: permanezcamos despiertos y seamos sobrios.
Porque Dios no nos destinó para la ira, sino para adquirir la salvación por nuestro Señor Jesucristo,
que murió por nosotros, a fin de que, velando o durmiendo, vivamos unidos a él.
Anímense, entonces, y estimúlense mutuamente, como ya lo están haciendo.

Salmo 27(26),1.4.13-14. 
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es el baluarte de mi vida,
¿ante quién temblaré?

Una sola cosa he pedido al Señor,
y esto es lo que quiero:
vivir en la Casa del Señor
todos los días de mi vida,
para gozar de la dulzura del Señor
y contemplar su Templo.

Yo creo que contemplaré la bondad del Señor
en la tierra de los vivientes.
Espera en el Señor y sé fuerte;
ten valor y espera en el Señor.



Evangelio según San Lucas 4,31-37. 
Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y enseñaba los sábados.
Y todos estaban asombrados de su enseñanza, porque hablaba con autoridad.
En la sinagoga había un hombre que estaba poseído por el espíritu de un demonio impuro; y comenzó a gritar con fuerza;
"¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios".
Pero Jesús lo increpó, diciendo: "Cállate y sal de este hombre". El demonio salió de él, arrojándolo al suelo en medio de todos, sin hacerle ningún daño.
El temor se apoderó de todos, y se decían unos a otros: "¿Qué tiene su palabra? ¡Manda con autoridad y poder a los espíritus impuros, y ellos salen!".
Y su fama se extendía por todas partes en aquella región. 

lunes, 4 de septiembre de 2017

¿Hay que arrodillarse ante el sagrario?


El sentido de la genuflexión 

Con motivo de las Navidades fui a la iglesia acompañado de una persona que no es creyente, o al menos eso dice. Me había dicho que no había pisado una iglesia desde la Primera Comunión. En la conversación comentaba que la Iglesia tiene cada vez menos seguidores y solo hace falta ver que la gente que va a misa es cada vez más vieja.
“¿Tú crees realmente eso?”, le pregunté. “¡Es evidente!”, me respondió. “No entiendo de qué “evidencia” me hablas, pues me has dicho que llevas casi 40 años sin pisar una iglesia”. “Bueno… -se excusó- es lo que me han dicho”.
Le invité a asistir a una misa un domingo a las doce. La iglesia estaba bastante llena y, lógicamente había gente de todas las edades, sin faltar jóvenes y niños con padres jóvenes que suelen colocarse al final del templo por si lloran o berrean o gritan.
Aquello desmentía a quienes habían informado (“me lo han dicho”) a este amigo: gentes de todas las edades. Había un confesor que estaba muy solicitado, también por fieles de todas las edades. Le indiqué este hecho. “La gente se confiesa porque necesita del perdón, del perdón de Dios y una palabra de aliento de la inmensa misericordia divina”.
Me hizo notar un dato en el que yo no había caído. “Mira lo que hace la gente al pasar por delante del sagrario: unos –pocos—hacen una genuflexión, hincan la rodilla derecha hasta el suelo, otros hincan la rodilla izquierda, otros unos centímetros la rodilla, otros –los más—pasan por delante del Sagrario como por delante de un árbol o de una piedra, y otros inclinan la cabeza. ¡Ya no es lo de antes!”.
Me sorprendió este análisis meticuloso de mi amigo sobre un tema que no es central en la vida de la Iglesia ni en la liturgia. Me documenté y le expliqué qué pasa con la genuflexión de los fieles.
Lo más importante, dije, es la fe en Jesucristo, centro y cabeza de la Iglesia. Los fieles van a misa porque aman a Jesucristo y van los domingos porque quieren cumplir con un precepto muy importante de la Iglesia: participar en el sacrificio de la cruz de nuestro redentor. Gracias al sacrificio somos Hijos de Dios en Él y podemos participar en la vida de la gracia que se nos da en los sacramentos.
Por consiguiente, quien va a misa los domingos o los días de labor, es porque ama a Jesucristo y lo quiere hacer el centro de su vida. Este amor se manifiesta externamente en la Iglesia cuando uno pasa por delante del Sagrario en que está el Sacramento de la Eucaristía guardado.
Y por respeto y cariño hacia este gran sacramento, en el que Jesús se nos dio para siempre, los fieles hacen un acto externo (y también interno) de adoración -como hace el sacerdote después de la elevación del Cuerpo y Sangre de Cristo— y también es como un saludo a quien preside dentro del templo, Jesucristo.
En consecuencia, la genuflexión es la manifestación del afecto y sumisión hacia el Redentor que está presente en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de modo sacramental en la Sagrada Hostia. Los que pasan por delante del sagrario como su fuese una piedra demuestran escaso amor y respeto para Dios allí presente.
Genuflexión viene del latín “genu” (rodilla) y “flexio” (flexión), que desde la Edad Media se utiliza en Occidente para venerar al Santísimo Sacramento. Es un acto de sumisión, pues no es una casualidad que la genuflexión al principio era usada por los vasallos ante sus reyes para mostrarles su sumisión.
Después se aceptó en la liturgia cristiana con la diferencia de que ante los reyes se hincaba la rodilla izquierda y ante el Santísimo Sacramento la rodilla derecha hasta tocar el suelo, con el cuerpo erguido.
Hoy nadie hinca la rodilla ante reyes o autoridades humanas, y la genuflexión (con la derecha o con la izquierda) ha quedado reservada en Occidente solo a Dios presente en la Eucaristía.
En Oriente, el rito habitual de saludo, cariño, reverencia y sumisión es la inclinación profunda del cuerpo, ya que no existe la práctica de la genuflexión ante nadie, ni ante las deidades antiguas. También se hace inclinación profunda en Occidente cuando una persona tiene problemas en la rodilla, ya sea por edad o por lesión o enfermedad.
La liturgia prevé también la adoración de la Eucaristía, en actos solemnes, hincando las dos rodillas al suelo y haciendo una reverencia con la cabeza, si esta es la tradición y siempre que no haya impedimentos físicos.
En resumen, le dije a mi amigo, en la Iglesia no somos un ejército que desfila disciplinadamente en los templos. Cada uno venera y adora a Dios en la Eucaristía según el cariño, el afecto y el amor que le sale de dentro ante Jesús Sacramentado. Se puede hincar la rodilla derecha, la izquierda o inclinar el cuerpo. Todo es válido si hay amor a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Spot Diócesis Nivariense "En Salida Misionera" PDP 15-20

Spot promocional diseñado para la difusión y promoción del nuevo Plan Diocesano de Pastoral de la Diócesis Nivariense para el quinquenio 2015-20. Bajo el lema En Salida Misionera el spot, al hilo del objeto y líneas de acción del Plan pretende poner en clima de salida misionera nuestras parroquias.